Off Topic

En este espacio podéis tratar el tema que os apetezca.

 
 
  • Porque al fin y al cabo… ¿Una máquina con la esencia del pensamiento humano deja de ser humana o simplemente aumenta sus capacidades? Se supone que nuestro próximo hábitat a dominar será el espacio; y para medrar y expandirse por esos parajes, las máquinas, sin duda, están incomparablemente mejor adaptadas.

    Una perspectiva muy interesante.

    Existe la reflexión filosófica..: ¿La creación de vida es la última puerta en la definición del ser humano como entidad universal..?

  • @ Spoiler-man:
    @ Lampuzo:

    Al fin, un tema interesante.

    Al principio, cuando nos separamos del resto de los primates y constituimos rama propia por evolución natural pura y dura, al mismo tiempo ocurrió un hecho fantástico y que marcó definitivamente nuestro nuevo camino: una de nuestras herramientas, el cerebro, comenzó a coger velocidad.

    A partir del momento en que empezamos a separarnos del paisaje y empezar a preguntarnos sobre lo que nos rodea, empezamos un camino de evolución que incluye la extensión de nuestras capacidades mediante el uso de herramientas. Esto hace que, al tiempo que influimos sobre nuestro entorno, modificamos nuestra propia evolución condicionándola, hasta el extremo de que ya dependemos por completo de nuestros instrumentos para sobrevivir.

    Es decir, que no hace falta pensarnos como ciborgs en el futuro. Ya lo somos: llevamos gafas, llevamos audífonos y caderas de metal, podemos corregirnos mediante cirugía, incluso por capricho. Y ya estamos en condiciones de poder pensar en sustituir partes de nosotros por otras artificiales, bioquímicas, bioplasticas o bioleches.

    Hasta aqui, cojonudo. Pero ahora vienen las grandes preguntas que tienen que ver más con la filosofía de la ciencia que con la extensión de la ciencia en aplicaciones técnicas novedosas:

    ¿Seguiría siendo yo, si me sustituyo una parte sustancial por biotecnología novedosa y que me haga tener nuevas habilidades o mejorar las que tengo?.

    Ahí le duele y es donde tenemos que aceptar la posibilidad de una trascendencia por lo civil, una especie de salvación laica que nos convierta en otra cosa, abandonando nuestros viejos yoes, ya desechables.

    Y esta es la gran pregunta. ¿Desapareceré, aunque continue existiendo bajo otras coordenadas?, ¿Seré yo o será otro que es como yo, pero que no soy yo?.

    2001, la peli de la preguntita…

  • Spoiler-man dijo:

    Porque al fin y al cabo… ¿Una máquina con la esencia del pensamiento humano deja de ser humana o simplemente aumenta sus capacidades? Se supone que nuestro próximo hábitat a dominar será el espacio; y para medrar y expandirse por esos parajes, las máquinas, sin duda, están incomparablemente mejor adaptadas.

    Nosotros somos, no solamente nosotros, sino nuestro estar en el mundo que nos realimenta y nos sitúa también como lo que somos, del mismo modo que nuestro cuerpo forma parte indivisible de lo que somos. Por esta razón nuestros yoes son dinámicos, somos nosotros, pero no somos idénticos a nosotros en el paso del tiempo, evolucionamos.

    Nuestros cerebros integran toda esa información en varios subsistemas que nos la devuelven en un proceso de integración que da como resultado nuestro yo en cada momento, incluyendo las variaciones que sufrimos y que condicionan también nuestra percepción y nuestra sensación interna de ser nosotros.

    Sin embargo, ¿Edgar Allan Poe sería Edgar Allan Poe si le hubiéramos psiquiatrizado y le hubieramos curado de su alcoholismo, si le hubiéramos dado un empleo estable y una vida estable dentro de los parámetros habituales?.

    Si a Rasputín le hubiéramos cambiado el pene por una conexión a internet, ¿Habría sido Rasputín?.

    No puedo contestar con claridad, pero creo que me voy a decidir que si suprimimos o alteramos factores de un individuo, el individuo irremediablemente se adapta a la nueva situación, este cambio equivale a desprenderse del viejo yo, a cambio de otro nuevo, y esto podría equivaler a morir y renacer, de algún modo.

  • Doc Halliday dijo:

    Y de un modo simplemente informativo, he tratado de hacerte ver que estás enfocando esto como si de un conflicto se tratase y viendo agresiones por todas partes, que solo tu alcanzas a ver, cuando no hay más conflicto que el que tu insistes en plantear, por razones que solo tú conoces.

    ¿Quieres que busque al comunista ese y le diga algo o prefieres hacerlo tú en persona?

    No veo agresión. ¿Tú que ves en mis comentarios? ¿Una respuesta agresiva? Es simplemente una discrepancia, en la que yo muestro mis ideas, ya que veo que estáis aquí todos presumiendo de las vuestras. Pero tú que eres de izquierdas (en España esto hoy es sinónomo de comunista, porque no hay tonos de grises hoy en día) sabes que la libertad de expresión es un derecho inalienable.
    La de los de derechas también? ¿O pasa lo mismo que con las mujeres de derechas, que tienen diferentes derechos que las mujeres de izquierdas?

  • La verdad es que nunca me hubiera imaginado pescar a Scientific American haciendo periodismo amarillista, pero ahí les va esto:

    https://www.scientificamerican.com/article/confirmed-we-live-in-a-simulation/

    @ lamentira: A ver si le da para hacer una entrada con éste tema. A mí la nota la verdad me parece que sigue a la perfección la Ley de Betteridge de los títulos, porque de «confirmado», la verdad es que no tiene nada. No pasa de uno de esos famosos «thought experiments» que puso tan en boga Hawkin en su momento, pero ya lo de tirar de GTA y los Sims se me hace mucho…

  • Permitidme, lectores y amigos de derecha e izquierda que comparta con vosotros este video.

  • @ Luiggi:
    Es un tema muy manido pero muy interesante. A ver si sale.una entrada de esto

  • Luiggi dijo:

    Me amino a agregar otro video que explica bastante bien lo que un buen entorno de crianza hace en cuanto a las posibilidades, y desmonta el mito de la meritocracia:

    Entonces, cuando las Administraciones Públicas basan sus procesos selectivos en los principios de igualdad, mérito y capacidad, ¿están equivocadas?.

  • A dimitido ya el ministro Marlaska?

  • lamentira dijo:

    No veo agresión. ¿Tú que ves en mis comentarios? ¿Una respuesta agresiva? Es simplemente una discrepancia, en la que yo muestro mis ideas, ya que veo que estáis aquí todos presumiendo de las vuestras.

    Pues nada, entonces todo aclarado. Nunca has utilizado una terminología ofensiva sin necesidad de ello, me alegro y me parece Genial. Y disculpa por «presumir» de ideas, ha sido una equivocación por mi parte.

    lamentira dijo:

    Pero tú que eres de izquierdas (en España esto hoy es sinónomo de comunista, porque no hay tonos de grises hoy en día) sabes que la libertad de expresión es un derecho inalienable.

    Tan solo un par de consideraciones antes de dejarlo correr:

    En España y en cualquier parte ser de izquierdas es declararse afin ideologicamente a un sector del espectro político que defiende la igualdad social y el igualitarismo, en contraposición a la parte del espectro político que defiende las jerarquías entre individuos.​

    El término «izquierda» se utilizó por primera vez para referirse al republicanismo, el renacimiento de la democracia durante la Revolución francesa y el liberalismo clásico. Después comenzó a aplicarse al socialismo, el comunismo, la socialdemocracia y varias formas de anarquismo. También se asocia a los movimientos por los derechos civiles, el movimiento contra la guerra y al ecologismo.

    Ergo, en cualquier parte, incluso en España, (a pesar de lo poco leída que está la extrema derecha, al parecer) decir «soy de izquierdas NO equivale a ser comunista necesariamente. Bueno salvo en el caso en que te empeñes en hacer de ello objeto de una «discrepancia» con la que poder seguir «discrepando».

    Y da lo mismo las veces que me lo repitas. La respuesta siempre va a ser la misma.

    Y por supuesto, como es fácil de imaginar ni quiero ni puedo impedir que te expreses, ni pretendo en absoluto coartar tu libertad de decir lo que te venga en gana, «discrepancias» de mejor o peor tono incluidas, por supuesto.

    A fin de cuentas, creo que soy el único en todo este diálogo que ha hecho uso de un lenguaje agresivo e insultante, que te ha hecho acusaciones sin fundamento, que te ha dado consejos no solicitados, de modo insolente, y ha utilizado un lenguaje inapropiado para dirigirme a ti, una razón más para pedirte disculpas por mi escasa educación y modales.

    lamentira dijo:

    La de los de derechas también? ¿O pasa lo mismo que con las mujeres de derechas, que tienen diferentes derechos que las mujeres de izquierdas?

    Francamente, no se de qué quieres hablar metiendo esto por en medio, pero aun así y todo, sin saber de qué me hablas, también te pido disculpas por lo que sea que les haya podido haber hecho a las mujeres de derechas, y por supuesto, entenderé que quieras pedirme explicaciones por haberme dirigido a ellas de un modo agresivo e insultante.

    Por favor, si hay alguna mujer de derechas que se haya sentido ofendida, le pido disculpas por mis faltas.

    En fin, ¿Es suficiente o hay alguien más a quien tenga que pedirle disculpas por mi mal comportamiento comunista e insultante?. Tu ya me indicas, yo es que no se de qué estamos hablando, pero parece que tú si.

  • @ JG:

    No, lo que ocurre es más sencillo: no lo has entendido. Nada tiene que ver lo que comenta el vídeo, con una crítica a lo que son los principios básicos en las oposiciones.

    En los concursos de las administraciones públicas, los principios mencionados se definen por:

    Igualdad: Principio según el cual las personas no pueden ser tratadas de manera diferente por las leyes si no existe una justificación fundada y razonable.

    Por ejemplo: nadie te puede impedir presentarte a las oposiciones a bombero por ser negro, musulmán, homosexual, transgénero, o cualquier otra discriminación recogida en la Constitución, pero puede que no superes las pruebas físicas, que forman parte inalienable de la oposición. Si tienes una tetraplejia, es evidente que no cumples uno de los requisitos básicos para el acceso al puesto de bombero.

    Mérito y Capacidad: Exigencia general de seleccionar a los empleados públicos valorando sus méritos académicos o profesionales, así como sus competencias para el servicio público.

    Esto es que, un musulman, negro, homosexual y transgénero, puede reunir más puntos por tener más méritos académicos y un mejor currículum profesional, valorados y puntuados por un tribunal de oposición, cuyas decisiones se pueden recurrir y existe proceso administrativo al respecto al que cualquier español puede acudir si lo desea, y esto hacer que gane su puesto en una oposición y nadie le puede impedir acceder a él.

    Transparencia: Obligación de las Administraciones Públicas, de dar a conocer periódicamente los datos más relevantes de su actividad, con los elementos económicos y presupuestarios correspondientes, así como facilitar a las personas el acceso a la información pública contenida en los archivos y documentos que aquellas custodian.
    Seguridad Jurídica: Principio que impone que toda persona tenga conocimiento cierto y anticipado sobre las consecuencias jurídicas de sus actos y omisiones.

    En relación con tales principios, conviene traer a colación, los siguientes preceptos de nuestra Carta Magna:

    Artículo 9:
    “3.La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

    Artículo 14:
    “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

    Artículo 23:
    “2. Asimismo, tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes”.

    Artículo 103:
    “1. La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho.

    3.- La ley regulará el estatuto de los funcionarios públicos, el acceso a la función pública de acuerdo con los principios de mérito y capacidad, las peculiaridades del ejercicio de su derecho a sindicación, el sistema de incompatibilidades y las garantías para la imparcialidad en el ejercicio de sus funciones”.

    Regulación
    La legislación medular la encontramos en el Estatuto Básico del Empleado Público, el cual regula la selección del personal al servicio de las Administraciones públicas [Capítulo I, del Título IV (artículos 55 y ss.)].

    Es menester hacer mención de que las normas sobre la selección de los funcionarios forman parte del régimen estatutario de la función pública, y tienen el carácter de legislación básica según se desprende del artículo 149.1. 18.ª de la CE.

    Asimismo, resulta de interés traer a colación la interpretación que, a muy grandes rasgos y sobre tales principios, lleva a cabo la Jurisprudencia.

    Por todas y a modo de ejemplo, Tribunal Supremo, Sala Tercera, de lo Contencioso-administrativo, Sección 7ª, Sentencia de 23 Sep. 2002, Rec. 2738/1998, en cuyo fundamento de Derecho Cuarto, párrafo segundo, se puede leer:

    “Para dilucidar esta cuestión ha de partirse de la consolidada doctrina jurisprudencial en torno al derecho fundamental de acceso a las funciones públicas en condiciones de igualdad, mérito y capacidad que en ese artículo se consagra. El art. 23.2 CE constituye, sin duda, una especificación del principio de igualdad ante la ley formulado por el art. 14 CE, en cuanto que supone una aplicación de dicho principio al ámbito de las condiciones en que ha de producirse el acceso de los ciudadanos a las funciones y cargos públicos.

    Tal precepto prohíbe reglas de procedimiento establecidas no en términos generales y abstractos, sino mediante referencias individuales y concretas, lo que implica que todo proceso selectivo no puede estar pensado ya de antemano para propiciar tal acceso a favor de persona o personas concretas, en detrimento de una sana igualdad de condiciones.

    Obviamente, su aplicabilidad no exige la absoluta prohibición de la diferenciación de trato a diversas categorías de ciudadanos, sino la proscripción de la discriminación entre personas, categorías y grupos, por lo que puede entenderse que quiebra la igualdad cuando la diferenciación no está basada en motivos objetivos y, por el contrario, no resulta violada cuando dicha diferencia tiene una justificación racional y suficiente en relación a la finalidad y efectos de la medida considerada, debiendo darse una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y la finalidad perseguida.

    En fin, dada la necesaria y recíproca relación entre este precepto y el 103-3 de la Constitución, de su juego se desprende que además de la de definición genérica de los requisitos o condiciones necesarias para aspirar a los distintos cargos y funciones públicas, la Constitución impone la obligación de no exigir para el acceso a la función pública requisito o condición alguna que no sea referible a los conceptos de mérito y capacidad de manera que pudieran también considerarse violatorias de dicha igualdad todas aquellas que, sin esas referencias, establezcan una diferencia entre los españoles”.

    A efectos ilustrativos de la aplicación del principio de igualdad en la función pública, que sólo opera cuando ante situaciones idénticas comparadas, se haya ofrecido una respuesta diferente sin justa causa, conviene traer a colación, a modo de ejemplo, por el TSJ Madrid Sala de lo Contencioso-Administrativo, sec. 3ª, S 04-04-2011, nº 301/2011, rec. 260/2009, en cuyo Fundamento de Derecho Segundo, establece:

    “La conculcación del principio de igualdad en la aplicación de la ley, proclamado en el artículo 14 de la Constitución EDL 1978/3879, exige la previa demostración de que ante situaciones idénticas comparadas, la solución normativa es diferente, sin la existencia de razones objetivas para el distinto tratamiento. Según la doctrina del Tribunal Constitucional, reflejada en sus Sentencias 68/1.989 de 19 de abril EDJ 1989/4186 y 161/1.991 de 18 de julio EDJ 1991/8070, sólo si existe una justificación objetiva y razonable pueden tratarse desigualmente situaciones aparentemente iguales, de modo que, una vez acreditada la identidad de funciones y cometidos realizados por unos y otros funcionarios, la diferenciación de complementos retributivos es discriminatoria por establecer un trato retributivo distinto y sin justificación objetiva alguna.

    La Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de diciembre de 1.994 ha declarado que para la vulneración del principio constitucional en la asignación de los complementos retributivos de destino y específico sería imprescindible que constase que los funcionarios que se comparaban vinieran desempeñando todos ellos puestos de trabajo análogos totalmente y con íntegra identidad de funciones. La Jurisprudencia se ha pronunciado profusamente sobre esta materia (así, STS de 14.12.90,19.11.94,11.4.97, 19.5.98, 12.6.98, entre otras muchas) condicionando el problema de equiparación retributiva a una cuestión de prueba en función de que se acredite la igualdad o desigualdad de las funciones desempeñadas, de modo que cuando se produce la identidad funcional la equiparación retributiva debe tener lugar.

    Como pronunciamientos exponentes de la doctrina de la Sala Tercera del Tribunal Supremo cabe reseñar: las Sentencias de 24 de enero , 22 de febrero y 7 de abril de 2.006 que manifiestan que no es objetivo ni razonable diferenciar a través de complementos retributivos de destino y específicos unos puestos de trabajo que tienen exactamente el mismo cometido, sin que tal situación pueda reducirse a una mera irregularidad administrativa compatible con las exigencias del art. 14 de la Constitución EDL 1978/3879 y con el derecho fundamental que reconoce el acceso y la permanencia a la función pública en condiciones de igualdad con los requisitos que señalen las leyes; la Sentencia de 8 de marzo de 2.005 que remite el problema de la equiparación retributiva a una cuestión de prueba cuya solución viene condicionada por la igualdad o desigualdad de las funciones que se desempeñen en los distintos puestos de la Administración; y la Sentencia de 7 de febrero de 2.005 que declara la infracción del principio de igualdad en la aplicación de un catálogo de puestos de trabajo que asigna niveles retributivos diferentes a funcionarios sin correspondencia con el desempeño de cometidos distintos”.

    Por último, conviene referir, que tales principios, deben de ser en todo caso respetados, en términos generales, incluso en el nombramiento de puestos de libre designación. Por todas, Tribunal Supremo Sala 3ª, sec. 7ª, S 03-12-2012, rec. 339/2012;

    “CUARTO. – La decisión de las cuestiones que son suscitadas en el actual litigio, cuyo planteamiento principal ha quedado expuesto, aconseja comenzar con unas consideraciones sobre la significación que tiene el procedimiento de libre designación legalmente establecido para la provisión de puestos de trabajo.

    Para ello es trasladable a estos nombramientos funcionariales por libre designación la doctrina que el Pleno de esta Sala Tercera del Tribunal Supremo ha sentado sobre los nombramientos discrecionales para cargos jurisdiccionales en las Sentencias de 29 de mayo de 2006 (recurso 309/2004) y 27 de noviembre de 2007 (recurso 407/2006) , en las que expresamente se declaran superados los anteriores pronunciamientos jurisprudenciales (se citan los contenidos en las SSTS de 3 de febrero de 1997 y 30 de noviembre de 1999 ) que habían apuntado la innecesariedad e inexigibilidad de motivación en esa clase de nombramientos.

    El núcleo de esa nueva jurisprudencia se apoya en la idea principal de que la libertad legalmente reconocida para estos nombramientos discrecionales no es absoluta sino que tiene unos límites.

    Límites que están representados por las exigencias que resultan inexcusables para demostrar que la potestad de nombramiento respetó estos mandatos constitucionales: que el acto de nombramiento no fue mero voluntarismo y cumplió debidamente con el imperativo constitucional de interdicción de la arbitrariedad ( art 9.3 CE EDL 1978/3879); que respetó, en relación a todos los aspirantes, el derecho fundamental de todos ellos a acceder en concisiones de igualdad a las funciones y cargos públicos ( art 23.2 CE EDL 1978/3879); y que el criterio material que finalmente decidió el nombramiento se ajustó a las pautas que encarnan los principios de mérito y capacidad (103.3 CE EDL 1978/3879)”.

    Relevancia de estos principios
    Los principios de igualdad, mérito y capacidad constituyen el núcleo de la regulación efectuada por el Estatuto. Tan es así, que la manifestación de estos principios en la Carta Magna no determina su aplicación exclusivamente en el procedimiento de ingreso en la función pública, sino que prolongan su eficacia durante la vida funcionarial y, sobre todo, resultan evidentes en el establecimiento de los sistemas de provisión de puestos de trabajo y en el sistema de carrera administrativa y de promoción interna.

    Asimismo, el Estatuto recoge otra serie de principios aplicables a los procedimientos de selección, que, si bien no aparecen expresamente recogidos en la Constitución, es de resaltar que su aplicación es igualmente una exigencia básica para la efectividad de aquellos. De tal forma, el apartado segundo del artículo 55 alude a la publicidad de las convocatorias y de sus bases, la transparencia, la imparcialidad y profesionalidad de los miembros de los órganos de selección, la independencia y discrecionalidad técnica en la actuación de los órganos de selección, la adecuación entre el contenido de los procesos selectivos y las funciones o tareas a desarrollar y la agilidad, sin perjuicio de la objetividad en los procesos de selección.

    Finalmente, cabe señalar que los principios de igualdad, mérito y capacidad no deben interpretarse y aplicarse por separado, sino por el contrario, una lectura e interpretación correcta de éstos pasa por reconocer una correspondencia existente entre los mismos.

  • Y esta también ha quedado estupenda:

  • Saludos.

    Si a alguien le apetece las reconstrucciones arqueológicas en 3D, aquí tiene Baalbeck, muy interesante y creo que gratis total:

    https://www.flyoverzone.com/baalbek-reborn-temples/?utm_source=flyoverzone.org&utm_medium=Press&utm_campaign=Baalbek%20Reborn%20Temples%20Launch

  • Doc Halliday dijo:

    2001, la peli de la preguntita…

    Más que la peli, yo diría el libro. Porque a ver quién es el guapo que deduce, a la vista de la película, que se está hablando de unos superseres que «a pesar de sus poderes, semejantes a los de los dioses, no habían olvidado del todo su origen, en el cálido limo de un desaparecido mar«.

  • Doc Halliday dijo:

    Finalmente, cabe señalar que los principios de igualdad, mérito y capacidad no deben interpretarse y aplicarse por separado, sino por el contrario, una lectura e interpretación correcta de éstos pasa por reconocer una correspondencia existente entre los mismos.

    Le agradezco su intervención pero, sinceramente, me ha parecido un poco larga y no del todo necesaria. Por ello, he dejado el último párrafo, que creo que resume lo que estamos tratando y sirve para centrarnos en aquello en lo que necesariamente tenemos que estar de acuerdo. Sin embargo, el vídeo que originó el debate no parece que quisiera decir que el mérito bien entendido debe contar con una igualdad de oportunidades inicial, sino más bien que el mérito en sí mismo es poco menos que una estafa. Pero bueno, si lo que quería decir es lo primero en vez de lo segundo, bienvenido sea el matiz y la aclaración. En todo caso, en una concurrencia competitiva, por muy perfecta que sea la igualdad de condiciones inicial, acabará produciéndose una selección de forma natural.

  • JG dijo:

    pero, sinceramente, me ha parecido un poco larga y no del todo necesaria.

    A mi, también. Me he despistado recogiendo el material para hacer una selección mientras redactaba, pero se ve que he tocado la tecla que no era y se me ha escapado la publicación tal cual del tocho.

    JG dijo:

    Sin embargo, el vídeo que originó el debate no parece que quisiera decir que el mérito bien entendido debe contar con una igualdad de oportunidades inicial, sino más bien que el mérito en sí mismo es poco menos que una estafa.

    No, lo que comenta el vídeo es que lo que puede parecer a priori libre competencia en igualdad de oportunidades, en realidad, esconde un engaño.

    JG dijo:

    En todo caso, en una concurrencia competitiva, por muy perfecta que sea la igualdad de condiciones inicial, acabará produciéndose una selección de forma natural.

    Lo que se pretende en una oposición es precisamente lo contrario de una «selección de forma natural». Se intenta, respetando al máximo los principios ya enunciados y que pretenden únicamente garantizar la igualdad en cuanto al derecho de acceso a todos los candidatos, seleccionar al que reúna las características demandadas para el puesto (de acuerdo con los baremos establecidos, mediante una medición y una comparación con los restantes candidatos).

    Nota: no confundir selección natural y competición.

  • @ JG:

    la verdad es que yo no estoy en condiciones para poder juzgar. Soy pero que muy fan de La peli y creo haberla visto un mínimo de unas 16 veces en total. De modo que no puedo ser imparcial ni de coña.

    Además, yo creo que debí leer el libro sobre la película entre la quinta y la octava vez que había visto la peli. Con lo que a estas alturas ya no se que fue primero, si el huevo o la gallina y tengo la impresión de que la película se lee perfectamente.

    El guion está escrito en aquella época de euforia, trascendencia y crecimiento, por lo que peca un tanto. Pero, en general, ha soportado bien el paso del tiempo y sigue siendo el canon de la ciencia ficción.

  • @ JG:

    Hola:

    Yo lo único que interpreté del vídeo (que me suena que ya lo había visto antes) es que cualquier churumbel, nacido y criado en un barrio gitano pobre, tiene todo el derecho reconocido a poder acabar estudiando para neurocirujano (por decir algo). Vaya usted a saber hasta dónde pueden llegar las aptitudes potenciales de cualquiera, si encontraran su camino y fueran debidamente estimuladas.

    Pero (y ésto es lo que creo pretende poner de relieve el mensaje del vídeo): A ver cómo salva el chaval la precariedad en la que se cría y demás condicionantes iniciales, que le impidan empezar a subir lo suficientemente bien, por lo menos, esos primeros e indispensables escalones de formación y acceso a situarse en una posición de suficiente igualdad de condiciones, como para poder llegar tan allá como otros.

    Sólo eso. Yo no pillé nada más.

    Como que quiere ser una «denuncia» (o «constatación», o lo que sea) de que las desigualdades sociales devienen en condicionamientos de base que traban las oportunidades que muchos podrían tener (con todo su derecho reconocido) pero que acaban no pudiendo alcanzar.

    Nada más lejos, me parece a mí, que el meterse con legítimos procesos de selección para obtener puestos de trabajo (del tipo que sea) a los que opten más candidatos que vacantes haya. Y también entiendo que no se desprende objeción alguna a las igualdades de derechos reconocidas sobre el papel y la legislación (¡Al contrario, digo yo!)… Creo que sólo dice que muchos se quedan por el camino sin que la culpa sea de nada más que de haberlo tenido más difícil que otros para, simplemente, arrancar y poder encaminarse bien ya desde el principio.

    Pero bueno: Que de aquí igual se podría discutir y ramificar mucho el debate. Y que no lo digo por debatir yo. Sólo digo lo que yo entendí del vídeo (sirva o no sirva para algo).

    Que, por lo demás, lo que me apetece hoy es haberme dejado caer por aquí para aprovechar para meterme un poco en algún otro inciso que he visto, entre los temas dominantes, que me motiva más que éstos.

    Ni de lo del vídeo aquél, ni de lo que se ha dicho sobre él, tengo yo más que añadir.

    Mando este comentario y me pongo con otro.

  • Doc Halliday dijo:

    Saludos.

    Si a alguien le apetece las reconstrucciones arqueológicas en 3D, aquí tiene Baalbeck, muy interesante y creo que gratis total:

    https://www.flyoverzone.com/baalbek-reborn-temples/?utm_source=flyoverzone.org&utm_medium=Press&utm_campaign=Baalbek%20Reborn%20Temples%20Launch

    Muy chulo…

    ..pero por ponernos exigentes, la cagaron en la imgen de 360º que escogieron para el cielo (o quizás el que lo hiciese fuese un cachondo mental, o para dar que hablar), porque les ha pasado lo mismo que a Kubrick en Espartaco: fíjate en el cielo sobre los caballos del templo de Júpiter..

    Al margen me parece un buen trabajo si bien no se ven los toros del friso…

  • Perdón, ahora entiendo, el de los caballos es el templo de Baco que forma parte del complejo.

  • Doc Halliday dijo:

    2001, la peli de la preguntita…

    ¡Ah!: Yo también recuerdo haber debatido cantidad, con otros amiguetes, en otros tiempos, sobre la peli, sus presuntos significados y sus supuestos mensajes. Ejercicio que recuerdo tan estimulante como, al fin y al cabo, más bien fútil… Pero que da igual. Que nos encantaba sacar conversación sobre ella. Yo también la he visto varias veces. De hecho me estoy preguntando ahora: ¿Cómo hará ya tanto tiempo que no me la he vuelto a poner?… Y también me leí el libro, sólo una vez, y con la peli ya bastante vista. En cualquier momento también lo agarro y me lo vuelvo a leer. Que recuerdo que esa versión novelada (tengo entendido que escrita a la par que el propio guión y la propia realización de la peli, a pesar de sus diferencias) también me resultó una lectura bien grata.

    Doc Halliday dijo:

    El guion está escrito en aquella época de euforia, trascendencia y crecimiento, por lo que peca un tanto. Pero, en general, ha soportado bien el paso del tiempo y sigue siendo el canon de la ciencia ficción.

    Estoy bastante seguro de haber dicho ésto ya antes, en algún otro comentario: «2001» es del año 1968. Sólo un año antes de que se pisara la Luna por primera vez. Estoy convencido de que, en aquellos tiempos, lo verdaderamente difícil debía de ser «no ser optimista» y «no abrirse a expectativas» con respecto a un futuro ya muy próximo, acaso (o casi seguro) de progresiva proliferación de los viajes espaciales (¿qué lo iba ya a impedir?) y de «conquista del espacio en general». De bases en la Luna, y de continuidad ya ininterrumpida hacia más allá, hacia los otros planetas.

    Una frase anecdótica, que recuerdo citada en un «Selecciones del Reader’s Digest» fechado en aquellos últimos 60’s o primeros 70’s: «… Y después de ir a la Luna, me gustaría viajar…»

    (¡Quién nos iba a decir que al final, en la vida real, el año 2001, en vez de ser el de la «Odisea del Espacio» acabaría siendo el de los atentados de las Torres Gemelas del 11-S!)

    En fin. Que también recuerdo la opinión de algún amigo acerca de que «2001» es en realidad Ciencia Ficción «pura». Lo cual no se puede decir de tantísimas otras que ya son (o mezclan mucho) más bien fantasía épica, aventuras y tantos otros géneros. Por debatible que pueda ser ésto, lo prácticamente incontestable es que es un hito único e irrepetible. Por lo menos «irrepetido»… Que más tarde aún hicieron «2010 Odisea-2», que, estando de lo más bien como película en sí, queda bochornosamente empequeñecida por su propia y casi herética pretensión de ser una comercial secuela de aquella.

    Aparte de todo lo que se podría comentar y no acabar de tan magno film, la verdad es que me había picado también un poco la temática que fugazmente había surgido por aquí inmediatamente antes. Lo de la «evolución hacia la máquina» y todo eso.

    Por no mezclar, igual cierro ya también este comentario, y acabo de poner lo que se me ocurra ya en otro.

    (Mañana voy a salir más repetido en el apartado al margen de «Últimos Comentarios del Foro» que un cromo de chicle de los 70).

  • Lampuzo dijo:

    Existe la reflexión filosófica..: ¿La creación de vida es la última puerta en la definición del ser humano como entidad universal..?

    Doc Halliday dijo:

    ¿Seguiría siendo yo, si me sustituyo una parte sustancial por biotecnología novedosa y que me haga tener nuevas habilidades o mejorar las que tengo?.

    Doc Halliday dijo:

    Y esta es la gran pregunta. ¿Desapareceré, aunque continue existiendo bajo otras coordenadas?, ¿Seré yo o será otro que es como yo, pero que no soy yo?.

    Saludos y, con su permiso, me voy a intentar montar mi propio «Exín-Castillos» (o «Lego», por si los hay algo más jóvenes) con las asociaciones de ideas que me me vienen sugeridas por todo ésto:

    Si procuro imaginarme yo una cierta perspectiva para con el posible futuro de todo lo aquí anticipado, desde luego que, en principio, sólo estaré haciendo Ciencia Ficción. Pero, yendo paso a paso, no veo descabellado de entrada partir de que las máquinas nos vayan complementando cada vez más. No lo veo descabellado porque es obvio que eso ya está sucediendo.

    Un buen paso más allá ya sería el de hasta qué punto los artificios creados por nosotros mismos (acaso cada vez más semejantes o equiparables a verdaderas «formas de vida») puedan llegar a ser meros «peones» o útiles y eficientes «sustitutos» a los que encomendar, por ejemplo, las tareas de una futura exploración espacial, cada vez más allende nuestras actuales limitaciones.

    Exploradores y portadores del mensaje y testimonio de nuestra existencia, por muy en casa que aún nos quedemos los «nosotros», biológicamente más frágiles y menos aptos para esas empresas.

    No tengo inconveniente en imaginarlo así. Y tampoco en imaginar que, a la postre, unas ya muy evolucionadas «formas de vida de origen artificial», surgidas al principio de nuestra propia capacidad creadora, acabaran siendo las herederas de nuestro legado y hasta las legítimas continuadoras de incluso nuestras propias, y más originalmente humanas, inquietudes. Acaso para cuando ya sus biológicos antecesores hayamos sucumbido a una decadencia definitiva. A nuestra propia obsolescencia, sea como sea que ésta se tenga que dar al final.

    Imaginarlo así no me suena a mí especialmente mal: Como que hayamos sabido, en un futuro, superar a la propia naturaleza, como para crear dignos sucesores de nuestra propia especie, que de alguna manera nos siga continuando y perpetuando. A lo largo y ancho del Cosmos.

    ¿Qué más nos tendría que dar, a día de hoy, que la evolución de nuestra propia especie acabe algún día tomando ese camino como mejor manera de perpetuarse en uno u otro tipo de «descendencia»? Si nos vamos a morir igual, y asumimos como consuelo apenas nada más que nuestra descendencia inmediata va a seguir viviendo, para «mantenernos vivos en su memoria» y, a la vez, para continuar el ciclo… ¿A qué cuestionar ni despreciar ahora cuál vaya a ser la mejor manera futura de que continúe ese ciclo?

    Pero, claro: Es que ahora ya vamos y nos metemos en la, de momento, aún no consumada (y sólo hipotética) transición de una a otra cosa. Está bien imaginarse esa futura transición, casi hasta como algo trascendente, en que en algún momento de un imaginario futuro, una ya biológicamente decrépita humanidad, le acaba pasando la antorcha y la herencia de sus ancestrales inquietudes a esa nueva y mejorada «humanidad» surgida ya, no de los úteros de sus ancestros, sino de sus manos y de su sabiduría y conocimientos larga y arduamente adquiridos.

    Está bien, así considerándonos a vista de pájaro como «especie», en general.

    Pero… Antes de llegar a eso… Y considerándonos aún, a día de hoy, como individuos en particular, más allá que como «especie» en general… Pues…:

    En algún capítulo de la muy conocida telecomedia «The Big Bang Theory», uno de los protagonistas le expone a su amigo lo que él considera que tendría de malo el «teletransporte».

    Curiosamente, no dejaba de ser algo que a mí también se me había ocurrido pensar en alguna ocasión (dándole vueltas a cosas de pura Ciencia Ficción y fantasía y tal): La cosa vendría a ser que el «teletransporte», tal como se imagina (pongamos, y sobretodo) en «Star Trek», implicaría, en cierto modo, una trampa mortal: Uno entra en el transportador, se desmaterializa y, al instante, sale re-materializado e indemne en cualquier otro punto del espacio… Pero el caso es que el original se ha desintegrado, antes de ser fielmente reconstruido en su punto de destino. Queda la inquietante pregunta de hasta qué punto la verdadera experiencia auto-consciente del individuo «original» no haya quedado aniquilada del todo en el momento de la desmaterialización.

    Por supuesto que la subsiguiente reconstrucción del individuo no tendría «pero» alguno para continuar con su actual misión, y con su vida, con sus recuerdos. A ojos de terceros seguiría siendo el mismo individuo, a todos los efectos. Y para sí mismo, al fin y al cabo, también: Nada le impediría ni le podría negar el seguir considerándose a sí mismo como «la misma persona».

    Pero ¿Hasta qué punto no sería nada más que un «doble perfecto»? ¿Una «sustitución» más que una persona verdaderamente «trasladada de sitio»? Tendría «su misma» sinapsis y todo lo que se quiera, pero, la verdadera auto-consciencia del verdadero ser original, como todo lo demás, habría pasado a ser una «copia». El original ya no habría vuelto a «despertar» jamás otra vez a la vida. Sólo habría sido aniquilado y sustituido.

    ¿No resulta perturbadora la idea de que, tantos y tantos personajes de «Star Trek», de tantas series y películas, en realidad hayan, literalmente, «muerto», cada vez que se han teletransportado? Y que ni siquiera hayan «resucitado» de verdad. Que sólo han sido «copiados» cada vez.

    Sí, claro: El supuesto «teletransporte» es sólo una fantasía de la Ciencia Ficción en general, y de «Star Trek» en particular.

    Pero ésto (que igual lo he hecho demasiado largo) me tendría que servir de ejemplo para poner de relieve el contraste, entre lo bonito que pueda ser el imaginar que algún día nuestras propias creaciones acaben mereciendo ser dignas sucesoras de nuestra especie actual, y el instinto de auto-conservación individual que aún nos prima tanto hoy en día.

    Creo que podemos pasar por encima de implantes, prótesis, alteraciones y mejoramientos físicos cualesquiera que nos pueda proporcionar las posibilidades actuales. Nuestro propio cerebro individual sigue siendo el nuestro. El de cada uno. Modificable en base a las experiencias por las que se vea afectado, pero con su inalterable auto-consciencia intacta, mientras, y hasta donde no decaigan, sus funciones.

    Pero: ¿Qué pasa si al final nos acabamos metiendo en algo así como lo de «fusionar» la sinapsis biológica con lo digital?

    Puede ser un paso de cara a esa sugestiva transición hipotética, de cara a un futuro heredado por nuestras «creaciones», que no «verdaderos descendientes biológicos».

    Pero si yo me imagino un supuesto proponerle a alguien algún tipo de «inmortalidad», que consista en transferir su «consciencia» (incluso su «auto-consciencia») a un ordenador. ¿No le estaría proponiendo, al fin y al cabo, nada más que sacar una mera copia digital de su persona, que tampoco le supondría nada al individuo original para cuando éste muriera biológicamente?

    ¿Hasta dónde se puede rebelar aún nuestro puro instinto de supervivencia individual para con estas cosas? ¿Hasta dónde también nuestros constructos éticos y morales? ¿Hasta dónde nos podemos sentir hoy en día más zarandeados y confusos que otra cosa, si nos liamos a plantearnos estas cuestiones?

    ¿Hasta dónde nuestro apego instintivo a la herencia genética y biológica, antes que a asumir sustituciones radicales de ésta?

    Sigue siendo todo mera Ciencia Ficción y no otra cosa. Sólo que cada vez parece más posible, o digno de ser tenido en cuenta como posibilidad.

    De todos modos, creo que me he acabado liando ya un poco demasiado…

    Doc Halliday dijo:

    ¿Edgar Allan Poe sería Edgar Allan Poe si le hubiéramos psiquiatrizado y le hubieramos curado de su alcoholismo, si le hubiéramos dado un empleo estable y una vida estable dentro de los parámetros habituales?.

    ¡Hoombreee!… Es que estará feo el decirlo, pero: ¡A Dios gracias que no hemos tenido ocasión! Que vale que el hombre, a tenor de su biografía, seguro que lo debió de pasar mal y todo eso. Pero, como fan que soy de sus relatos, y en bien de su legado literario, mejor no haber tocado nada… Pero bueno. Que no se yo si me estoy metiendo en algún jardín entre lo ético y lo moral y otras cosas…

    Doc Halliday dijo:

    Si a Rasputín le hubiéramos cambiado el pene por una conexión a internet, ¿Habría sido Rasputín?.

    … Er… ¡¿?!…

    ¿Saben? Creo que ahora ya sí que corto justo aquí.

    Buenas noches.


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