COVID19: La teoría darwinista de una concejal de Somos en Canarias

Elisabeth Merino, concejal de Juventud de Arrecife que milita en el partido Somos Lanzarote-Nueva Canarias, tiene una teoría sobre el origen del coronavirus: «es un mecanismo de selección natural de la naturaleza, porque en la Tierra hay demasiadas personas mayores».

Si creías que ya ningún político podía sorprenderte, tendrásque reconocerme que lo han vuelto a conseguir.

Evidentemente, a esta impresentable le ha caído la del pulpo, y le ha faltado tiempo para intentar justificarse, aunque lo que ha conseguido es hundirse más aun en el lodo.

Por supuesto… no ha dimitido, ni dimitirá.Por lo menos, que se sepa.

  • Y que dicen los ecologetas del covid19? Hay que dejar que la naturaleza siga su curso o es mejor que intervenga la mano del hombre y su cruel capitalismo?

    Si la selección natural ejerciera su ley en sociedades modernas, esta no dejaría descendencia ni perreando

  • Si creías que ya ningún político podía sorprenderte, tendrás que reconocerme que lo han vuelto a conseguir.

    @ lamentira:

    Te lo reconozco, la chica lo ha bordado. Esto es lo que pasa cuando uno lleva los temas cogidos con alfileres y no se tienen claras las ideas ( o directamente no tener ni puta idea). Si les metes la alcachofa delante, les llevas de la mano y les vas dando cuerda, todos acaban por ahorcarse con su propia lengua.

    Tampoco es que medie tanta distancia entre esta cagada, un tanto agrícola, y otras de diferentes líderes de diferentes partidos (y algunos ministros y presidentes de diferentes organismos o gobiernos) que también han hecho patinaje artístico en la tele o en la radio.

    Pero si, ha estado curioso el patinazo y todavía más curiosa (como suele ocurrir) la manera de tratar de hurtarle el cuerpo a la cellisca, saliendo por peteneras infumables.

  • El hantavirus se transmite de roedor a persona, aunque hay alguna cepa que permite la transmisión persona a persona. En Sudamérica es un tema conocido en los entornos rurales y en muchas partes de asía también. El transmisor principal el el ratón de cola larga. En Europa no hay.

    https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hantavirus-pulmonary-syndrome/symptoms-causes/syc-20351838

  • Joder. Lo que no os faltaba. Bueno al menos si llega que sea después del 28 de junio :facepalm:

  • Sip, es un viejo conocido.
    Es origen de la historia del chico que bebió «a morro» de una lata de refresco, almacenada en un sitio con ratones. Evidentemente el final no es feliz.

  • lamentira dijo:

    Joder. Lo que no os faltaba. Bueno al menos si llega que sea después del 28 de junio

    Será por virus…

  • Pues tampoco veo tanta diferencia en atribuir una intencionalidad o inteligencia a un virus, que a un trozo de madera policromada, o a un ente supremo imaginario. Al menos los virus existen y están «vivos» o algo parecido.

    ¿Exigiría también la dimisión a cualquier cargo político que manifestara algo parecido a: «Esta plaga es un castigo divino por nuestros pecados». O si tuviera alguno aquel cofrade que manifestaba que «no había peligro de infectarse al besar los pies de la virgen, puesto que éstos eran puros».

    Al final son estos últimos más peligrosos, pues la sospechosa de fumar hierbas aromáticas no deja del todo claro si está sugiriendo dejar que el bichito sanee las cuentas de la seguridad social, o está incitándonos a procrear retoños como si no hubiera mañana. En tanto los otros pueden tener tentación de tomar parte en el castigo de pecadores, o el de descuidar su seguridad (y de paso la nuestra) dejándola en las manos de Dios, o en los pies de la virgen del palo pintao.

  • @ lamentira:

    No jod@s lamentira, si llega que sea antes de semana santa, ya que tenemos que estar en cuarentena aprovechamos ya todas las epidemias.
    el verano es sagrao! Un madrileño sin una semana en Gandía puede transformarse hasta en socialista

  • B. noches, aporto como mera curiosidad un artículo del periódico El Castellano con fecha 15 de Febrero de 1919 y que hace referencia a la pandemia de gripe de 1918, denominada mundial e indebidamente gripe española por el corresponsal del The Times en Madrid y que provocó en España 8 millones de personas infectadas y 300.000 muertes. Dicho artículo, esta circunscrito en la 3ª oleada pandémica que durante 2 años, sufrieron nuestros ancestros.

    LA EPIDEMIA

    Medidas que se imponen.

    No queremos acusar á nadie ni echar sobre sobre hombros ajenos culpas que quizás á todos nos alcanzan. Es hora de actividad y de energía más que de recriminaciones y palabras. Pero, sin embargo, no podemos menos que recordar que cuando en la primavera pasada nos visitó la epidemia de la gripe, oímos la voz de alerta recordando las pésimas condiciones higiénicas de nuestra población y excitando el celo de las autoridades. ¿Qué se ha hecho desde entonces?.

    Ha vuelto la epidemia gripal, y esta vez con más duro ceño que el año pasado. Ha causado ya no pocas víctimas, y muy de temer es que no se contente con ese tributo. Sin revestir aún proporciones alarmantes, se presenta con caracteres tales que invita a tomar serias medidas.

    Hoy se reunirá la Junta de Sanidad. Es de esperar que adopte resoluciones eficaces y enérgicas, y que esas resoluciones se ejecuten con rigor.

    Ante todo, convendría que se diesen al público instrucciones precisas y concretas. No basta decir que es necesario observar las reglas de la higiene; conviene que, si es posible, en una hoja que se reparta profusamente, se den todos aquellos consejos que la ciencia crea pertinentes.

    Aún recordamos que el año pasado en la Prensa de Madrid doctores ilustres expusieron sus pareceres acerca de la epidemia y los medios de combatirla o prevenirla. ¡Era de ver con qué aplomo nos hablaban de la conveniencia de destruir, por medio de la desinfección, los gérmenes patógenos! Pero ni por casualidad uno dió la fórmula para hacerlo. Solamente al cabo de muchos días alguien cayó en la cuenta de que entre los lectores de aquellos trabajos eruditos pudiera haber alguno que no hubiese cursado la carrera de Medicina.

    Pero además se necesita una acción oficial intensa y metódica, sin la cual serían de poco valor los cuidados higiénicos de los particulares.

    El año pasado votó el Ayuntamiento un crédito de quince mil pesetas para prevenirnos contra la epidemia. Ahora es el momento de que el Sr. Villareal nos demuestre el acierto con que se gastaron, pues seguramente el Ayuntamiento tendrá un completo material de desinfección, que en estas circunstancias será un auxiliar precioso. De todo esto debe informarse al público, porque la confianza en la gestión de las autoridades será un poderoso acicate para que cada uno ponga de su parte la indispensable cooperación.

    Si el Ayuntamiento carece de recursos, debe arbitrarlos; y, si ello no es posible, debe acudirse al Gobierno.

    En la anterior invasión de la epidemia se gastó el Estado muchos millones, y con bien escasa eficacia, porque esperó a gastarlos cuando toda España estaba atacada de la epidemia. Con mucho menos dinero hubiere podido contenerse al principio la marcha arrolladora del contagio.

    ¡Que no pase este año lo mismo! Que quien pueda y deba haga saber al Gobierno que en Toledo existe la epidemia y que necesitamos su ayuda para combatirla con toda la eficacia conveniente.

    Si no atiende à nuestras razones, recuérdesele que de Toledo a Madrid hay poca distancia, y que no es prudente dejar que el fuego prenda en casa del vecino, porque el viento tiene caprichos y veleidades.

    Sea por quien sea y como sea, hágase algo y hágase con presteza sin esperar á que el temido microbio se atrinchere en los innumerables recovecos y rincones que la falta de higiene y suciedad -llamenos a las cosas por sus nombres- le ofrecen en Toledo, y de los cuales no habrá fuerza humana que pueda desalojarle en largo tiempo.

    Y después de todo esto…. no olvidemos pedir á Dios, dueño de la vida y de la muerte, que, si así nos conviene, aparte de nosotros la epidemia y nos conceda tranquilidad y sosiego en estas horas de universal inquietud, en que la naturaleza misma parece secundar la obra destructora de los hombres.

    Fuentes:

    https://ceclmdigital2.uclm.es/viewer.vm?id=0001693440&page=1&search=la%20epidemia%20medidas%20que%20se%20imponen&lang=es&view=global

    https://es.wikipedia.org/wiki/Pandemia_de_gripe_de_1918#/media/Archivo:Chowell2014_1918_influenza_excess_mortality_in_Spain_map.jpg

    https://www.pnas.org/content/111/22/8107

    https://gacetamedica.com/investigacion/la-gripe-espanola-la-pandemia-de-1918-que-no-comenzo-en-espana-fy1357456/

    :leo:

  • @ cib:

    Gracias CIB, un placer leerte, como de costumbre. Y hablando de estas cosas, También sacado de la Revista Médica, una cosa interesante y que vale la pena considerar:

    https://gacetamedica.com/opinion/la-otra-pandemia-exceso-de-informacion-y-de-publicaciones-cientificas-muchas-inexactas-o-erroneas/

  • Un artículo del siempre genial John Carlin:

    Recibí esta semana una carta de un cura irlandés llamado J. Swift. Propone un plan para mitigar el sufrimiento humano y económico del coronavirus. Hace un tiempo, el mismo señor compuso lo que llamó “Una modesta propuesta” para acabar con la pobreza. El plan consistía en que los desafortunados de la Tierra dejasen de ver a los hijos como objetos de afecto sino como bienes materiales. Concretamente, en comida para los ricos. “Me han asegurado –escribió el reverendo–, que, cumplido un año, un niño saludable ofrece un alimento rico, nutritivo y sustancioso, sea este guisado, asado, horneado, o al vapor”.

    La lógica es aplastante. Estamos hablando de un milagro tanto económico como social. Los ingresos de los padres aumentarían de manera importante y a la vez se incrementaría la armonía familiar, incentivando la intimidad matrimonial y el tierno cuidado del niño durante su primer y último año de vida.

    El doctor Swift tiene credibilidad. Por eso hoy me ahorraré el trabajo de escribir mi columna y me limitaré a reproducir en su totalidad su propuesta para resolver la crisis que hoy aflige al mundo entero. Aquí va.

    “La comparación que muchos hacen entre la actual pandemia y la guerra delata una falta lamentable de proporción y humanidad. Pero acierta en un sentido. Los jóvenes se están sacrificando para el bien de los viejos. Y no sólo los jóvenes, en este caso, sino las futuras generaciones. La catástrofe económica que se avecina es de tal magnitud que en poco tiempo podríamos pasar de una prosperidad sin precedentes al desempleo masivo, a la economía del trueque, a la edad de piedra.

    ”¿Y todo para qué? Para proteger al sector menos productivo de la población. La ciencia médica sigue medio a ciegas. Nadie tiene ni idea del número real de gente que ha sido infectada. ¿Diez veces más de lo que vemos en las cifras oficiales? Podría ser. Lo que sí sabe la ciencia, en cambio, es que las víctimas mortales del virus son, en su abrumadora mayoría, los viejos. Aunque es verdad que ha habido casos de gente de menos de 60 años que ha muerto, son tan excepcionales que han sido noticia en los diarios. Me atrevo a decir que, en condiciones normales, el riesgo de morir en un accidente de tráfico es mayor que el riesgo de morir del coronavirus para una persona de 20, 30 o 40 años.

    ”Ahora es encomiable, lo reconozco, que medio mundo o más esté dispuesto a perder todos sus ingresos para que menos individuos mayores de 80 años no pierdan sus vidas o, mejor dicho, que puedan vivir tres o cuatro años más. Pero si seguimos así, paralizando toda actividad económica, nos arriesgamos a vivir a perpetuidad en un mundo en el que imperen el hambre, la desesperación y la criminalidad salvaje.

    ”Mi solución es la siguiente. El aislamiento de los viejos. Meter a todas las personas de 80 años, o quizá de 75, para arriba en algo parecido a lo que en tiempos medievales llamaban colonias de leprosos. Antes de acusarme de crueldad, como algunos insensatos hicieron cuando ofrecí mi propuesta para acabar con la pobreza, tengan en cuenta que yo mismo soy muy, muy viejo. Sería el primero en ser apartado del mundo mundanal. Entienda también que estoy hablando de colonias no del siglo XIV, sino del siglo XXI. Con todas las amenidades tecnológicas, domésticas e higiénicas de las que aún disponemos.

    ”En breve, propongo que se lance una iniciativa faraónica para construir instalaciones hoteleras de lujo en las playas, las montañas y los valles más bonitos del mundo. Ahí es donde meteríamos a los ancianos. Se sentaría así un precedente histórico. Los viejos se sacrificarían por el bien de los jóvenes. Pero sería un sacrificio vie en rose , infinitamente preferible a la miseria sin fin que las autoridades proponen hoy para la totalidad de la especie.

    ”Lo veo. Tendría mi habitación cinco estrellas con room service las 24 horas. Habría restaurantes nivel estrella Michelin, bares al aire libre, buenos vinos, piscinas, salones con pantallas gigantes para ver películas pornográficas y fútbol (¡El fútbol! ¿Se acuerda?). Y rodeado siempre de gente de mi generación, de amigos de toda la vida, porque por supuesto que se nos permitiría escoger a nuestros compañeros de cárcel. Digo cárcel en broma, me entiende, ya que de lo que hablo es de una red mundial de jaulas doradas. Viviríamos mejor que nuestros hijos y que el grueso de la población, que seguiría yendo al trabajo todos los días para ganarse el pan.

    ”¿Cómo se financiaría lo que para algunos podría parecer un sueño imposible? No sería complicado. El día que son ingresados los viejos dejarían la totalidad de sus herencias, casas incluidas, a sus hijos o nietos. Si son ricos, dejarían una parte al Estado. Además, el valor económico de la construcción de estos lugares sería colosal. Generaría una cantidad de empleos nunca vista.

    ”¿Sí, le oigo decir, pero quién trabajaría en estos Shangri-La para abuelos? ¿Quién prepararía la comida, serviría las copas, limpiaría las habitaciones, ofrecería asistencia médica, ejercería de socorristas en las piscinas? Sencillo. Aparte de que, una vez más, veríamos una épica creación de nuevos trabajos, se emplearía en primer lugar a gente que ya ha tenido el virus y es inmune a él. En el caso, aún no aclarado por los científicos, de que no exista la inmunidad, simplemente se buscaría a gente de menos de 30 años, un sector de la población cuyo riesgo de sucumbir al contagio conlleva mínimas consecuencias médicas.

    ”No descarto que llegue el día en que hayamos vencido al virus, en cuyo caso se iniciaría un debate sobre la viabilidad de continuar ofreciendo a los viejos el paraíso antes de la muerte. Mi respuesta sería que no podemos descartar que aparezca una variante del virus igual de letal para la gente mayor, con lo cual mejor hacer algo que echamos mucho en falta hoy: estar prevenidos en el caso de que la naturaleza se tome otra venganza parecida contra el animal más depredador de la Tierra. Para mí no habría discusión. Que sigan ahí hasta que se mueran.

    ”Además, después de que los viejos hubiesen pasado unos meses en su babilónico exilio no querrían salir nunca más. Habría que imponer un nuevo estado de emergencia y sacarlos con la policía, a la fuerza. Por favor, no. La crueldad es lo que más aborrezco. Créame: todo lo que un servidor ha escrito aquí se basa en su profundo amor por el prójimo y su sincero deseo de utilizar sus conocimientos y su largamente acumulada capacidad de sereno análisis para devolver a la humanidad una pequeña porción del bienestar del que he tenido la fortuna de disfrutar durante tantos y tantos años.

    ”Humildemente, J. Swift”.

    lavanguardia.com/opinion/20200329/48146994569/coronavirus-covid-19-pandemia.html

  • Saludos.

    Si fuera un tío harto de pasar penurias y de currar como un poseso solo para sobrevivir, no lo dudaría ni un segundo: ¿Donde hay que firmar?, Pelis porno, fútbol, comida como dios manda y alcoba de lujo en un sitio chulo, gente de tu edad con la que discutir chorradas, y alguna licencia a cambio de unos mangos a alguna camarera complaciente.

    Venga, ya mismo.

    Y que le den a la revolución, que le den a la solidaridad, al género humano, que le den a los impuestos, a mis parientes, a mis hijos que son un coñazo, a mi casero y a la depresión. De ahora en adelante las benzodiazepinas serán para negociar a cambio de favores, corrernos alguna fiesta, o para jugar al póker, que ya tenía yo ganas de apostar en serio.

    Joder, ¡vivir por fin!, por poco que me dure hasta que llegue el infarto.


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