Off Topic

En este espacio podéis tratar el tema que os apetezca.

 
 
  • JG dijo:

    Puede que no tenga exacta relación con el tema, pero ello me recuerda a esta otra canción:

    Yo es que no soy de esa parroquia.

  • En el momento en que Chin Pán acababa de entrar en el monacato, y lo pusieron a currar de pinche de cocina, llegaba a la abadía escepticiense el prior de la orden Abascaliana y su comitiva, los hermanos Nupcius y C´eseus, que lo portaban en una ricksha sin ruedas, siendo sus respectivos apoyos móviles delantero y trasero, con motivo de estrechar lazos entre las diferentes comunidades escepticienses entre las que ésta última había cobrado cierto protagonismo…entre los expertos en el proceso ecuménico de la orden se hablaba de un regreso al “JotaEleunismo”, en referencia al ahora eremita hermano JotaEleusius, citándose también nombres como los de la casi desaparecida orden Rafapaeliana.

    Al ser guiados a sus aposentos los hermanos abascalianos dejaban entrever sus posturas ecuménicas en tanto y en cuanto Nupcius giró a la izquierda antes de que los umbrales de las puertas permitiesen tener el espacio suficiente para hacerlo sin quedar atorado en el pasillo, con dos asideros opuestos del mismo, el delantero izquierdo, y el trasero derecho, ejerciendo de eje de giro y consiguiendo que el ricksha vertiese su contenido por acción de la gravedad.

    -¡Primero, ¿eh?, el primer pasillo a la derecha, y después todo recto, ¡todo recto!, hasta la última puerta la izquierda! ¡Hasta el final, ¡el final!! -Gritaba el prior retornada su gloria en pié.

    Se les había preparado una reponedora fajina y un agasajo en forma de tarta, que el hermano Truculentus había tenido a bien inducir a Chin Pán a preparar creyendo que se trataba de una receta tradicional de la abadía que sin embargo él mismo había proporcionado ad hoc.

    El prisma de base circular que portaba Chin Pán hasta los comensales era maravilloso, un trabajo de chinos, lleno de enriquecedores detalles…a los invitados se les empezaba a hacer la boca agua, y presto habría de llegar el momento oportuno de comenzar la pitanza; alzaron su mirada hacia sus hospitalarios hospedadores, que asintiendo, vieron como la mano furtiva de Nupcius se abalanzó sobre el pastel de merengue con un oso y un madroño de caramelo, y tres dulces de chocolate: un collar, un brazalete y unos pendientes.

    -¡Un momento un momento un momento..!- apartó el prior sobresaltado las zarpas de su ínclito hermano Nupcius en pronto camino hacia el brazalete.- Mostremos algo de mesura delante de nuestros hermanos por favor, comportémonos en la mesa.

    -Por nosotros no se corten, vienen de un largo viaje plagado de avatares y comprendemos las prisas. -- Respondió Truculentus como portavoz de la comitiva de bienvenida de la que Chin Pán y él mismo eran ya los únicos presentes- Por favor, prosigan.

    Lo cierto es que entorno al pastel había tres personas que desconfiaban las unas de las otras; todos estaban decididos a que nadie le arrebatase su parte justa del mismo. El prior Abascalius, pues así era el nombre del además fundador de su propia orden, como no podría ser de otra manera, había encontrado una aparente fácil solución cuantitativa al respecto: dividamos lo en partes iguales de un tercio de circunferencia.

    Todos estaban de acuerdo pero incluso el prior albergaba en su interior la misma objeción que los demás, que rápidamente Nupcius hizo pública.- ¿Y qué hacemos con las chocolatinas?…son de diferentes tamaños, olores, formas…quizás cada cual tenga mayor predilección por alguna…¿cómo repartimos eso?

    Se hizo el silencio un rato para meditar sobre el asunto, y al compás del duodeno comenzaba a tensarse la situación con pensamientos en voz alta tales como …“el hermano Nupcius solo quiere el brazalete para llevar del collar a nuestro amado prior…es una intolerable muestra de respeto”…o “el hermano Tontodelculus cree que sus calumnias me van a quitar el apetito”..y Truculentus decidió intervenir antes de que el pastel se hiciese puding de carne, pues veía que empezaban a coger los cubiertos antes de establecer reparto alguno.

    -- Caballeros, si me permiten, lo que ustedes necesitan es lo que los matemáticos llaman “protocolo de reparto proporcional libre de envidias”.

    -…¡Por supuesto! -- dijo Abascalius con cierta firmeza.

    -¿Seguro, estimado prior? -- interrumpió Nupcius- Quizás debiéramos preguntarle antes a nuestro hermano aquí presente que significa ese galimatías.

    -Pues yo -interrumpió esta vez C´eseus -creo que la envidia es cuando una persona se queja porque algún otro ha obtenido algo de ella y…

    -Por favor, permitan les explique.- interrumpió esta vez Truculentus viendo que aquello se le podía ir de las manos en cualquier momento. -Un protocolo de reparto es un método sistemático de repartir cosas entre varias personas. Es proporcional si al final cada persona está satisfecha porque ha obtenido al menos su parte justa; y es libre de envidias si nadie piensa que algún otro ha obtenido más que su parte justa. -Sentenció.

    Se produjo otro silencio hasta que fue roto por un gruñido estomacal de Nupcius. -Creo estar en lo cierto si entiendo entonces que un protocolo proporcional no siempre ha de estar libre de envidias. -Terminó mirando a sus condiscípulos.

    -En efecto hermano. -Asintió Truculentus. -Ante las tres chocolatinas del pastel, cada uno de ustedes podrá evaluar subjetivamente cual de ellas valora más de una manera proporcional…dicho de otro modo, establezcan un valor absoluto y arbitrario para su deseo, verbigracia 100, y luego repartan lo entre las tres chocolatinas, por ejemplo, 30 puntos para el collar, 50 para el brazalete, y 20 para los pendientes, que han de sumar los 100 puntos totales…quizás este proporcional reparto resulte libre de envidias también.

    -¡Eso es imposible dada la naturaleza humana ya que… -se disponía C´eseus a soltar uno de sus célebres discursos de biopolítica cuando Truculentus volvió a intervenir.

    -Por favor señores, hagan la prueba y comprenderán el por qué….para evitar suspicacias, escriban en un papel este modo de repartir su deseo por esas chocolatinas, y veamos si acaso están libres de envidias, ¡y que empiece el festín!

    Estas ansiadas palabras resonaban en las mentes de los monjes mientras exponían sus más profundos deseos en un papel…y llegó el momento, cada cual puso lo que tenía sobre la mesa…

    El prior Abascalius había meditado una estrategia basada en la exclusión, mostrando una predisposición de 50 puntos por el brazalete, otros 40 por el collar, y 10 para los pendientes a los que no tenía mucho aprecio en una de sus múltiples manías.

    El hermano Nupcius había tratado de mensurar sus confusos deseos y puso en orden sus pensamientos con 50 puntos para el ansiado brazalete, 30 para el collar y 20 para los pendientes.

    C´eseus por su parte sentía un deseo irrefenable por los pendientes, por los que apostaba 50 puntos, 20 para el collar, y 30 para el brazalete.

    En ese momento, se dieron cuenta de que el prior aún deseando con la misma intensidad el brazalete que Nupcius, 50 puntos, éste le correspondía a éste último, porque el prior se había llevado el collar con esos 40 puntos. Y no solo es que lo deseasen con igual fuerza, si no que además era lo que cada cual más deseaba. C´eseus por su parte estaba muy contento con sus pendientes y antes de intentar comérselos se puso a hacer monerías con ellos hasta que el hermano Truculentus frenó sus ansias de nuevo:

    -¿Y entonces como libramos al prior de su envidia?…el reparto ha sido proporcional, pero no libre de envidias…ha puesto el mismo empeño que otro en lo que más ansiaba, pero se tendrá que conformar con otra parte.

    -¡Cierto! -Aseveró Abascalius con gran firmeza esta vez.

    -Así es la vida…quizás debería haber pensado mejor su estrategia, maese fundador. -Recriminó Nupcius que veía peligrar el botín.

    -¡Eso es!, bien dicho, yo también estoy contento con el reparto, así que no veo razón para cambiarlo. -Se unió C´eseus a la causa.

    -Hermanos, se trata de establecer un sistema proporcional libre de envidias, ¡todavía podemos!… -pidió paciencia Truculentus ante sus caninos huéspedes.

    -¿Y bien?, ¿qué propone?, ¿saltarse la democracia? Dos contra uno, hermano. Aquí somos los famélicos los implicados en la votación. -Inquirió C´eseus

    -¡Podemos dice! Con todos los respetos hermano como indica mi compañero creo debemos ser aquí nosotros los que decidimos si podemos o no podemos permitirnos el tipo de reparto, que cada cuerpo tiene su aguante. -Añadió Nupcius viéndose ya provisto del brazalete.

    -Caballeros, lo cierto es que se me ha pasado el apetito. -Sorprendió Abascalius a la sala. -No comeré de esa tarta, ayunar viene bien de vez en cuando. Pueden comerse mi pedazo si lo desean. -Finalizó entre el puchero honorable y el desafío.

    -…faltaría menos prior… creo que yo también ayunaré…debemos seguir las mismas normas de conducta que el resto de la orden…mañana veremos las cosas con mayor claridad privándonos de lo que nos nubla. -Concluyó Nupcius para hacer ademán de recoger el ricksha y tomar el primer pasillo hacia la derecha hasta el final.

    -Vamos a ver, yo lo que veo claramente, al igual que todos ustedes, es que las chocolatinas están ahí. -Aseveró C´eseus. -Esto de que “aquí o follamos todos o la put@ al río” porque cada cual no la pueda adornar como le guste solo la dejará a su suerte y riesgo. -Asombrando a sus hermanos. Necesitamos, como dice el hermano Truculentus un reparto libre de envidias, o aquí no come nadie.

    -Hay cosas más importantes hermano, -explicó el prior en sus trece, más bien fatídicos 40, -¡como la lealtad!

    -¡Si! -exclamó Nupcius.

    -…¿lealtad… a qué exactamente si no a un capricho?. La necesidad es lo que tenemos delante de nuestras narices y en nuestras tripas. -Volvió a asombrar. Tras que Nupcius le indicase cual reprochase lo mucho que le gustaba llamar la atención dentro de la orden, el prior se dispuso a hablar:

    -¡Mientras mi corazón lata, sean los humanos humanos, el vino vino, y el pan pan, nada ansiaré más que la compañía en la duda, hermano escepticiense!. -Dijo Abascalius enaltecido.

    -Pero hermanos, les puedo demostrar empíricamente que pueden hacerlo sin envidias, ya tendrán tiempo de comulgar con otras dudas antes de que el pastel se estropee, por favor, no ofendan la dedicación del hermano Chin Pán como cocinero. -Intentó Truculentus reconducir la situación.

    -No es nuestra intención ofender al…hermano Chin Pán, es una cuestión de honor, amor propio…permita colmugemos con nuestra duda para meditar sobre ella. Si nos disculpa, que pase una buena noche.

    -Igualmente hermanos. -Dijo el anfitrión mientras observaba el paso de la comitiva.

    -Chin Pán tener duda, hermano Truculentus.

    -Serás un buen escéptico. Dispara.

    -Para acceder a orden es preciso máster de “Protocolo de reparto proporcional libre de envidias.” ¿Por qué ellos no aplicar?

    -Ah, verás Chin Pán, es una cuestión idiosincrática en las culturas subdesarrolladas. Les hubiese bastado con seguir el protocolo de Selfridge y Conway….o incluso, gracias a que el pastel es finito, y al caso de la idiosincrasia, el de Brams, pues en ciencia política, que siempre hay cabos sueltos, no preocupaba mucho que unos pocos trozos minúsculos del pastel se perdiesen en el reparto…o mejor a Taylor, al que si preocupaban esas migajas, y se encerró en su habitación durante meses con ayuda de Zwicker y Galvin para conseguirlo…y a nosotros, ya nos los han dado masticado todos esos hermanos, en unos pasos, y hay cosas sobre las que no vale la pena dudar…imagino que el hábito hace al monje y se niegan a dejar de dudar sobre cualquier cosa que se les diga cierta.

    -Bueno, ya que estar aquí, método repartir pastel proporcional sin envidias entre dos: “Yo cortar, tu escoger”

    -Adelante, sentémonos, Pán. A ver que tal nos ha quedado el asunto.

    -Los pendientes tener chocolate con toque a naranja, muy ricos. ¿Cómo saber tú que ellos no comer?

    -Nunca me creí eso de que se habían hecho el master…seguí la primera regla de la orden hermano: duda…ohh, esta riquísimo, de esto no me cabe la menor duda.

  • JG dijo:

    Gracias por el aporte. Puede usted sugerírselo a la RAE, a ver qué opina (salvo que sea una simple broma), dado que según parece esta Institución cuenta con una «Unidad Interactiva del Diccionario», que es «un servicio creado para atender y canalizar las propuestas y sugerencias externas relacionadas con el Diccionario»:

    https://www.rae.es/banco-de-datos

    De nada, no se merecen.

    No se si ha oído alguna vez eso de «puño en alto», pero no la encontrará si la busca en la R.A.E., ni como expresión, ni como lema, ni como locución de la palabra puño.

    Sin embargo, en la palabra alto, tenemos la locución «en alto»:

    2. loc. adv. Hacia arriba.

    Más ninguna de las locuciones allí existentes para puño hacen referencia a una unidad..quizás tenga usted razón y deba ponerme en contacto con ellos.

    :saludo:

  • Doc Halliday dijo:
    Yo es que no soy de esa parroquia.

    :bueno:

  • Tru dijo:

    protocolo de Selfridge y Conway…

    Interesante…

  • Saludos:

    No se yo hasta dónde poner hoy también algo. Siquiera como «acuse de recibo» de lo que se haya dado desde la noche anterior y de mi último comentario. Es que últimamente estoy en modo de entretener mis veladas de madrugada con otras cosas y lecturas…

    Doc Halliday dijo:

    (por favor, no pierda usted el sentido del humor)

    Es lo último que querría perder, desde luego. A eso voy si acaso.

    Doc Halliday dijo:

    y no ha sido oportuno hacer ningún comentario dado que ha sido usted siempre tan correcto como elegante.

    ¡Huy! Gracias pero, seguro que no siempre y no tanto. Que a veces también se me va un poco la olla. Mejor no me dedique nadie demasiados elogios ni piropos, que luego tengo problemas para que no se me suban a la cabeza… Aunque se agradecen, claro.

    JG dijo:

    Porque luego en una intervención posterior dije que se trataba de una especie de «eufemismo». Pero ocurre que también la palabra «eufemismo» puede dar pie a la cuestión sobre qué es lo que se ha querido decir exactamente con eso. Tal vez debiera haber utilizado la palabra «sinónimo»

    A ver: Más que nada, entiendo yo, que son cosas diferentes: Un eufemismo viene a ser como un modo de «blanquear» un término o una definición. Y me parece que se suele usar mucho hoy en día así como para argumentar «en defensa propia»: Pongamos por caso llamar «patriotas» a violentos asalta-Capitolios, se me ocurre así a bote pronto. Pero póngale usted el signo, el ejemplo y la intención que quiera. En cualquier caso no se ajustaría eso a nada semejante a calificar «eufemísticamente» a los de ideas de izquierdas con el despectivo «zurdos». Sería todo lo contrario. Como que «eufemístico» y «despectivo» vienen a ser más bien antónimos.

    Y creo que sí, que mejor le hubiera cuadrado más la palabra «sinónimo». Eso quizá le habría disculpado algo más de su desconocimiento previo de que ese «sinónimo» era, en realidad, un «sinónimo despectivo».

    JG dijo:

    En cuanto al perseverance, seguro que debe estar disfrutando de su paseo, pero tambien es cierto que debe estar pasando algo de frío, todo hay que decirlo

    Pues también es verdad, y bien que habrá que tenerlo en cuenta: Para cuando sea que la Humanidad llegue a viajar ya en persona a Marte, no se debe olvidar que hay que llevarse una rebequita o algo.

    Y, supongo que ya no me viene bien añadir nada más por hoy.

    Saludos, y que descansen y disfruten todos del resto del fin de semana.

  • @ Alexis:

    Bueno, recapitulando, utilicé la palabra «zurda» para intentar referirme a la izquierda, evitando cualquier tipo de carga ideológica. Craso error. Pido disculpas y aclaro que se trataba más bien de un eufemismo. De nuevo error. Aclaro pues que no trataba de blanquear nada, sino más bien de un nuevo intento de reducir la carga ideológica. Por tanto, quedamos en que hubiera sido mejor hablar de sinónimo. Dicho esto, es bastante complicado encontrar sinónimos para referirse a la izquierda. Y es que, en un tema que despierta tantas sensibilidades, es muy difícil evitar agregar a este o a otros términos relacionados, un metasignificado. De esta forma, un mismo término puede ser pronunciado con orgullo por los propios, mientras que los ajenos lo pronuncian de forma despectiva. Puede ser ese mi error, que me esté complicando la vida y que cuando quiera referirme a la izquierda (o a la derecha), simplemente utilice la palabra «izquierda» (o «derecha»).

  • JG dijo:

    Bueno, recapitulando, utilicé la palabra «zurda» para intentar referirme a la izquierda, evitando cualquier tipo de carga ideológica.

    No intente arreglarlo, no hace falta…

    JG dijo:

    Aclaro pues que no trataba de blanquear nada, sino más bien de un nuevo intento de reducir la carga ideológica.

    Acabará por meterse en otro jardín…

    JG dijo:

    Por tanto, quedamos en que hubiera sido mejor hablar de sinónimo. Dicho esto, es bastante complicado encontrar sinónimos para referirse a la izquierda.

    Si, puede llamarla «la izquierda». Con ese término engloba a una heterogénea y gran cantidad de posturas políticas que van desde la socialdemocracia hasta algunas formas de anarquismo. Para que nos entendamos, la izquierda es el sector del espectro político que defiende la igualdad social y el igualitarismo, normalmente en contraposición a las jerarquías entre individuos.

    JG dijo:

    De esta forma, un mismo término puede ser pronunciado con orgullo por los propios, mientras que los ajenos lo pronuncian de forma despectiva.

    Creo que, en general (o al menos entre la gente con la que suelo tratar habitualmente) se tiene suficiente madurez política como para que propios y ajenos no necesiten recurrir a orgullo ni desprecio. La política consiste en la discusión y formalización de acuerdos, desde el mutuo reconocimiento del derecho a pensar de otra manera. Algo imprescindible en el desarrollo de la vida de la comunidad.

    JG dijo:

    Puede ser ese mi error, que me esté complicando la vida y que cuando quiera referirme a la izquierda (o a la derecha), simplemente utilice la palabra «izquierda» (o «derecha»).

    A parte de todo, es lo que resulta más aclaratorio. Tenga en cuenta que puede tropezar con gente de izquierdas en muchos lugares en donde jamás pensó encontrarlos.

  • @ JG:

    Pues bueno. Pues todo eso que ya le han dicho…

    Hablando de posibles sinónimos de «izquierda» o de «izquierdoso»: No se yo si, en mi más bien perpetua indefinición dubitativa, a mí me cuadraría del todo ninguno que aludiera a convicciones políticas firmes y bien asentadas. Pero como me gustan las películas de terror, los cuentos de fantasmas y la sugestión que emana de los lugares decadentes y tenebrosos, a mí igual podría tachárseme así como de «siniestro»… Aunque de buen rollo, en todo caso.

    Hasta mañana, o cuando sea…

  • @ Doc Halliday:
    @ Alexis:
    Ok. Buen día.

  • Ayusadas:

  • Doña Díaz Ayuso colocó en la sede de la Comunidad de Madrid, la Real Casa de Correos, una escultura como homenaje a las víctimas del coronavirus. Las críticas en las redes sociales tacharon a la escultura de “fantasma cagando” o “una mierda pinchada en un palo”, yo coincido en que me parece una interesante alegoría sobre su gestión.

  • Doc Halliday dijo:

    la escultura de “fantasma cagando” o “una mierda pinchada en un palo”,

    Ahh.. La beata..

    A mi recuerda, alegóricamente por supuesto.., a la frase atribuída a Simón de Monfort sobre su represión en Béziers en las luchas papales contra los cátaros a principios del siglo XIII:

    «Caedite eos, novit enim Dominus qui sunt eius»
    «Matádlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos»

  • Ecos de Callejón.

    Efemérides: El golpe.

    Saludos.

    El caso es que en aquellos tiempos todavía quedaban algunos partidarios francamente serios de montar una jarana por todo lo alto. Los había entre los nostálgicos y entre los cabezas huecas del búnker y de los adoradores de la cabra.

    Hoy celebramos que la convocatoria de fiesta mayor que organizaron a punta de metralleta y sin venir a cuento unos cuantos guardias civiles en plan nostálgico y algún que otro despistado del búnker, finalmente no cuajó.

    Falló la reina de las fiestas (o el «elefante blanco») que finalmente, viendo el panorama no se presentó a tomar posesión. Y bien que hizo porque la cosa no salió del todo cuajada y al final hubo que dejarlo correr.

    A pesar de que en algunas capitanías generales había quien se habría sumado con entusiasmo a los festejos y habría estado encantado de fusilar a unos cuantos millones de rojos hijosdeputa, la cosa comenzó a deshincharse, gracias entre otros a algunos mandos del ejército con mucho sentido común y una gran claridad en lo tocante a sus obligaciones al servicio de su país, que pusieron mucho de su parte y que se les quedó una oreja más grande que la otra de tanto andar con el teléfono (en aquel entonces no había móviles) colgando mientras hablaban con unos, trataban de hacer entrar en razón a otros y negociaban con unos terceros, ellos y algunos hombres serios en cuanto a su compromiso constitucional, gentes de mucho fuste y altura política que hicieron posible entre todos que la cosa acabase como acabó.

    Como sincero homenaje a aquellas personas que pusieron lo que pudieron de su parte para evitar el regreso de la versión más negra de la España negra, un recordatorio de cómo éramos entonces. Las dos versiones, la original y la traducción al castellano.

  • Doc Halliday dijo:

    Falló la reina de las fiestas (o el «elefante blanco») que finalmente, viendo el panorama no se presentó a tomar posesión. Y bien que hizo porque la cosa no salió del todo cuajada y al final hubo que dejarlo correr.

    Humm.., no se.

    A mi me da la sensación que todos los actores se presentaron en escena.
    Se habla que el teniente-coronel Tejero, y algunos impacientes.., precipitaron los acontecimientos y que «alguien» se echó a tras en el ultimo momento porque las cosas no estaban todavía «cosidas» del todo.

    Demasiadas historias sin contar quedan todavía de este tema y demasiados personajes todavía en la palestra, y ya va para cuarenta años.

  • @ lampuzo:

    Cierto, hay una parte importante de la verdad que sigue sin esclarecerse, en primer lugar por que no se desclasifican los papeles (que ya iría siendo hora, coño) y en segundo, porque tengo la impresión de que se ha dejado cuajar interesadamente el relato que conocemos impidiendo de ese modo profundizar más en algunas cuestiones que podrían resultar difíciles de explicar al público en general. Para mi, el papel del rey en todo este embrollo nunca ha estado suficientemente claro.

    Mucho me temo que el emérito campechano padezca de una cierta indefinición, tanto en su papel en lo público como en lo privado.

    Se cuenta que la noche anterior a sublevarse el general Miguel Primo de Rivera (1923) fue llamando uno a uno a todos los demás Capitanes Generales para ver si contaba con ellos y todos se pusieron a sus órdenes, pero al llegar el turno de hablar con un viejo compañero mantuvo esta conversación:

    -Mi general, mañana me pronuncio, ¿cuento contigo?-

    -Hola Miguelito, me alegra oírte y saber que estás decidido, pero ¿con quién cuentas hasta ahora?-

    -- Con todos, mi general, con todos. España nos necesita.-

    -¿Y el Rey está de acuerdo?-

    -Pues, todavía no lo sé, mi general.-

    -Entonces permíteme que te diga una cosa: si no te apoya el Rey no te seguirá ni tu ordenanza.-

  • Ecos de Callejón.

    Cartas al Director.

    Saludos.

    Estimado lector, muñidor y amanuense del «papelo» que nos haces llegar, entonando loas y alabanzas a nuestros artículos sobre el estado constitucional de derecho y democráticamente parlamentario.

    Esta redacción desea expresarle sus más fervientes votos para que los dioses le sean propicios y concedan una existencia plena y gozosa.

    Que el sexo le sea gratificante, sus erecciones resulten monumentales y a voluntad, sin límites ni cansancio, y la voluble fortuna, encaprichada de usted, siempre propicia. Que le dure el pelazo mucho más allá de la edad provecta en que a uno comienza a doblegarle la espalda, y que sus turgentes formas permanezcan similares a las de un dios griego, cincelado por las mismas manos de Venus, en ebúrneo mármol de Paros, de incomparable belleza.

    Que vista e inteligencia permanezcan afinadas y que los negocios que emprenda sean venturosos, sacien su apetito de notoriedad y de éxito, que nunca le falten los amigos y el dinero para agasajarlos y que, en conclusión, todo le vaya bonito.

    Haremos ofrendas de toros en el altar de apolo y en el de Júpiter, grabaremos su nombre en una placa de bronce que colocaremos en la tapadera del cubo donde esta redacción reside, arrojaremos unos cuantos bárbaros desde lo alto de la roca Tarpeya para diversión del populacho, unos juegos con fieras, gladiadores y una violación popular de escogidas vírgenes cristianas para que todos griten, enardecidos, su nombre para bendecirlo.

    En fin, que muchas gracias por escribirnos para decirnos que, aunque no siempre, en general somos muy majos y que lo que contamos tiene su cosa.

    Gracias.

  • lampuzo dijo:

    Demasiadas historias sin contar quedan todavía de este tema y demasiados personajes todavía en la palestra, y ya va para cuarenta años.

    Saludos.

    Parte de mi familia son militares de carrera en el ejército del aire y en una ocasión de estas señaladas, en las que la gente del oficio se junta y habla con cierta libertad (en un ambiente controlado y sin interferencias externas), durante la conversación a los postres se fue tocando el tema del golpe. Hubo, mezclados entre los típicos chistes sobre el asunto, algunos comentarios que no son de desdeñar. Uno de los mandamucho señaló que los golpes de estado militares que se trazan en el debido secreto, se planean correctamente y con los confabulados bien convencidos y dispuestos, siempre salen bien. Que cuando un golpe falla, lo hace por traición de alguno de los conjurados o por disponer de una planificación chapucera y absurda, o por ambas cosas.

    Al dejar caer el nombre del rey en la conversación, el mismo mandamucho observó, sin comprometerse, que las ambigüedades, las falsas expectativas y las dudas, suelen dar al traste con todo y que no se puede confiar en aficionados.

  • Doc Halliday dijo:

    Mucho me temo que el emérito campechano padezca de una cierta indefinición

    Parece ser que sea así. Lo que resulta manifiesto son sus «tóxicas relaciones» con los elefantes de cualquier color y tipo ..

    Y hablando de elefantes..,-- o no.. --, A mi siempre me ha parecido curioso el papel del General Alfonso Armada. Su papel de supuesto conseguidor de acuerdos de gobierno de concentración nacional, con el a la cabeza por supuesto.., y su indulto socialista por razones de equidad ante una enfermedad incurable -- para después morir de viejo veinte años mas tarde.. --, no deja de ser digno de estudio y elucubraciones.

    Un tema, el de los indultos.., a los acusados del golpe de estado que hay que ver con perspectiva.

  • @ Doc Halliday:

    A propósito del tema, un simple relato o artículo de «opinión», donde cualquier parecido con la coincidencia, será pura realidad.

    https://www.elperiodico.com/es/opinion/20130222/recuerdos-23-f-sabino-fernandez-campo-2324669

    «Y así, ya con «todas las moscas detrás de la oreja», me dirigí de nuevo al despacho de Su Majestad y cuando entré me llevé la sorpresa de la noche, qué digo, la sorpresa de mi vida. Porque allí se estaba brindando. Y eso me nubló la mente y me enfureció. Así que, y ya sin protocolos, me dirigí a Su Majestad y sin pensarlo le dije mirándole de frente:

    — ¡Señor!… ¿Está usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champán --y casi grité-- ¡Señor!, ¿no se da cuenta de que la Monarquía está en peligro? ¿No se da cuenta que puede ser el final de su reinado? ¡¡¡Recuerde lo que le pasó a su abuelo!!!»

    P.D. No estaría de más que el actual rey le preguntara a su padre por qué aquel lunes no fueron a clase ni él ni sus hermanas.


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