Off Topic

En este espacio podéis tratar el tema que os apetezca.

 
 
  • 1@ Doc Halliday:
    Doc ya entendí que no das consejos, pero como una utopía o esperanza, que pais me aconsejarías para tratar de llegar a la embajada en Buenos Aires siendo una persona con baja visión
    Ejemplo, Canadá, Suecia , Noruega ? :saludo:
    Pd:. Acá en Argentina la mayoría no hace caso a los consejos de los virologos o epidemiologos
    Hacen fiestas clandestinas de mas de 500 personas ;vacaciones en la costa Argentina y cuando vuelvan de la costa hasta las ciudades de origen va a ser un desastre sanitario. Los políticos quieren quedar bien con la «gente» .

  • lamentira dijo:

    La solución a eso es muy facil. Cambiar la ley D’hont y hacer una representación porcentual.

    Pues que yo sepa, el único partido que a día de hoy quiera cambiar la ley D`hont es precisamente Podemos.

    lamentira dijo:

    Según este razonamiento, Monedero también es culpable del mismo delito, defraudar a hacienda, porque hizo lo mismo en 2016. ¿O ahí no?

    Lo mismo, lo mismo, precisamente no es. Pero aunque lo fuera… ¿Usted querría a Monedero como rey? ¿Le daría a Monedero inviolabilidad, opacidad y lo blindaría ante la prensa? Pues eso.

    lamentira dijo:

    A día de hoy, las diferencias que hay entre los dos partidos son matices.

    ¡Vaya por Lenin! Antes, incumplir promesas electorales le era suficiente motivo para calificar al gobierno de «ilegítimo», y los chanchullos para el nombramiento de jueces era querer tomar el control de la justicia dictatorialmente, y ahora resulta que ambas cosas solo son pequeños «matices».

  • Saludos.

    En el siglo pasado uno podía viajar e instalarse en muchos países sin demasiados requisitos, pero actualmente la cosa ha cambiado bastante y para poder quedarte a trabajar y vivir en casi todos ellos te exigen una serie de requisitos como titulaciones técnicas o similares.

    Actualmente, Canadá o Suecia son sitios que no me disgustan y tienen un buen nivel de vida en general. Sin embargo, yo soy sureño. Para vivir prefiero el mediterráneo, tiene más chispa y hace mejor tiempo. No te cambio tomarme un vermut en un chiringuito playero en bermudas, por los limpios y ergonómicos cafés de Mälmo, por más muebles de Ikea que le echen al tema.

    ¡Que quieres que te diga!, como dice un colega: «Nunca se folla mejor que cuando se está en pecado mortal» Prefiero el tinto y el cochinillo sobre un mantel de cuadros a pie de mesón, a los Arenques ahumados, la moda de diseño y las ensaladas sin colesterol.

    Pero, ojo, que estoy hablando de mi, claro está. Los demás podéis decidir según vuestros deseos.

  • Doc Halliday dijo:

    Ecos de Callejón.

    Información de servicio.

    Nota: Según han informado a esta redacción diversas fuentes, en este momento grupos armados se estarían desplazando hacia Washington. No poseemos información mas concreta.

    Esta redacción advierte que, aunque nuestras fuentes sean en principio de calidad, sin embargo no tenemos medio alguno de comprobar lo que se nos ha indicado. En cualquier caso, si tenemos la mínima posibilidad de chequear la información, lo añadiremos a nuestros comentarios.

    Pues si que parece que se trataba de noticias con cierta fiabilidad. El país también lo publica:

    https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2021-01-11/el-fbi-y-el-pentagono-alertan-de-mas-protestas-armadas-que-culminen-en-la-marcha-del-millon-de-milicias.html

  • Spoiler-man dijo:

    Pues que yo sepa, el único partido que a día de hoy quiera cambiar la ley D`hont es precisamente Podemos.

    1º como te fíes de las promesas de podemos, Pablo Iglesias seguiría viendo en vallecas y bajarían el precio de la luz

    En un partido no solo se confía por lo que promete, sino también porque esten dispuetos a cumplirlo

    2º a podemos le importa un pijo la ley d’hont porque su fin es independizar las provincias con «rasgos identitarios» y repartirse los restos que queden
    que es si no las repúblicas federales que defiende la izquierda?

  • Doc Halliday dijo:

    casi todos ellos te exigen una serie de requisitos como titulaciones técnicas o similares.

    Claro y sin vueltas Doc , y los requisitos no los cumplo.

    Yo cuando pido un consejo, es para mi; se da por entendido que es para mi y no le hecho ni puedo hecharle la culpa al que me dio el consejo porque lo pedí yo.
    Pd: La epidemia esta subiendo y hay gente que no cree que los virus existen , aunque usted no lo crea. :saludo:

  • Profeta_sur dijo:

    Pd: La epidemia esta subiendo y hay gente que no cree que los virus existen , aunque usted no lo crea.

    Saludos.

    Me cuesta, pero me lo creo. Estos días hemos visto por aquí por mi país cómo resucitan las viejas conspiranoias y se vuelven a publicar como si fuesen cosa de hoy mismo. Todavía hay quien anda bebiendo lejía para curarse el coronavirus y quien sigue diciendo que es un invento para eliminar a la población sobrante.

    Pero ahora lo que me pica la curiosidad es seguir el lío que tienen montado los yankees con los paletos conspiranoicos armados y ver cómo queda la cosa. Es apasionante ver cómo la marea de los idi0tas crece y la mediocridad más absoluta sustituye cualquier forma de pensamiento racional por auténticas barbaridades.

  • Doc Halliday dijo:

    Todavía hay quien anda bebiendo lejía para curarse el coronavirus

    Estan mejor que la Argentina. :saludo:

    Murió el paciente con coronavirus al que un juez ordenó tratarlo con dióxido de cloro

    https://www.infobae.com/sociedad/2021/01/12/murio-el-paciente-con-coronavirus-al-que-un-juez-ordeno-tratarlo-con-dioxido-de-cloro/

  • Profeta_sur dijo:

    Murió el paciente con coronavirus al que un juez ordenó tratarlo con dióxido de cloro

    8-O :ohno: 8-O :ohno: :suicidio:

    Joder…

    Y yo que pensaba que la justicia española anda como anda.

  • Luiggi dijo:

    Ahora sí, no PODRÁS ocultar más la VERDAD, tú que eres un SICARIO de la CONSPIRACIÓN Illuminati/Mapuche/Venezolana/Cubana/Iraní/Pfizer/MKUltra/Gamaleya/Musk/Beta Reticuli!!!

    Nah, en serio. Parece que con esa manía que tienen los yanquis de dejar se puedan hacer addenda sin relación alguna a cualquier Ley aprobada por ambas cámaras, les colaron una de algún conspiranoico:

    https://edition.cnn.com/2021/01/10/us/ufo-report-emergency-relief-bill-trnd/index.html

    Tenemos seis meses para preparar palomitas de maíz y sentarnos a ver cómo la turba magufa se pone a alucinar con esto…

    EDIT: Snopes ha validado la existencia -y aprobación- de dicho addendum:

    https://www.snopes.com/fact-check/180-day-countdown-ufo/

    Y empiezan a aparecer los documentos, en éste cado por un pedido tipo FOIA de John Greenwald:

    https://www.theregister.com/2021/01/13/ufo_records_declassified/

    Como uno puede imaginar, la mayoría son cables diplomáticos diciendo que en tal o cual base aérea se avistó un «objeto volador» que «se movía a velocidades inconcebibles» y a veces, reportes de «radares bloqueados». Todo sin una simple evidencia en video o foto.

    El único caso más o menos interesante parece ser el de una pieza que según quien la entregó estaba relacionada con un OVNI, y el asistente encargado de ciencia y tecnología de la CIA decidió que valía la pena ser estudiado:

    https://twitter.com/blackvaultcom/status/1347535280178302981

    En fin, si tienen ganas de perder un poco el tiempo, puden rebuscar en https://theblackvault.com/

  • Don Menti, caí en el Purgatorio por exceso de links creo… A ver cuándo me saca… :nose:

  • Que cansino eres con la política y tus fobias Doc.

  • lamentira dijo:

    Que cansino eres con la política y tus fobias Doc.

    Saludos cordiales, Jefe.

    Entiendo que no te convenza el que se de un tratamiento tan poco serio a cuestiones de política nacional en tu página. Estás en tu casa y puedes pintarla del color que quieras. No tengo ninguna intención de discutir tal cosa y, por supuesto me plegaré en la medida de lo posible a no sacar los pies del tiesto y ser obediente en lo de respetar tu línea editorial. Supongo que gente como Accountkiller posee un comportamiento mas adecuado y moderado que este servidor de usted, y se toma más en serio, no como yo, esto de la religión personal que constituye la postura política de cada cual.

    Espero sinceramente que, con el tiempo que hace que nos conocemos, tengas constancia de que no es mi intención la de ponerme especialmente borde ni de dinamitar nada, algo con la que no ganaríamos nadie nada y perderíamos las amistades. Algo que, aunque te parezca extraño, valoro y me gustaría seguir contando con que tengas confianza en ello.

    Sin embargo, permíteme una apostilla:

    No creas que me tomo especialmente en serio algo tan volátil y cambiante como las cuestiones políticas. Como ya he comentado en multitud de ocasiones, no milito en ningún partido, no soy el soldado de nadie y, siendo de izquierdas, no soy siervo de ninguna capillita. Simplemente me abono a lo que creo que me parece que merece defensa, sin siglas ni devociones, y cambiando de caballo cuando el sentido común y la justicia de la causa así lo dictan.

    Y, como escribe Calderón en El alcalde de Zalamea o El garrote más bien dado en boca de Pedro Crespo: juro con el que jura y rezo con el que reza

    Siento no ser enemigo de calidad con el que poder enfadarse, soy, con toda honestidad, simplemente alguien que piensa de modo diferente y discute por ello.

    ¿Te vas a molestar porque un gato maúlle en la calle?, no vale la pena, hombre.

    Espero que esta aclaración no haya sido necesaria y sepas de mi buena fe en este sentido, no exenta de aspereza al no ver las cosas como tú.

    Suyo afectísimo, el gato callejero del barrio.

    «Al rey la hacienda y la vida / se ha de dar, pero el honor / es patrimonio del alma, / y el alma sólo es de Dios…»

  • Por cierto…

    ¿Alguien sabe si falta mucho para que le toque el turno de banquillo a Doña Esperanza Aguirre?

  • Ecos de Callejón.

    Ecos de sociedad: Asaltar Capitolios y esas cosas de paletos armados.

    Saludos.

    Esta redacción ha empezado esta nueva revolución elíptica en torno al sol con la renovada ilusión de conseguir trabajar todavía menos que la anterior, pero más que la próxima. El trabajo es, de entre todos los imaginativos castigos descritos en la biblia, el peor de ellos sin duda.

    Ni siquiera la condena a habitar en la Sheol tiene el color de la maldición del trabajo (la Sheol es el lugar de las almas rebeldes olvidadas, según el judaísmo en el antiguo testamento anterior a la llegada de Jesús, una morada común que constituiría la región de los muertos en pecado. una tierra de sombras habitada por quienes perecieron sin creer. Esto último, según el judaísmo mesiánico y el cristianismo. Según el mismo judaísmo, Sheol también hace referencia a la sepultura individual del cuerpo físico: qé•ver, (Jueces 16:31); qevu•ráh, (Génesis 35:20); kever (Job 21:32)).

    Destinamos un considerable esfuerzo a evitar caer en la tentación de trabajar (algo chungo), no sea que caiga sobre nosotros la ira (algo muy chungo) de dios (algo muy, pero que muy chungo). Sin embargo, hay quien está empeñado en currárselo. Como los paletos del asalto al Capitolio, sede de la soberanía popular (lo que quiera que esto signifique), un suceso que demuestra que el devenir causal de la historia no se deja interrumpir ni resetear por decretar el inicio de un año nuevo, incluidos festejos simbólicos, aunque sean limitados a causa de la maldita pandemia.

    En esa genealogía del asalto de los paletos al Capitolio hay que destacar sin duda el debilitamiento ético de la verdad, uno de los valores esenciales de la Ilustración, sobre el que su filosofía política hizo descansar la legitimidad del gobierno. La presidencia de Trump ha dado pruebas continuas de un absoluto desprecio por la verdad.

    Su retórica tuitera ha echado mano sin rubor de los llamados hechos alternativos, y las noticias falsas (fake news), útiles eufemismos para cubrir las apariencias y no tener que llamar mentiras a las mentiras y el engaño. Las redes sociales han sido un aporte providencial de la tecnología para crear el ecosistema idóneo (un altavoz legitimador para articular la marea de los idi0tas) en el que conformar la caverna de Platón, lugar idóneo para cultivar la verdad de la tribu, al margen de los hechos objetivos (mención especial merecen redes sociales como Gab y Parler, de visita obligada para muchos de los feligreses de Trump).

    La legitimidad gubernativa de Trump se ha fundamentado en la verdad de la tribu, que no nace de la crítica racional y del diálogo intersubjetivo, sino de la credulidad (sustentada en el mecanismo psíquico del autoengaño) voluntaria de quienes comparten los mismos prejuicios de grupo que definen su identidad. He aquí un elemento decisivo para dar cuenta de la polarización que ha contribuido y a la vez se ha retroalimentado del populismo de Trump, pues la renuncia a la verdad conlleva el desprecio al acuerdo.

    Su expresión más desaforada es el ataque a todo lo que forme parte del universo de lo políticamente correcto. De hecho, este es uno de sus criterios de verdad: si choca contra lo políticamente correcto es que es verdad; porque lo políticamente correcto es la verdad del establishment (que incluye la verdad de la ciencia; por eso los seguidores de Trump son contrarios a las mascarillas). Combatirla es una empresa moral que justifica el discurso de los hechos alternativos (y de las conspiraciones delirantes). Aquí encaja el relato deslegitimador contra el nuevo Gobierno basado en un fraude electoral inexistente que sirve para ratificar la justificación moral que quiere convertir a la marea de los paletos idiotas en un grupo de heroicos patriotas que desean salvar a su patria de las garras del comunismo.

    La frustración y el resentimiento son parte muy significativa de los sentimientos de quienes se manifestaron en contra de la proclamación de Joe Biden como presidente electo de la república norteamericana. En La tiranía del mérito. ¿Qué ha sido del bien común? Michael J. Sandel propone una explicación para el origen de tales sentimientos. Según él se halla en la impotencia de millones de ciudadanos para los que no se han cumplido ninguna de las promesas del sueño americano que prometía, independientemente de las circunstancias de cada cual, la oportunidad de prosperar, de subir en la escala social (el welfare marcado como objetivo por la Constitución). A decir de este profesor de la Universidad de Harvard premiado con el Princesa de Asturias de ciencias sociales del año 2018, lo que ha ocurrido desde la década de los ochenta del siglo pasado ha supuesto un importante empobrecimiento de la vida cívica paralelo a una creciente agudización de las desigualdades, lo que sin duda ha servido de catalizador para una progresiva polarización política. Cosas del agresivo capitalismo Neocon.

    Destacaba Kennedy la importancia del trabajo digno y del salario digno que le sirva a cualquier ciudadano para que pueda decir a su comunidad, a su familia y a sí mismo: He ayudado a construir esta nación; he participado en sus grandes empresas colectivas. Este mensaje ya no es el que transmiten los políticos a millones de personas que viven preocupadas por el estancamiento de los salarios, las deslocalizaciones, la desigualdad y por que los inmigrantes y los robots les quiten sus puestos de trabajo.

    Por contra, encima de que se les putea y se les niega un empleo digno y un salario digno, se les exige que estudien, que se formen para competir en el mercado laboral global, porque lo que cobrarán dependerá de lo que aprendan, aunque nadie les garantiza el acceso a esa educación superior si no parten ya de un cierto estatus económico y social (es lo que hay te dicen, con una cara dura que asusta).

    Así, sienten que la élite política credencialista (es decir, la que mide el mérito en forma de títulos académicos) les mira por encima del hombro despreciándoles porque son incapaces de ser mejores, haciéndoles sentir que no sirven, que son estúpidos, lo que sirve como parte de la explicación de que un tipo como Trump, haya llegado a auparse a la presidencia.

    Destrozado el ideal de la vida cívica, convertida la comunidad en un rompecabezas multicultural y racial, en un campo de batalla de la competencia entre individuos por un trozo del exiguo pastel económico que deja a los más desfavorecidos el todopoderoso mercado financiero global al que importa una mierda las cuitas del común de los ciudadanos, la comunidad ciudadana transversal, sustentada sobre las semejanzas fundamentales que unen a sus integrantes, es sustituida en el imaginario desiderativo por la tribu identitaria a la que cada uno siente pertenecer.

    Así se configura una versión tan estúp*da como romántica de la democracia frente a la ilustrada. Importan más valores abstractos que poco inciden a la hora de reactivar una política transformadora de la realidad concreta y que se plasman mediante toda una parafernalia simbólica ridícula (como pudimos constatar por las imágenes de los asaltantes al Capitolio). Solo desde los presupuestos de esa democracia romántica (es decir fundamentalmente irracional) puede tener algún sentido el mensaje make America great again.

    Thomas Piketty subraya que el debate político en torno a la igualdad y la desigualdad se halla distorsionado en la actualidad por la crispación identitaria y conservadora, que dificulta de forma decisiva la posibilidad de generar un movimiento universal que recupere el valor para la acción política de la justicia social y el bien común.

    La práctica inexistencia de tal movimiento es lo que permite que ganen fuerza los diversos movimientos que responden a intereses de grupos religiosos o étnicos o nacionales o sexuales. Decía hace unos días un jugador negro de la NBA comentando los hechos ocurridos en Washington, que tenía la sensación de vivir en dos Américas que no tenían nada que ver la una con la otra. En efecto, los penúltimos manifestantes ante el edificio del Congreso de los EEUU fueron los del movimiento Black lives matter.

    Según todos los indicios, los paletos del asalto fueron en su inmensa mayoría supremacistas blancos y fachas. Es la trampa de la diversidad, que contribuye al debilitamiento de la conciencia cívica de los ciudadanos e incentiva su fe tribal.

    Piketty advierte de que los conflictos políticos tenderán casi inevitablemente a centrarse en cuestiones relacionadas con las identidades y las fronteras entre comunidades (recuérdese aquí la promesa electoral estrella de Trump, levantar un muro con Méjico). Pero el origen de los mismos es de índole económica; reside en las desigualdades económicas, particularmente las relativas a la riqueza, que no se corregirán sin más dado el funcionamiento sistémico del capitalismo meritocrático liberal.

    En las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando el éxito económico y social de los países capitalistas fue una realidad sostenida durante tres décadas gracias en gran medida a políticas ambiciosas de reducción de las desigualdades, en las que tuvo un papel decisivo la implantación de una progresividad fiscal muy elevada y un serio pacto con la socialdemocracia, algo que hizo realidad progreso, libertad y crecimiento económico sostenido y bienestar.

    Aquellas generaciones de padres constataban que sus hijos vivían mejor que ellos como norma, cosa que hoy no ocurre. Era otra muy distinta la atmósfera ideológica, antes de la revolución neoliberal de los ochenta protagonizada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher bajo la inspiración de los Chicago Boys. En la actualidad, el recuerdo del fracaso del comunismo es un recurso reiterativo usado como argumento para declarar de antemano, de modo profético, el desastre que acarrearía cualquier proyecto redistributivo ambicioso, además de ser la senda que necesariamente conduce al totalitarismo de corte soviético (hombre, de esto tenemos sobrada muestra en España desde la constitución del Gobierno de coalición).

    Este es el caldo de cultivo ideal para que los populistas de cualquier pelaje encuentren paletos por doquier dispuestos a prestar atención a sus insensateces. Donald Trump fue acogido por el Partido Republicano, porque no podía ser de otro modo dado el formato de partidos de la democracia norteamericana. En toda Europa hay otros Trumps, cada uno con sus rasgos idiosincráticos, que militan en nuevos partidos que han roto el cuadro tradicional de la derecha poniendo en apuros a los partidos tradicionalmente hegemónicos (como ha pasado en España con VOX). Todos comulgan en esencia con la misma ideología, de la que es apóstol Steve Bannon, el facha que fuera asesor de la Casa Blanca, y que se ha dedicado a apadrinar tanto en América como en Europa.

    Es la llamada ideología mercantil-nativista. Mercantil porque no cuestiona el modelo económico ortodoxo de libre mercado; nativista, porque usa como mensaje proselitista un discurso que encuentra fácil encaje en la versión de la democracia romántica actualmente tan en boga en la marea de los idi0tas, con la identidad nacional como valor fundamental, con el despliegue de una retórica agresiva frente a los movimientos sociales que a su juicio ponen en peligro la pureza de esa identidad (feminismo, movimientos a favor de los derechos del colectivo LGTBI, a favor de los derechos de los inmigrantes y la multietnicidad, laicismo, etc.).

    Este último componente ideológico, el nativismo, es un ingrediente decisivo a la hora de lograr la movilización de amplios y heterogéneos sectores de la ciudadanía y tiene la virtud de ofrecer distracción frente a las injusticias materiales y sociales que son el efecto sistemático e inevitable del mantenimiento a ultranza de un paradigma económico global como el actualmente dominante.

    Percibir cuales son los impulsos que mueven a la marea de los idiotas a lanzarse a hacer el burro y asaltar parlamentos, puede contribuir seriamente a desactivarla. En el origen del asalto al Capitolio se puede ver la percepción muy extendida de que la democracia es un ideal adulterado en la práctica, e ineficaz a la hora de crear y mantener las condiciones necesarias para hacer posible que las gentes prosperen en sus vidas de forma justa. Esos objetivos éticos plasmados en la Constitución norteamericana, la española también y en tantas otras son, hoy por hoy, un sueño inalcanzable para cada vez más amplios sectores de la población. La acción política debería percibir esto si no queremos ver más asaltos al Capitolio o a las instituciones equivalentes en los distintos países democráticos donde rige el capitalismo meritocrático liberal. Hay precedentes en la historia, y acaban mal.

    Aunque, fachas y paletos no van a faltar, desactivar la peligrosa bomba social que constituye el alarmante aumento de la desigualdad que maneja como arma el capitalismo meritocrático liberal, debería ser el objetivo de cualquier gobierno de cualquier signo que quiera que la democracia pueda tener continuidad.

    Bueno, pues eso, que los que seáis pobres o cosa similar, mas os vale que espabiléis, antes de que los fachas os jodan la democracia o acabéis comiendo piedras, endeudados de por vida y con un proyecto vital parecido al que tiene cualquier cubo de basura…

  • Rayos, me he dormido en los laureles y, al final ha conseguido atraparme el dragón guardián de la moderación…

    Como en otras ocasiones, ruego de la generosidad y caballerosidad del señor Administrador de estos foros, que tenga a bien revisar el comentario, en el que no encontrará maldad alguna. Tan sólo análisis y tal vez alguna expresión (pocas) en las que alguna palabra, probablemente sacada del rico acerbo popular, haya podido activar la moderación.

  • Ya puestos, se me ocurre a mí: ¿Hay posibilidad alguna de consultar en algún sitio cuáles pueden ser los motivos (efectivos o potenciales) de expurgación de comentarios, para poder estar uno más prevenido ya por delante?

    A mí me ha pasado más de una vez, y más de dos veces, lo de que me desaparezca un comentario. Y de verdad que nunca he acertado a imaginar a qué podía deberse. Ni siquiera ha coincidido con las muy raras veces (¡muy raras, lo juro!) en que me he atrevido a introducir lo que se pueda considerar una «palabrota», siempre, además, pícaramente «trucada», como se suele hacer ya con ánimo preventivo.

    Creo que lo de la posible «palabrota» o insulto nunca ha sido mi caso… Pero entonces ¿qué?

    … Y aquí, quien quiera, que aproveche para animar al debate sobre lo de que le hayan cerrado el «Tuiter» a Trump y todo eso. No me voy a meter. Yo sólo he preguntado lo que he preguntado.

    Hasta mañana.

  • @ Alexis:
    Sin entrar en polémica sobre el tema de tuiter, lo que es de destacar es que la sociedad ha permitido que la opinión pública se exprese por un medio privado, lo cual debería hacernos reflexionar.

  • JG dijo:

    lo que es de destacar es que la sociedad ha permitido que la opinión pública se exprese por un medio privado, lo cual debería hacernos reflexionar.

    Por favor, intente (si es tan amable) dar una versión que resulte mas accesible de su redacción. En este momento, con todo respeto, no consigo entender a qué quiere usted referirse y no entiendo que significa su párrafo.

    La sociedad es:

    1-Conjunto de personas que se relacionan entre sí, de acuerdo a unas determinadas reglas de organización jurídicas y consuetudinarias, y que comparten una misma cultura o civilización en un espacio o un tiempo determinados.

    2-Sistema organizado de relaciones que se establecen entre este conjunto de personas.

    y la opinión pública es la manera de pensar que es común a la mayoría de las personas acerca de un asunto.

    Ergo la sociedad no es un ente que pueda o no pueda permitir o no permitir a la opinión pública que exista o se exprese, puesto que esa misma opinión pública procede de la misma sociedad y es su opinión.

    Y por supuesto, la opinión pública no es un sujeto que se exprese a través de un medio concreto, público o privado. El cauce de expresión de la opinión de cualquier tipo son los medios de comunicación en general.

    …Lo cual debe hacernos reflexionar.

  • Alexis dijo:

    … Y aquí, quien quiera, que aproveche para animar al debate sobre lo de que le hayan cerrado el «Tuiter» a Trump y todo eso. No me voy a meter. Yo sólo he preguntado lo que he preguntado.

    ¡Pillín!

    Venga, vamos a animar la cosa:

    La libertad de expresión es una de esas libertades que hay que defender siempre con dientes y uñas por ser la primera de las libertades que sufre la acción destructiva de los paletos y de los fachas.

    Cualquier dictadura que se precie, lo primero que hace es implantar la censura previa y sin contemplaciones. Cualquier facha mínimamente ilustrado sabe que lo primero es acabar con la libertad de prensa, y acusar a los rojos de ser los culpables de hacerlo, para que carguen con el pato, y a pesar de la incoherencia de tal cosa, pero no de su conveniencia, los paletos comulguen con semejante rueda de molino.

    Ahora bien, ¿Cuál es el límite de la libertad de expresión? Dicho límite es claro: está en la intención.

    Dista mucho el expresar una opinión amparados en nuestro derecho a expresarla públicamente, de la utilización torticera de dicho derecho, diciendo creer en el, cuando la verdadera intención es la de valerse de los mecanismos del sistema democrático para dinamitarlo desde dentro.

    ¿Ha sido correcto el criterio de twitter para cerrarle la cuenta a uno de los enemigos (con piel de cordero) de la democracia que se ha servido de todos los medios a su alcance para hacer de la democracia un rehén, una herramienta de la que aprovecharse para sus propios fines?.

    Pues, si seguimos el criterio de los corsarios: siempre hay que poner un limite en la destrucción que represente que quede algo en pie que pueda tener valor como botín. Esto es que cabe valorar que es menor el daño causado a la libertad de expresión que el valor que se obtiene de no darle herramientas a un aprendiz de tirano para evitar que convierta su país (o el mundo) en un campo de batalla.

    Sin embargo, esto, aunque comprensible, no exime de su responsabilidad a twitter en lo tocante a un feo precedente que habrá que vigilar muy de cerca. Se puede decir con toda razón, «si esto es así, ¿Quién será el próximo entonces?

    Los paletos y los fachas me dirán que ha sido algo antidemocrático y que va contra la libertad de expresión, seguro, del mismo modo que ya me han dicho que es una injerencia insoportable que va contra la más elemental libertad de expresión, que se proteja la democracia de sus enemigos denunciando a quienes, lejos de hacer honor a su uniforme, a su patria y a su bandera, se dedican a andar por esos chats (por más privados que sean) de dios, buscando manos dispuestas a fusilar a 26 millones de hijoputas rojos o bien cometer un delito de traición a la patria entre militares en activo, enviando cartas a Trump rogando el envío de tropas que acaben con nuestro sistema político en bien del regreso desde lo profundo del Hades de una dictadura fascista y criminal.

    con los saludos de un hijoputa rojo claramente fusilable.

  • Doc Halliday dijo:

    Rayos, me he dormido en los laureles y, al final ha conseguido atraparme el dragón guardián de la moderación…

    Como en otras ocasiones, ruego de la generosidad y caballerosidad del señor Administrador de estos foros, que tenga a bien revisar el comentario, en el que no encontrará maldad alguna. Tan sólo análisis y tal vez alguna expresión (pocas) en las que alguna palabra, probablemente sacada del rico acerbo popular, haya podido activar la moderación.

    Yo le sugeri a don menti que a los que escriben hace muchos años no les modere los cambios cuando cuando cuando comentarios y le queda más tiempo para moderar los comentarios de los mal educados que dicen malas palabras como yo por ejemplo.
    PD: No se si técnicamente el blog o worespres le permite esa opción. :saludo:

  • Saludos cordiales. Gracias por tu amabilidad, Profeta.

    Mientras el dragón de la moderación decide si se come o no mi post, procedo a expurgarlo y tratar de publicarlo, una vez más. Ruego del señor Administrador de estos foros, que tenga a bien el considerar eliminar el mensaje anterior del que es copia este:

    Ecos de Callejón.

    Ecos de sociedad: Asaltar Capitolios y esas cosas de paletos armados.

    Saludos.

    Esta redacción ha empezado esta nueva revolución elíptica en torno al sol con la renovada ilusión de conseguir trabajar todavía menos que la anterior, pero más que la próxima. El trabajo es, de entre todos los imaginativos castigos descritos en la biblia, el peor de ellos sin duda.

    Ni siquiera la condena a habitar en la Sheol tiene el color de la maldición del trabajo (la Sheol es el lugar de las almas rebeldes olvidadas, según el judaísmo en el antiguo testamento anterior a la llegada de Jesús, una morada común que constituiría la región de los muertos en pecado. una tierra de sombras habitada por quienes perecieron sin creer. Esto último, según el judaísmo mesiánico y el cristianismo. Según el mismo judaísmo, Sheol también hace referencia a la sepultura individual del cuerpo físico: qé•ver, (Jueces 16:31); qevu•ráh, (Génesis 35:20); kever (Job 21:32)).

    Destinamos un considerable esfuerzo a evitar caer en la tentación de trabajar (algo chungo), no sea que caiga sobre nosotros la ira (algo muy chungo) de dios (algo muy, pero que muy chungo). Sin embargo, hay quien está empeñado en currárselo. Como los paletos del asalto al Capitolio, sede de la soberanía popular (lo que quiera que esto signifique), un suceso que demuestra que el devenir causal de la historia no se deja interrumpir ni resetear por decretar el inicio de un año nuevo, incluidos festejos simbólicos, aunque sean limitados a causa de la maldita pandemia.

    En esa genealogía del asalto de los paletos al Capitolio hay que destacar por lo evidente, el debilitamiento ético de la verdad, uno de los valores esenciales de la Ilustración, sobre el que su filosofía política hizo descansar la legitimidad del gobierno. La presidencia de Trump ha dado pruebas continuas de un absoluto desprecio por la verdad. la retórica tuitera trumpera ha echado mano sin rubor de los llamados hechos alternativos, y las noticias falsas, útiles eufemismos para cubrir las apariencias y no tener que llamar mentiras a las mentiras y el engaño.

    Las redes sociales han sido un aporte providencial para crear el ecosistema idóneo (un altavoz, para la marea de los idi0tas) en el que conformar la caverna de Platón, lugar idóneo para cultivar la verdad de la tribu, al margen de los hechos objetivos (mención especial merecen redes sociales como Gab y Parler, de visita obligada para muchos de los feligreses de Trump).

    La legitimidad gubernativa de Trump se fundamenta en la verdad de la tribu, que no nace de la crítica racional y del diálogo intersubjetivo, sino de la credulidad (sustentada en el mecanismo psíquico del autoengaño) voluntaria de quienes comparten los mismos prejuicios de grupo que definen su identidad. He aquí un elemento decisivo para dar cuenta de la polarización que ha contribuido al, y a la vez se ha retroalimentado del populismo de Trump, pues la renuncia a la verdad conlleva el desprecio al acuerdo.

    Su expresión más desaforada es el ataque a todo lo que forme parte del universo de lo políticamente establecido como correcto. De hecho, este es uno de sus criterios de verdad: si choca contra lo correcto es que es verdad; porque lo políticamente correcto es la verdad del establishment (que incluye la verdad de la ciencia; por eso los seguidores de Trump son contrarios a las mascarillas). Combatirla es una empresa moral que justifica el discurso de los hechos alternativos (y de las conspiraciones delirantes).

    Aquí encaja perfectamente el relato que busca deslegitimar al nuevo Gobierno, basado en un fraude electoral inexistente y que actúa como justificación moral para que la marea de los paletos pueda verse a sí misma como un grupo de heroicos patriotas que desean salvar a su patria de las garras del comunismo.

    La frustración y el resentimiento son parte muy significativa de los sentimientos de quienes se manifestaron en contra de la proclamación de Joe Biden como presidente electo de la república. En La tiranía del mérito. ¿Qué ha sido del bien común? Michael J. Sandel propone una explicación para el origen de tales sentimientos: Se halla en la impotencia de millones de ciudadanos para los que no se ha cumplido ninguna de las promesas del sueño americano que ofrecía, independientemente de las circunstancias de cada cual, la oportunidad de prosperar, de ascender en la escala social (el welfare marcado como objetivo por la Constitución). A decir de este profesor de la Universidad de Harvard premiado con el Princesa de Asturias de ciencias sociales del año 2018, lo que ha ocurrido desde la década de los ochenta del siglo pasado ha supuesto un importante empobrecimiento de la vida cívica paralelo a una creciente agudización de las desigualdades, lo que sin duda ha servido de catalizador para una progresiva polarización política. Cosas del agresivo capitalismo Neocon.

    Destacaba Kennedy la importancia del trabajo digno y del salario digno que le sirva a cualquier ciudadano para que pueda decir a su comunidad, a su familia y a sí mismo: He ayudado a construir esta nación; he participado en sus grandes empresas colectivas. Este mensaje ya no es el que transmiten los políticos a millones de personas que viven preocupadas por el estancamiento de los salarios, las deslocalizaciones, la desigualdad y por que los inmigrantes y los robots les quiten sus puestos de trabajo.

    Por contra, se les niega un empleo digno y un salario digno, se les exige que estudien, que se formen para competir en el mercado laboral global, porque lo que cobrarán dependerá de lo que aprendan, aunque nadie les garantiza el acceso a esa educación superior si no parten ya de un cierto estatus económico y social (es lo que hay te dicen, con una cara dura que asusta).

    sienten que la élite política credencialista (es decir, la que mide el mérito en forma de títulos académicos) les mira por encima del hombro despreciándoles porque son incapaces de ser mejores, haciéndoles sentir que no sirven, que son estúpidos, lo que forma parte de la explicación de que un tipo como Trump, haya llegado a auparse a la presidencia.

    Destrozado el ideal de la vida cívica, convertida la comunidad en un rompecabezas multicultural y multirracial, en el campo de batalla de la competencia entre individuos por un trozo del exiguo pastel económico que deja a los más desfavorecidos el todopoderoso mercado financiero global, al que importa una mierda las cuitas del común de los ciudadanos, la comunidad ciudadana transversal, sustentada sobre las semejanzas fundamentales que unen a sus integrantes, es sustituida en el imaginario desiderativo por la tribu identitaria a la que cada uno siente pertenecer.

    Así se configura una versión tan estúp*da como romántica de la democracia frente a la noción ilustrada de la misma. Importan más valores abstractos que poco inciden a la hora de reactivar una política transformadora de la realidad concreta y que se plasman mediante toda una parafernalia simbólica ridícula (como pudimos constatar por las imágenes de los asaltantes al Capitolio). Solo desde los presupuestos de esa democracia romántica (es decir fundamentalmente irracional) puede tener algún sentido el mensaje make America great again.

    Thomas Piketty subraya que el debate político en torno a la igualdad y la desigualdad se halla distorsionado en la actualidad por la crispación identitaria y conservadora, que dificulta de forma decisiva la posibilidad de generar un movimiento universal que recupere el valor para la acción política de la justicia social y el bien común.

    La práctica inexistencia de tal movimiento por la justicia social y el bien común es lo que permite que ganen fuerza los diversos movimientos que responden a intereses de grupos religiosos o étnicos o nacionales o sexuales. Decía hace unos días un jugador negro de la NBA comentando los hechos ocurridos en Washington, que tenía la sensación de vivir en dos Américas que no tenían nada que ver la una con la otra. En efecto, los penúltimos manifestantes ante el edificio del Congreso de los EEUU fueron los del movimiento Black lives matter.

    Según todos los indicios, los paletos del asalto fueron en su inmensa mayoría supremacistas blancos y fachas. Lo que contribuye al debilitamiento de la conciencia cívica de los ciudadanos e incentiva su fe tribal.

    Piketty advierte de que los conflictos políticos tenderán casi inevitablemente a centrarse en cuestiones relacionadas con las identidades y las fronteras entre comunidades (recuérdese aquí la promesa electoral estrella de Trump, levantar un muro con Méjico). Pero el origen de los mismos es de índole económica; reside en las desigualdades, particularmente las relativas a la riqueza, que no se corregirán sin más dado el funcionamiento sistémico del capitalismo meritocrático liberal.

    En las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, el éxito económico y social de los países capitalistas fue una realidad gracias en gran medida a políticas ambiciosas de reducción de las desigualdades, en las que tuvo un papel decisivo la implantación de una progresividad fiscal muy elevada y un serio pacto con la socialdemocracia, algo que hizo realidad progreso, bienestar, libertad y crecimiento económico sostenido.

    Aquellas generaciones de padres constataban que sus hijos vivían mejor que ellos como norma, algo que hoy no ocurre. Era otra muy distinta la atmósfera ideológica, antes de la revolución neoliberal de los ochenta, protagonizada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher bajo la inspiración de los Chicago Boys. El egoísmo es una característica de la naturaleza humana mucho más persistente que la preocupación por hacer el bien y, por lo tanto, constituye una base más sólida para organizar la sociedad.

    En la actualidad, el recuerdo del fracaso del comunismo es un recurso reiterativo usado como argumento para declarar de antemano, de modo profético, el desastre que acarrearía cualquier proyecto redistributivo ambicioso, además de ser la senda que necesariamente conduce al totalitarismo de corte soviético (hombre, de esto tenemos sobrada muestra en España desde la constitución del Gobierno de coalición).

    Este es el caldo de cultivo ideal para que los populistas de cualquier pelaje encuentren paletos por doquier dispuestos a prestar atención a sus insensateces. Donald Trump fue acogido por el Partido Republicano, porque no podía ser de otro modo dado el formato de partidos de la democracia norteamericana. En toda Europa hay otros Trumps, cada uno con sus rasgos idiosincráticos, que militan en nuevos partidos que han roto el cuadro tradicional de la derecha poniendo en apuros a los partidos tradicionalmente hegemónicos (como ha pasado en España con VOX). Todos comulgan en esencia con la misma ideología, de la que es apóstol Steve Bannon, el facha que fuera asesor de Trump, y que se ha dedicado a predicar a sus discípulos tanto en América como en Europa.

    Es la llamada ideología mercantil-nativista. Mercantil porque no cuestiona el modelo económico ortodoxo de libre mercado; nativista, porque usa como mensaje proselitista un discurso que encuentra fácil encaje en la versión de la democracia romántica actualmente tan en boga en la marea de los idi0tas, con la identidad nacional como valor fundamental, con el despliegue de una retórica agresiva frente a los movimientos sociales que a su juicio ponen en peligro la pureza de esa identidad (feminismo, movimientos a favor de los derechos del colectivo LGTBI, a favor de los derechos de los inmigrantes y la multietnicidad, laicismo, etc.).

    Este último componente ideológico, el nativismo, es un ingrediente decisivo a la hora de lograr la movilización de amplios y heterogéneos sectores de la ciudadanía y tiene la virtud de distraer frente a las injusticias materiales y sociales que son el efecto sistemático e inevitable del mantenimiento a ultranza de un paradigma económico global como el actualmente dominante.

    Percibir cuales son los impulsos que mueven a la marea de los paletos a lanzarse a hacer el burro y asaltar parlamentos, puede contribuir seriamente a desactivarla. En el origen del asalto al Capitolio se puede ver la percepción muy extendida de que la democracia es un ideal adulterado en la práctica, e ineficaz a la hora de crear y mantener las condiciones necesarias para hacer posible que las gentes prosperen en sus vidas de forma justa. Esos objetivos éticos plasmados en la Constitución norteamericana, la española también y en tantas otras son, hoy por hoy, un sueño inalcanzable para cada vez capas más amplias de la población. La acción política debería percibir esto si no queremos ver más asaltos al Capitolio o a las instituciones equivalentes en los distintos países democráticos donde rige el capitalismo meritocrático liberal. Hay precedentes en la historia, y acaban mal.

    Aunque, fachas y paletos no van a faltar, desactivar la peligrosa bomba social que constituye el alarmante aumento de la desigualdad que maneja como arma el capitalismo meritocrático liberal, debería ser el objetivo de cualquier gobierno de cualquier signo que quiera que la democracia pueda tener continuidad.

    Bueno, pues eso, que los que seáis pobres o cosa similar, mas os vale que espabiléis, antes de que los fachas os jodan la democracia o acabéis con un proyecto vital parecido al que tiene cualquier cubo de basura…

    Aunque, ahora que lo pienso mejor, ¿A mí que coño me importa?. Los problemas de los pobres no me interesan más allá de librarme de la paliza de los de las ONG y los proyectos humanitarios. Los pobres son pobres, porque en los sistemas capitalistas alguien tiene que pagar la cuenta y (que casualidad) siempre son los más débiles, los que no tienen más alternativa que aceptar lo que se les ofrezca, son los que se comen siempre los marrones de las crisis económicas y que son usados como fuerza de choque por aquellos que dirigen el cotarro, como es natural.

    ¿No os parece?

  • Doc Halliday dijo:

    Por favor, intente (si es tan amable) dar una versión que resulte mas accesible de su redacción. En este momento, con todo respeto, no consigo entender a qué quiere usted referirse y no entiendo que significa su párrafo.

    En realidad no quiero decir mucho más de lo que ya digo. Y es que, a día de hoy, una de las principales formas en las que se expresa la opinión pública, son las redes sociales, de las que tuiter es una de las más conocidas, y fuente de numerorsos debates, polémicas y controversias. Y no deja de ser sorprendente que las redes sociales sean un medio privado. No entro en si eso es bueno o malo, y desconozco todas las consecuencias que ello puede tener, pero una muy clara es que estas empresas privadas pueden reservarse el derecho de admisión, al tiempo que van a tender a eliminar una posible competencia, que posiblemente tenga otros criterios diferentes de admisión. El tema es importante, porque cabe preguntarse dónde empieza y dónde acaba, y tiene implicaciones en cuestiones sobre derechos fundamentales, protección de datos o derecho internacional, algo muy complejo que posiblemente requiera la intervención de juristas y también una reflexión de toda la sociedad.


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