El Pentágono, el NY Times y los OVNIs

Otra vez el NYTimes publica un artículo alertando de que los OVNIs podrían ya habernos visitado, o incluso lo estén haciendo en este momento.

El artículo se publicó el pasado 23 de julio, y está firmado por Ralph Blumenthal y Leslie Kean.

A pesar de que en su día el Pentágono declarase que había eliminado el programa para investigar objetos voladores no identificados, realmente sigue en marcha, con otro nombre y con el presupuesto escondido dentro de la Oficina de Inteligencia Naval, donde los funcionarios continúan estudiando encuentros desconcertantes entre pilotos militares y vehículos aéreos no identificados.

En el artículo se menciona que las Fuerzas Armadas de los EEUU deben de investigar los objetos voladores no identificados para determinar si otras potencias pudieran haber descubierto tecnologías de las que los EEUU no dispone, y pudieran suponer una amenaza para el país. Pero se salpica con referencias a declaraciones hechas por otras personalidades, que dejan la puerta abierta al origen terrestre o no de los hallazgos.

Eric W. Davis, astrofísico que trabajó como subcontratista y luego consultor del programa OVNI del Pentágono desde 2007, dijo que también dio informes clasificados sobre la recuperación de vehículos de origen extraterrestre a los miembros del personal del Comité de Servicios Armados del Senado el 21 de octubre de 2019, y a los miembros del personal del Comité de Inteligencia del Senado dos días después.

Una primera versión del articulo (ahora corregida) incluía unas declaraciones del senador retirado Harry Reid, en las que decía que se habían producido accidentes de objetos de origen desconocido y que los materiales recuperados deberían ser estudiados. El NYT publicó una enmienda, puntualizando que la afirmación del ex-senador era algo que él, a título personal creía, no un hecho del que tenía constancia. El que Reid esté mezclado con el mundo de los OVNIs se debe a que el inversionista multimillonario (y antiguo creyente de los ovnis) Robert Bigelow era frecuente colaborador en las campañas electorales del senador Harry Reid, e incluso ejerció influencia sobre él para la creación del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP) del Departamento de Defensa (que luego contrató de vuelta 22 millones de dólares a las empresas de Bigelow). Ya veis que en EEUU también se hacen estas cosas.

Bueno, en primer lugar, cabe destacar que el artículo está firmado por Leslie Kean, que es una escritora de ciencia ficción que ha escrito el libro OVNIS, que trata sobre varios avistamientos protagonizados por pilotos de las fuerzas armadas, cuyos testimonios se filtraron en 2007 y 2015.

El otro autor del artículo, Ralph Blumenthal, también es un creyente de los ovnis. Nada más hace falta entrar en su sitio personal para verlo.

Con esto no quiero hacer un ad hominem, ni mucho menos, sino precisar que los autores de este artículo no son periodistas generalistas del NYT, sino escritores de ciencia ficción y aficionados al mundo OVNI.

En el artículo, se hace referencia a otro publicado en el mismo medio en 2017: Auras resplandecientes y «dinero negro»: el misterioso U.F.O. del programa del Pentágono.

En ese artículo y en otros posteriores se mencionan 3 vídeos, que fueron oficialmente liberados por el Departamento de Defensa de los EEUU.

El Departamento de Defensa ha autorizado la publicación de tres videos no clasificados de la Armada, uno tomado en noviembre de 2004 y los otros dos en enero de 2015, que han estado circulando en el dominio público después de lanzamientos no autorizados en 2007 y 2017. La Marina de los EE. UU. Reconoció previamente que estos videos que circulaban en el dominio público eran de hecho videos de la Marina. Después de una revisión exhaustiva, el departamento ha determinado que la publicación autorizada de estos videos no clasificados no revela capacidades o sistemas sensibles, y no afecta las investigaciones posteriores de incursiones en el espacio aéreo militar por fenómenos aéreos no identificados. DoD está liberando los videos para aclarar cualquier idea errónea del público sobre si el metraje que ha estado circulando era real o no, o si hay más en los videos. Los fenómenos aéreos observados en los videos permanecen caracterizados como «no identificados». Los videos publicados se pueden encontrar en la sala de lectura FOIA Command de Naval Air Systems: https://www.navair.navy.mil/foia/documents.

Seguramente influyo en esta publicación oficial, el libro que Leslie Kean publicó en esas mismas fechas.

Esos tres vídeos se conocen como FLIR, GIMBAL y GO-FAST, y fueron popularizados por Luis Elizondo de TTSA (Academia a las Estrellas) y otros, al margen de cualqueir actividad interna del Pentágono. La TTSA fue fundada por un músico de rock llamado Tom DeLonge, anteriormente de la banda Blink-182, que describe a TTSA como una «compañía de entretenimiento multimedia independiente» (solo para hacernos una idea de la seriedad del tema).

Mick West, autor del sitio Metabunk, se ha tomado mucho tiempo en analizar los vídeos y la información existente sobre los mismos llegando a las siguientes conclusiones:

FLIR

Se trata de un avión lejano, que se ve muy borroso. EL avión no se mueve. Lo que se mueve es la cámara que lo graba. Realmente hay dos cámaras, y en la grabación, estas se alternan. Una de ellas está grabado en infrarrojo, lo que quiere decir que el blanco está caliente y el negro frío. La otra graba luz visible, mostrando al objeto de color negro y borroso en la distancia. A medida que el objeto está mas cercano, la mancha borrosa se ve más alargada, e incluso parece que se distingue un alerón a la izquierda. EL objeto se ve negro por la existencia de luz de fondo, y borroso, por la distancia y la resolución de la cámara. Mick lo explica perfectamente en este vídeo:

GIMBAL

Este es posiblemente el vídeo de un caza que sigue una trayectoria recta. Es la cámara montada en el avión de observación la que provoca la oscilación del aura que rodea al objeto. Mick lo explica en este vídeo.

GO-FAST

Probablemente es un globo. Se mueve lentamente pero está a una altura intermedia entre el mar y el avión que hace la grabación. EL resultado es solo un efecto óptico causado por paralaje.

La explicación de Mick es compleja de seguir, ya que utiliza la propia información que queda registrada en la grabación para demostrar que se trata de un efecto de paralaje. Pero seguro que lo entendéis mejor con este otro vídeo que también creó él, en el que cuelga una pelota de ping pong de una rama cercana, y graba una secuencia enfocando a este objeto mientras camina, obteniendo como resultado el efecto, de que es el objeto el que se mueve a gran velocidad, cuando realmente está inmóvil, gracias a este efecto de paralaje.

Referencias:

http://www.metabunk.org/threads/explained-new-navy-ufo-videos.11234/

http://www.skeptic.com/reading_room/pentagon-ufos-to-the-stars-academy-ttsa-ufo-media-frenzy/

  • Luiggi dijo:

    Bueh se me fue el tiempo de edición y no pude arreglar el comentario anterior. Iba a agregar que a mí también me encantaría ver pies humanos pateando polvo marciano,

    Creo que ya lo he comentado otras veces, pero es que no os imagináis lo que daría por poder charlar amigablemente con un extraterrestre. Desde que tengo uso de razón y me enamoré profundamente de Star Trek (soy de los que tienen en el armario su uniforme de la flota estelar), siempre he deseado que llegase el día en que se produjera finalmente el encuentro, y aun a sabiendas de que esto no resulta razonable sigo conservando la costumbre de salir al jardín y tumbarme a mirar las estrellas deseando que haya alguien ahí fuera.

  • cib dijo:

    Hola Luiggi, según el CAB están operando en Marte las estaciones medioambientales españolas REMS, TWINS y en un futuro próximo MEDA. Dado que la aportación de la empresa LIDAX para la futura misión ExoMars son componentes para el RLS que como sabes, es un espectrómetro láser desarrollado para el estudio del subsuelo de Marte y por tanto, no es una estación meteorológica. ¿Cuáles son las 2 estaciones que faltan?. Gracias.

    Fuentes:

    https://cab.inta-csic.es/es/noticias/441/el-centro-de-astrobiologia-se-prepara-para-viajar-a-marte-por-tercera-vez

    https://www.defensa.com/aeronautica-y-espacio/lidax-entrega-inta-contribucion-instrumento-esa-buscara-vida

    https://inta.es/ExoMarsRaman/en/instrumento-rls/descripcion-rls/

    Gracias por la precisión. Me entró la duda al momento de escribir el post si eran 3 o 5, pero resulta que eran 3. Incluyendo la del futuro Perseverance.

  • Luiggi dijo:

    Bueh se me fue el tiempo de edición y no pude arreglar el comentario anterior.

    ¡Vaya! Sí que me sabe mal, pero, entonces ¿hay un «tiempo de edición»? No lo sabía y nunca me he topado con eso. Y eso que yo tecleo a dos dedos.

    Luiggi dijo:

    Iba a agregar que a mí también me encantaría ver pies humanos pateando polvo marciano, pero la realidad es que el buenazo de Perseverance está por suerte ya rumbo al planeta rojo, y si tenemos la suerte de que funcione igual que el buenazo de Curiosity y sus predecesores, nos llevará a un conocimiento mucho mayor de nuestro vecino espacial -y a un costo mucho, mucho menor- que el que podríamos obtener enviando una tripulación a Marte.

    Luiggi dijo:

    Así que ya lo ve Usted, ser testigo y parte -aunque sea una muy, muy pequeña, pero una parte al fin- de los avances de la Ciencia es perfectamente posible. Sepa que Usted mismo ya lo es al pagar sus impuestos y exigir que los mismos sean destinados en mayor medida al financiamiento científico por parte del Estado.

    Pues sí que es verdad, y yo que me alegro.

    No se… Supongo que la ilusión por ver algún inicio de «colonización de a pie» de otros planetas quizá obedezca a ese todavía demasiado idealizado inicio de «expansión hacia fuera» de nuestra especie. Como una primera piedrecilla, de cara a la continuidad que pudieran darle futuras generaciones. Ideas de pura ciencia ficción, hoy en día, pero que al fin y al cabo contarían con la adhesión del bueno de Stephen Hawking (Que E.P.D.)por ejemplo… Y yo no descartaría que Carl Sagan (fallecido ya tantos años antes) hubiera pasado parte de su vida creyendo que hasta él mismo llegaría a poder ver, al menos, ese hipotético primer «desembarco» en Marte.

    Ciencia ficción, con toda el ansia de mera fantasía que la impregna. Pero también inicio de apuesta por lo que pueda dar de sí un futuro más o menos lejano.

    Que, al fin y al cabo, del «cortoplacismo» rácano y ratero ya nos tiene bastante aburridos la política cotidiana.

    Bueno y ¡Qué demonios!: Si de verdad hay que encontrar en Marte restos de pirámides, templos y gasolineras de los Annunakis esos, bien habrá que enviar arqueólogos e investigadores con conocimientos, meticulosidad y método de trabajo que no puede emular ninguna máquina teledirigida.

    Es más: Yo creo que se tendría que mandar ahí al tal Giorgio Tsoukalos ese que sale siempre en «Ancient Aliens», con escafandra, pico y pala. Que nos fuera retransmitiendo lo que encontrara (¿Algún cenicero alienígena, tal vez?). ¡Yo no descarto que a él le hiciera ilusión!

    No digo nada de Erich Von Däniken, que el señor ya tiene una edad, y bastante se lo ha currado toda la vida persiguiendo a todos los marcianos ancestrales que se pueden perseguir sin salir de este planeta.

    Bueno, y sólo recordar, al final, que el tema principal de este hilo en realidad es otro: Algo de unos OVNIS, y del Pentágono y tal… Lo que pasa es que yo no me he metido a comentar nada de eso porque, en realidad, todo lo que pueda saber yo de eso no pasa de lo que pueda leer aquí.

    Saludos y buen domingo.

  • @ Doc Halliday:

    Usted dice: «si no es un instrumento válido todas y cada una de las veces, entonces no sirve». Pero la experimentación es la base de la ciencia, y sin duda son más los experimentos fallidos que aquellos que tienen éxito a la primera. ¿Quiere eso decir que la experimentación, como método científico, no sirve?

    Usted habla del método científico como si fuera algo único, monolítico e inmutable. Pero la verdad es que este método se establece en base a criterios, entre ellos los criterios de exclusión. Criterios como el que un testimonio no tenga relevancia científica.

    Ya hemos visto que en el caso de la medicina, no sigue ese criterio. ¿Quiere eso decir que no es una ciencia o que no sigue el método científico? Pues no solo es que mal no le haya ido, es que es indudable que le hubiera ido incomparablemente peor que si lo hubiera seguido. Y si en el caso de la medicina, ha sido un rotundo éxito… ¿qué le hace pensar que para el resto de ciencias no pueda serlo?

    Ahora bien… la medicina guarda una gran diferencia con otras ciencias… mientras aquellas servían o eran mantenidas por élites, la medicina en mayor o menor medida también vivía del pueblo. «Quien paga, manda» que dicen en mi tierra. Y en términos de márketing, no era muy buena estrategia no escuchar al cliente… Así es como la ciencia médica se puso al servicio del populacho. Lo cual puede llevarnos a otra interesante reflexión: ¿A quién sirve la ciencia?

    Por otra parte, me sorprende que me hable de dolores de miembros amputados o patologías psicosomáticas; porque, al fin y al cabo… ¿Por qué ha de creer que tal cosa existe? ¿Puede probarlo? Si no podemos confiar en los testimonios de quienes lo padecen… No sé si ahora habrá instrumentos para medir la percepción del dolor, pero los médicos no lo necesitaron para aceptar estos fenómenos. ¿Cómo? En la gran guerra los médicos estaban acostumbrados a este tipo de testimonios por parte de los mutilados. Y no faltaban casos en que los mismos médicos cayeran víctimas del fuego enemigo, sufriendo también amputaciones. Y al relatar la experiencia es como si tuvieran un corresponsal, un medidor en una estación meteorológica, un astrónomo mirando por un telescopio, un biólogo por el microscopio, y en cualquier caso, un científico relatando un informe desde un lugar del horror donde por fortuna pocos de ellos habrían de acceder.

    Me sorprende también que acuse al comunicado de la academia de ciencias francesa de ser: «un ejemplo más de pensamiento mágico y no científico: Cuando alguien hace afirmaciones taxativas acerca de aquello de lo que no tiene ninguna evidencia». ¿Acaso tiene usted evidencias de que no puedan existir naves avanzadas de origen desconocido en algún lugar del universo?

    Además… ¿qué pruebas podían tener la academia francesa, aparte de testimonios, que, si aplicaran su criterio, no valdrían para nada? Los meteoritos tienen una lamentable querencia por caer en remotos parajes, andurriales solo poblados por ovejas y pastores incultos y analfabetos. Que tanto podrían no acercarse ni a punta de horca al lugar de caida de ese objeto del diablo, o de hacerlo, sería para llevárselo a la iglesia, por aquello de al cesar lo que es del cesar, y a los guardianes del cielo lo que es y cae del cielo. Y luego convence a sus autoridades que entreguen tal objeto a la ciencia, esos impíos que no contentos con desplazar a la Tierra del centro del universo, estaban a puntito de desplazar a Dios del centro del universo humano, para poner en su lugar al mismo hombre.

    Pero bastó que la ciencia dejara atrás sus dogmas (parece paradógico, ¿eh?) y se interesase por ellos fenómenos para empezar a obtener frutos; alguna vez sería una carta de un notario, médico o alguien instruido desde algún lugar de Languedoc o Bretaña, sobre el testimonio de tal rústico del lugar de colisión de un objeto, o de que había podido hacerse con una roca profundamente mutilada por el calor, proporcionada por un molinero… Apenas un poco de movimiento e investigación, y el cerco sobre la evidencia estaba cerrado.

    ¿Cree que no faltarían charlatanes, gente dispuesta a vender rocas raras, volcánicas o echadas al fuego? Pues seguro, pero los meteoritos no suelen caer en los laboratorios, y de hacerlo, dudo mucho que a los mismos científicos le hiciera la más mínima gracia. En tales condiciones, la «experimentación» se hace a pie de campo. Y esa prueba y error se hace sobre personas y testimonios. La ciencia no sólo es una bata blanca. A veces también hay que bajar al barro para servirla.

  • Por último, las voces de los pilotos (que de forma forzadamente neutral comentan “las capacidades de maniobra” del objeto) no son las de dos pilotos reales, éstas son muy nasales y entrecortadas y recogen la respiración por el uso del comunicador (lo que parece una mascarilla de oxígeno es un comunicador).

  • Spoiler-man dijo:

    Usted dice: «si no es un instrumento válido todas y cada una de las veces, entonces no sirve». Pero la experimentación es la base de la ciencia, y sin duda son más los experimentos fallidos que aquellos que tienen éxito a la primera. ¿Quiere eso decir que la experimentación, como método científico, no sirve?

    Sigue usted confundiendo términos. Sigue sin comprender cual es la verdadera naturaleza de la ciencia. Puede usted seguir insistiendo en retorcer el argumento, pero cuando termine de hacerlo estará usted en el mismo sitio en que empezó.

    Spoiler-man dijo:

    Usted habla del método científico como si fuera algo único, monolítico e inmutable. Pero la verdad es que este método se establece en base a criterios, entre ellos los criterios de exclusión. Criterios como el que un testimonio no tenga relevancia científica.

    Esto lo pone usted de su cosecha. Yo nunca he afirmado tal cosa. Pero lo que si que estoy en condiciones de asegurarle es que los testimonios no tienen valor como prueba. De ser esto cierto, Los juicios de Salem serían materia de estudio en la cátedra de Ciencias de la Persecución de Brujas y Herejes.

    Spoiler-man dijo:

    Ya hemos visto que en el caso de la medicina, no sigue ese criterio.

    No, no hemos visto tal cosa.

    Spoiler-man dijo:

    ¿Quiere eso decir que no es una ciencia o que no sigue el método científico? Pues no solo es que mal no le haya ido, es que es indudable que le hubiera ido incomparablemente peor que si lo hubiera seguido. Y si en el caso de la medicina, ha sido un rotundo éxito… ¿qué le hace pensar que para el resto de ciencias no pueda serlo?

    Un razonamiento que se basa en una premisa falsa, da un resultado falso.

    Spoiler-man dijo:

    Ahora bien… la medicina guarda una gran diferencia con otras ciencias… mientras aquellas servían o eran mantenidas por élites, la medicina en mayor o menor medida también vivía del pueblo. «Quien paga, manda» que dicen en mi tierra. Y en términos de márketing, no era muy buena estrategia no escuchar al cliente… Así es como la ciencia médica se puso al servicio del populacho. Lo cual puede llevarnos a otra interesante reflexión: ¿A quién sirve la ciencia?

    No se qué es lo que le habrá hecho a usted la ciencia para se imagine usted semejantes argumentos sacados de su propia cosecha. pero le aseguro que la ciencia no es más que un método de trabajo. La ciencia es algo tan sencillo que no caben dentro las ideologías ni las devociones, ni el servicio a causa alguna.

    No logro entender porqué se enfada usted con un método de trabajo.

    Spoiler-man dijo:

    Me sorprende también que acuse al comunicado de la academia de ciencias francesa de ser: «un ejemplo más de pensamiento mágico y no científico: Cuando alguien hace afirmaciones taxativas acerca de aquello de lo que no tiene ninguna evidencia». ¿Acaso tiene usted evidencias de que no puedan existir naves avanzadas de origen desconocido en algún lugar del universo?

    No, yo jamás he negado la posibilidad ni de la existencia de vida ni de inteligencia en el universo, tal como he posteado ya en multitud de ocasiones. Lo que no voy a hacer es lo mismo que hace usted o Cuvier, afirmar nada sin tener evidencias de ello. Yo me he limitado a hacer dos cosas:

    1) Constatar que no existe, al día de hoy, ninguna evidencia de ningún tipo de contacto con ninguna nave extraterrestre que haya visitado la tierra. ¿Ha traído usted el cenicero?, esto podría ayudar.

    2) Cuando alguien me pregunta sobre el particular, siempre respondo como ya lo he hecho. ¿Existe la posibilidad de que haya civilizaciones avanzadas en el cosmos?, si, por supuesto, nada impide que pueda ser así. ¿Es posible que contactemos con ellos?. Me gustaría enormemente, pero existen condicionantes que hacen que dicho contacto tenga una posibilidad muy remota.

    No me extraña que le sorprenda mi afirmación, sigue usted sin entender en qué consiste la ciencia y en qué consiste la falacia de autoridad a pesar de venir utilizándola como argumento.

    Spoiler-man dijo:

    Además… ¿qué pruebas podían tener la academia francesa, aparte de testimonios, que, si aplicaran su criterio, no valdrían para nada? Los meteoritos tienen una lamentable querencia por caer en remotos parajes, andurriales solo poblados por ovejas y pastores incultos y analfabetos.

    Bueno, si nos lo vamos a tomar de modo festivo, entonces yo le apuesto mi cena a que la Luna es una inmensa bola de queso. Demuestre usted que me equivoco.

    Spoiler-man dijo:

    Que tanto podrían no acercarse ni a punta de horca al lugar de caida de ese objeto del diablo, o de hacerlo, sería para llevárselo a la iglesia, por aquello de al cesar lo que es del cesar, y a los guardianes del cielo lo que es y cae del cielo. Y luego convence a sus autoridades que entreguen tal objeto a la ciencia, esos impíos que no contentos con desplazar a la Tierra del centro del universo, estaban a puntito de desplazar a Dios del centro del universo humano, para poner en su lugar al mismo hombre.

    Tiene usted una imaginación muy fértil. Lo celebro.

    Spoiler-man dijo:

    ¿Cree que no faltarían charlatanes, gente dispuesta a vender rocas raras, volcánicas o echadas al fuego? Pues seguro, pero los meteoritos no suelen caer en los laboratorios, y de hacerlo, dudo mucho que a los mismos científicos le hiciera la más mínima gracia. En tales condiciones, la «experimentación» se hace a pie de campo. Y esa prueba y error se hace sobre personas y testimonios. La ciencia no sólo es una bata blanca. A veces también hay que bajar al barro para servirla.

    Bueno, al menos comprende que cuando se habla de condiciones experimentales o de laboratorio, no nos estamos refiriendo a una habitación en el sótano de una facultad. El laboratorio es el ámbito donde se celebra la experiencia. un espacio acotado por las normas del Método. Lo que no entiendo es esa extraña atribución de «bata blanca» que insiste usted en utilizar como argumento. ¿Por qué?.

    Siento tener que insistir en ello, pero está usted cometiendo errores al interpretar lo que a su juicio debería ser la ciencia. Para Mario Bunge «La ciencia se nos aparece como la más deslumbrante y asombrosa de las estrellas de la cultura cuando la consideramos como un bien por sí mismo. esto es, como un sistema de ideas establecidas provisionalmente (conocimiento científico) y como una actividad productora de nuevas ideas (investigación científica)»

  • Spoiler-man dijo:

    Usted dice: «si no es un instrumento válido todas y cada una de las veces, entonces no sirve». Pero la experimentación es la base de la ciencia, y sin duda son más los experimentos fallidos que aquellos que tienen éxito a la primera. ¿Quiere eso decir que la experimentación, como método científico, no sirve?

    Yo diría que la experimentación es parte de la ciencia.

    Y debe hacerse con los controles y planificación adecuados, para que de esa manera la metodología de los experimentos esté tan clara como su alcance, así como equipos independientes puedan reproducir los mismos.

    Los experimentos confirman o desmienten hipótesis, la falla no está en el método científico sino que puede estar en los experimentadores.

    De estos últimos hay que cuidarse oh, si señor.

  • r. dijo:

    Por último, las voces de los pilotos (que de forma forzadamente neutral comentan “las capacidades de maniobra” del objeto) no son las de dos pilotos reales, éstas son muy nasales y entrecortadas y recogen la respiración por el uso del comunicador (lo que parece una mascarilla de oxígeno es un comunicador).

    Es cierto que los comunicadores dan voces entrecortadas y nasales, metálicas y deformadas por el ruido de la respiración.

    ¿Es posible que alguien haya modificado los audios para apoyar la presencia de una nave extraterrestre?. Si esto se llega a comprobar entonces estaríamos en presencia de un fraude.

  • Bueno, yo por poner algo aunque sea un poco de adorno. Sin «profundizar» mucho, que no tengo yo aptitudes para eso:

    Lo que me parece captar de los últimos (o penúltimos) intercambios de pareceres de aquí, es que D. @Spoiler-Man expresa una serie de dudas sobre los límites o posibles ambigüedades que pueda tener la definición de «método científico», a lo largo y ancho de las tantas complejidades que puedan presentar los diferentes campos de la ciencia.

    Y que, en todo caso (intuyo yo) lo que le sienta especialmente mal es que D. @Doc Halliday no tenga la deferencia de, aún refutándolas, considerarlas al menos «dudas razonables».

    Otra cosa será que se le pueda reprochar a D. @Spoiler-Man, algún sesgo más o menos claro de querer barrer «acientíficamente» para su casa y propio interés, buscando justificaciones más o menos «indebidas».

    Pero a mí sí que me parece verdad que puede ser difícil de discernir el «purismo» de la ciencia y su método. ¡No sobre el papel! Pero igual en la práctica pueda resultar condicionado de muchas maneras.

    Doc Halliday dijo:

    le aseguro que la ciencia no es más que un método de trabajo. La ciencia es algo tan sencillo que no caben dentro las ideologías ni las devociones, ni el servicio a causa alguna.

    ¡No debería, nunca y de ninguna manera! Pero leo, en un libro que tengo, algún apunte sobre la física «aria» que se impuso en Alemania con el régimen nazi. Básicamente despacharon a los judíos, y con ello en realidad se quedaron sin los mejores científicos con los que podrían haber contado.

    «Johannes Starck y Philipp Lenard, ambos premios Nobel y altos dignatarios nazis, dirán que la ciencia es racial y condicionada por la sangre, y la física judía es una ilusión, perversión de la física básica aria».

    (Copio más o menos textualmente).

    Y así les fue, dejando que los aliados se quedaran con toda su «fuga de cerebros judíos».

    Estaba buscando alguna otra cita sobre algo parecido sobre el condicionamiento ideológico, y consecuente atraso, sufrido por la biología (la genética) en la Rusia comunista… Aunque ahora mismo ésa no la he encontrado. Pero que también valdría de ejemplo. Como tantas otras cosas.

    La ciencia parece haber avanzado, también, muy a base de tener que sobrevivir a las rivalidades entre científicos que se han ido tirando «apriorismos» a la cabeza, uno del otro. Abominando de las hipótesis ajenas porque reñían con las propias…

    Al final la ciencia triunfa y avanza, porque su método es realmente «Él Método» y la manera válida de ir acotando y llegando a las respuestas buenas… Pero puede que en la práctica no sea tan fácil que resulte un método tan limpio, inmaculado y aséptico sin más. Se puede ver «contaminado» de muchas maneras.

    Anonimo1 dijo:

    Los experimentos confirman o desmienten hipótesis, la falla no está en el método científico sino que puede estar en los experimentadores.

    De estos últimos hay que cuidarse oh, si señor.

    Sí. Eso viene a ser lo que yo digo.

  • @ Spoiler-man:

    Saludos cordiales, Spoiler.

    Siguiendo con la conversación que sostenemos, me he acordado de un libro que leí hace mucho tiempo, me gusto mucho entonces y que creo que sigue siendo un manual sumamente útil para comprender cual es el ser de la ciencia y como establecer límites entre ciencia, mala ciencia y embaucadores.

    Da, además, la casualidad de que resulta ameno, de fácil y agradable lectura y no tiene ninguna de las complicaciones que hacen de un libro sobre la ciencia un auténtico latazo, como les ocurre a bastantes autores, que hacen excelentes manuales, pero auténticos coñazos.

    El libro que le recomiendo a todo el que se interese por estos temas es de un divulgador científico de altura y muy entretenido de leer: La ciencia, lo bueno, lo malo, lo falso, de Martin Gardner.

    Le dejo un enlace que puede ser de utilidad para lo propuesto:

    http://www.librosmaravillosos.com/laciencialobuenolomaloylofalso/pdf/La%20ciencia_Lo%20bueno_lo%20malo%20y%20lo%20falso%20-%20Martin%20Gardner.pdf

  • @ Doc Halliday:

    Gracias por el enlace; le echaré un vistazo según vaya teniendo tiempo. Pero volvamos al lío:

    Por si no se había dado cuenta, aquí no estábamos discutiendo lo que la ciencia es, sino cómo debería ser, por qué criterios debe guiarse. Yo soy fan del «pienso, luego existo», de la ciencia que camina lenta, pero firmemente, sobre certezas incontrovertibles. Para usted, en cambio, parece preferible una ciencia probabilística, en que si algo tiene muchas más probabilidades de ser blanco que negro, sea considerado blanco hasta que no se demuestre lo contrario; y al ser posible mediante pruebas «extraordinarias».

    Porque la probabilidad es solo eso, posibilidades. Y la probabilidad no es ciencia, es una apuesta, un casino, una ruleta rusa en que en algún lugar hay una bala capaz de hacer saltar por los aires nuestro pensamiento erigido sobre un terreno tan volátil como la posibilidad. Ciencia es solo aquello que se asienta sobre certezas, que no hace afirmaciones que no pueda demostrar. Que no haga trampas de trilero al establecer las condiciones de esa demostración, y sobre todo que no tenga miedo de ir a buscar esa evidencia allá donde se encuentre.

    Una cosa es que un testimonio tenga valor de prueba, y otra que no deba tenerse en cuenta. Yo he dejado muy claro cuál de esas opciones defiendo. Por tanto, cualquier confusión al respecto solo puede ser intencionada. Así, cuando digo que la medicina sigue ese mismo criterio, lo que estoy afirmando es que la medicina toma en consideración lo que le dice el paciente, y eso ni siquiera entra en controversia. Por ello cuando dice que la medicina «no sigue ese criterio», se trate de una confusión y se crea que me refería a la primera opción. Porque de otra manera sería falso, pero a un nivel en que nadie podría tener la más mínima duda de ello. Y yo no podría rebajarme a seguir discutiendo con quien hace afirmaciones falsas a sabiendas.

    Ya le he dicho que para mí la ciencia no debe hacer afirmaciones que no pueda demostrar. Eso incluye el tema de los testimonios, que para usted son falsos mientras que no se demuestre lo contrario, mientras que yo entiendo que un testimonio será falso o verdadero solo cuando se acredite una condición u otra. ¿Esto abre la posibilidad a chalados de vacilar sobre cosas que no se pueden demostrar? ¿Y qué? La ciencia no lucha contra chalados, sino que lucha por el conocimiento. Y el conocimiento se debe buscar allá donde esté.

    Lo que yo he tratado de explicarle es que la academia de ciencias francesa patinó precisamente por seguir una metodología muy parecida a la que usted defiende. Ambos parten de una premisa que no pueden demostrar: ya sean piedras que no pueden caer del cielo, o aparatos de tecnología avanzada que no pueden surcar los cielos. En ambos casos se repite la pauta de resistencia de aceptar e investigar testimonios, por no hablar ya de desplazarse al lugar de los supuestos acontecimientos. Que en el primer caso la evidencia era tan clara que solo estaba esperándoles a que fueran a por ella, por supuesto no quiere decir que en el segundo caso haya de ser igual, lo que sí está claro es una cosa: que la evidencia no se encuentra sola, sobre todo si no se quiere encontrar o hacer nada por encontrarla.

    Porque en este asunto hay algo que chirría: resulta que hay algo que se considera altamente improbable por el hecho de que no hay evidencia. No hay evidencia porque no se considera digno de ser investigado. Y no se considera digno de ser investigado porque se considera altamente improbable. Y eso más que un método científico parece una canción de Javier Krahe: círculos viciosos.

  • Alexis dijo:

    Y que, en todo caso (intuyo yo) lo que le sienta especialmente mal es que D. @Doc Halliday no tenga la deferencia de, aún refutándolas, considerarlas al menos «dudas razonables».

    Saludos.

    Probablemente no sea otra cosa que un problema de traducción simultánea.Es muy probable que sea tan solo una cuestión de matices o de interpretación. Pero debo insistir en que la única razón de ser de la ciencia es proporcionar un conocimiento en el que se puede confiar.

    Newton, en Principia, recopila en su obra los hallazgos de Galileo y enuncia sus tres leyes del movimiento.
    De ellas pudo deducir la fuerza gravitatoria entre la Tierra y la Luna y demostrar que esta es directamente proporcional al producto de las masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, multiplicando este cociente por una constante llamada constante de gravitación universal. Tuvo además la gran intuición de generalizar esta ley a todos los cuerpos del universo, con lo que esta ecuación se convirtió en la ley de gravitación universal. Einstein se apoya sobre Newton y le amplía, llevando más lejos nuestro conocimiento, hasta que alguien que venga después, amplíe los límites de Einstein de nuevo y expanda nuestro conocimiento.

    Si Galileo hubiera conservado «dudas razonables» en su trabajo y estas «dudas razonables» se hubieran trasladado, junto con el trabajo de Galileo a la obra de Newton, al llegar a Einstein el resultado habría sido un tratado de magia. No una obra de ciencia.

    No se puede construir nada sólido sobre un conjunto de «dudas razonables». El Método de trabajo consiste precisamente en eso, en despejar las dudas para obtener conocimiento fiable a base de construir desde la observación de la naturaleza hipótesis razonables que obligatoriamente deben confrontarse con el comportamiento de la naturaleza: Si la hipótesis no responde al comportamiento de la naturaleza, entonces debe revisarse obligatoriamente, haciendo que se vuelva a elaborar, teniendo en cuenta los resultados hallados, buscando que llegue a responder a dicho comportamiento de la naturaleza y a que sea capaz de predecir resultados correctos en nuevas observaciones.

    Si no podemos estar seguros de cómo funciona la gravitación, entonces no hay mucho que hacer en casi todas las materias de la física. Prácticamente nada que se construya sobre la tierra o se lance al espacio puede prescindir de ello. Por ejemplo.

    La ciencia es un ente dinámico y que evoluciona, aprendiendo del conocimiento que crea y que acumula. No estamos hablando de Moisés bajando del monte con las Tablas de La ley. La ciencia es un proceso creativo y comunitario que crece a medida que se perfecciona y en esto es una obra coral, fruto de toda la comunidad.

    Y es un simple conjunto de reglas, un método. Por esto no puede haber mas que una ciencia y solo una. No hay ciencia aria ni ciencia judía, ni la ciencia puede plegarse sin romperse inmediatamente, a los dictados de ninguna ideología. La prueba es ese señor ese ruso del que no recuerdas el nombre: Trofim Lisenko.

    El técnico que se empeñó en ahormar la ciencia a martillazos para que respondiese al marxismo, produciendo el mismo fenómeno que cuando se quiso purgar a la ciencia para que fuera pura ciencia aria: que la ciencia desaparece inmediatamente sustituida por otra cosa.

    Alexis dijo:

    La ciencia parece haber avanzado, también, muy a base de tener que sobrevivir a las rivalidades entre científicos que se han ido tirando «apriorismos» a la cabeza, uno del otro. Abominando de las hipótesis ajenas porque reñían con las propias…

    Parte del Método de la ciencia es que todo se somete a la crítica de la comunidad necesariamente. Nada escapa a esto y se natural que se discutan hipótesis y que las personalidades de cada cual jueguen su papel a la hora de hacer esto. Cuando la cuestión se traslada del Método a las cosas humanas, son las cosas humanas las que pintan el cuadro. Sin embargo la enorme belleza de la ciencia consiste en que se criba a si misma, pone de manifiesto sus errores y los soluciona. Jamás se encumbra una barbaridad sin que termine siendo desmontada completamente y puesta en evidencia.

    Los cientificos no son una secta, no tienen porqué coincidir ni tampoco tienen porqué respetar dogmas. Lo normal es la discusión y el encuentro en ello.

  • Spoiler-man dijo:

    Gracias por el enlace; le echaré un vistazo según vaya teniendo tiempo.

    Yo también le agradezco el diálogo. Le recomiendo encarecidamente ese libro. Estoy seguro de que disfrutará con la lectura tanto como yo lo hice en su día y le ayudará a comprender mejor lo que trato de explicar, reconozco que con poca fortuna. No ando muy fino estos días, por razones de mis obligaciones que no hacen al caso, estoy prestando mucha más atención a otras cosas.

  • Spoiler-man dijo:

    Porque en este asunto hay algo que chirría: resulta que hay algo que se considera altamente improbable por el hecho de que no hay evidencia.

    Pues yo veo que algo es altamente improbable porque lo obtenido hasta ahora puede explicarse con hipótesis mucho más simples, sin la necesidad de recurrir a lo extraordinario.

    Digo…

  • Saludos:

    Eestoo… Que la noche anterior no estuve por aquí y leo ahora un poco tarde cualquier respuesta a lo que sea que haya dicho yo últimamente, en este hilo en concreto. Y no es por discutir realmente que se me da por poner aún algo más: Es, más que nada, por ver si soy capaz de matizar un poco más lo que intentaba expresar yo mismo (¡que tampoco era tanto!):

    Doc Halliday dijo:

    Probablemente no sea otra cosa que un problema de traducción simultánea.Es muy probable que sea tan solo una cuestión de matices o de interpretación. Pero debo insistir en que la única razón de ser de la ciencia es proporcionar un conocimiento en el que se puede confiar.

    ¡No, no! ¡Nada de errores de interpretación! Eso creo, al menos. ¡Si en realidad creo que todo lo que me responde usted ya lo daba yo por asumido, más implícitamente o menos, en mi comentario anterior!

    Doc Halliday dijo:

    Si Galileo hubiera conservado «dudas razonables» en su trabajo y estas «dudas razonables» se hubieran trasladado, junto con el trabajo de Galileo a la obra de Newton, al llegar a Einstein el resultado habría sido un tratado de magia. No una obra de ciencia.

    Que no: Que yo sólo me refería a si, en la base de su discusión con D. @Spoiler-Man, no podría subyacer la duda («razonable» o «dependiente de criterio») sobre dónde, cuando o a qué atribuir más o menos la supuesta «objetividad» a la que obliga (o debería obligar) la aplicación del Método Científico del que se trata aquí.

    Doc Halliday dijo:

    La ciencia es un ente dinámico y que evoluciona, aprendiendo del conocimiento que crea y que acumula. No estamos hablando de Moisés bajando del monte con las Tablas de La ley. La ciencia es un proceso creativo y comunitario que crece a medida que se perfecciona y en esto es una obra coral, fruto de toda la comunidad.

    Sí. Y yo ya había dicho antes:

    Alexis dijo:

    Al final la ciencia triunfa y avanza, porque su método es realmente «Él Método» y la manera válida de ir acotando y llegando a las respuestas buenas…

    También quise poner un par de ejemplos burros sobre manipulaciones ideológicas históricas, pero sólo como ejemplos radicales del todo. (La pretendida «ciencia aria» de los nazis, y alguna otra cosa similar de la Rusia comunista) Sólo por poner un par de ejemplos, ya digo que bien burros… Pero que tampoco es eso del todo.

    Y luego puse algo más sobre… Bueno… Me «autocito» otra vez:

    Alexis dijo:

    La ciencia parece haber avanzado, también, muy a base de tener que sobrevivir a las rivalidades entre científicos que se han ido tirando «apriorismos» a la cabeza, uno del otro. Abominando de las hipótesis ajenas porque reñían con las propias…

    Con esto sólo pretendía yo «ilustrar» mi idea de que las complejidades de todo lo estudiable tampoco proporcionan siempre caminos firmes ni seguros para avanzar a partir de tal o cual punto, y que dependen mucho de las convergencias o divergencias de los diferentes observadores y puntos de vista, hasta llegar a ir siendo refutadas o confirmadas.

    Pero, entonces:

    ¿Dónde está la verdadera «objetividad» del Método Científico, al menos a la hora de «priorizar» cualquier «inicio», o no, de estudio de lo que sea?

    En la práctica, digo. No «sobre el papel», ni sobre la definición del «método» en sí. Que eso ya me queda claro.

    Digamos, por ejemplo, que algunos científicos (teóricos) intentan estudiar (sin tener ocasión de contacto directo con él) a @ Doc Halliday:

    Habrá alguno que supondrá, por las sugerencias que le vienen dadas de antemano, que tiene cola y cuatro patas.

    Otro le dará más importancia a su propia hipótesis (por analogía) de que debe de odiar los lunes y pirrarse por la lasaña.

    Otro, que debe de tener, por fuerza, alguna frustración congénita y perpetua por culpa de algún repelente canario en una jaula al que nunca consigue acceder.

    Y habrá otros a los que todo esto les resultará irrelevante, como campo de estudio, porque sólo verán en ello alguna falacia de presunciones ideológicas a las que no atender en absoluto. Por puramente aberrantes (para ellos). Sin que sea significativo (para ellos) ni el número de patas que tenga, ni sus gustos por la lasaña, ni etc. etc…

    Y, yo mismo, voy a suponer que estoy también ahí y, sin tampoco más datos que los demás, me planteo simplemente que, por lo menos no desdeñará, sin más la «chistosidad» que me ha salido así de la bola para poner este «ejemplo».

    ¡Pero en realidad yo tampoco tengo derecho a suponer nada de eso «a priori»! Ninguno más que los otros.

    La realidad ya irá saliendo, si realmente se investiga y se consigue tener cada vez más contacto o aproximación con el objeto o sujeto de estudio.

    Pero ¿Qué prioridad tiene eso?… Pues la que se le dé…

    Y ahí iba yo:

    Yo no pretendía expresar nada más que, acaso en la base de su discusión, esté la cuestión de que quizá la objetividad «absoluta» tampoco pueda ser nada más que algo a lo que «tender», pero a lo que tampoco poder aspirar del todo.

    Igual que al infinito, o al cero absoluto de temperatura, a la «objetividad total» tampoco se puede llegar. Que siempre estará condicionado por criterios, no necesariamente ni brutalmente ideológicos, pero sí acaso inconscientes y/o condicionados por la personalidad de cada cual. Digo que tanto en concebir hipótesis como en priorizar, o no, tal o cual cosa o fenómeno como «campo de estudio»… O no…

    Y esa es mi conclusión(chistes y rollos aparte): Simplemente las dificultades para acordar qué es lo que se puede considerar razonablemente «objetivo» a la hora de «abordarlo», o no.

    No me hagan mucho caso en lo anterior. Sólo en esto:

    Las dificultades para acordar la idea de debida «objetividad» a priori pueden ser, demasiado a menudo, suficientes como para distorsionar lo que se pretende.

    Y, sobretodo, que me viene a parecer a mi que las discusiones entre @Doc Halliday y @Spoiler-Man, van de eso, más que de ninguna otra cosa: Priorizar, o no priorizar «objetivamente»… Lo que sea.

    La cosa de la «objetividad», al fin y al cabo: Tan clarita en teoría, tan ambigua y difícil en la práctica…

    Y si no he sabido expresar lo que pretendía con esos términos ya me callo del todo. Y punto.


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