Peor el remedio que la enfermedad

En medio del escándalo por la película Le Mur (El Muro) que critica a la posición del psicoanálisis sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y fue silenciada por los mismos psicoanalistas lacanianos entrevistados en ella, la revista Viva publicó un artículo que no sólo toma al psicoanálisis como válido, sino que promueve una serie de agregados faltos de sustento científico como la respiración holotrópica, las “plantas sagradas” y demás.

Esta es una respuesta, firmada por varios profesionales en psicología y organizaciones de difusión del pensamiento crítico. Se permite ¡y fomenta! la difusión, tanto compartiéndola como publicándola en sus blogs (si tienen uno) .

Peor el remedio que la enfermedad

El 29 de enero de 2012 la revista Viva (Clarín) publicó un artículo escrito por Alba Piotto (apiotto@clarin.com) titulado “¿Jaque al diván?” que fue nota de tapa con el nombre “¿Hay que jubilar a Freud?”. En él se presentan una serie de anécdotas de terapeutas que utilizan “recursos menos ortodoxos” que el psicoanálisis tradicional para tratar a sus pacientes. Más o menos ortodoxo, el psicoanálisis no ha demostrado eficacia en el tratamiento de los trastornos psiquiátricos o psicológicos porque no se ha interesado en someter a prueba sus intervenciones mediante estudios científicos controlados como se realizan en todas las ciencias aplicadas. Ello se advierte en la ausencia de este modelo en los listados actuales de intervenciones psicológicas eficaces. Que prevalezca en Argentina frente a otras orientaciones constituye un fenómeno local que está modificándose (quienes sufren buscan otras opciones, no alternativas de lo mismo).

Es preocupante que una nota que en principio podría haber sido una descripción de las distintas terapias psicológicas y de su grado de eficacia, haya devenido en la promoción de una mezcla de “terapias” sin basamento científico y presente al psicoanálisis con agregados como alternativas de intervenciones psicológicas. En este abanico de pseudociencias se menciona “mixturas” extremas como complementar psicoanálisis con tarot y astrología. Para agregar más leña al fuego, Piotto decidió entrevistar a defensores de la “respiración holotrópica” y afines, todas ellas basadas en el “pensamiento mágico”. La única referencia a la evidencia que realiza la nota es un comentario al margen con la alarmante certeza de que “ya nadie discute el efecto de la meditación en el tratamiento del cáncer, el SIDA y los trastornos de ansiedad”, afirmación sencillamente falsa.

Hace décadas que los científicos están abocados en la búsqueda de métodos terapéuticos efectivos, apoyada en los resultados de ensayos clínicos y que se nutre de disciplinas relacionadas como la fisiología, la biología y las neurociencias en general. De estas investigaciones surgieron las listas de Terapias con Apoyo Empírico (TAEs), donde se incluyen intervenciones con distinto grado de eficacia para diferentes trastornos. Casi todos ellos tienen un enfoque Cognitivo-Conductual. También existen estudios donde se muestra la necesidad del uso de psicofármacos en muchas patologías. Ni las TAEs ni los estudios actuales en neurociencias han resuelto completamente el problema de la enfermedad mental. El camino es sinuoso y elusivo, pero al menos existen alternativas más válidas que los “mitos urbanos” mencionados en la nota. Por lo cual como ciudadanos y científicos creemos que es una irresponsabilidad social publicar este tipo de notas que para un lector informado le resulta humorística, irrisoria, casi grotesca, pero que puede perjudicar a la población en general, si es que se la toma en serio.

Lic. Laura Galasso (Psicóloga, Directora ECCOT/ Equipo Cognitivo-Conductual)
Lic. Gerardo Primero (Lic en Psicología, docente e investigador UBACyT).
Elio Campitelli (Círculo Escéptico Argentino)
Dra. Alba E. Mustaca. Jefa del Lab. de Psicología Experimental y Aplicada (IIM-CONICET-UBA)
Ricardo Pautassi (Presidente Asociación Argentina de Ciencias del Comporamiento)
Alejandro J. Borgo (Director CFI/Argentina)
Lic. Ezequiel Benito (Asociación para el Avance de la Ciencia Psicológica)
Dr. Daniel Politis (Cátedra Neuropsicología, UBA, investigador CONICET).
Lic. Germán Pablo Otero (Psicólogo, Neuropsicólogo, investigador CONICET)
Dra Julia Ramirez (Psicóloga, Médica psiquiátrica)

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El aceite de rateros

Todos recordaran la histeria por la gripe porcina del año 2009. Por Internet circulaban muchos rumores entre ellos el del “aceite de rateros”. Al parecer, esta sustancia te protegía y curaba de la gripe porcina. Oportunamente Manuel Abeledo y Manuel Herman advirtieron que este aceite no curaba esta enfermedad.

Todo esto lo inició Alexander Backman, un maestro de inglés y cristiano fundamentalista. En su página se define como “periodista, autor, investigador y el desprogramador nº 1 de habla hispana”. También dice que las autoridades educativas de EE.UU lo consideraron como “niño prodigio y genio”.

Alexander se hizo famoso en México y EE.UU por Victor Camacho. Éste en sus inicios era locutor de un programa de radio donde pasaba música. Posteriormente la gente le llamaba al programa y le contaban sus “experiencias paranormales”. Víctor vio que esto atraía a mucha gente (con sus correspondinetes monederos) y entonces decidió hacer el programa “Los desvelados“. Aquí es donde Alexander en 2009 declara que México recibió un ataque bioterrorista y que debían utilizar el aceite de rateros.

Mientras, el siguiente documento se propagaba por Internet igual que el virus H1N1. En él encontramos lo siguiente:

La Plaga Negra y el Secreto del Aceite de Rateros
Mientras la peste bubónica destruía a Europa en el año 1413, cuatro ladrones fueron capturados y acusados de robarle a los muertos y víctimas moribundas. Cuando los ladrones fueron enjuiciados, el magistrado les ofreció clemencia si revelaban cómo evitaron contraer la infección mientras robaban a sus víctimas. Ellos, explicaron que eran perfumeros y comerciantes de especies y contaron de un aceite especial de hierbas aromáticas, incluyendo el clavo y el romero, que frotaban en sus manos, oídos y sienes

La fórmula, a la que se llamó “Aceite de Rateros”, fue estudiada por la Universidad de Weber State y se demostró que tiene una efectividad del 99.96% contra bacterias aerotransportadas. Se hizo la prueba de rociar los cultivos de bacterias en un espacio cerrado y la mezcla fue dispersada por una cantidad de tiempo determinado.

Después de solamente 10 minutos de exposición, hubo una reducción del
• 82% en el micrococo luteus

• 96% en pseudomonas de aeruginosa

• 44% en el estafilococo áureo

Ingredientes: Aceite de Oliva, Canela, Clavo, Limón, Romero, Eucalipto

Cuatro ladrones de vinagre

Pero resulta que la leyenda de los ladrones tiene múltiples versiones, además de que la fórmula original es muy diferente a la actual:

Cuatro ladrones de Vinagre (a veces conocido como Vinaigre des Quatre Voleurs) es una mezcla de vinagre (ya sea a partir del vino tinto, vino blanco, sidra, o blanco destilado) con una infusión de hierbas, especias o ajo que se creía que era para proteger a las personas de la peste. La receta de este vinagre tiene casi tantas variaciones como su leyenda.

La típica historia afirma que un grupo de ladrones durante un brote de peste europea estaban robándole a los muertos o enfermos. Cuando fueron capturados, ellos se ofrecieron a intercambiar su receta secreta, que había permitido cometer los robos sin contraer la enfermedad, a cambio de la indulgencia. Otra versión dice que los ladrones ya habían sido capturados antes del brote y la sentencia había sido la de enterrar a las víctimas muertas por la peste; para sobrevivir a este castigo, ellos elaboraron el vinagre. La ciudad en la que esto sucedió generalmente se dice que fue en Marsella o Toulouse, y el período de tiempo se puede haber dado en cualquier parte entre los siglos 14 y 18 dependiendo del narrador.

Alexander tomó la mezcla elaborada por Donald Gary Young que éste vende en su multi-nivel Young Living Essential Oils. También noten que Alexander le agrega el “aceite de oliva”, que no es incluido por Young.

El aceite de rateros estudiado en la Universidad Weber State

El estudio fue publicado en el Journal of Essential Oil Research en el año 1998. Sus autores son Gary Young y Sue Chao, de Young Living Essential Oil, y Craig J. Oberg del departamento de microbiologia de la universidad Weber State.
Encontraron que la mezcla del “aceite de rateros” era efectiva contra tres bacterias. Hubo una reducción del 82%  de Micrococcus luteus, 96% de Pseudomonas aeruginosa y 44% de la Staphylococcus aureus tras 10 minutos de exposición de la mezcla.
Este es el único estudio que existe sobre el “aceite de rateros”.
El “aceite de rateros” no es recomendable contra el virus H1N1 
Alexander miente al decir que el “aceite de rateros” cura del virus cuando solo ha sido probado con bacterias y no se ha replicado el estudio por otros investigadores. Si bien esta sustancia no hace daño (a menos que tengas una piel muy susceptible a irritarse) el remedio no es recomendable para enfrentar al virus  H1N1.

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Otro OVNI cometa

José Carlos Marín me envía este vídeo para que lo analice aquí. El vídeo se titula “OVNI Tijuana 2012” y fue subido a youtube el pasado 8 de febrero.

En esta ocasión está muy fácil el averiguar de qué  se trata. Es una cometa con luces LED parecida a esta:

cometa

En este otro vídeo de un festival de cometas LED en Bristol, se puede observar que el aspecto es idéntico.

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El OVNI de San Ignacio de Velasco: FAKE

UFO

El 17 de enero de 2012 en San Ignacio de Velasco (Bolivia), durante una tormenta pudo verse un objeto volador no identificado volando cerca del suelo. ¿Una nave extraterestre? ¿Un avión secreto de la NASA? ¿Un drone? ¿O una falsificación? Veamos el vídeo:

En diferentes medios se está tratando de buscar una explicación a este avistamiento.

El experto en temáticas de seguridad, Samuel Montaño, dijo, en comunicación con Erbol, que el presunto Objeto No Identificado (OVNI) visto el pasado 17 de enero en la localidad de San Ignacio de Velasco, departamento de Santa Cruz, es un avión no tripulado que estaba realizando un reconocimiento de la zona  para la lucha contra el narcotráfico.

Montaño considera que el avión no tripulado podría pertenecer a alguno de los países miembros del acuerdo trilateral que firmó Bolivia con Estados Unidos y  Brasil para luchar contra el narcotráfico.

Periódico digital. Bolivia.

La Red Uno encontró una similitud entre el supuesto ovni captado en la localidad de San Ignacio de Velasco el pasado 17 de enero con el avión de la NASA TR-3D, creado por el Gobierno de EEUU para realizar seguimientos secretos. Según este medio la estructura de este objeto es muy similar a la mostrada ayer en los medios. Lo curioso es cualquier hipótesis deja varias dudas en todo el país.

eju.tv

El vídeo que utilizan en este último medio para mostrar las similitudes entre el OVNI de San Ignacio de Velasco con la nave TR-3B es un CGI (montaje realizado en ordenador), como ya vimos en el artículo titulado “los OVNIs triangulares del Área 51”.  El movimiento continuo de la cámara, los desenfoques, el blurring, son indicios de un video de diseño. Pero no sólo eso. ¿A qué estúpido se le puede ocurrir hacer un vuelo de prueba de una nave ultrasecreta sobrevolando una gran ciudad como la que se ve en el vídeo de eju.tv?

Tampoco creo que se trate de un drone en misión de reconocimiento. Volar tomando fotografías (se supone) en una noche como esa no parece lo más razonable. Y más aún haciéndolo a tan baja altura. Por otro lado, tampoco parece lo más adecuado realizar una misión de reconocimiento, en la que se pretende ver sin ser visto, con un avión que parece una verbena de luces por la parte inferior.

Veamos el vídeo a cámara lenta para ver si cazamos algún defecto en el enmascaramiento de los objetos que aparecen delante del OVNI.

 

La calidad de imagen es tan mala que es imposible detectar un defecto en el solape de los objetos. Pero hay algo interesante: el tremendo parecido entre este objeto y el OVNI de Bélgica de 1990 cuyo autor reconoció hace poco que era una falsificación.

Comp Bolivia Belgica

Y sobre todo, el principal indicio que me hace pensar que se trata de una falsificación son las luces. Si os fijáis, las cuatro luces de la parte inferior casi no son visibles, pero durante el relámpago se iluminan de una manera que no tiene lógica. Si esos puntos de luces son reales, tienen que verse claramente durante todo el tiempo, pero en ningún caso, un relámpago, que ilumina el objeto desde arriba, puede hacer que las luces de la parte inferior adquieran más intensidad. El objeto es una imagen, posiblemente obtenida a partir de una del OVNI de Bélgica de 1990, que se mueve detrás de las palmeras en un CGI. A esta imagen se le da más brillo durante los instantes en los que ocurre el relámpago. Simplemente eso.

En resumen: un FAKE bastante burdo, en el que no entiendo cómo pueden haber caído tantos medios bolivianos.

Sugerido por: Daltry Gárate

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Un viaje mágico a través de la Tierra de los errores de razonamiento

razonamiento

Hay varios tipos de errores en el razonamiento analítico a los que todos somos propensos, (quizá algunos más que otros). Estos errores se pueden cometer por accidente y en algunos casos de forma deliberada, con la intención de hacer pasar por buena una idea. Vamos a examinar 4 de estos errores:

  1. Error de tipo I: falsos positivos,
  2. Error de tipo II: falsos negativos,
  3. Error de tipo III: responder a las preguntas equivocadas,
  4. Error de tipo IV: formular la pregunta inadecuada.

A modo de ejemplo vamos a aplicar estos errores a tres situaciones hipotéticas, que de seguro les serán familiares a los fans de escepticismo científico:

  1. Desde el reino de lo paranormal, se anuncia que hay una casa encantada. La hipótesis nula es que no hay ningún fantasma en el edificio, al menos hasta que encontramos evidencia de que existe.
  2. Según los teóricos de la conspiración el gobierno está construyendo campos de prisioneros en los que disponer a millones de ciudadanos. La hipótesis nula es que no existen tales campos, hasta que encontramos la evidencia de que existan.
  3. Y por último, la medicina alternativa afirma que las vitaminas pueden curar el cáncer. La hipótesis nula es que no lo hacen, a menos que esto pueda ser demostrado con pruebas controladas.

Así que empecemos.

Error tipo I: Falso Positivo

Un falso positivo es no creer en la verdad, o más formalmente, el rechazo de una hipótesis nula verdadera (no hay nada allí, aunque creemos que sí que lo hay). En los casos en los que la hipótesis nula es correcta, un error de tipo I la rechaza en favor de una afirmación incorrecta que se toma como cierta. Un error de tipo I se produce cuando la conclusión a la que se llega es falsa, ya sea por basarse en evidencias incorrectas, por aceptar evidencias mal interpretadas, por errar un análisis, o por cualquier otro factor.

En la casa embrujada, un error de tipo I es aquel que se producen cuando no le pasa nada a la casa, pero los investigadores erróneamente llegan a la conclusión de que está llena de ectoplasmas. Por ejemplo, se graba un sonido inexplicable y se considera que es la evidencia de la presencia de un fantasma, o pueden tomarse testimonios de testigos y tomarlas como evidencias.

El teórico de la conspiración comete un error de tipo I, cuando el gobierno no ha construido campos de prisioneros para exterminar a los ciudadanos, pero se encuentra con algo que le hace rechazar la hipótesis nula y concluir que sí que está sucediendo. Tal vez se observan coches sin matricular aparcados en el exterior de un terreno vallado, del que no se sabe qué finalidad tiene, y erróneamente considerarlo como una prueba inequívoca de la existencia de estos campos. Tal vez el analista ha visto tantos videos de YouTube que ha llegado a la conclusión de que tantos teóricos de la conspiración no pueden estar equivocaos. Tal vez simplemente odia al gobierno, por lo que automáticamente acepta cualquier idea que evidencie su maldad.

Por último, la medicina alternativa comete un error tipo I cuando se llega a la conclusión de que las vitaminas tratar con éxito un cáncer aunque en realidad no lo hacen. Tal vez se desconfía de la ciencia médica y erróneamente se concluye que la medicina alternativa es mejor,y que por lo tanto, deben de funcionar.

Error tipo II: Falso Negativo

Los cínicos son los que suelen cometer los errores de de tipo II: la aceptación de la hipótesis nula cuando en realidad es falsa (cuando existe algo, pero se llega a la conclusión de que no existe). Si usted tiene poderes psíquicos, pero yo estoy convencido de que no los tiene, estoy cometiendo un error de tipo II. Los paisanos de Pedro cometen un error de tipo II cuando éste grita “¡el lobo!” y hacen caso omiso de la advertencia pensando que es falsa. El homínido que oye un crujido en la hierba y supone que es sólo el viento comete un error de tipo II, cuando la pantera salta sobre el y lo devora.

Tal vez en algún lugar exista una casa embrujada, y tal vez los cazafantasmas las limpien. Si me río de ellos y desestimo al fantasma cometo un error de tipo II. Si se demostrase que el gobierno realmente está poniendo en práctica planes de exterminio de millones de ciudadanos en los campos de prisioneros, todos los que no nos hemos preocupado por ello (me incluyo) hemos cometido un error de tipo II. El descartar la megadosis de vitamina también sería un error de tipo II si resultase que sí que funciona realmente.

Los errores de tipo I y II  no se limitan al ámbito de la pseudociencia, sino que son también aplicables en la vida cotidiana, en las decisiones empresariales y de investigación. Si soy un vendedor de orgonitas estaré cometiendo un error de tipo I si pongo un tenderete a la salida de una conferencia de físicos nucleares, y estaré cometiendo un error de tipo II si descarto dar una charla en la que afirme que soy la reencarnación de Cristo porque presumo que nadie me va a creer.

Ambos errores Tipo I y II pueden ser sutiles y complejos, pero en la práctica, el error de tipo I puede ser entendido como el idealismo excesivo, la aceptación de cualquier idea nueva, y el error de tipo II, como el exceso de cinismo, el rechazo sistemático de las nuevas ideas.

Error tipo III: Responder a la pregunta equivocada

Los errores del tipo III y IV son un poco más complicados, pero son tan comunes que hace falta entenderlos bien. Un error de tipo III es cuando se responde a la pregunta equivocada, saltándose una pregunta previa que queda sin responder, y por lo tanto se llega a una conclusión que al estar apoyada en una premisa no resuelta, no es válida. Es como responder a un problema cuyo enunciado todavía no se ha formulado.

Los cazadores de fantasmas en la casa encantada cometen un error de tipo III, cuando asumen que la baja temperatura en una habitación tiene como causa la presencia de un fantasma, por lo que llegan a la casa e instalan multitud de termómetros para recoger la lectura de temperatura de cada rincón. Hacen un trabajo perfecto. Reportan las variaciones térmicas del edificio con una precisión asombrosa, pero cometen un error de tipo III, porque nadie ha demostrado que los fantasmas hagan bajar las temperaturas.

Los teóricos de la conspiración cometen un error de tipo III, cuando publican una lista detallada de todos los lugares que han identificado como campos de prisioneros del gobierno. Pero la cuestión no es “¿Dónde están esos campos?”, porque hemos saltado la pregunta realmente importante, “¿existen tales campos?”. Pueden proporcionar un listado kilométrico de sitios sospechosos, pero hasta que se demuestre en primer lugar que cada elemento de la lista es realmente lo que dice ser, la lista no tiene ningún valor.

El vendedor de vitaminas comete un error de tipo III, cada vez que recomiende a un cliente un suplemento o incluso una dosis. Pero se trata de un error de tipo III, porque él está haciendo caso omiso a la pregunta precedente, que es ¿qué vitamina es la que previene o cura qué cáncer?

Error tipo IV: Formular la pregunta equivocada

Mientras que el error de tipo III se suele cometer sin mala intención, el error de tipo IV (formulando la pregunta equivocada) a menudo indica un engaño deliberado. Mediante la selección de la pregunta equivocada sobre la que discutir, es posible tener un mayor control sobre los resultados. La selección de la pregunta equivocada es una gran manera de desviar la atención lejos de la pregunta correcta.

Los productores de programas de misterio saben lo que se necesita para producir un programa de éxito. Ellos saben que no van a tropezarse con ningún fantasma, ni que van a conseguir grabarlo en la cámara. Así que desvían la atención formulando preguntas equivocadas. ¿Podemos obtener lecturas interesantes en nuestros medidores eléctricos y de temperatura? Al estructurar su programa en torno a las preguntas equivocadas, cometen un error de Tipo IV de forma deliberada, con el fin de obtener las respuestas deseadas.

A los teóricos de la conspiración les encantan los errores de tipo IV, ya que es una de las herramientas más eficaces para construir argumentos que apoyan los fenómenos que no existen. Si el teórico de la conspiración nos quiere convencer de que el gobierno está construyendo campos de prisión para esclavizar a los ciudadanos estadounidenses, no es necesario realizar esa pregunta. En su lugar, formulan una gran variedad de preguntas relacionadas que seguro que tienen respuestas positivas. ¿Hay ejemplos de corrupción en el gobierno? ¿El gobierno ha encarcelado a gente en el pasado? ¿Existen leyes que permiten a los gobiernos gozar de más poderes en situaciones de emergencia? ¿Hay parcelas de tierra para el que no hay ningún propósito obvio? Estas preguntas son todos los grandes errores de Tipo IV para un teórico de la conspiración.

Del mismo modo, los defensores de la medicina alternativa pueden formular preguntas de tipo IV para apuntalar sus proclamas de las que no tienen evidencias. ¿Hay ejemplos de corrupción en las grandes farmacéuticas? ¿Alguno de los compuestos naturales tienen un valor terapéutico? ¿Dependen los científicos de las subvenciones económicas? ¿Es la ciencia médica un gran negocio? Una vez más, estas preguntas tienen fácil respuesta positiva y parecen justificar el uso de vitaminas para tratar el cáncer, cuando en realidad, ninguno de ellos tiene alguna relación directa con eso.

 

Así que ahí lo tenemos. Hay cuatro tipos de errores de razonamiento. Cuatro casos que habrá oído mil veces, y que oirá mil veces más. La próxima vez que lea o escuche un documento o programa de misterio o pseudociencia trate de identificar estos errores. Seguro que encontrará muchos. Si consigue familiarizarse con ellos los podrá detectar con más facilidad y también será más difícil que los cometa usted mismo.

Fuente: Skeptoid

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