La datación del Sudario de Turín (I). Qué es la datación por radiocarbono.

El Sudario de Turín, como cualquier asunto en que intervenga la religión, o sea, la superstición y la irracionalidad, permanece artificialmente en un estado de polémica artificial incluso cuando su origen se ha dado por zanjado, dado que quién basa su visión del mundo en una idea absurda y dogmática no puede aceptar cambiarla por mucha evidencia de su error que aparezca.En el caso del sudario, a lo largo del siglo XX, a medida que su estudio iba incorporando investigadores no cegados por su fe, empezaron a encontrarse pruebas de que no era más que una de las muchas reliquias falsas que proliferaron por Europa durante la Edad Media.  Cada una de esas pruebas era negada sistemáticamente por los creyentes: documentos medievales donde se explica que se había encontrado al pintor, restos de pintura, análisis anatómicos y pictóricos…  Pero nada de esto era suficiente.  Finalmente, tras muchos años de debate se consiguió que la Iglesia Católica aceptara someter a la sábana a una prueba que debía resultar definitiva: su datación por 14C.

Empezando por el principio

¿Qué es la prueba del 14C y cómo funciona?

Lo que determina que un átomo sea de un elemento y no de otro es el número de protones que contiene su núcleo.  En condiciones normales, el número de protones determina el número de electrones que contiene el átomo, y el número de electrones es el que determina sus propiedades químicas.  Si un átomo tiene 26 protones, será hierro, si tiene 79, será oro.  Sin embargo, en la mayoría de los átomos, el núcleo también contiene neutrones.  Al contrario que los protones, los neutrones no tienen carga eléctrica, por lo que no influyen en el número de electrones que tiene el átomo, y por tanto, sus propiedades químicas no varían al cambiar el número de neutrones.  Esto hace que todos los elementos se compongan de diferentes isótopos, es decir de átomos que tienen el mismo número de protones, pero diferente de neutrones.

El cambiar el número de neutrones no afecta al comportamiento químico del átomo, pero sí cambia algunas propiedades físicas.  Una de las más importantes es que, mientras que unos isótopos son estables, otros isótopos del mismo elemento pueden ser radiactivos: se desintegran convirtiéndose en otros elementos.

En el caso del carbono, el isótopo más abundante en la naturaleza (más del 98%) es el 12C, que tiene 6 protones y 6 neutrones y es estable. Poco más de un 1% del carbono natural es 13C, también estable con un neutrón más.  Finalmente, hay una pequeñísima cantidad de 14C, que tiene 8 neutrones y es radiactivo.

¿Y esto para qué nos sirve? Pues resulta que los elementos radiactivos tienen una propiedad muy interesante, y es que se desintegran a un ritmo constante.  Si tenemos 1g de 14C puro, en 5730 años se habrá desintegrado la mitad, y quedará sólo 0.5g.  Si esperamos otros 5730 años, se desintegrará la mitad de lo que quedaba, y tendremos 0.25g, o sea, el 25% de la cantidad inicial, en otros 5730 años, quedará sólo la mitad de esos 0.25g, y así sucesivamente.  Así que podemos aprovechar esta cualidad para, sabiendo cuanto 14C había al principio, datar la edad del trozo de carbón que tenemos.

El quid de la cuestión es saber cuánto había al principio.  Fijaos que 5700 años es muy poco en comparación con los millones de años que tiene la Tierra.  Todo el 14C que pudiera haber habido entonces ha desaparecido.  ¿De dónde viene entonces el que vemos ahora mismo?  El 14C se crea de forma constante en la atmósfera debido a la interacción de los rayos cósmicos en la atmósfera.  Esta creación compensa los átomos que se desintegran, de forma que siempre hay una pequeña cantidad en el ambiente.  Dado que las propiedades químicas del 14C son exactamente las mismas que las del resto de átomos de carbono, acaba formando CO2 que es absorbido por las plantas y se incorpora a la cadena trófica, de forma que todos los seres vivos somos un poco radiactivos.


Willard F. Libby, inventor del método de datación por radiocarbono, por
el que recibió el Premio Nobel de Química.

Mientras estamos vivos, compensamos los átomos que se desintegran incorporando más a través de la alimentación y la proporción de átomos de 14C permanece constante.  Sin embargo, cuando un organismo muere, deja de compensar la pérdida de átomos radiactivos y la proporción de estos empieza a bajar de forma constante.  De esta manera, si medimos la proporción entre isótopos radiactivos y estables de cualquier material orgánico (madera, tela, cuero…), podremos saber cuánto tiempo hace que murió el organismo del que procede.

¿Es exacto? ¿Se puede equivocar?

Como en todo en ciencia, el grado de exactitud de la datación por radiocarbono depende de lo precisos que sean tus instrumentos y del grado en que se cumplen las asunciones que se hacen.

Desde las primeras dataciones allá por los años 1950 los instrumentos de medida han mejorado de forma espectacular y, mientras en las primeras dataciones hacía falta más de 1Kg de muestra para obtener una precisión medianamente decente, hoy en día se pueden obtener precisiones de menos de 40 años con muestras de pocos miligramos.

Además de esto, resulta que la producción de 14C en la atmósfera no es constante, sino que depende de las variaciones en la actividad solar, campo magnético terrestre, factores geológicos, etc., por lo que, hay que corregir la edad obtenida mediante diversos factores de calibración.

De la misma manera, se asume que el organismo se ha estado alimentando en un ecosistema “normal”, de forma que la proporción de 14C mientras estaba vivo era la misma que el resto de organismos.  Esto es cierto la mayoría de las veces, pero hay ciertos ecosistemas en los que todo o parte del carbono proviene, por ejemplo, de rocas carbonáceas, con una proporción de 14C menor.

Otra posible fuente de error reside en la contaminación de la muestra.  Afortunadamente, como sólo nos interesa el material que es químicamente parte de la muestra, es posible realizar lavados muy agresivos y minimizar esta fuente de error.

Por último, no debemos olvidar que estamos datando la fecha en la que murió el organismo, que no es lo mismo que la fecha en la que se fabricó el objeto datado.  Normalmente la diferencia no es importante, pero en algunos casos hay que tener en cuenta que podemos estar tratando con material “reciclado”.

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¿Un nuevo paradigma energético?

fusion

Durante estas últimas semanas se han estado sucediendo multitud de noticias en relación con la fusión fría:

7/12/2011

  • Lewis Larsen publica un documento en Slideshare en la que se analiza la posible relación entre las LERN (reacciones nucleares de baja energía), y las inexplicables observaciones constatadas en el LHC del CERN.

31/12/2011

  • Rossi anuncia en una entrevista en PESN, que comercializará E-Cats para uso doméstico de 10 kW en otoño de 2012.

11/1/2011

  • NASA sube un vídeo protagonizado por Joseph Zawodny en el que habla de las LERN

12/1/2012

  • Francesco Celani imparte una conferencia en el World Sustainable Energy Conference 2012 sobre las LERN.

13/1/2012

16/1/2012

  • Francesco Celani recibe una invitación del CERN para que realice una exposición de las LERN a sus técnicos.

 

¿Qué está ocurriendo? ¿Ha llegado ya la hora del nuevo paradigma energético?

Como ya he comentado en el blog en varias ocasiones [1][2][3][4], donde recopilo información de otros expertos como Steven B. Krivit, el E-Cat de Andrea Rossi no me inspira ninguna confianza y todo lo que rodea a su dispositivo y a él mismo desprende un halo de sospecha. Veremos qué pasa en otoño próximo. Iré haciendo un seguimiento a sus evoluciones y os mantendré informados.

Mientras tanto, una nueva fiebre del oro está surgiendo en relación a la obtención de patentes relacionadas con tecnologías relacionadas con las LERN.

El 9 de marzo de 2006 Allan Widom, físico de materia condensada en la Northeastern University, y Lewis Larsen, CEO de Lattice Energy LLC, publicaban una teoría innovadora que daría una explicación a las LERN sin necesidad de tener que tirar todos los libros de física a la papelera. Esta teoría fue tomada con gran entusiasmo por dos científicos de NASA, Dennis Bushnell y Joseph Zawodny, que las hicieron suyas y las divulgaron.

Según publica Steven B. Krivit en su blog, Larson le informó que en 2008 ambos científicos le hablaron de una posible inversión de la NASA en esta tecnología, pero el CEO de Lattice Energy se negó a facilitar propiedad intelectual de su empresa sin la existencia de un contrato de por medio. Hizo bien, porque al final esa inversión no se produjo.

El 22 de septiembre del año pasado Zawodny realizó una ponencia sobre LERN en el Glenn Research Center de la NASA. En su segundo chart se preguntaba, “¿Tenemos una teoría?”. Mencionó varias como la de Randall Mills y la del profesor Yeong Kim para descartarlas. Seguidamente expuso la teoría de Widom y Larsen como una explicación factible.

Pero ¿qué tiene de especial esta teoría?

Su principal ventaja sobre otras teorías es que las partículas no tienen que vencer la barrera de Coulomb y por lo tanto la materia no es necesario que esté en forma de plasma a unas condiciones de presión y temperatura inconcebibles. Esa misma es la causa por la que algunos, entre los que se encuentra Krivit, reúsan usar el término fusión, pero desde luego la energía resultante es mucho mayor de la que se obtiene por reacciones químicas tradicionales como la combustión de hidrocarburos.

Sin ser un especialista en la materia, y a riesgo de naufragar, os trataré de explicar los fundamentos de esta teoría.

W_L

Se puede resumir en una reacción nuclear en cuatro pasos, de los cuales, el primero y segundo son los más exóticos. Aunque la desintegración beta inversa ha sido objeto de especulaciones durante las dos últimas décadas, Widom y Larsen proponen un mecanismo por el cual el resultado de esta desintegración inversa es un neutrón de momento ultra bajo.

  1. En una primera fase una radiación electromagnética lanzada sobre la superficie de un hidruro metálico produce una avalancha de electrones plasmones de superficie.
  2. Esta onda de electrones que se mueve por la superficie del metal interacciona con los protones de la superficie para producir neutrones de momento ultra bajo (ULM) + un neutrino. Larson pone una metáfora para entender este fenómeno. Igual que un grupo de dos o tres gansos no pueden volar cruzando una tormenta, una bandada sí que puede hacerlo. Es lo que él llama “efecto colectivo”.
  3. El neutrón resultante es capturado por un núcleo atómico aumentando su masa atómica A. Esto puede convertirlo en un isótopo estable o inestable. Al carecer de carga eléctrica, el neutrón no tiene que vencer la barrera de Coulomb.
  4. Si el isótopo es inestable, el neutrón por desintegración beta produce un protón, un electrón y un antineutrino. El resultado es que que la carga atómica Z también se incrementa.

En experimentos con Hidrógeno la creación del Neutrón ULM tiene un coste energético de 0,78 MeV. La energía devuelta en el resto del proceso es varias veces superior.

Ciertamente esta teoría promete, aunque hay que ser cautos y ver cómo evolucionan en un futuro próximo los acontecimientos. Desde aquí os tendré puntualmente informados.

Referencias:

http://blog.newenergytimes.com/2012/01/13/lenr-gold-rush-begins-at-nasa/

http://newenergytimes.com/v2/news/2010/35/SR35913widomlarsen.shtml

http://blog.newenergytimes.com/2012/01/12/where-does-the-energy-come-from-in-lenr/

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Los gigantes de Marcahuasi

El 25 de diciembre de 2010 la hija de Gladys Córdova grababa en Perú a unos seres de forma humanoide, que según ella son unos seres extraterrestres de más de 3 metros de altura. El vídeo fue analizado este pasado verano en el programa “tercer milenio” de Jaime Mausán.

En esa distancia, en la que no se aprecian los detalles y solo se distingue una silueta, no es posible determinar la altura de una persona. Pero es que además el vídeo parece haber sido  manipulado. Por ejemplo el mismo ser extraterrestre tiene distinto aspecto en diferentes momentos del vídeo. Por ejemplo,estas dos tomas son del mismo ser. Las barras verticales tienen la misma longitud, al igual que las inclinadas.

mismo ser

En el minuto 2:12 cuando pretende comparar la imagen del presunto ET con un grupo de excursionistas que Gladys sabe que son humanos la imagen está estirada. Pero además la del presunto extraterrestre (derecha) tiene el plano inclinado, lo que hace que parezca más alto.

14-01-2012 19-18-50

Quizá la imagen de la derecha haya sido estirada para que la roca puntiaguda tenga un tamaño similar, pero aun así la diferencia de altura no es significativa, y más si al hombre de la izquierda no se le distinguen las piernas y no se sabe si sus pies están por debajo de la línea de suelo. En esta otra toma se ve a otra persona “completa” y la comparativa es más clara. Las tres líneas tienen la misma longitud.

comparativa

Creo que queda claro que tanto el vídeo como el análisis son absurdos. Además en Perú, la altura media de un hombre es de 164 cm. Con esa altura, casi todo el mundo parecen gigantes.

También ayuda a clarificarlo este otro vídeo que lo analiza con un poco más de rigor y menos sensacionalismo que Fernando Correa en Tercer Milenio. Es un hombre quitándose un suéter. Se le distinguen incluso las mangas dela camiseta.

Sugerido por Javier

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El Nibiru de “media luna”

Don Adams es una persona que busca a Nibiru en las fotografías del espacio profundo y dice haberlo encontrado.

El 11 de enero del presente año publicó en facebook la fotografía que vemos arriba. Dice haberla recibido de una “fuente confiable” tomada el 9 de enero con uno de los telescopios remotos del GRAS (hoy iTelescope) en las siguientes coordenadas: ascensión recta 11 34 21 declinación 03 03 35. En la fotografía vemos un objeto en “media luna” que según Adams sería Nibiru ingresando al Sistema Solar ¿es la evidencia que todos esperábamos? No.

Si Nibiru estuviera ingresando al Sistema Solar no se vería como una media luna. Al estar lejos con respecto a la Tierra y el Sol tendría su superficie completamente iluminada por nuestra estrella (y más si es un objeto enorme). Para que un objeto se vea como media luna debe estar entre la Tierra y el Sol.

Esta foto posteriormente la vio el astrónomo australiano Ian Musgrave y éste identificó que Adams había utilizado esta foto tomada por él con el GRAS el día 18 de septiembre del 2010, en ella vemos al cometa 103P/Hartley cerca de la galaxia PGC 71451.

En la original no vemos al “Nibiru de media luna”. Abajo vemos la comparación el fotomontaje (izquierda) y la foto original (derecha)

Adams nos proporciona unas coordenadas que si son introducidas en wikisky.org nos lleva a la constelación de Leo, en concreto a la estrella 89 Leo. La foto de Ian fue realizada en la constelación de Andrómeda, y si en wikisky ingresamos “PGC 71451″ confirmamos que fue tomada en esa constelación.

Después de que Ian expusiera las practicas deshonestas de Adams, éste le dejó el siguiente comentario:

Yo creo que esta imagen no es photoshop. Me encantaría ver la imagen real

!Increíble!.

Referencias

http://www.facebook.com/Fuzzywashere/posts/188736877890271?cmntid=188774127886546

http://astroblogger.blogspot.com/2012/01/in-which-i-fail-to-discover-nibiru-or.html#links

http://astroblogger.blogspot.com/2010/09/comet-103phartley-near-pgc-71451.html

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La sonda rusa Phobos Grunt caerá posiblemente el domingo en cualquier parte del mundo… menos Rusia

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Un enorme pedazo de basura espacial rusa está a punto de caer sobre la Tierra, y nadie sabe exactamente ni dónde ni cuándo lo hará.
La sonda Phobos-Grunt, de 14,5 toneladas, quedó atrapada en una órbita poco después de su lanzamiento el 8 de noviembre pasado, y está previsto que vuelva a entrar en la atmósfera a las 16:22 GMT de mañana domingo. Al menos esa es la última estimación de la agencia espacial rusa Roscosmos publicada ayer. Si esa estimación es correcta, los restos de la nave caerán sobre el Océano Atlántico a unos 1.600 kilómetros al sur de Buenos Aires.
El momento y lugar del impacto no es definitivo, y en posteriores previsiones puede cambiar. De hecho, la nueva estimación es sustancialmente diferente de las otras dos anteriores que la agencia espacial emitió a principios de semana.  Lo que se sabe con toda certeza es que la caída es inminente y que ocurrirá en algún lugar entre los 51,4 grados de latitud norte y los 51,4 grados de latitud sur, una franja que por el norte llega a Londres y por el sur hasta las Malvinas. Curiosamente, Rusia queda fuera casi por completo.

La órbita en la que la sonda se quedó era elíptica, con alturas que oscilaban entre los 347 kilómetros en la parte más alejada y 207 kilómetros en la zona más próxima. Esto significa que en su zona de menor altura entra en la parte más alta de la atmósfera, donde las moléculas de aire friccionan con la nave produciendo resistencia aerodinámica, y por consiguiente disminuyendo su velocidad y altura orbital. En la madrugada del viernes la altura de la sonda era de solo 160 kilómetros. Cuando ésta baje a sólo 75 km, la fricción del aire la someterá a tal temperatura que se romperá en pedazos.

En el proceso de la reentrada en la atmósfera de una nave espacial, las agencias espaciales expulsan al espacio los restos de carburante que puedan quedar en sus tanques, para evitar que la ignición en la caída pueda desplazar el punto de impacto a una zona no planificada, y que en ningún caso los tanques de combustible volátil y tóxico puedan llegar con carga al al suelo. Phobos-Grunt, sin embargo, tiene los depósitos llenos y no se pueden vaciar.

Roscosmos espera que cerca de 200 kilos lleguen al suelo, y según la Agencia Espacial del Reino Unido éstos se dispersarán en una franja de 200 kilómetros de largo y decenas de kilómetros de ancho. Los tanques son de aluminio con un punto de fusión bajo (unos 660º) por lo que previsiblemente su contenido se liberará en el aire.

Se ha señalado con el dedo a los Estados Unidos como causantes del fallo de la nave (con HAARP). En una extraña entrevista concedida a un medio ruso y traducida por el New York Times, Vladimir Popovkin, jefe de la agencia espacial de Rusia, hizo alusión a un juego sucio: "No queremos acusar a nadie, pero hay equipos muy potentes que pueden influir en una nave espacial, y la posibilidad de que se utilizasen no se puede descartar". Insinuó que los EE.UU. estaban detrás del fallo de Phobos Grunt: "Frecuentemente el fracaso de nuestros lanzamientos al espacio se producen en un momento en el que se encuentran en la parte no visible desde Rusia, donde no se recibe información telemétrica clara en la base de tierra"

Haría falta preguntarse por qué los Estados Unidos podrían tener interés en destruir una expedición científica. Puestos a utilizar la paranoia, se les podría acusar a ellos de que el fallo fue intencionado y que por eso su territorio queda fuera de la franja de impacto.

Referencias:

http://www.newscientist.com/article/dn21354-the-us-didnt-shoot-phobosgrunt-down-but-could-have.html

http://www.space.com/14238-russia-spacecraft-phobos-grunt-crash-predictions.html

http://www.newscientist.com/article/dn21357-what-are-the-risks-from-phobos-probes-downfall.html

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