Off Topic

En este espacio podéis tratar el tema que os apetezca.

 
 
  • @ lampuzo:

    El problema es que para deformar hasta tal punto el espacio/tiempo es precisa una colosal masa o seguramente su equivalente en energía.

  • lampuzo dijo:

    ¡Velocidad de curvatura, Sr. Scott..!

    https://www.abc.es/ciencia/abci-desarrollan-primer-modelo-viable-motor-curvatura-como-star-trek-202103030130_noticia.html

    Pero… ¡¿En verdad pueden llegar a ser posibles tales prodigios?!

    ¡Ay, ay, ay! ¡Que yo soy muy fantasioso y me entusiasmo demasiado con estas golosinas!

    Luego resultará lo normal: Que parece que se ha avanzado algo sobre el papel y la teoría, pero que vaya usted a saber quién y cuándo tendrá ocasión de llegar a ver en vida la más mínima primera demostración práctica de algo de eso.

    Digo yo… Con cierta egoísta desazón…

  • Spoiler-man dijo:

    El problema es que para deformar hasta tal punto el espacio/tiempo es precisa una colosal masa o seguramente su equivalente en energía.

    No: Si ya decía yo… (Lo hubiera incluido todo en el mismo comentario, pero no veo que el recuadro de redactar le deje a uno conservar los citados y demás al moverse entre dos páginas diferentes. Si hay truco para eso no me lo se).

    Saludos y buenas noches a todos.

  • Spoiler-man dijo:

    El problema es que para deformar hasta tal punto el espacio/tiempo es precisa una colosal masa o seguramente su equivalente en energía.

    ¡Va..! Detallitos… :-D

    Mas información..

    https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2021-03-05/proponen-nuevo-motor-espacial-capaz-viajar-velocidad-luz_2977704/

  • Disculpen que me dicen de este profeta y aparte dice que un libro alemán ya lo había publicado antes
    Habla de 3 guerras mundialeshttps://translate.google.com/translate?hl=es-419&sl=fr&tl=es&u=http%3A%2F%2Fwww.touteslespropheties.net%2Fludovicio-rocco%2F&prev=search

  • Es que me preocupaba ya que había dicho todo eso en los año 1800
    Por favor si alguien sabe sobre él

  • @ MaríaTumi:

    Saludos:

    Me encuentro yo aquí leyendo, a horas intempestivas para la mayoría de usuarios y contertulios de este sitio: Leo sus mensajes y veo que, de momento, nadie más le ha contestado nada.

    Y, sinceramente, yo tampoco tengo conocimientos suficientes (ni sobre historia ni sobre supuestas profecías) como para comentarle nada que le pudiera resultar útil sobre este tema… Más bien al contrario, le invitaría yo a usted (me permito por mi cuenta y al margen del Administrador y del resto de seguidores de aquí) a exponer más abiertamente qué es exactamente lo que le inquieta, interesa o preocupa de ésto que usted propone.

    Yo sólo le puedo decir que los usuarios y comentadores más habituales de aquí comparten (y me incluyo también yo) la premisa principal de este sitio, que es la del escepticismo: Aquí no se cree en la profecía como don «místico» ni «mágico».

    Si para cuando usted lea esto ya le han respondido otros usuarios más documentados que yo, seguramente encontrará en ellos muchas observaciones sobre las ambigüedades, las inexactitudes, los errores y los muchísimos otros hechos que las supuestas profecías ni siquiera contemplan. Y también sobre lo meramente «relativas» e «interpretables» que pueden llegar a ser el puñado de «coincidencias» que aún pudieran sorprender a alguien… Al menos mientras no se analicen y se pongan un poco en contexto.

    Y eso suponiendo que no haya motivos para sospechar de posibles falseamientos sobre la verdadera procedencia y fidelidad de los textos. Que no hay por qué, en principio, salvo que surjan datos al respecto…

    Como le digo, ya saldrán, si quieren, otros más sabios que yo a responderle con mayor concreción y conocimiento. Yo sólo me anticipo a eso, sin tampoco más que saber decir por mi parte.

    Mientras tanto, repito: Estaría bien que expusiera usted más claramente qué es exactamente lo que le preocupa o interesa de todo esto. En bien de cualquier posible conversación o debate al respecto.

    Saludos de nuevo, por mi parte. Y buenas noches.

  • MariaTumi dijo:

    Es que me preocupaba ya que había dicho todo eso en los año 1800

    Saludos.

    Seamos prácticos: Si usted cree en las profecías, de nada servirá que yo le diga o le explique que tal cosa no es posible, puesto que usted seguirá perseverando en su creencia y pensando que el que está equivocado soy yo. Por lo tanto, no tiene caso discutir.

    Y si fuera lo contrario, entonces no habría presentado el caso como lo ha hecho, o no lo habría presentado. Siendo este un foro escéptico, solo cabe una tercera posibilidad. que sienta usted curiosidad por saber qué vamos a contestar.

    Esto, si tiene la paciencia de buscarlo, ya lo hemos comentado en otras ocasiones. En esencia, si las profecías son ciertas, entonces no existe el libre albedrío y la salvación no tiene sentido, el hombre es una simple marioneta y su existencia, inútil.

    Pero, como le decía, seamos prácticos: ¿alguien puede decir de donde procede la información que transmite el profeta?. Si es de inspiración divina, estamos en el primer caso, el de la contradicción insalvable que destruye por completo al hombre y a la obra de la salvación. Si no es de inspiración divina, ¿de donde procede?.

    ¿Alguien puede decir si es verdad o mentira lo que se dice en la profecía?. Normalmente en las profecías que se manejan siempre aparece una parte de la profecía que se ajusta (o parece ajustarse) muy exactamente a sucesos modernos, seguidos de otra parte de la profecía que habla de sucesos que, para nosotros aún no han sucedido. Por lo que se espera que deduzcamos que, pareciendo acertar en una parte, ¿Porqué había de equivocarse en la otra?.

    Sin embargo, no hay razón alguna que pueda justificar tal cosa, puesto que no se puede comprobar que dichos sucesos ocurran, hasta que no hayan ocurrido. Lo que convierte nuevamente en inútiles a las profecías, puesto que solo podemos saber que se cumplen cuando podamos examinar si se ajustan a sucesos que ya han ocurrido o no.

    En consecuencia, dado que no podemos saber cual es la fuente de inspiración, ni si es fiable o no, ni si es verdad o un engaño, ni se puede saber si se han cumplido o no (e incluso esto es discutible, dado el lenguaje críptico que emplean los profetas), hasta pasados los sucesos que mencionan, creo que no tienen el menor interés, salvo como curiosidad.

    Verá usted, por supuesto que habrá otras guerras, mundiales o no. Por supuesto que habrá hambre y catástrofes y nacerán terneros con dos cabezas y satanás, como de costumbre viene haciendo desde el principio de los tiempos, se paseará por la tierra y habrá gente que seguirá pensando que puede tener maldita la utilidad tratar de hacer quinielas y de averiguar el futuro, pero por las razones expuestas, creo que no tiene caso.

    Hay tareas más productivas que la pérdida de tiempo que representa el estudio de las profecías, ¿que va a obtener a cambio?.

    Piénselo.

  • https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-alega-ahora-cerrar-madrid-semana-santa-multiplicaria-contagios-movilidad-interna_1_7279254.html

    Ayuso dice que aumentarán los contagios en Madrid si no dejan irse a los madrileños a contagiar al resto de España… :loco:

  • Entiendo pero por una parte me inquieta esto solo para saber que podría refutar esto dos
    https://schauungen.de/wiki/Anna_Schäffer
    https://schauungen.de/wiki/Feldpostbriefe

  • Y esta tambien y solo quisiera saber qué está equivocado
    El de aquí dice que le hicieron datación a la profecía y era de 1766
    https://schauungen.de/wiki/Der_Stormberger

  • Porfavor esto tiene fuentes y todo
    https://schauungen.de/wiki/Anton_Johansson

  • @ MaríaTumi:

    Saludos.

    Creo que deberías volver a leer mi post anterior sin prisa y entendiendo bien lo que te comento:

    No importa cual sea la datación de la profecía, no importa que los documentos estén acreditados y no importa si existió o no existió el sujeto del que se dice que profetizó, no importa si son sus palabras o no.

    Ya te he explicado en qué consiste la contradicción insalvable que invalida cualquier profecía, sea la que sea, da lo mismo.

    Y también te he explicado en qué consisten los problemas irresolubles que arrastra consigo toda profecía: es imposible saber cual es la fuente que dicta la profecía al profeta, es imposible saber si es fiable o no la profecía, es imposible saber si se trata de un engaño, ni saber si realmente se ha cumplido o no, hasta pasados los acontecimientos que señala… Y aún así tampoco puedes estar segura de si realmente se ha cumplido o no.

    Así que no te calientes la cabeza, simplemente no tiene caso seguir dándole vueltas. A lo más que vas a llegar es a encontrar si se trata de un fraude o no. Pero si no se trata de un fraude y hubo alguien que escribió todo eso, aun en ese caso, sigues tropezando con todo lo que te he señalado.

    Y esto no te lleva a ningún sitio, salvo a obsesionarte con algo de lo que no vas a sacar nada.

  • Ecos de Callejón

    Ecos de Sociedad: El arte de la Peineta

    Saludos.

    No cabe duda de que los gestos constituyen ocupan una parte fundamental en el marco de la comunicación, que obviamente, no se basa exclusivamente en el lenguaje verbal. Inserta en las orientaciones de la pragmática, la gestualidad merece una atención especial. Tal como demuestra nuestra portada. en la que hemos reflejado en un «sin palabras» una gran cantidad de información, mediante el uso de un código de signos gestuales que no es de aparición reciente, sino que viene de lejos.

    Pido pues, que se admita este gesto de uso común. En primer lugar porque, teniendo precisamente el mismo carácter obsceno que le adjudicaron griegos y romanos, es apropiado en la mano de alguien que ha respetado, a pesar de haber sido abandonado y repudiado, «la omertá» sobre la caja B del partido que más ha luchado contra la corrupción en este país.

    En segundo lugar, porque representa claramente la España de toda la vida, la del pelotazo y el «capitalismo de amiguetes» heredado de la dictadura y porque proporciona un mal ejemplo a nuestros jóvenes de la derecha, ciertamente muy necesitados en los tiempos que corren de actitudes de respeto y tolerancia.

    Quiero creer, señor Bárcenas, que no encontró usted mejor gesto con el que expresarse correctamente y que en el fondo, esto representa también su reprobación ante la actitud de sus excompañeros de partido. Pero, por si aún no lo tiene claro, debo recordarle aquello de que «Roma no paga a traidores».

    Permítanme, pues, que eche mano de los clásicos para acercarnos a qué entendían ellos por este gesto, lo que nos acercará más al suyo.

    El moderno gesto de levantar el dedo corazón en actitud ofensiva se hace exactamente de igual forma que se hacía en Roma. Su significado evoca al miembro viril erectándose desde el escroto. Es de esperar que a nadie se le escape que la burla o insulto de tal gesto reside en que con él se califica como pathicus (“sodomizado”) a aquel a quien se dirige.

    Marcial, de origen hispano, como el señor Bárcenas, describe este gesto en el epigrama 2, 28, 1-2:

    Rideto multum qui te, Sextille, cinaedum
    Dixerit et digitum porrigito medium.

    “Ríete mucho, Sextilio, del que ha llamado afeminado y levanta el dedo del medio”

    Y en 6, 70, 5-6 destaca la obscenidad del mismo:
    Ostendit digitum, sed impudicum,
    Alconti Dasioque Symmachoque

    “Muestra el dedo, pero con gesto obsceno, a Alcón, a Dasio y a Símmaco.

    Y también Calígula, buen ejemplo de los personajes con los que tratamos, realiza este gesto obsceno cuando ofrece su mano al tribuno Casio Querea, a quien solía tratar de afeminado, para que se la bese, relata Suetonio (Cal.56)

    …quem… mollem et effeminatum denotare omni probo consuerat… modo ex aliqua causa agenti gratias osculandam manum oferre formatam commotamque in obscaenum modum.

    “Tenía la costumbre de desacreditar a este personaje con todo tipo de ultrajes como blando y afeminado, … y ofrecerle otras a besar su mano, cuando le daba las gracias por algún motivo, imprimiendo a esta una forma y un movimiento obscenos”.

    Cabe sin embargo, la posibilidad de que el señor extesorero del partido que más ha luchado contra la corrupción en este país, fuera conocedor de que en la antigüedad este gesto tenía también la función de alejar el mal de ojo y que realmente lo que pretendiera al imitar el órgano sexual masculino erecto hubiera sido recuperar la virilidad perdida a causa del encantamiento de que hubiera sido objeto por parte de sus antiguos compañeros en el susodicho partido, todavía hoy visitadores asiduos de los juzgados por causas de corrupción muchos de ellos.

    Me temo que nunca sabremos a ciencia cierta cuál fue la verdadera motivación de su gesto. No obstante, y a efectos de que la próxima vez haga gala de alguna otra ofensa con más estilo sin perder la referencia de los clásicos, me permito recomendarle el magnífico artículo Insultar con gestos en la Roma antigua y hoy, publicado en Minerva: Revista de Filología Clásica y que le dejo aquí, por si fuera de su interés tan interesante lectura.

    file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Dialnet-InsultarConGestosEnLaRomaAntiguaYHoy-1300615.pdf

    El noble arte de ofender con propiedad, gracia y cultura. Algo tan importante como los modales, imprescindible para cualquier gentleman se aprecie.

  • Nota de la redacción:

    En la revisión de este artículo, al publicarlo, la redacción ha caído en la cuenta de que la palabra «erectándose» que, aunque aceptable como término con intención de uso jocoso, no está recogida por el diccionario de nuestra lengua. El término realmente correcto sería «erigiéndose».

    Por otra parte, también la hemos cagado al colgar en enlace correspondiente, cosa que procedemos a corregir de urgencia:

    https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1300615

    Aquí pueden ustedes encontrar el artículo completo.

  • @ MariaTumi:

    Me permito volver yo a saludar a usted, desde la noche anterior, en que le dije lo que buenamente me pareció que podía atreverme a decirle yo por mi cuenta: Veo que al final sólo le ha contestado Doc Halliday, así de manera muy categórica y sin ánimo ni motivación como para profundizar en su caso concreto.

    Me consta que aquí se ha llegado a debatir mucho sobre esto de las profecías, entre otros tantos temas. A lo mejor por otros usuarios que igual no están actualmente en línea… Yo me he pasado un rato buscando cosas que se hayan dicho, en diferentes hilos de aquí (sin salir de este sitio) a ver qué me encontraba.

    Doc Halliday dijo:

    Esto, si tiene la paciencia de buscarlo, ya lo hemos comentado en otras ocasiones.

    Efectivamente: Puede usted buscar por la palabra «profecías» en el buscador de aquí mismo y encontrará varios hilos más o menos plagados de comentarios sobre profecías de todo tipo, cristianas, o precolombinas, o de otras fuentes… Lo que pasa es que, hasta donde he estado yo mismo mirando algo, no me he atrevido a quedarme con ningún hilo concreto que yo le pudiera recomendar de verdad: Hay uno sobre un tal San Milo que llega hasta las 6 páginas (creo) de comentarios. Pero, aunque se puedan llegar a leer algunas reflexiones interesantes sobre el tema este de las profecías, la mayor parte son discusiones dispersas e intercambios de bofetadas jocosas entre algunos escépticos y algún creyente religioso que insiste en lo suyo. Al final, el tema de las profecías del tal San Milo acaba quedando un poco al margen… Eso sí: Se puede pasar un buen rato divertido leyendo. Siempre dependiendo de como tenga enfocado cada cual su sentido del humor, claro.

    Al final me he ido al apartado «Forum» (en los recuadritos de arriba a la derecha) y he buscado también ahí. Y le pongo aquí un enlace que me parece lo más adecuado que he encontrado yo: Sólo tiene tres comentarios, y el tercero no es más que un «gracias por la respuesta». Así que, en definitiva, un planteamiento seguido de una buena muestra de lo que aquí se puede llegar a considerar una buena respuesta, sensata, documentada e ilustrativa, sobre la manera de tratar con cualesquiera supuestas profecías:

    https://www.lamentiraestaahifuera.com/forum/general/rollos-del-mar-muerto-duda/

    Lamento que no haya encontrado ahora mismo a otros usuarios más dispuestos a profundizar en el caso concreto que ha querido plantear usted. Pero, como le apunta Doc Holliday, es que quizá esto de las supuestas profecías no tenga ya más vueltas de las que se le hayan podido dar, al menos en este sitio y por parte de tantos de sus comentadores:

    Doc Halliday dijo:

    No importa cual sea la datación de la profecía, no importa que los documentos estén acreditados y no importa si existió o no existió el sujeto del que se dice que profetizó, no importa si son sus palabras o no.

    Será eso… Yo, ni soy tan veterano de aquí, ni tan cultivado tampoco.

    Saludos.

  • @ MariaTumi:
    Alexis dijo:

    Pero, como le apunta Doc Holliday, es que quizá esto de las supuestas profecías no tenga ya más vueltas de las que se le hayan podido dar, al menos en este sitio y por parte de tantos de sus comentadores:

    Saludos.

    Hombre, nada se puede dar por concluido mientras no se alcanza una evidencia que descarte todos y cada uno de los casos que se propongan. Y aun así, si aparece un caso que la evidencia no puede explicar, entonces habrá que revisar dicha evidencia por que es perfectamente posible que se pueda profundizar más y dar una explicación mejor y más profunda y completa.

    Sin embargo, en lo que María expone, ya existe alguna exposición en estos foros en la que se pone en solfa el tema de las profecías, de cualquier profecía que se formule en base a una serie de dudas irresolubles y a un problema fundamental y que resulta en una contradicción insalvable:

    Las dudas son evidentes:

    Aunque podamos llegar a saber si la documentación en la que se halla la profecía es auténtica o se trata de un fraude, es imposible saber si dicha profecía es el resultado de una alucinación producida por un desequilibrio neuroquímico, o bien se trata de simples imaginaciones (hay gente que oye voces y ve cosas…) o, incluso, se tratase de cualquier fenómeno sobrenatural (si tal cosa fuera posible), por que no hay ningún inconveniente en que dios hable por la boca de un loco o bien lo haga el diablo por boca de un hombre con fama de santo. en cualquier caso, no se puede depositar confianza en algo que no se puede saber.

    Aunque el sujeto en cuestión pudiera profetizar, no se puede comprobar que dichos sucesos ocurran, hasta que no hayan ocurrido. Lo que convierte nuevamente en inútiles a las profecías, puesto que solo podemos saber que se cumplen cuando podamos examinar si se ajustan a sucesos que ya han ocurrido o no. E incluso esto puede ser difícil de verificar, dado el lenguaje críptico en el que se expresan las profecías.

    Por otra parte, las profecías nacen dentro del ámbito de lo religioso. En grados diversos y formas variables, en las religiones de la antigüedad hay hombres «inspirados» que afirmaban hablar en nombre de su dios. Pero en las grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo, islam), las profecías eran consideradas simples indicadores del designio de Dios. Entonces, según yo lo entiendo:

    Sucede que si es posible la profecía, entonces los acontecimientos futuros ya están escritos y dictados. Es decir, que existe un destino preexistente y, por lo tanto, la obra de la salvación (en el caso del cristianismo) queda reducida a algo innecesario. Si mi destino ya está escrito, entonces da lo mismo lo que haga, terminaré inevitablemente en el cielo o infierno según me haya tocado en suerte y la crucifixión no sirvió para nada.

    Añadamos a esto que puedo elegir entre obrar el bien u obrar el mal. Esta capacidad de elección, el libre albedrío, forma parte de lo que somos. De esta manera hemos sido creados, y por ello existe un cielo y un infierno y por ello existe el pacto entre dios y los hombres.

    Pero sucede que si es posible la profecía, como va dicho, entonces el libre albedrío queda reducido a cenizas. Somos simples muñecos mecánicos que ejecutan algo predefinido. Es decir que, a mi juicio, existe una contradicción insalvable que hace que solo sea posible una de las dos cosas: si la profecía es auténtica, entonces la religión es falsa. Y si la religión es auténtica, y es ella la que habla de los profetas como mensajeros de dios, entonces acabamos en un absurdo: dios nos ha hecho sus marionetas sin posibilidad de salirnos del guion ya escrito, pero nos envía a sus mensajeros. ¿Dios se contradice entonces?.

    Creo que se pueden aducir más cosas, pero en esencia estos problemas que menciono, a no ser que alguien tenga una opinión mas informada y pueda explicarlos de modo satisfactorio, son insalvables y reducen a la profecía a algo dentro del ámbito de los creyentes en estas cosas.

  • @ Doc Halliday:

    Yo eso del libre albedrío no lo veo tan claro. Al fin y al cabo, el depresivo no puede dejar de serlo, el psicópata no puede evitar lo que es, ni siquiera el borracho puede dejar de estarlo a su voluntad. Cualquier cambio en la estructura o en la química de nuestro cerebro provoca cambios en la conducta que no dependen de nuestra voluntad o «albedrío».

    Es muy conocido los casos de quienes después de sufrir graves traumatismos en el cerebro, pueden adquirir habilidades desconocidas hasta entonces, perder otras, o variar por completo su conducta. A falta de mejores evidencias, somos química e impulsos eléctricos, y por ello variaciones en esta neoroquímica cambian así mismo lo que somos.

    Y la química no tiene «voluntad», aunque parezca conformarla. La confusión viene por nuestra constante experiencia de la duda. Si dudamos es porque podemos optar, y si podemos elegir, podemos conformar nuestro destino y somos dueños de éste. Pero eso es como ese juego que consiste en una rampa inclinada llena de clavos, donde se suelta una bola o moneda, que va rebotando en los clavos, variando en los rebotes su trayectoria de tal modo que no se puede adivinar por qué rendija final acabará cayendo.

    Pero esto es una ilusión. Un científico, considerando y midiendo minuciosamente todos los parámetros, puede ir calculando el efecto de cada uno de los sucesivos rebotes, para obtener el resultado final de su trayectoria. Porque estos rebotes, aunque parezcan aleatorios, están sujetos a las leyes físicas, y éstas son medibles, cuantificables, y por tanto, previsibles.

    Estos cálculos, que incluso en el juego de la bola puede tener ya una gran complejidad, en el caso de los «clavos» y «rebotes» electroquímicos que tienen lugar dentro del cerebro humano, que ni siquiera conocemos por completo, la complejidad se dispara hasta unos órdenes de magnitud inconcebibles. Pero eso no quita que también funcione como un inmenso «juego de la bola» de nivel endiablado.

    Pero si tuviéramos todos los datos, y una maquinaria capaz de computarlos y resolver semejante ecuación, podría llegar a «adivinar» las «decisiones» que tomaríamos. Es como la escena de la copa envenenada de la película «la princesa prometida»; tienes que adivinar si el otro ha puesto el veneno en la copa que está frente a él o frente a tí. Y para ello no hay que hacer magia, sino recrear los procesos mentales que hayan hecho llegar al oponente a situar la copa envenenada en un lugar u otro.

    Así que sabiendo que en materia de la existencia o no de dioses estamos totalmente de acuerdo, tengo que disentir en cuanto en las consecuencias de tal presunta existencia. Un dios teóricamente omnisciente, sí que tendría que ser capaz de realizar todos esos cálculos, y por tanto hacer proyecciones hacia atrás y hacia adelante a partir de un punto dado. Es algo parecido a lo que hacen los geólogos con la deriva de los continentes.

    Del mismo modo que un billarista podría reconstruir la posición inicial de las bolas, permitiéndole medir su velocidad y dirección en un momento dado, así como en que posición acabarán; de este modo, un Dios omnisciente podría reconstruir la partida hasta el momento del Big bang o el tacazo inicial que puso en marcha todas las fuerzas y átomos.

  • Spoiler-man dijo:

    un Dios omnisciente podría reconstruir la partida hasta el momento del Big bang o el tacazo inicial que puso en marcha todas las fuerzas y átomos.

    Umm. Eso depende de tipo de teoría universal que se plantee.

    El Principio Antrópico, o porque el Universo es tal y como lo observamos.., viene a determinar, en términos proximados, que vemos el Universo tal y como es -- eso teniendo en cuenta nuestras limitaciones de apreciar toda su perspectiva --, porque existimos.

    Este principio está basado en que la Teoría M, ó teoría de la unificación de las cinco teorías de cuerdas, predice la existencia de, aplicando la integral de multiples caminos de R. Feynman, un gran número de posibles historias del Universo, es decir, habrían existido multiples posibilidades que nuestro Universo hubiera podido ser físicamente de otra manera, que no hubiera habido vida inteligente, y que por tanto no se podría haber preguntado como es la física de Universo. Se crea el concepto de «Multiverso», compartido por S.Hawking, donde infinitos universos se crean y se diluyen constantemente, y que hacen innecesaria la presencia de un ente o «motivo primero» que crea, a sabiendas.., unas condiciones fisicas universales determinadas.

    Esta, para mí.., larga explicación también explicaría la imposibilidad del concepto de «adivinación racional» porque aún existiendo una supuestas -- y digo supuestas ante el desconocimiento práctico del hombre …- «reglas universales», el número total de factores a considerar se estima tan grande, incluso sólo en un mínimo lapso en la escala líneal-temporal unidireccional -- línea temporal unidireccional que es otra necesidad para acotar esas mismas predicciones parciales de como se comporta el Universo -- , que resultaría, hoy por hoy, imposible en su concepción.

    Hay una reflexión para percibir tal dicotomía: Considera la percepción universal de un posible sujeto en un universo de dos dimensiones realizando proyecciones sobre un hipotético universo en tres dimensiones.

    @ MariaTumi:

    El resto son cuentos de la Abuela, Mitología, patrañas de estafadores, visiones de perturbados y alucinados, así como de vividores, sin ningún valor.

  • @ Spoiler-man:

    Saludos.

    En general, estoy de acuerdo con lo expuesto, sin embargo, lo que se hace en mi post anterior es poner de manifiesto lo que aprecio como una contradicción insalvable que se produce, dentro del ámbito de las ideas religiosas, si se adopta el punto de vista del creyente, con respecto a la profecía.

    Desde la óptica religiosa, Para que tenga algún sentido el pacto entre dios y el hombre es imprescindible que el hombre esté dotado del libre albedrío tradicional. Este libre albedrío es el que dota de sentido a la salvación y sin el cual, todo ello se vuelve completamente superfluo e inútil. No se puede pactar con quien carece de capacidad para aceptar o negarse, ni se puede ofrecer la elección sobre la salvación o la condena a un muñeco mecánico, a quien sólo se le puede dar cuerda para que ejecute aquello para lo que ha sido hecho.

    Spoiler-man dijo:

    Yo eso del libre albedrío no lo veo tan claro. Al fin y al cabo, el depresivo no puede dejar de serlo, el psicópata no puede evitar lo que es, ni siquiera el borracho puede dejar de estarlo a su voluntad. Cualquier cambio en la estructura o en la química de nuestro cerebro provoca cambios en la conducta que no dependen de nuestra voluntad o «albedrío».

    Y sin embargo, aceptando de antemano que somos puramente química y física y no diferimos en absoluto de lo que sea que es el universo que nos ha puesto aquí, del que formamos parte indivisa, y que nos ha evolucionado hasta la consciencia, cabe hacerse algunas preguntas sobre esto.

    ¿Es un hombre el mismo hombre si modificamos sus circunstancias?. ¿Villón seguiría siendo Villón si curásemos su incurable sed y le imbuyéramos de lo necesario para que su existencia fuera ordenada y coherente? Esto tiene que ver con la paradoja del barco de Teseo y la lectura que de ello hagamos. (puede hallar una breve presentación en, por ejemplo: https://psicologiaymente.com/cultura/paradoja-barco-teseo)

    A su manera, cada uno de nosotros es y no es idéntico a si mismo, dado que cada cierto tiempo todas sus células han muerto y han sido sustituidas por otras que conforman «otro cuerpo no exactamente igual al anterior». Su experiencia vital también cambia y su visión del mundo y su entendimiento también lo hace con el inevitable paso del tiempo, cambiándole con respecto al que fue antes. Es claro también que las circunstancias que le rodean, moldean su existencia en modos tan extraordinariamente diversos que la complejidad de la ecuación que explicaría y abarcaría toda la dimensión de la peripecia vital de ese sujeto, deviene casi infinita.

    Por otra parte, la misma elección del álgebra con la que vamos a trabajar, la misma decisión del modo en que elegimos la definición de los conjuntos de variables que vamos a considerar, la propia estructura de nuestros cerebros como resultado de nuestra evolución, como máquinas de pensar, también introduce un sesgo inevitable que nos arroja por un camino u otro. Haciendo de ello una fábula para dar una explicación poética y simple, se puede decir que si encargáramos la creación del hombre a diversos dioses, serían muy diversos los resultados.

    Todos estos factores y algunas otras consideraciones que no voy a introducir, acerca de la comprensibilidad del universo, por no extenderme y castigarles a ustedes con un ladrillo infumable, me llevan a considerar que existe una dificultad intrínseca extraordinaria en lo tocante a nuestra capacidad de reducir un sujeto a un algoritmo que nos pudiera dar, en cualquier momento de su existencia, la respuesta exacta sobre su comportamiento en dicho instante, como si de los fotogramas de una película de celuloide se tratase.

    Si bien es cierto que, en lo tocante a las leyes físicas con las que solemos operar, podemos describir el estado de movimiento (por poner un ejemplo) de un objeto con solo conocer las condiciones iniciales, sin embargo, el considerable aumento de la complejidad que significa tratar con quien se interroga a sí mismo sobre su propio ser, hace que subsista la duda con respecto a nuestras capacidades, el poder hallar las respuestas que puedan convertir el conjunto que denominamos libre albedrío en algo que pueda ser predecible, al menos en un futuro cercano. O, al menos, eso me parece a mi.

    Para quien sienta curiosidad por estos temas, un apunte sobre ello:

    https://atheneadigital.net/article/viewFile/1145/1145-pdf-es


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