Ha muerto Randi. El mago que fue la pesadilla de los charlatanes

James Randy murió el martes en su casa en Plantation, Florida. Tenía 92 años.

Fue un galardonado mago, pero de esa etapa solo quedó su nombre artístico: «El asombroso Randi».

Aquí le tenéis en una actuación en el programa de la CBS «I’ve got a secret». No es el señor de traje negro (bueno, oscuro). Hay que esperar un rato para verle.

Pero Randi no ha pasado a la historia por ser un escapista o un mago. De esos los hay a centenares. Lo ha hecho, y todos le recordaremos por ello, por haber dedicado gran parte de su vida a desmontar las mentiras de los voceros paranormales.

En 1972 Randi consiguió la atención internacional cuando desafió públicamente las afirmaciones de Uri Geller, un presunto poseedor de poderes paranormales que le permitían doblar cucharas con la mente, arreglar relojes, etc. Randi acusó a Geller de ser un charlatán y un fraude, y de usar trucos de magia clásica para lograr sus supuestas hazañas paranormales.

En aquellos años, y ante la avalancha de charlatanes que aparecían en los medios (extrayendo tumores solo con los dedos y sin dejar cicatrices, moviendo objetos, etc) algunos periodistas empezaron a hacerse eco de las réplicas escépticas de los que no se creían las proclamas paranormales.

Uno de esos periodistas fue Johnny Carson, que presentaba el late night «Tonight Show». En 1972 invitó a Randi a su programa y éste le comentó en privado que quería ayudarle. En 1973, Carson invitó a Geller, pero en vez de dejarle que organizase su puesta en escena de manera libre, Carson siguió los consejos que Randi le había dado. No dejaron que Geller ni nadie de su equipo se acercase a los accesorios que habían preparado para realizar el show. Carson sorprendió a Geller al requerirle que demostrase sus poderes paranormales con estos objetos. Uno de los empleados del programa había hecho unos dibujos y los había metido en unos recipientes. Geller fue requerido en directo y por sorpresa que los identificase, algo que obviamente rehusó hacer, alegando que no se sentía fuerte.

Desde entonces Randi expuso sin piedad a decenas de cuentistas que proclamaban tener poderes paranormales. Demostró por ejemplo, la farsa de un hombre que afirmaba que su cuerpo era magnético y que podía mantener un espejo pegado al pecho desnudo, simplemente espolvoreando polvos de talco sobre su piel. De repente, esa piel pegajosa dejó de serlo.

O demostró que un hombre no podía pasar las páginas de un libro con la mente, colocando varias plumas alrededor para demostrar que simplemente estaba soplando.

Randi ha dado charlas memorables, en las que ha tratado de cultivar el escepticismo entre la audiencia.

 

El pasado martes, Randi nos dejó, pero nos deja su inmortal legado. Descanse en paz, maestro.

 

  • Una verdadera lastima, afortunadamente la verdad es inmortal y las mentiras, por mucho que perduren, una vez expuestas quedan como lo que son, mentiras y patrañas.

  • Taperrrrrr well

    No me lo toméis en cuenta soy uri geller, mental power

  • La gran habilidad de Randi consistía en que él sabía como funcionaba la mente de aquellas personas que ponía a prueba.

    De modo que podía ver a través de sus trucos y así hacerlo evidente a los demás, científicos incluidos.

  • Saludos.

    Ha sido una lástima. Pero deja detrás de si un gran legado: Delimitar la frontera entre el ilusionismo y la estafa, hacer de la magia un arma contra los charlatanes. Algo que nos ha dado una nueva perspectiva, y herramientas al servicio de la razón, en cuanto al engaño temporal a los sentidos. Promover la duda saludable, la crítica y estar comprometido con la verdad le engrandecen como mago profesional y le convierten en un ejemplo (como también lo fue Houdini) contra el engaño y la impostura.

    Randi dedicó años a investigar los métodos empleados por los charlatanes y por televangelistas que afirmaban ser vehículos de la curación por la fe. Fue quien puso en evidencia los trucos de Uri Geller. Y es que Randi no solo conocía las artes de su profesión, sino que hizo un auténtico trabajo de investigación durante años, para desmontar los trucos que empleaban quienes hacían afirmaciones paranormales.

    De hecho, Randi, para mostrar la impostura de lo paranormal, ofreció entre entre 1996 y 2015, un millón de dólares a quien pudiera demostrar (en condiciones «de laboratorio», es decir, controladas) la existencia de algún fenómeno o poder paranormal. No es sorprendente que ninguno de los candidatos a ganar ese dinero lo ha conseguido ni tampoco ha ganado nadie cantidades inferiores que ofreció Randi con anterioridad a 1996.

    El estudio de Randi sirvió también para dejar en evidencia a científicos de metodología poco escrupulosa. Nature llamó a Randi para que formase parte del equipo evaluador de un experimento que parecía dar fundamento racional a la homeopatía.

    Este experimento se había publicado en Nature, pero la revista, ante la desconfianza que se le presentaba con respecto a los resultados, quiso repetirlo en condiciones controladas con la presencia de un equipo evaluador. Al aplicarse una pauta de seguridad propuesta por Randi para garantizar el doble ciego (método de trabajo que garantiza la limpieza y veracidad de los experimentos) del procedimiento, quedó claramente expuesto que las conclusiones del experimento no eran correctas.

    Randi, es para mi y para la inmensa mayoría de los escépticos ( y de los técnicos, acostumbrados a los errores, las mentiras y los intentos de engaño en su trabajo), alguien que debe figurar entre los mejores divulgadores científicos de todos los tiempos y considerar su aportación como un gran soporte para la difusión de la importancia de la ciencia en la sociedad y la denuncia de las mentiras y las supercherías.

  • @ Doc Halliday:
    Amen

  • Quizás no haya tenido la misma repercusión que Randi, pero por desgracia hoy me he anoticiado del fallecimiento de Sergio Chifflet, responsable entre otras cosas de «Refutando la tierra plana»:

    https://refutandotp.blogspot.com/2020/10/siempre-sergio-si-eratostenes-hubiera.html

    Vaya mi humilde homenaje a uno de esos titanes que eligen darle pelea con gallardía a las hordas que insisten en sumirnos en la ignorancia, negando de plano el esfuerzo de todos aquellos que colectivamente han contribuído al avance de la Ciencia y el conocimiento.

  • Hubiese sido genial que hicieran una serie tipo «Mago Enmascarado» con Randi enseñando a mover objetos con la mente, hacer operaciones psíquicas y cosas por el estilo. Lamentablemente ya nunca sucederá.

  • @ Luiggi:
    Me dejó frío la noticia cuando me enteré. Llegué a hablar algunas veces con él en su grupo de Facebook, no me esperaba que se fuese tan pronto.

  • @ Luiggi:
    @ Elfumador:

    Yo conocía mucho menos a Sergio Chifflet, otra importante pérdida.

    Vivimos un momento de expansión de la mediocridad de pensamiento, y por esa misma razón es momento de seguir perseverando en el pensamiento crítico y en el escepticismo como carta de navegar. Hay que seguir haciendo docencia de ello y seguir tirando de todo el arsenal de espantar fantasmas y desmontar conspiraciones.

    Es imprescindible seguir exigiendo luz y taquígrafos, seguir aireando las mentiras y permanecer.

    Yo aterricé en mitad de todo este lío leyendo a Martin Gardner, que fue quien me presentó a Randi, en un libro que resultó iluminador para mi y que siempre insisto en recomendar por lo atractivo de su lectura y por arrojar luz sobre muchas cosas:

    https://librosgeniales.com/ebooks/la-ciencia-lo-bueno-lo-malo-y-lo-falso-martin-gardner/

    http://www.librosmaravillosos.com/laciencialobuenolomaloylofalso/pdf/La%20ciencia_Lo%20bueno_lo%20malo%20y%20lo%20falso%20-%20Martin%20Gardner.pdf

  • @ Doc Halliday:
    Gracias por los enlaces
    :cerveza: :bueno:


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