Monje budista medita en una sartén con aceite presuntamente caliente

pelotillas refritas

Este es uno de esos vídeos que impactan al verlos. Un monje budista medita en un recipiente lleno de aceite colocado al fuego, sin mostrar dolor ni quemaduras aparentes. ¿Se debe esto a algún tipo de alteración corpórea a la que se llega a través de un estado alterado de conciencia?

A veces me asusto yo mismo con las chorradas que escribo. Evidentemente esto no es magia. El vídeo que circula por las redes sociales muestra solo el momento en el que el monje medita, y solo por unos segundos.

Pero existe un vídeo más extenso en el que se ve la preparación del recipiente.

El fondo del cuenco se llena con lo que parecen unas semillas vegetales, o arena, y grandes hojas. Después de ello, se vierte el contenido de unas garrafas opacas en el recipiente metálico, y se le prende fuego por debajo. Por la posición del monje en el aceite, la profundidad de la capa de aislamiento debe de ser de más de 40 cm.

Bueno, pensaréis. A pesar de eso el aceite tiene que estar en contacto con el metal, se calentará y hervirá, churruscándole las pelotillas al monje.

Aquí tenemos que observar dos cosas. Primero que el recipiente parece tener dos capas, existiendo una separación entre la chapa que está en contacto con el fuego y la que está en contacto con el líquido. Si ese hueco estuviese al vació, el calor no le llegaría al monje. Con una solución más rústica, si se pone en esa capa intermedia un mal conductor del calor, como la arena, eso le daría unos minutos de “tranquilidad” al monje, en los que tendría a salvo sus gónadas.

Pero si el líquido que está en las garrafas, es aceite mezclado con agua, habiendo calculado muy bien la cantidad de agua vertida para que nunca llegue a estar en contacto con el monje, ocurriría un fenómeno muy curioso. El agua se iría al fondo y absorbería todo el calor, dejando el aceite con una temperatura soportable. En el siguiente vídeo, el profesor Jessada Denduangboripant, de la universidad de Chulalongkorn, reproduce este experimento en un laboratorio. Podéis ver cómo meten la mano en aceite, que permanece frio, mientras que el agua de la capa inferior hierve.

Lo que es más que evidente, es que el aceite no suelta humo y la superficie permanece en calma, sin hervir. El monje muestra más incomodidad por el humo del fuego inferior, que por el calor del aceite.

  • Me dió hambre. Ya estoy pensando en unas ricas patatas fritas. Del Palacio por supuesto. :gusto:

  • @ CarlosR:

    8-O

    ¿Esas son las pelotillas del moje?

  • @ Trueno:

    :enfado: :meparto:

    No, papas soufflé.

  • Hay que ver cómo se montan sus timos estos monjes :D :D

    Muy interesante la explicación.

  • a mi se me antojo ser enseñado por los monjes en lo alto de esas montañas orientales y que me enseñen el golpe de la grulla

    “The mentira kid”

  • Receta:
    Huevos escalfados de monje tibetano.

    Se mete al monje en una cazuela con aceite
    se calienta hasta que el monje empiece a bailar en la cazuela
    se le va añadiendo leche de yak y condimento al gusto
    mientras, se le revuelven los huevos con una cuchara de madera
    cuando el monje está bien doradito se aparta y se sirve en un plato
    con guarnición de arroz tres delicias.

    Nota: El monje tiene que estar en la posición del loto para que quede rico, rico y con fundamento.

  • Alguien se ha fijado en el torus supraorbital del monje? Igual es un neandertal con poderes desconocidos en los sapiens… :-D :-D :-D :-D :meparto: :meparto: :meparto:

  • @ Ibi:

    Si, parece un jugador de fútbol, por la pelada digo. :-D

  • Si lo que pretende es impresionar, aunque sea un truco, lo ha conseguido: menudo idiota.

  • Tobaga dijo:

    Receta:

    :-D

    Huevos escalfados.

    Saludos y buenos días amantes de la cocina; hoy tratararemos de escalfar unos huevos.

    Como la mayoría de ustedes sabrán, esta técnica está especialmente recomendada para huevos y pescados.

    Pasos a seguir.

    El agua donde introduzcamos los huevos debe contener al menos un 10% de vinagre; si tiende a lo vinoso, se puede embriagar con él antes al pescado para que no se queje tanto.

    Cuando el agua comience a hervir, sujetar bien al individuo si el vino o la meditación no han hecho su efecto. No se aconseja echar sal por si no tiene puta gracia.

    Bien atado o inconsciente, introdúzcasele con cuidado en el recipiente.

    Retirar del fuego inmediatamente en caso de presencia policial o grito suficiente.

    Cuando la clara cuaje, sacar del agua tres minutos aplicando agua fría para que la yema no sufra la misma suerte, el interior debe permanecer fluído.

    Escapar antes de que despierte.

  • @ Tobaga:

    ¡Ostras!, estaba preparando la manduca y casi cometo una barbaridad. La receta que puse es la de “huevos escaldados”, no escalfados…por una letra casi la lío… :cotilla:

  • Tru dijo:

    @ Tobaga:

    ¡Ostras!, estaba preparando la manduca y casi cometo una barbaridad. La receta que puse es la de “huevos escaldados”, no escalfados…por una letra casi la lío…

    Creo que te has equivocado de receta.
    Los huevos escaldados es un plato típico que lo preparan muy bien en el hemiciclo del Congreso de los Diputados.

  • Sin duda es asombroso como los monjes aprendieron a hacer todos estos trucos hace muchísimos años para vivir sin trabajar, cosa que hoy quieren hacer los estafadores en pocos minutos colgando videos en youtube y dando conferencias. Cuantos monjes se habrán achicharrado por preparar mal la sarten?

  • “Con lo que PARECEN unas semillas vegetales…”
    “El recipiente PARECE tener dos capas…”
    Oh yes, empirismo everywhere.

  • Saludos.

    Vale, pues lo tienes muy fácil: empirifica tu la experiencia, yendo al quinto carajo a ver al dichoso monje y desmontándole el chiringuito del que come. A mi, francamente, no me apetece, me resulta más fácil fijarme en que todo parece apuntar a que se trata de un truco. Simplemente porque en buena lógica, si metes algo en aceite hirviendo, tiene la costumbre habitual de churrascarse, y los monjes budistas no son una excepción.

    Triste destino para un monje, terminar crunchy a las primeras de cambio.

    Pero si lo que quieres es reclamar que al monje no se le van a freír los huevos y que esto es gracias a su capacidad para la meditación, entonces eres tú el que plantea una circunstancia extraordinaria y fuera de lo que cabe esperar y es habitual y es común y sucede siempre que hacemos la experiencia y de lo que no se conoce ninguna excepción: y es a tí a quien corresponde probar tu afirmación.

    Sin embargo, PARECE que estamos lo mismo: predicar en lugar de dar trigo. ¿No te parece?.

  • @ Gustavo:

    saludos.

    Este tipo de cosas vienen de los tiempos de Maricastaña, cuando la gente alucinaba en colores con cualquier truco de feria, que los charlatanes y los vendedores de milagros acostumbraban a explotar en su propio beneficio.

    Los magos egipcios ya conocían el truco de “cambiar” el agua en vino, por ejemplo. Y, una de las mejores que recuerdo es una sacada del archivo de la inquisición en Toledo:

    Abreviando, decir que se presenta un fulano italiano en Toledo (hablamos del siglo XVII, cuando había todavía mucho brujerío y mucho estrellerío y la gente se tragaba cualquier cosa como suceso extraordinario) que se hace decir de sí en los corrillos que tiene fama de astrólogo y de que posee poderes y maneja a los espíritus.

    Después de hacerse la necesaria propaganda, se dedica a saquear los bolsos de las señoras en unas sesiones en las que presenta espíritus en redomas que cuentan lo que las damas quieren oír, cobrando una pasta gansa por ello.

    El caso es que la inquisición acaba por interesarse por las habladurías sobre este fulano y sus espíritus embotellados, por si resultase ser cosa diabólica, y por lo tanto, de incumbencia del inquisidor.

    Llamado a comparecer (llevado a comparecer), ante los inquisidores pierde de inmediato el acento italiano y comienza a sudar sin necesidad de amenaza alguna. Preguntado por sus mágicos poderes y ante la posibilidad de verse camino de la hoguera, cantó de plano mostrando y enseñando cómo hacer sus trucos a los presentes sin dejar pasar detalle alguno. Terminó siendo absuelto de brujería, pero teniendo que pagar una fuerte multa y expulsado de la ciudad por estafador.

    en fin, que de esto de hacer el oso o de salir volando o de pasar muchos días bajo el agua o de ser enterrado y devuelto a la vida o…tantas otras, no solo no son novedades, sino que huelen a truco rancio desde que el Gran Houdini los puso a todos en ridículo.

  • Eestoo…

    En moderación, una vez más en el calabozo…


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