10 características de los conspiracionistas

conspiracion

Según wikipedia, un conspiracionista es aquel que trata de explicar un evento o una cadena de eventos, sucedidos o todavía por suceder, ya sea percibidos o reales, comúnmente de importancia política, social, económica, o histórica, por medio de la existencia de un grupo secreto muy poderoso, extenso, de larga duración y, generalmente, malintencionado. Según ellos, los sucesos importantes en la historia han sido controlados por manipuladores que organizan los acontecimientos desde «detrás de escena» y/o con motivos nefastos o por lo menos egoístas.

Se autodefinen como “buscadores de la verdad”, y presentan características comunes como las siguientes:

  1. Son arrogantes. Afirman basarse en hechos, son inquisidores, y se consideran en posesión de la verdad. Para ellos, los escépticos somos siempre borregos ignorantes, o lo que es peor, cómplices de la cúpula de poder, fuente de la totalidad de las atroces conspiraciones.
  2. Son implacables. Son insistentes en la veracidad de una conspiración hasta el aburrimiento, independientemente de la escasez de evidencias, o de que éstas hayan sido ya desmontadas. En algunos casos, precisamente el hecho de haber sido ya desmontadas es la principal evidencia de la existencia de estas conspiraciones, y por ello los debunkers tratamos de desacreditar a los que las difunden utilizando cualquier tipo de artimañas oscuras y malintencionadas.
  3. Son incapaces de responder a lo que se les pregunta. Para ser personas que abiertamente afirman cuestionarse todo, presentan grandes carencias a la hora de responder a las cuestiones que les planteamos los escépticos. Pero eso sí, los conspiracionistas carecen por completo de capacidad de síntesis, y para expresarse redactan párrafos de una extensión que disuade su lectura.
  4. Suelen repetir las mismas frases una y otra vez. Expresiones como “¿quién se beneficia de esto?”, o como “una vez que hemos eliminado lo imposible, lo que queda, aunque improbable, tiene que ser la verdad” de Conan Doyle, son frecuentemente utilizadas por los conspiracionistas. Ambas frases tratan de eliminar su responsabilidad ante las conclusiones a las que llegan sus proclamas.
  5. Son incapaces de aplicar o entender el principio de la navaja de Occam. Los teóricos de la conspiración nunca tienen en cuenta que las pequeñas incongruencias en las explicaciones que rechazan, son mínimas en comparación con las enormes vacíos de la historia alternativa que plantean.
  6. Son arbitrarios al seleccionar evidencias. Un conspiracionista jamás utilizará una fuente respetable, ni una revisión por pares, ni un argumento científico. En cambio, sí que usará los argumentos esgrimidos en un video de youtube, portal en el que todas las conspiraciones ven la luz. Y hacen esto porque tienen la “mente abierta”, no como los escépticos, que siempre nos negamos a admitir las evidencias más irrefutables.
  7. Nunca se retractan. No verás nunca a un conspiracionista admitir que alguna de sus proclamas estaba equivocada, o que un escéptico la haya desacreditado. Cuando alguien les puntualiza que algo ya está desmontado desde hace tiempo, recurren a la técnica de la inundación, que consiste en abrumar aportando un nuevo montón de datos, relacionados o no con el tema en cuestión, para no reconocer su error, y poder huir entre la confusión.
  8. Siempre llegan a la misma conclusión. Tienen una habilidad especial para identificar, con razón o sin ella, partes que no encajan en una explicación oficial. Utilizan estas partes que no encajan para rechazar la totalidad de la explicación, lo que para ellos constituye una evidencia irrefutable de la existencia de una conspiración. Hacen esto sin tener en cuenta la importancia de las piezas que no encajan, o si realmente encajan o no.
  9. Si hubo una conspiración, ¿por qué no puede haber más? Referencian casos como los seis de Birmingham, la matanza de Bolonia, la carta de Zinoviev y alguna otra para validar sus teorías, proclamando que no es la primera vez que una conspiración se fragua, sin pararse a pensar que las conspiraciones que están planteando son mucho más complejas e improbables que las que utilizan de referencia.
  10. Siempre ven la conspiración detrás de todo. Nada más explotar una bomba, nada más aparecer un cadáver, la misma gente aparece con las mismas teorías, proclamando que hay muchas preguntas sin respuesta.

Pero a pesar de todo los queremos. La vida sería mucho más aburrida sin los conspiracionistas, que aunque daltónicos, siempre tratarán de tomarse la pastilla roja.

 

Basado en nota de urban75.org

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  • Bueno, puesto que de conspiraciones hablamos, guía para conspiranóicos:

    http://www.tecnoxplora.com/internet/internet-gran-aliado-conspiraciones_2013111400793.html

    Para tener una conspiración de las de verdad, se necesitan algunas cosas, vamos a entrar tan sólo en las generalidades comunes a casi todas las conspiraciones de verdad:

    1) Alguien que conciba la idea.
    Tiene que reunir unas características determinadas, para seguir adelante. A todos se nos ocurren tonterías, pero no todos podemos llevarlas adelante. Por ejemplo: “quiero robar un F-5″. Evidentemente, esto está fuera del alcance de casi todo el mundo.

    2) Un “nucleo duro”. Quien concibe la idea, sondea a la gente apropiada y escoge un grupo que desarrollará las primeras labores en cuanto a planificación y logística. Este grupo es preferentemente pequeño y tiene que disponer de múltiples hilos de comunicación y un buen conocimiento del terreno sobre el que se tiene que desarrollar dicha conspiración. La elección de tus colaboradores es FUNDAMENTAL. Un error en este sentido y la conspiración termina antes de empezar. Exactamente igual que en cualquier proyecto, se asumen roles y se chequea el resultado de cada paso que se dá.

    3) Un plan bien definido y estudiado. Sin un proyecto, no se puede trabajar.

    4) La correcta elección del momento y la tapadera. A parte de lo que sabe el núcleo duro, hay que tener muy clara qué milonga se le cuenta al resto de la gente que necesitamos para llevar a cabo nuestra conspiración.

    …Y aquí, caballeros es donde comienzan los problemas que, de no preveerse y no resolverse, hacen que salgan a la luz casi todas las conspiraciones que no sean dos tíos en solitario y que no necesitan ningún apoyo. Este es el momento en que el mecánico ata cabos y se da cuenta de que hay algo que no marcha. Cuando la secretaria se lo huele y filtra las fotocopias. Cuando el de contabilidad empieza a ver facturas que no le cuadran y se lo comenta a quien se lo tiene que comentar.

    Entonces es cuando empiezan a meter la nariz los curiosos, esos a los que no les cuadra qué puede hacer un coche oficial con su correspondiente escolta armada, fuera de horas en un chalet en el campo, cuando hemos visto antes, al ir a repostar, a gente que conocemos del Ministerio tomando copas en un bar de carretera cerca de allí…

    -Manolo, perdona, ya se que no son horas pero ¿me puedes decir de quien es esta matrícula?-

    -………-

    - Vale, gracias…Oye, ¿Este tío no estaba de ejercicios en nosedonde?-

    -……..-

    -Ya, claro. O sea que ¿En Madrid no esta?…Ni tampoco —-- ni ——-, ¿verdad?-

    -,,,,,,,,-

    -Claro, todos de ejercicios. Vale-

    Y así fué como se fué liando y fué descubierto uno de los 8 intentos de golpe de estado más importantes abortados durante la transición.


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