Bill Gates: «En 2100 el cambio climático matará 5 veces más que el COVID ahora»

Gates ya lo avisó en 2015, en una conferencia de Ted Talk: «Una pandemia sería más peligrosa que una amenaza nuclear». Nadie le escuchó, y ahora Bill se lamenta.

Son solo 8 minutos. Merece la pena verlo completo, o al menos el primer minuto, donde nos muestra la foto de la inminente amenaza para la humanidad: un coronavirus.

Ojalá hubiera hecho más para llamar la atención sobre el peligro.

Pero ahora que el tiempo le ha dado la razón, advierte de la siguiente amenaza.

Por terrible que sea esta pandemia, el cambio climático podría ser peor. Mientras el coronavirus está presentado una tasa de mortalidad de 14 por cada 100.000 personas, en los próximos 40 años, se prevé que los aumentos en las temperaturas globales provoquen tasas de mortalidad similares al Covid-19. Pero si el crecimiento de las emisiones se mantiene alto, para finales de siglo el cambio climático podría ser responsable de 73 muertes adicionales por cada 100.000 personas. En otras palabras, para 2060, el cambio climático podría ser tan mortal como Covid-19, y para 2100 podría ser cinco veces más mortal.

Pero a diferencia del nuevo coronavirus, para el cual creo que tendremos una vacuna el próximo año, no hay una solución de dos años para el cambio climático. Llevará décadas desarrollar e implementar toda la limpieza

Para evitar la nueva catástrofe para la humanidad, Gates propone el uso de energías limpias, pero también otras medidas de geoingeniería que puedan minorar los efectos a corto plazo.

Gates patrocina un proyecto de la Universidad de Harvard por medio del cual aumentar el albedo del planeta esparciendo toneladas de carbonato cálcico en la estratosfera con globos aerostáticos.

Sin embargo el proyecto está parado porque se desconoce el efecto que podría tener sobre el clima global, creando estragos climáticos en forma de sequías y huracanes graves, poniendo en riesgo la vida de millones de personas en todo el mundo.

La inspiración fue en parte generada por un desastre natural. Cuando el volcán Monte Pinatubo en Filipinas explotó en 1991, les dio a los científicos la oportunidad de monitorizar las consecuencias de una vasta nube química en la estratosfera.

El volcán arrojó 20 millones de toneladas de dióxido de azufre por encima del planeta, donde formó gotas de ácido sulfúrico que flotaron alrededor del globo durante más de un año. Estas gotitas actuaron como pequeños espejos para reflejar la luz solar.

Como resultado, las temperaturas globales se redujeron en 0,5 ° C durante alrededor de un año y medio.

Esto dio impulso a la idea de una «solución» de ensueño del calentamiento global, y ha sido objeto de al menos 100 artículos académicos.

Pero crear lo que equivale a una gigantesca sombrilla para la Tierra puede tener un alto precio, lo que plantea riesgos aún mayores que el cambio climático en sí.

Un temor es que la propagación de polvo hacia la estratosfera pueda dañar la capa de ozono, que nos protege de la peligrosa radiación ultravioleta que puede dañar el ADN humano y causar cáncer.

A los climatólogos también les preocupa que tales retoques puedan interrumpir involuntariamente la circulación de las corrientes oceánicas que regulan nuestro clima.

Introducir elementos que alteren el clima puede tener efectos positivos en una zona, y devastadores en otra. Expertos climáticos alertan incluso que en el futuro esto pueda provocar conflictos bélicos entre potencias que alteren el clima localmente y puedan perjudicar a otros.

En definitiva, que los riesgos para la humanidad que nos acechan en el futuro, pueden hacer parecer una broma a la pandemia de coronavirus.


\Incluya

Puedes seguir las respuestas a esta entrada por RSS 2.0 feed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies