La Cueva de los Tayos

Cueva de los TayosEn la parte ecuatoriana de la cordillera andina, se encuentra la entrada a una cueva de enormes dimensiones, la Cueva de los Tayos, que recibe su nombre por estar habitada por las aves nocturnas que se llaman así.

Para algunos, esta cueva es la entrada a un mundo intraterreno, un lugar de culto en el que una civilización superavanzada dejó unas reliquias para que fuesen encontradas por el ser humano en el futuro. ¿Realidad¿ ¿Ficción? ¿Negocio?

La entrada más grande de las tres existentes a esta cueva, es una garganta de 65 metros de profundidad con paredes verticales que solo puede ser accedida usando cuerdas. Al llegar al suelo, aparte de encontrar montones de excremento de pájaro, que pueden llegar a formar pilas de 90 cm de alto, se puede caminar por enormes corredores y pasajes, algunos de los cuales , como el de la foto superior, parecen haber sido construidos por la mano del hombre, con cortes en línea  recta y ángulos cercanos a los 90º, aunque en realidad son el resultado de la erosión del agua, y la formación geológica del suelo.

entrada cueva

La cueva ha sido usada desde hace miles de años. En ella se han encontrado restos fúnebres y vasijas que así lo atestiguan. En la actualidad los nativos del lugar, los indios Shuar, que descienden a la cueva cada primavera para capturar polluelos de estas aves, tienen un gran respeto por la cueva, ya que creen que los espíritus de sus ancestros residen dentro de ella.

Hasta aquí, la cueva presenta interés solo para los arqueólogos que pudieran investigar los restos que allí se encuentran. Pero todo cambió cuando entró en escena el espeleólogo argentino de origen húngaro Juan Moricz, aficionado a los mitos ancestrales, y en particular al de la existencia de un mundo intraterreno. En 1968 organizó una expedición a Ecuador para adentrarse en la Cueva de los Tayos. Al llegar allí, según él mismo contó, pudo encontrar en uno de los pasadizos una cámara que contenía librerías repletas de libros con páginas metálicas grabadas  con inscripciones, que representarían la historia del ser humano en los últimos 250.000 años.

Según este mismo autor, en la localidad de Cuenca, también en Ecudador, vivía un religioso de origen italiano, el Padre Carlo Crespi, que tenía un pequeño museo habilitado en la iglesia María Auxiliadora de aquella ciudad, ocupando tres habitaciones con amplias colecciones de piezas de metal y cerámica, que aparentemente le habían acercado miembros de la tribu shuar,  procedentes del interior de la Cueva de los Tayos, como obsequio por las acciones de caridad del religioso.

Moricz llamó la atención de Erich von Däniken para que se acercase a Ecuador y comprobase sobre el terreno la naturaleza de los hechos. Y lo consiguió. Däniken se presentó en el museo del Padre Crespi y se maravilló de lo que allí estaba expuesto. Una librería de planchas de oro con grabados extraños, y figuras de cerámica que se asemejaban enormemente al arte egipcio. Tanto se asemejaban, que en el libro que publicó en 1973, “El oro de los Dioses”, llegó a plantear si los egipcios pudieron haber llegado a América, o si ellos procedían de allí. O bien, que ambos hubiesen estado en contacto con una civilización súper avanzada que pudiese haber dejado secuelas en ambas ubicaciones. Serían una raza de intraterrenos, o bien unos astronautas ancestrales que nos visitaron en el pasado. Mirad por ejemplo estas dos imágenes. La de la izquierda es una representación de la diosa Isis, de Egipto, y la de la derecha es un grabado sobre metal de la colección del Padre Crespi. ¿Asombroso no?

isis

Evidentemente, en Canal Historia no pudieron dejar pasar la oportunidad de hacer un capítulo de “Astronautas Ancestrales” acerca de esto. Os lo dejo aquí y luego sigo con la historia.

En el libro “El oro de los Dioses”, Däniken afirmaba que él mismo había visitado la Cueva de los Tayos, y había visto la biblioteca de libros de metal, aunque más tarde tuvo que admitir en una entrevista para la revista Playboy que eso no fue cierto, ya que el propio Juan Moricz aseguró que él nunca le había llevado a allí. Se defendió justificando la trola, como un recurso literario para dar más dramatismo a la historia. Más tarde se volvería a desdecir, afirmando que sí que la había visitado. ¿Si? ¿No? ¿Otra vez si? ¿Qué más da?

En 1976, y a raíz de lo publicado por Däniklen, el explorador escocés Stanley Hall, un profundo creyente en los mitos ancestrales, organizó una nueva expedición a la cueva, a la que se llevó a un equipo formado por especialistas en muchos campos de la ciencia, e incluso al por entonces profesor de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Cincinnati, y primer hombre en pisar la Luna, Neil Armstrong.

Armstrong que actúaba como presidente honorífico de la expedición, no estaba al corriente de las descabelladas teorías de Däniken, ni tampoco de las pretensiones de Hall. Tras llegar a la cueva, y de explorarla por varios días, las conclusiones fueron que no había ninguna biblioteca de metal, y que en palabras del propio Armstrong: “La conclusión de nuestro grupo de expedición fue que las cuevas eran formaciones naturales”.

Däniken empezó a recibir críticas por lo contado en su libro “El oro de los Dioses”, dejando tanto en entredicho su credibilidad que desde entonces su carrera como charlatán entró en declive.

A este fuego aliado contra Däniken también se unió la revista alemana Der Spiegel, que recurrió al testimonio de un especialista, el Dr. Hartmann, que se persono en el museo del Padre Crespi y constató que la mayoría de lo allí expuesto eran falsificaciones.

La mayor parte de los objetos de metal eran falsificaciones hechas de estaño y latón, incluyendo un gran número de baratijas turísticas.

También recurrió a la opinión del arqueólogo danés Olaf Holm, que declaró que el ancianos Crespi tenía demencia y que no era capaz de discernir entre el estaño y la plata, ni entre el bronce y el oro.

En declaraciones a la revista, también lo reconoció así el propio Moricz. Culpó a Däniken de perder el sentido crítico al visitar el museo, en el que se pasó varias horas fotografiando todo lo que se le ponía por delante.

En otra publicación de 1976, se decía que el arqueólogo Pino Turolla había analizado la colección de Crespi, y había observado que uno de los objetos estaba hecho utilizando piezas de fontanería. Concretamente un flotador de cisterna hecho de cobre.

Incluso James Randi escribió sobre esa colección el la publicación The Flim-Flam! (1980):

Me quedé sin palabras, pero no por la misma razón que von Däniken. La colección era un fraude absoluto de principio a fin. Ante mí se apilaban trozos de latas, chapas de latón, y tiras de cobre, mezcladas con montones de cadenas oxidadas, junto con láminas de metal y piezas de maquinaria.  Algunas de las planchas de latón y se estamparon con dibujos de todo tipo, desde elefantes a dinosaurios. […] Me encontré con un flotador de cobre para una cisterna de inodoro y una lámina de estaño en la que todavía se podía leer “Producto de Argentina”.

Randi encontró solo un objeto de oro, que había sido laminado a partir de una bandeja o algo así, sobre la que se había dibujado la figura de una pirámide.

piramide

Crespi tenía la creencia de que los egipcios y babilonios se habían asentado en los andes, por lo que no es de extrañar que los artesanos locales le hiciesen figuras copiadas de los libros para hacerle feliz.

Notad que en el reportaje del Canal Historia, ni siquiera mencionan a Juan Moricz. Seguramente no es la persona de la que mejores recuerdos guarda Däniken. En la entrevista que le hizo Der Spiegel, Moricz también confesó que no fue él el que descubrió la cueva, sino una persona misteriosa que se negó a identificar. Tras la muerte de Moricz, en 1991, Hall trató de buscar a la persona desconocida, que resultó ser Petronio Jaramillo. Jaramillo afirmó que había entrado en la cueva en 1946, a la edad de 17 años. Aparentemente fue invitado por miembros de la tribu de los Shuar, en gratitud por su amabilidad y bondad.

Jaramillo vio una biblioteca que contenía miles de libros grandes de metal apilados en estantes, cada uno con un peso medio de unos 20 kilos. Cada página estaba impresa por un lado con ideogramas, diseños geométricos e inscripciones escritas. En otra sala había estatuas humanas y puertas selladas, posiblemente tumbas. En el centro había un sarcófago traslúcido, dentro del cual había el esqueleto de un gigante. Jaramillo nunca mostró ninguna evidencia de sus afirmaciones, y murió asesinado en 1998 sin haber llevado a nadie a tan fantástico e increíble enclave. Evidencia notable de que también (como todo el resto) estaba mintiendo.

Referencias:

http://www.jasoncolavito.com/blog/remembering-neil-armstrongs-brush-with-ancient-astronauts

http://www.jasoncolavito.com/blog/father-crespi-and-the-toilet-tank-float-of-the-gods

https://en.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_los_Tayos

http://www.colinandrews.net/MetalBooksHoldWhoWeAre.html

  • Desde tiempo inmemorial, los crédulos han mantenido a los que en nombre de las creencias han hecho y deshecho a su antojo.

    En estos tiempos son “elementos” como el mencionado en el articulo los que sacan beneficio de la ignorancia de muchos otros que prefieren creer que saber.

    Lo que no acabo de comprender es, que el vaticano sigue sacando tajada de los crédulos, así como el resto de cúpulas religiosas a lo largo y ancho de este trozo de piedra en el que nos ha tocado vivir, a esto le añadimos lo que ganan los que hacen que confíen en ellos para gobernarlos (pseudo países democráticos), seguimos sumando dispendios como “deportes de masas” y un montón de pagos innecesarios por creer en la publicidad..

    ¿Cómo es que aún les queda dinero a la gente para pagar a tipos como los que se han descrito en el artículo?, luego dirán que están en crisis.. :bored:

  • En “El testigo de los dioses” Daniken publica las respuestas a las preguntas de sus detractores en una entrevista; en la pregunta 119 comienza el interrogatorio sobre las cuevas de Ecuador, y tras acusar al mainstream de utilizar la publicidad de Armtrong, el primer hobre que pisó La Luna para despretigiarle preiodísticamente, pues Armstromg había visitado las cuevas sin resultado de biblioteca alguna, a lo que dice no le sorprendía porque nadie podría encontrarlas sin el mencionado Moricz, en la 124 ya podemos ver, que tras haber intentado eludir la evidencia en las antreiores, empieza el contorsionismo…

    --124. ¿Por qué se excita? ¿No ha confesado usted mismo a la revista Spiegel que nunca estuvo en las cuevas? ¿Por qué se empeña en decirnos ahora que si estuvo? Admita de una vez que su fantasía le ha jugado una mala pasada.

    -Las declaraciones que usted me atribuye no las he hecho jamás, y menos a la revista Spiegel. Verdad es que dicha revista no h apublicado tampoco nada semejante. Me consta que la Spiegel es aludida con frecuencia en ese contexto, sobre todo en los pañises anglosajones. Pero una afirmación falsa no pasa a ser verdadera por mucho que se repita.

    -125 ¡¡Esto es el colmo! ¿No querrá hacernos creer que no leyó el editorial de Spiegel titulado “La mentira Däniken”, o qué?

    -¡Que me va a decir usted a mí! ¡Claro que lo he leído! Pero ese editorial no contiene ninguna declaración mía en el sentido de no haber estado nunca en las cuevas ecuatorianas.

    -126 ¡Así no avanzamos nada! Si existe esa biblioteca metálica, ¿por qué no ha regresado usted allí, acompañado de un par de fotógrafos, para replicar a sus detractores con pruebas?

    -Lo haría con mucho gusto, pero no puedo. Desde que se me ocurrió escribir doce páginas sobre las cuevas de Ecuador, tengo allí muchos enemigos. No estoy tan cansado de la vida.

    :meparto: :meparto: :meparto:

    Esto a 1 del 12 de 1979, con 45 millones de libros vendidos en 35 idiomas y 28 países.

  • @ Tru:
    ¿¿¿45 millones de libros vendidos???

    De verdad, ¿porque no hacemos algo del estilo y nos forramos? Y eso en el 79, seguramente haya vendido más, más conferencias, etc.

    Definitivamente equivoqué la profesión

  • @ Stripped:

    Como para cansarse de la vida…¡a lo mejor por eso no le gustaba lo radical en política!…era un tipo muy diplomático:

    -22 ¿Dónde te sitúas políticamente, Erich?

    -Perdón, ¿nos conocemos de algo?

    -No, ¿de que iba a ser?

    -¡Ah! Me parecía…

    -Bueno, pues, ¿dónde te situas en política?

    La pregunta no tiene nada que ver con mis teorías, pero si puede interesar…¡en fin!

    No me gusta la extrema derecha. Por que allí donde gobierna se apoya en la oligarquía, y con frecuiencia en los militares. Con sus propósitos restauradores impone muchas prohibiciones que son otros frenos al progreso, bajo pretexto de evitar supuestas infiltraciones, por ejemplo. Pero aún me gusta menos la extrema izquierda. En los Estados donde gobierna todo el mundo es mandado y espiado. Hacen llover leyes y prohibiciones. No puede uno viajar adonde quiera, ni leer lo qe quiera. Estoy en contra todo lo que limite l libertad de palabra, de imprenta, de viaje, y así sucesivamente.
    Dicho esto, puedes situarme políticamente donde prefieras.

    Hay magufos con ideas políticas para todos los gustos, según les toca. Däniken, a pesar de que esto no va de su libro, larga de lo lindo…y vende de lo lindo.

  • La Cueva de los Tayos estuvo en medio (territorialmente hablando) de un pequeño conflicto bélico entre mi país y el ecuador (que apesar de pequeño y focalizado se cobró los suyo). La cosa es que tuve la oportunidad de conversar con algunos ex combatientes que me confirmaron que la cueva hay vasijas y esas cosas, pero principalmente grandes cantidades de abono de pájaro. Eso fue hace más de diez años, pero he notado que la historia a ido calando en el imaginario de los que juran que estuvieron ahí y aseguran haber visto estatuas y joyería indeterminada.

    Lo que me lleva al siguiente punto. La cueva de los tayos está en territorio peruano. Que no es que me interese mucho, pero ya se mandó matar mucha gente por esa confusión.

  • Claudio dijo:

    he notado que la historia a ido calando en el imaginario de los que juran que estuvieron ahí y aseguran haber visto estatuas y joyería indeterminada

    si los que estuvieron allí, vieron joyería, etc. hubieran hecho lo posible por regresar y llevarsela. y no te digo nada de los huaqueros, estos incluso habrian cavado una cueva contigua con tal de llegar a esos tesoros.
    (vasicamente porque es un país con la gente muy pobre, no porque allí sean más ladrones)
    y no a sido así, con lo que ya se intuye el calado de estas afirmaciones

  • Estas historias son merecedoras de hacer una película al estilo Hollywood. Muy buenas para un guión.

  • He quedado impresionado sabia que Von Daniken era un mentiroso pero no creí que tanto.

  • Quisiera aportar mi humilde opinión sobre este artículo, que se centra, como el “documental”, en las figuras de Daniken y Crespi. Es importante recordar, como complemento al análisis de @Lamentira, el papel central que tuvo Janos Moricz en este fraude.

    Fue el quien vio por primera vez en el asunto la opción de explotarlo comercialmente y además, tras recabar las “informaciones” de Jaramillo, decidió tener el control del acceso a las cuevas. Por eso, en 1969 registró legalmente derechos sobre los hallazgos que supuestamente hizo en Los Tayos, para evitar la llegada de competidores. Eso explica su actitud reacia y hosca hacia las posteriores expediciones dirigidas a Los Tayos; en la de 1976, el propio Moricz intentó disuadir a los exploradores para que no viajaran a las cuevas, y al parecer, les suministró información falsa sobre rutas y guías. Moricz, además, intentó manipular al propio Daniken, al atribuirse la totalidad del crédito sobre los hallazgos, y al dirigirlo hacia los sitios que él deseaba; no contaba con que Daniken tenía sus propias intenciones, ni que iba a publicar todo.

    Incluso, se puede decir, que fue él quien influyó sobre el padre Crespi. Casi todo lo que él tenía en su desván, calificado por Moricz como museo, provenía de este último; y este fue quien siempre difundió la creencia de que Crespi poseía las pruebas.

    Por otro lado, es importante mencionar que este asunto se relaciona con el ocultismo nazi. Este siempre pretendío buscar huellas de un pasado ario o atlante en diferentes lugares del mundo. La expedición Ahnenerbe lo hizo en Asia, mientras que en América se difundieron las creencias del francés Jacques de Mahieu, ligado a la extrema derecha argentina y al CEDADE, quien veía runas en los petroglifos y a descendientes de los arios en los guaraníes; Mahieu consideraba, sin fundamento empírico alguno, que los vikingos, tras llegar a Vinlandia, siguieron sus expediciones al sur, alcanzando el río Amazonas. En esos mismos años, otros nazis que vivían en Argentina difundieron el bulo de la presencia alemana en Patagonia, y seguramente se cuentan entre los autores del famoso “Plan Andinia”; junto a lo anterior, se debe recordar que el culto ufológico en torno al Cerro Uritorco fue iniciado por ocultistas nazis.

    También cabe recordar el origen de Moricz, un húngaro que llegó a Ecuador tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. En mi opinión, es probable que se tratara de un nazi fugitivo, como muchos otros europeos que se refugiaron en América Latina. Por lo menos, se puede evidenciar el paralelismo entre sus creencias acerca de civilizaciones ocultas bajo tierra de origen no americano, y las de los mencionados esoteristas.

    @Claudio

    Es muy importante lo que usted afirma acerca de la relación entre este “misterio” y los conflictos fronterizos. Ya en los años sesenta Moricz se había reunido con militares ecuatorianos, proporcionándoles información, que estos seguramente consideraron útil para respaldar sus ambiciones territoriales. No se si los militares tuvieron un papel mayor en la divulgación de la creencia en el misterio, pero sí está clara su buena disposición hacia Moricz.


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