El Pentágono, el NY Times y los OVNIs

Otra vez el NYTimes publica un artículo alertando de que los OVNIs podrían ya habernos visitado, o incluso lo estén haciendo en este momento.

El artículo se publicó el pasado 23 de julio, y está firmado por Ralph Blumenthal y Leslie Kean.

A pesar de que en su día el Pentágono declarase que había eliminado el programa para investigar objetos voladores no identificados, realmente sigue en marcha, con otro nombre y con el presupuesto escondido dentro de la Oficina de Inteligencia Naval, donde los funcionarios continúan estudiando encuentros desconcertantes entre pilotos militares y vehículos aéreos no identificados.

En el artículo se menciona que las Fuerzas Armadas de los EEUU deben de investigar los objetos voladores no identificados para determinar si otras potencias pudieran haber descubierto tecnologías de las que los EEUU no dispone, y pudieran suponer una amenaza para el país. Pero se salpica con referencias a declaraciones hechas por otras personalidades, que dejan la puerta abierta al origen terrestre o no de los hallazgos.

Eric W. Davis, astrofísico que trabajó como subcontratista y luego consultor del programa OVNI del Pentágono desde 2007, dijo que también dio informes clasificados sobre la recuperación de vehículos de origen extraterrestre a los miembros del personal del Comité de Servicios Armados del Senado el 21 de octubre de 2019, y a los miembros del personal del Comité de Inteligencia del Senado dos días después.

Una primera versión del articulo (ahora corregida) incluía unas declaraciones del senador retirado Harry Reid, en las que decía que se habían producido accidentes de objetos de origen desconocido y que los materiales recuperados deberían ser estudiados. El NYT publicó una enmienda, puntualizando que la afirmación del ex-senador era algo que él, a título personal creía, no un hecho del que tenía constancia. El que Reid esté mezclado con el mundo de los OVNIs se debe a que el inversionista multimillonario (y antiguo creyente de los ovnis) Robert Bigelow era frecuente colaborador en las campañas electorales del senador Harry Reid, e incluso ejerció influencia sobre él para la creación del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP) del Departamento de Defensa (que luego contrató de vuelta 22 millones de dólares a las empresas de Bigelow). Ya veis que en EEUU también se hacen estas cosas.

Bueno, en primer lugar, cabe destacar que el artículo está firmado por Leslie Kean, que es una escritora de ciencia ficción que ha escrito el libro OVNIS, que trata sobre varios avistamientos protagonizados por pilotos de las fuerzas armadas, cuyos testimonios se filtraron en 2007 y 2015.

El otro autor del artículo, Ralph Blumenthal, también es un creyente de los ovnis. Nada más hace falta entrar en su sitio personal para verlo.

Con esto no quiero hacer un ad hominem, ni mucho menos, sino precisar que los autores de este artículo no son periodistas generalistas del NYT, sino escritores de ciencia ficción y aficionados al mundo OVNI.

En el artículo, se hace referencia a otro publicado en el mismo medio en 2017: Auras resplandecientes y «dinero negro»: el misterioso U.F.O. del programa del Pentágono.

En ese artículo y en otros posteriores se mencionan 3 vídeos, que fueron oficialmente liberados por el Departamento de Defensa de los EEUU.

El Departamento de Defensa ha autorizado la publicación de tres videos no clasificados de la Armada, uno tomado en noviembre de 2004 y los otros dos en enero de 2015, que han estado circulando en el dominio público después de lanzamientos no autorizados en 2007 y 2017. La Marina de los EE. UU. Reconoció previamente que estos videos que circulaban en el dominio público eran de hecho videos de la Marina. Después de una revisión exhaustiva, el departamento ha determinado que la publicación autorizada de estos videos no clasificados no revela capacidades o sistemas sensibles, y no afecta las investigaciones posteriores de incursiones en el espacio aéreo militar por fenómenos aéreos no identificados. DoD está liberando los videos para aclarar cualquier idea errónea del público sobre si el metraje que ha estado circulando era real o no, o si hay más en los videos. Los fenómenos aéreos observados en los videos permanecen caracterizados como «no identificados». Los videos publicados se pueden encontrar en la sala de lectura FOIA Command de Naval Air Systems: https://www.navair.navy.mil/foia/documents.

Seguramente influyo en esta publicación oficial, el libro que Leslie Kean publicó en esas mismas fechas.

Esos tres vídeos se conocen como FLIR, GIMBAL y GO-FAST, y fueron popularizados por Luis Elizondo de TTSA (Academia a las Estrellas) y otros, al margen de cualqueir actividad interna del Pentágono. La TTSA fue fundada por un músico de rock llamado Tom DeLonge, anteriormente de la banda Blink-182, que describe a TTSA como una «compañía de entretenimiento multimedia independiente» (solo para hacernos una idea de la seriedad del tema).

Mick West, autor del sitio Metabunk, se ha tomado mucho tiempo en analizar los vídeos y la información existente sobre los mismos llegando a las siguientes conclusiones:

FLIR

Se trata de un avión lejano, que se ve muy borroso. EL avión no se mueve. Lo que se mueve es la cámara que lo graba. Realmente hay dos cámaras, y en la grabación, estas se alternan. Una de ellas está grabado en infrarrojo, lo que quiere decir que el blanco está caliente y el negro frío. La otra graba luz visible, mostrando al objeto de color negro y borroso en la distancia. A medida que el objeto está mas cercano, la mancha borrosa se ve más alargada, e incluso parece que se distingue un alerón a la izquierda. EL objeto se ve negro por la existencia de luz de fondo, y borroso, por la distancia y la resolución de la cámara. Mick lo explica perfectamente en este vídeo:

GIMBAL

Este es posiblemente el vídeo de un caza que sigue una trayectoria recta. Es la cámara montada en el avión de observación la que provoca la oscilación del aura que rodea al objeto. Mick lo explica en este vídeo.

GO-FAST

Probablemente es un globo. Se mueve lentamente pero está a una altura intermedia entre el mar y el avión que hace la grabación. EL resultado es solo un efecto óptico causado por paralaje.

La explicación de Mick es compleja de seguir, ya que utiliza la propia información que queda registrada en la grabación para demostrar que se trata de un efecto de paralaje. Pero seguro que lo entendéis mejor con este otro vídeo que también creó él, en el que cuelga una pelota de ping pong de una rama cercana, y graba una secuencia enfocando a este objeto mientras camina, obteniendo como resultado el efecto, de que es el objeto el que se mueve a gran velocidad, cuando realmente está inmóvil, gracias a este efecto de paralaje.

Referencias:

http://www.metabunk.org/threads/explained-new-navy-ufo-videos.11234/

http://www.skeptic.com/reading_room/pentagon-ufos-to-the-stars-academy-ttsa-ufo-media-frenzy/

  • Esta vez no creo que sea tan fácil desacreditar este fenómeno mi estimado amigo.

  • Pues sí, el dictamen de Junio pasado del Comité del Senado de EEUU es taxativo, porque ordena e insta al Director General de Inteligencia antes de que acabe 2020 a presentar un informe analítico sobre OVNIs. Dado su objetivo unificado e integral, no solo se ciñe a sus Fuerzas Armadas, como es la Oficina de Inteligencia Naval mediante su programa UAPTF, también incluye a las 16 agencias que forman su Comunidad de Inteligencia. Dicho informe, que será revisado por el Secretario de Defensa, se hará público puesto que no es clasificado, pero puede incorporar un anexo clasificado.

    Fuente: (Pag. 11 y 12)

    https://www.govinfo.gov/content/pkg/CRPT-116srpt233/pdf/CRPT-116srpt233.pdf

    :et:

  • MOTECH dijo:

    Esta vez no creo que sea tan fácil desacreditar este fenómeno mi estimado amigo.

    Saludos.

    La cuestión no radica en acreditar o desacreditar nada. Cuando un investigador comienza a hacer su trabajo, no sabe en absoluto a donde le llevará la investigación cuando finalice. A nadie serio y en su sano juicio se le ocurre empezar ninguna investigación dando por sentado cuales van a ser los resultados, esto es de perogrullo.

    Sin embargo, esta es la misma razón que mueve a desconfianza cuando alguien dice «ovni». Se han hecho tantas afirmaciones descabelladas por parte de tantos aficionados al misterio misterioso e investigadores de opereta, se han cometido tal cantidad de errores y pifias, se han contado tantas mentiras y se ha hecho tanto negocio con la credulidad del público, que resulta difícil no pensar en ello.

    Que se investigue todo y siempre, por supuesto. Y que se haga del modo más serio y riguroso posible, con luz y taquígrafos. Que la investigación sea accesible y se puedan conocer y contrastar los resultados y después ya veremos qué es lo que nos encontramos.

  • Lo he dicho siempre, el Pentágono, las FF AA, la marina… son todos unos incompetentes incapaces de distinguir un avión y un globo

  • Sería ideal que un investigador fuera tan imparcial que no pretendiera demostrar lo que previamente pensaba, pero no hay más que leer lo que cada uno escribe para ver claros signos de tendenciosidad en todas o casi todas las opiniones. Un creyente en los extraterrestres los verá por doquier y un escéptico desacreditara a cualquiera que crea cogiendo cualquier circunstancia o anécdota de esa persona para tal fin

  • Y quién garantiza esa supuesta imparcialidad en la investigación?

  • El tal Mick West es objetivo e imparcial?

  • Juanchi dijo:

    El tal Mick West es objetivo e imparcial?

    ¿Lo soy yo? ¿Lo eres tú?

    Mick se toma tiempo en tratar de buscar explicaciones a los sucesos extraños que no requieran poner en escena a hombrecillos verdes. Aceptar el hecho de que estamos siendo visitados por alienígenas creo que necesita pruebas mucho más contundentes que unas luces grabadas desde un avión. Sobre todo, si esas luces pueden corresponder a un objeto banal.

    No hay que fiarse de la imparcialidad de nadie. Solo acostumbrase a pensar y a sacar nuestros propios criterios. Que por cierto, bien nos hace falta en España que usemos un poco el cerebro.

  • Juanchi dijo:

    El tal Mick West es objetivo e imparcial?

    Pues tal vez no lo estás enfocando bien el asunto.

    Él proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas.

    El camino correcto, es explicar por qué las conclusiones de Mike West no son posibles, a pesar de ser convencionales.

    Si es que se puede la cosita esa.

  • Juanchi dijo:

    Y quién garantiza esa supuesta imparcialidad en la investigación?

    Es una pregunta que no se me había ocurrido, ¿Hay alguien en particular que te interese, tienes alguna preferencia en materia de garantías?.

    Juanchi dijo:

    El tal Mick West es objetivo e imparcial?

    Hombre, hasta donde yo se, es un buen chico:

    https://www.metabunk.org/home/

  • Juanchi dijo:

    Sería ideal que un investigador fuera tan imparcial que no pretendiera demostrar lo que previamente pensaba, pero no hay más que leer lo que cada uno escribe para ver claros signos de tendenciosidad en todas o casi todas las opiniones. Un creyente en los extraterrestres los verá por doquier y un escéptico desacreditara a cualquiera que crea cogiendo cualquier circunstancia o anécdota de esa persona para tal fin

    Estimado, sigues cometiendo el mismo error que todos buenos desconocedores de la ciencia.
    Te dedicas a predicar una falacia: la equidistancia. Algo que no existe: O es verdad o es mentira, no hay medias tintas en esto y no se trata de defender ninguna religión.

    No estamos hablando de opiniones, estamos hablando de investigación (una cosa seria y con reglas de trabajo que por lo visto tu ignoras) y de cosas que son verdad y otras que no lo son. Y, aunque tu estés lejos de entenderlo, los creyentes en los extraterrestres son simples creyentes en tanto en cuanto no tengan evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia. Cosa que, hasta la fecha de hoy no han hecho en ningún caso.

    Empieza por el principio: averigua en qué consiste el escepticismo y luego me cuentas todas las milongas que quieras, pero hablar de oídas y basándote en un argumento falaz como el de la equidistancia, porque si, porque a ti te suena bien, no es bastante para lo que quieres demostrar.

  • «Él proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas.»
    dice Anónimo 1, y me parece bien. Estoy de acuerdo. Donde haya una explicación racional hay que apostar por ella cuando la alternativa no lo es. Y así lo he creído siempre, aunque a veces he tenido la impresión de que se ha intentado forzar demasiado dicha explicación. Por ejemplo en el caso Manises. Alguien propuso como explicación racional que el piloto y copiloto habían visto las luces de la refinería de Escombreras, en Murcia, debido a una inversión térmica, que el Capitán del ejército que salió a interceptar esas luces había estado persiguiendo a Venus por los cielos de España y que el director y otros controladores aéreos del aeropuerto de Manises, llevados por una cierta histeria colectiva, habían confundido al planeta Venus con esas luces. El piloto del avión, ya fallecido, cogió un cabreo monumental cuando se lo dijeron, el capitán del ejército, hoy teniente general, se rió de la explicación y se reafirma en que eso no era Venus y el director del aeropuerto, ya jubilado, reconoce que negó los hechos porque le obligaron pero hoy día puede hablar sin presiones. Anónimo 1, yo no sé lo que pasó y seguramente fue algo que podría explicarse racionalmente pero me sigue resultando difícil creer que nuestro teniente general, el comandante de avión y los controladores y director del aeropuerto son retrasados mentales, por más que ésa pueda ser una posible explicación racional.
    Aunque todo es posible, incluso que los pilotos de las FFAA americanas también tengan dificultades cognitivas (os recuerdo que contaron abiertamente muchas más cosas, os invito a buscarlas). En todo caso no deja de sorprenderme que el Pentágono, las FFAA o la marina estadounidenses, que llevan décadas callando y negando hayan dado este paso. No creo que eso suceda sin una razón suficientemente poderosa que a mí se me escapa. No sé si lo hacen para conseguir fondos, como sugirió alguien en este foro, o por otras razones. Habrá que esta atento porque es posible que esa «apertura» no se quede aquí. También es posible que esto sea todo. Uno a estas alturas ya no descarta nada.

  • Dice Doc que esto va de ciencia. Ah, vale, entonces ya hemos acabado. Estoy de acuerdo también contigo, Doc, si va de ciencia, exclusivamente de ciencia, tienes todas las de ganar.

    Y como va de ciencia y hablas de “evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia”, dame un ejemplo, por favor. Qué aceptarías tú como evidencia contrastable? Te pido un ejemplo tan solo, hazme ese favor, ardo en deseos de saber que es para tí una evidencia contrastable. No que me definas el concepto, sino que me des un ejemplo.

  • No serás wikinova no?

  • También estoy de acuerdo contigo en otra cosa Doc. Dices que algo o es verdad o es mentira. Nada que objetar. Y lo que sea verdad la ciencia lo demostrará, aunque en ocasiones le haya costado un poco.

  • Me fumé todos los threads sobre los dichosos videos en el sitio de Mick West y hay un par de cosas que no están mencionadas porque fueron saliendo a la luz a raíz de diferentes entrevistas a los pilotos y otro personal militar.

    Hay que arrancar diciendo que las maniobras en las que participaron los implicados eran justamente para probar no sólo tácticas sino además una nueva versión del radar de a bordo de los aviones. Y es por esto que se pasa a la modalidad ATFLIR, ya que el radar era incapaz de lograr un «lock» en los objetivos.

    Una posibilidad que se baraja es que los radares no estuvieran lo suficientemente bien calibrados, la otra es que estuvieran trabajando mal a propósito para ver cómo reaccionaban los pilotos. De hecho, en el vídeo de GIMBALL si mal no recuerdo, los pilotos encuentran un barco sin identificación IFF en la zona de maniobras (lo mencionan en el audio) lo cual resultaría en un cambio automático a modalidad de combate real, dado que sería una intrusión de un agente no identificado en espacio aéreo exclusivo de la armada. Si en una situación de combate real Los pilotos sufrieran la falla de los radares, habría que ver cómo se las arreglan.

    No sería de extrañar que los pilotos hayan sido conejillos de indias en la prueba de dichos sistemas.

    Lo cierto es que más allá de todo, lo que se ve en los vídeos analizándolos sin ánimos de encontrar enanitos verdes es que si bien los objetos no son identificados, no realizan ninguna maniobra por fuera de las capacidades de cualquier aparato fabricado por el hombre.

  • juanchi dijo:

    Dice Doc que esto va de ciencia. Ah, vale, entonces ya hemos acabado. Estoy de acuerdo también contigo, Doc, si va de ciencia, exclusivamente de ciencia, tienes todas las de ganar.

    ¡Al loro!: Que, a pesar de todo lo ya dicho, ésto se sigue planteando como una «competición» (tienes todas las de «ganar»)… Y yo no se de qué tendría que ir la cosa si no es «exclusivamente de ciencia», pero bueno.

    Que me quedo expectante, sin intervenir más, y a ver qué más responde el aludido y cómo continúa el tema.

  • juanchi dijo:

    Dice Doc que esto va de ciencia. Ah, vale, entonces ya hemos acabado. Estoy de acuerdo también contigo, Doc, si va de ciencia, exclusivamente de ciencia, tienes todas las de ganar.

    Estimado, esto no es una competición. Lo que se plantea es averiguar si un fenómeno catalogado como «ovni», responde a algo conocido y explicable o por el contrario, del que carecemos de una explicación por falta de información suficiente para decidir con seguridad, o por otras razones. Para hacer tal averiguación los investigadores deben aplicar las reglas básicas del Método de trabajo de la ciencia. Ergo va de la aplicación de la ciencia, de sus leyes y de sus métodos. En ningún caso se utilizan métodos de adivinación ni de otro tipo.

    Juanchi dijo:

    Sería ideal que un investigador fuera tan imparcial que no pretendiera demostrar lo que previamente pensaba, pero no hay más que leer lo que cada uno escribe para ver claros signos de tendenciosidad en todas o casi todas las opiniones.

    Todas las opiniones son igualmente opinables, pero sucede que si hablamos de investigadores e investigación, entonces no estamos hablando de opiniones. Hablamos de saber qué fue lo que paso. Y aquí no caben opiniones, caben errores y aciertos, verdades y cosas inventadas, «meseocurre» y correcta aplicación del método.

    juanchi dijo:

    Y como va de ciencia y hablas de “evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia”, dame un ejemplo, por favor. Qué aceptarías tú como evidencia contrastable? Te pido un ejemplo tan solo, hazme ese favor, ardo en deseos de saber que es para tí una evidencia contrastable. No que me definas el concepto, sino que me des un ejemplo.

    Hablamos de platillos volantes, ¿verdad?, pues entonces quiero lo mismo que pidió Neil de Grasse Tyson: un cenicero del platillo.

    https://www.youtube.com/watch?v=kZfkMOl00kk

    https://cnnespanol.cnn.com/2017/12/21/neil-degrasse-tyson-ovnis-extraterrestres-pentagono/

  • @ Doc Halliday:

    «los creyentes en los extraterrestres son simples creyentes en tanto en cuanto no tengan evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia».

    Señor Halliday; todos somos creyentes en tanto algo no se pueda demostrar. Tan creyente es el que afirma que esto es una nave extraterrestre, que el que afirma que es un globo aerostático, mientras ninguno pueda demostrarlo.

    Lo que más me sorprende de este asunto es la superioridad moral de los unos sobre los otros; si no sabemos si algo es blanco o es negro, lo racional, lo científico, sería dedir: «color indeterminado». Pero lo que me choca que en este caso los supuestos defensores de la ciencia digan algo parecido a: «es blanco hasta que no me demuestres lo contrario» cuando le parecería un disparate total que los defensores del color negro dijeran una frase similar de signo opuesto.

    Y lo digo con pleno conocimiento de causa, pues yo mismo he tenido algún encuentro con ese «color indeterminado». En una ocasión yo también vi un objeto no identificado en el cielo. O un objeto que no supe identificar. Ambas definiciones son lo mismo, aunque parezcan diametralmente opuestas.

    Nunca he dicho que fuera una nave extraterrestre, del mismo modo que nunca he dicho que fuera un globo aerostático (aunque es más fácil de dictaminar lo que no era, que lo que era) Por el simple hecho de que no lo sé. Lo curioso es que cuando lo cuento, todos parecen saber lo que vi mejor que yo mismo, y muchos hasta tratan de explicármelo como si fueran ellos los que hubieran estado presentes y no yo. En base a ello, para mí ambos extremos son lo mismo; ambos quieren saber más de lo que saben, la única diferencia es el color por el que apuestan.

    Otro aspecto curioso es lo que se refiere a las pruebas. En aquella época no existían los móviles y además estaba trabajando, la posibilidad que llevara una cámara encima era cero. Pero curiosamente los apostantes del «blanco» consideran una prueba de que era «blanco» y no «negro»; en tanto que los otros ni siquiera demandan pruebas. Curioso y significativo.

    En los detalles muchas veces está lo importante.Y una de las más llamativas es no ya el ocultismo de las autoridades sobre el tema, sino la actitud de las distintas partes ante éste. Si partimos de la base que los OVNIs no existen, los más partidarios de que se desclasifiquen todos los informes al respecto, y que se demuestre de una vez que no hay nada de especial sobre el asunto, debería ser la ciencia; pero curiosamente ocurre al contrario, son los «creyentes» los más ansiosos de quedar en evidencia y se acredite su superchería. Es más que curioso, sobre todo si tenemos en cuenta que la ciencia debería ser partidaria acérrima de tal desclasificación aunque en ella estuvieran las pruebas de que era ella la equivocada. Porque se supone que la ciencia busca el saber, y no el ocultismo. El saber y no tener razón a cualquier precio, hasta a costa de la misma verdad.

    Otra cuestión llamativa es que para los «escépticos» el que alguien escriba sobre el tema OVNI, desacredita todo lo que pueda decir al respecto. Y eso suena tan absurdo como decir que las conclusiones de un cardiologo queden desacreditadas por publicar libros de cardiología. La ciencia no puede sostener tales afirmaciones a menos que demuestre más allá de toda duda que la cardiología es una superchería. Pues lo mismo debería valer para los investigadores de estos fenómenos.

    La imagen de una ciencia que no quiere investigar, que rechaza el conocimiento, que respalda la ocultación y el ocultismo, que tiene prejuicios arbitrarios, no es la ciencia que merece ese nombre, y eso tiene un punto extremadamente inquietante…

  • «Hay unas mil maneras distintas de influir, incluso inconscientemente, en unos críos analfabetos, criados entre cabras en una región pobre y apegada a la iglesia y a las tradiciones. Críos que se han pasado toda su vida en contacto directo con una sociedad rural, atrasada, conservadora y católica, con lo que los curas les han enseñado. Incluso podrían haberse autoconvencido los propios críos y hasta puede que fuera verdad que han visto a la virgen, pero no hay modo de saberlo.»

    Esto se lo escribió Doc a Andrés Andrade, alias «profeta del sur», «profeta argentino» y varios de asesinos seriales más que se puso de pseudónimo.

    Acá no se trata de creer que no era una nave de inteligencia extraterrestre, se trata de que afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias.

    No todas las hipótesis explicativas están al mismo nivel, puede que se traten de E.T, tal vez, pero empecemos con las explicaciones convencionales, si no pueden ser refutadas, pues no podemos abordar seriamente las explicaciones extraordinarias.

  • Spoiler-man dijo:

    Señor Halliday; todos somos creyentes en tanto algo no se pueda demostrar. Tan creyente es el que afirma que esto es una nave extraterrestre, que el que afirma que es un globo aerostático, mientras ninguno pueda demostrarlo.

    Saludos.

    Permitame que le ponga un ejemplo: si usted escribe en un post que lleva puesto un reloj de pulsera, puedo creerle basándome en lo que se de usted por lo que publica. No es algo extraordinario, es frecuente llevar un reloj en la muñeca. Esto no es fe, es confianza. Es la misma confianza que uno puede depositar en lo que publica una revista sujeta a revisión y a la crítica de la comunidad científica. ¿quiere esto decir que no existe la posibilidad de un error?, no en absoluto, por supuesto que puede darse. Pero sin embargo, podemos tener confianza en que, al estar sujeto a crítica, alguien puede detectar ese error y ponerlo de manifiesto.

    Sin embargo, si usted afirma que es capaz de elevarse en el aire y volar tirando de las perneras de sus pantalones, puedo creerle, pero estaríamos hablando de fe, no de confianza por que estaría diciendo usted que es capaz de hacer algo extraordinario. Y lo extraordinario (como su nombre indica) ya no es digno de confianza, para aceptarlo se hacen imprescindibles las evidencias que demuestren lo que se afirma.

    En el caso que usted plantea, como dice Anónimo1, no podemos poner al mismo nivel un suceso perfectamente ordinario (la elevación de un globo) con otro perfectamente extraordinario (el contacto con una nave alienígena). En el primer caso basta con la confianza en su palabra, en el segundo, son imprescindibles las evidencias.

    Spoiler-man dijo:

    Lo que más me sorprende de este asunto es la superioridad moral de los unos sobre los otros; si no sabemos si algo es blanco o es negro, lo racional, lo científico, sería dedir: «color indeterminado». Pero lo que me choca que en este caso los supuestos defensores de la ciencia digan algo parecido a: «es blanco hasta que no me demuestres lo contrario» cuando le parecería un disparate total que los defensores del color negro dijeran una frase similar de signo opuesto.

    Esta es una crítica admisible. Existen partidarios de la ciencia que llevan su particular sesgo hasta extremos que les hacen perder de vista el verdadero ser de la ciencia, que es el que usted menciona y se reduce a la curiosidad y a la necesidad de responder preguntas con alguna seguridad, lejos del error y del engaño. Los científicos conviven con lo que desconocen a diario y a diario confiesan no saber lo que no saben, mientras tratan de averiguarlo.

    Sin embargo, si volvemos a acercarnos al motivo de la discrepancia, creo que está claro que en ningún caso se ha hecho esto. Lo que si se ha hecho, y también creo que es plenamente aceptable, es dudar de quien quiere ver el escepticismo como otra religión, una especie de tribu que siempre preferirá defender aunque sea con simples embustes lo que diga el hechicero de la tribu, con tal de darles lo suyo a los defensores de los extraterrestres.

    Concretamente, se ha dicho que:

    …Un creyente en los extraterrestres los verá por doquier y un escéptico desacreditara a cualquiera que crea cogiendo cualquier circunstancia o anécdota de esa persona para tal fin

    Spoiler-man dijo:

    Y lo digo con pleno conocimiento de causa, pues yo mismo he tenido algún encuentro con ese «color indeterminado». En una ocasión yo también vi un objeto no identificado en el cielo. O un objeto que no supe identificar. Ambas definiciones son lo mismo, aunque parezcan diametralmente opuestas.

    Existen mil razones distintas para que su observación fuese una cosa, otra o una tercera, como demuestran los miles de informes de avistamientos de objetos voladores sin identificar. ¿Que era aquello?, pues sin más información no hay modo de saberlo.

    Spoiler-man dijo:

    Lo curioso es que cuando lo cuento, todos parecen saber lo que vi mejor que yo mismo, y muchos hasta tratan de explicármelo como si fueran ellos los que hubieran estado presentes y no yo. En base a ello, para mí ambos extremos son lo mismo; ambos quieren saber más de lo que saben, la única diferencia es el color por el que apuestan.

    Bueno, no es usted el primero ni el último al que le caiga encima un «cuñao» que lo sepa todo sobre su avistamiento y tenga mejores datos que los que usted pudiera aportar, además de saber qué fue lo que vió sin género de dudas. En base a lo que usted acaba de plantear, la única lectura posible es que tiene usted una tremenda mala suerte al haber tropezado con una enorme cantidad de «cuñaos».

    Pero siguen sin existir «ambos extremos». Tan solo existe el campo de la investigación rigurosa, del método y de la crítica de los resultados. Y en esto, no valen apuestas, ni colores. Otra cosa son las opiniones de los aficionados y los sesgos de quien ya sabe de antemano que los investigadores nos mienten y ocultan la verdad para que no se sepa que nos visitan extraterrestres, pero en una investigación seria, no caben tales cosas y establecer la sospecha sistemática de que no sea así, son ganas de convertirlo todo en relativo a lo que yo diga que es relativo. Por ejemplo:

    …Y quién garantiza esa supuesta imparcialidad en la investigación?

    Spoiler-man dijo:

    Otro aspecto curioso es lo que se refiere a las pruebas. En aquella época no existían los móviles y además estaba trabajando, la posibilidad que llevara una cámara encima era cero. Pero curiosamente los apostantes del «blanco» consideran una prueba de que era «blanco» y no «negro»; en tanto que los otros ni siquiera demandan pruebas. Curioso y significativo.

    A pesar de que usted insiste en asignar determinados roles generalizando, como podrá usted comprender, no tengo ningún motivo para dudar de sus palabras. Tengo la confianza en que usted vió algo que no supo identificar. Sin embargo yo no estaba allí y lo desconozco todo sobre su avistamiento, así que no tengo otro medio de saber que preguntarle a usted por un orden de verificación para ir descartando hipótesis en función de la información que poseemos, ¿Que piensa usted que debe ir antes en el orden de fenómeno más probable, una nave alienígena o algo terrestre?. Y si su respuesta es «no lo se», entonces estamos igual que al principio puesto que no hemos añadido ninguna información que pueda clarificar el debate.

    Se puede hacer una inferencia estadística en la que las evidencias que poseemos sirvan para decidir acerca de la posibilidad de una hipótesis. ¿Poseemos alguna prueba absolutamente incuestionable de la existencia de visitas a la tierra de naves alienígenas?: Que yo sepa, más allá de las afirmaciones de algún testigo sin posibilidad de corroborarlas, tenemos algún caso que si presenta alguna duda es por falta de información relevante que pueda esclarecer dicha duda.

    Creo que podemos decidir que es bastante más extraordinario e improbable (y por lo tanto, tanto más necesarias las pruebas incuestionables, las evidencias contrastables), en el caso de la visita de una nave alienigena, que en el de el avistamiento de un fenómeno terrestre de algún tipo.

    También por otros motivos, por ejemplo, el hecho de que no tenemos ninguna evidencia de la existencia de vida inteligente en el radio que pueden abarcar nuestros instrumentos. Este silencio no invita a pensar en viajeros que puedan visitarnos.

    Spoiler-man dijo:

    En los detalles muchas veces está lo importante.Y una de las más llamativas es no ya el ocultismo de las autoridades sobre el tema, sino la actitud de las distintas partes ante éste.

    Esto creo que forma parte de la épica de la guerra fría, durante el siglo XX. Hoy en día creo que esto hace años que ha cambiado mucho.

    Spoiler-man dijo:

    Si partimos de la base que los OVNIs no existen, los más partidarios de que se desclasifiquen todos los informes al respecto, y que se demuestre de una vez que no hay nada de especial sobre el asunto, debería ser la ciencia; pero curiosamente ocurre al contrario, son los «creyentes» los más ansiosos de quedar en evidencia y se acredite su superchería.

    Esto es pintar el cuadro como a tí más te gusta y pretender que la ciencia haga un papel que no le corresponde. La cuestión de desclasificación de informes es una cuestión política, no científica. Creo que está usted defendiendo una explicación sesgada.

    Spoiler-man dijo:

    Es más que curioso, sobre todo si tenemos en cuenta que la ciencia debería ser partidaria acérrima de tal desclasificación aunque en ella estuvieran las pruebas de que era ella la equivocada. Porque se supone que la ciencia busca el saber, y no el ocultismo. El saber y no tener razón a cualquier precio, hasta a costa de la misma verdad.

    Esto no deja de ser otra cosa que una opinión e incurre también en pretender que la ciencia sea lo que la ciencia no es ni puede ser: Ni los técnicos son una una tribu, ni su religión es la ciencia. Y la ciencia no es otra cosa que un conjunto de normas, un simple método de trabajo que sirve para poder validar conocimiento sobre la naturaleza, eludiendo hasta donde sea humanamente posible el error y la mentira. Lo que seduce de la ciencia es precisamente su profunda honestidad, basada en su ser, el Método.

    Spoiler-man dijo:

    Otra cuestión llamativa es que para los «escépticos» el que alguien escriba sobre el tema OVNI, desacredita todo lo que pueda decir al respecto.

    Esta es otra opinión sesgada. Creo que he empezado por mencionar que investigadores e investigaciones son cosas serias y se rigen por normas y por el método de la ciencia, y defiendo su trabajo sometido a la crítica y al escrutinio de la comunidad. Pero resulta igualmente cierto hablar de la enorme cantidad de vividores o creyentes que, a lo largo del tiempo se declaran «investigadores» y se dedican a «investigar» sin respetar ni la más mínima regla de trabajo. Haciendo de este truco un buen negocio con el que vivir del cuento, engañando a incautos y editando auténticas barbaridades.

    Reconocerás que exista desconfianza ante cualquiera que se declare «investigador» y, acto seguido, asegure tener un ovni en el garaje de su casa, sin más prueba que una foto borrosa. He convivido con toda esta troupe de los artistas del misterio de opereta y los conozco sobradamente como para no tener presente una sana duda razonable acerca de cualquier afirmación que no vaya suficientemente documentada por fuente de confianza y de la que existan pruebas irrefutables.

    Spoiler-man dijo:

    La imagen de una ciencia que no quiere investigar, que rechaza el conocimiento, que respalda la ocultación y el ocultismo, que tiene prejuicios arbitrarios, no es la ciencia que merece ese nombre, y eso tiene un punto extremadamente inquietante…

    Cherry picking, amigo mío. La enorme virtud de la ciencia es que la ciencia es tan sólo un método de trabajo, todo lo demás lo pone usted de su particular cosecha.

  • @ Doc Halliday:

    Señor Halliday; nunca me ha convencido ese argumento de que «hechos extraordinarios requieren pruebas extraordinarias» no solo porque ese «extraordinario» sea un concepto arbitrario, sino porque siempre he considerado a las pruebas simplemente como pruebas. Establecer distinciones entre ellas de «ordinarias» y «extraordinarias» es introducir de nuevo la arbitrariedad en algo que debería estar por completo libre de ésta, como es el juicio científico.

    Además es algo que tiende a la profecía autocumplida. Pongamos que una sociedad considerara que los blancos roban menos que los negros. Desde esa perspectiva, el que un blanco delinca sería un hecho «extraordinario» que requeriría más o mejores pruebas, o cualquier cosa que consideremos «pruebas extraordinarias» que las que bastarían para encerrar a un negro para toda su vida. La consecuencia sería que los blancos tendrían muchísimas menos condenas que los negros, con lo que la teoría se autoconfirmaría, demostrando así su «validez».

    La ciencia no puede ni debe caer en esos trucos de ventajista. Se dice que la mentira tiene las «patas» muy cortas. En tales condiciones, la ciencia no necesita ventaja ni ventajismo alguno, porque se supone que corre más y en la dirección correcta.

    Para ilustrar todo esto, yo pongo como ejemplo una imaginaria y remota isla del pacífico, cubierta de jungla, de modo que solo a través de unos pocos claros se puede observar el cielo. En un momento dado, alguien dice haber observado un objeto no identificado en el cielo. Dado que es una isla atrasada y ni siquiera conocen la fotografía, el sujeto no puede aportar prueba de su testimonio. Nadie podría reprochar a la ciencia del lugar que no acepte sin más esa declaración.

    Pero los avistamientos se van sucediendo en el tiempo. Ya no es una sola persona, ya es un acumulado de varios cientos los que han observado estos supuestos objetos. Y aquí surge una cuestión fundamental… ¿Qué valor tiene el simple testimonio de un supuesto testigo? Si es cero, lo mismo daría que fuese uno, cientos, o toda la isla, llegado el caso. Lo cual sería un poco absurdo, ¿no? Porque eso podría suponer tener que negar algo que todo el mundo está viendo. Por tanto, el valor de un testimonio no puede ser cero. ¿Pero qué valor asignamos? Sin duda, la fórmula más inteligente para encontrar ese valor, sería estudiar a fondo el tema, caso a caso.

    Así se podrían llegar a establecer pautas. Pongamos que los estudiosos del tema llegan a la conlusión de que hay varias clases de OVNIs, unos son grandes y otros pequeños, que los pequeños pueden ir solos o en bandadas, pero cuando aparecen los grandes, casi siempre van escoltados por unos cuantos pequeños. También descubren que grandes y pequeños se dividen en otras dos clases: unos que llevan dibujada una estrella en el lomo, y otros que llevan un gran círculo rojo bajo las alas. Y lo más sorprendente: cuando se encuentran OVNIs con dibujos distintos, parecen perseguirse y pelear entre sí.

    Llegados a este punto, la ciencia de la isla puede optar por dos caminos: valorar tales informes y intentar extraer valiosos conocimientos del mundo y las circunstancias que los rodean; o desdeñar y denigrar a tales investigadores porque publican libros o pergaminos, o representaciones juglares sobre el tema. Porque el que de repente haya objetos volando por el cielo, cuando nunca los ha habido ni sus antepasados jamás han referido cosa parecida, tiene más que merecido el apelativo de «hecho extraordinario»

    Si usted representara la ciencia de la isla, ¿cuál le parecería la opción más razonable e inteligente?

  • Spoiler-man dijo:

    Señor Halliday; nunca me ha convencido ese argumento de que «hechos extraordinarios requieren pruebas extraordinarias» no solo porque ese «extraordinario» sea un concepto arbitrario, sino porque siempre he considerado a las pruebas simplemente como pruebas.

    Puede usted considerar lo que guste, como es natural. Es usted dueño de sus opiniones.

    Ya se lo he explicado, la ciencia es simplemente un conjunto de reglas, método de trabajo útil que proporciona cierta seguridad en el conocimiento que se adquiere de la observación de la naturaleza, nada más. De nada sirve tratar de cambiar esto.

    Tan solo una cuestión de procedimiento: En la investigación científica (al revés que ocurre en la judicial), los testimonios no cuentan.

  • He visto los videos que me has recomendado, Doc, y créeme que agradezco cualquier esfuerzo de tu parte por tratar de acercarnos tu punto de vista a quienes pensamos de forma algo diferente, porque uno intenta siempre aprender y tratar de entender las razones de quien tiene otras distintas. Siempre me ha importado más la verdad que mi verdad, como supongo o quiero suponer que te pasa a tí y a la mayor parte de participantes en este foro, piensen como piensen, aunque en el mundo exterior es bastante evidente que no es así.

    Me ha parecido realmente divertido y no puedo estar mas que de acuerdo con todo lo que dice. Bueno, salvo una cosa con la que estoy en total desacuerdo. No es cierto que él piense que robando un cenicero de la nave alienígena en la próxima abducción (odio robar, pero será por una buena causa)la ciencia vaya a reconocer nada. No importa lo extraordinario del material o la tecnología implicados, pues pese a todo la ciencia lo único que puede determinar es que se trata de un objeto de procedencia desconocida y de una tecnología igualmente desconocida que un individuo asegura haber conseguido de un platillo volador, hecho completamente indemostrable. No puede afirmar ninguna otra cosa, pues hacerlo iría contra la esencia misma de la ciencia, que no puede andar dando triples saltos mortales sin red.

    Por esa razón había pensado en una acción algo más arriesgada: tomar rehenes una vez dentro de la nave y capturar a uno de esos hombrecillos verdes para llevarlo ante la ciencia. Seguro que ahora no tendrían dudas… o sí, pensándolo bien lo que la ciencia tendría es a un ser de procedencia desconocida, con una genética distinta a la de los bancos de datos genéticos que existen en la Tierra, del que sólo se puede afirmar que no se sabe de dónde procede; podría ser una forma de vida terrestre desconocida hasta la fecha y poco más, porque mi testimonio al respecto es, una vez más, indemostrable.

    Por esa razón insistí tanto en que me dijeras qué constituiría para tí una prueba de la existencia alienígena, porque sabía que lo único que “demostraría” la realidad extraterrestre sería una declaración formal e institucional de las más altas instancias de la Tierra, cualesquiera éstas sean, afirmando tal cosa.

    La ciencia es uno de los mayores logros del ser humano, que nos ha traído hasta aquí y que nos llevará, si no nos extinguimos antes, a cotas tecnológicas que ahora no podemos ni imaginar. Es lenta, a veces, pero segura. Áún recuerdo hace algunas décadas (uno ya tiene sus años) que afirmaba que en el universo el único sistema solar con planetas y con vida era el nuestro. Recuerdo que eso me incomodaba, pues el sentido común me dictaba que nuestro sistema solar no tenía por que ser especialmente distinto del de cualquiera de los cientos de miles de sistemas de nuestra galaxia. No parecía tener sentido. Sin embargo lo tenía: hasta no hace muchos años no había forma de detectar esos planetas porque la tecnología no lo permitía. Y la ciencia no afirma nada que no pueda demostrar. Esa es su grandeza, pero también su punto débil.

    Si uno es una persona razonablemente sensata y ve algo en el cielo que no puede identificar, pero tan singular que da pie para plantearse ciertas cosas es normal que otros puedan tratar de arrojar luz sobre ello desde un punt de vista racional en primer lugar. Como afirmaba Anónimo 1, “West proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas”. Así lo he entendido siempre, si hay una posible explicación racional debe prevalecer sobre cualquier otra a la hora de emitir una hipótesis. Ahora bien, si estoy en el campo, baja una plato volador, salen hombrecillos verdes para invitarme a una cerveza de su planeta y luego se marchan (es un decir, no lo tomeis al pie de la letra) me podría molestar que quienes no lo han vivido tratasen de explicarlo racionalmente. Sencillamente porque eso no es racional, lo que no significa que sea imposible. Donde quiero ir a parar es que si descartamos a todos los listillos, aprovechados, enfermos, ignorantes y demás parásitos que pueden revolotear en torno a este tema quizá encontremos a unos pocos que han vivido experiencias tan extraordinarias que no pueden hacer públicas sin que se les trate de despellejar y poner al mismo nivel de los anteriores. Experiencias que la ciencia no puede respaldar, evidentemente. A mí me parece bien que vosotros actueis de vanguardia de la ciencia para poner en su sitio a los indeseables, pero cabe la posibilidad de que os lleveis por delante alguna vez a alguien que no lo merece.

  • Spoiler-man dijo:

    …nunca me ha convencido ese argumento de que «hechos extraordinarios requieren pruebas extraordinarias» no solo porque ese «extraordinario» sea un concepto arbitrario, sino porque siempre he considerado a las pruebas simplemente como pruebas.

    Considera esto por ejemplo:

    La resurrección de Jesús de Nazaret.

    Es una afirmación extraordinaria.

    Las pruebas: testimonios orales y escritos, argumentaciones subjetivas.

    ¿Se puede considerar para el caso a las pruebas simplemente como pruebas?.

    Para nada.

    Porque las pruebas del caso son ordinarias, o sea, la carga probatoria es insuficiente para equilibrar con la afirmación, por así decirlo. Esas pruebas pueden explicarse de una forma más simple, sin recurrir a otras cosas.

    Aceptarla, esa afirmación, con esas pruebas no es confianza, por tanto es fe.

    Pasa lo mismo con la idea de los O.V.N.I.s como naves con origen en inteligencia extraterrestre, estén tripuladas o no:

    Las pruebas tienen que radicar en cosas que los humanos nos sea imposible de reproducir, algo que descarte cualquier explicación convencional.

    Como el dichoso cenicero alienígena o una muestra biológica sin relación alguna con cualquier bioquímica presente en la Tierra, por dar algunos ejemplos de pruebas extraordinarias.


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