El yeti de Formigal y la eticidad de las campañas publicitarias

yeti formigalForocoches es un espacio web que representa la diversidad cultural de esa España en la que vivimos (para lo bueno y para lo malo), y que ocasionalmente se dedica a trolear al resto de mortales. Ya lo hizo hace unos años, promoviendo una campaña de apoyo a John Cobra como candidato a representar a España en Eurovisión, y ahora se ha lanzado a difundir campañas publicitarias virales. Supongo que os habrá llegado la noticia sobre unos esquiadores que habían visto un ser bípedo y peludo en la estación de esquí de Formigal. ¿El yeti?

Las imágenes del suceso fueron subidas a la red por el usuario Kangaroo en el sitio Forocoches. Inexplicablemente, los medios oficiales se empezaron a hacer eco de la noticia. Una vez que un par de medios serios mordieron el anzuelo, el resto se lanzaron como borregos a difundirlo.

Como no podía ser de otra manera, el avistamiento había sido un engaño, pero lo curioso es que en realidad se trataba de una campaña publicitaria de la compañía de gafas de sol Hawkers, y de Aramon Forfaits, anunciando la entrega de unas gafas por la compra de un forfait.

yetiAlex Moreno, CEO de Hawkers aseguraba que

poner en marcha la campaña del Yeti ha sido tremendamente divertido. Nos encanta colaborar con otras compañías que compartan nuestro dinamismo y espíritu.

Desde el Grupo Aramón se decía que

queríamos llamar la atención y hacer mucho ruido esta temporada por lo que supimos que trabajar con Hawkers sería la apuesta perfecta. ¡Os esperamos a todos en las pistas!

Y se me ocurre pensar, ¿es ético lanzar una campaña publicitaria basada en tomar el pelo a sus potenciales clientes? ¿Se puede buscar el eco mediático a  cualquier precio?

  • Como publicista, te aseguro que no. y en internet menos, allí vale todo.

  • lamentira

    Y se me ocurre pensar, ¿es ético lanzar una campaña publicitaria basada en tomar el pelo a sus potenciales clientes? ¿Se puede buscar el eco mediático a cualquier precio?

    La ética, la moral, el honor, respeto … todo eso son valores de otros tiempos. La consigna es la del “todo vale”. Ahora a engañar se le llama “hacer ruido” y a los que se dedican a mentir se les da una palmadita en la espalda y se les felicita por el trabajo bien hecho. Dar a conocer el producto y venderlo. El fin por encima de los medios.

    ¿Es correcto?
    Hay 7.000 millones de habitantes en el planeta. Y todos quieren comer. Y en un mundo que cada vez es más y más competitivo, los pillos y los sin escrúpulos se desenvuelven mejor. Los valores no se comen.

    ¿En qué lugar queda la gente víctima de las malas prácticas?
    Están absolutamente convencidos de que somos tontos y ellos son los listos. Y es que la inteligencia en el mundo pareciera que es constante y la población no deja de aumentar.

  • Claudio dijo:

    Como publicista, te aseguro que no. y en internet menos, allí vale todo.

    OK. No niego que la única razón de ser de los consumidores, es el consumo. En este sentido son como el ganado, están para ser explotados, solo tienes que guiarlos hasta el establo que tu promocionas, para apacentarlos allí.

    Si, por supuesto…

    Perdona, tengo que salir. Acabo de ver un anuncio en televisión que me recrimina que no soy patriota. No estoy defendiendo el crecimiento económico de mi país: no consumo el producto X. Y voy a comprar unas cuantas unidades. No quiero que mis vecinos sospechen que no estoy socialmente correctamente integrado…

  • Claudio dijo:

    Como publicista, te aseguro que no. y en internet menos, allí vale todo.

    No es ético, pero como publicista sabrás que es muy efectivo y la tendencia está en ese sentido.
    (Recordemos que hace unos días el rapero se hizo una buena campaña con la Tierra plana)

    @ Alpa:
    Opino lo mismo que tú.

  • El mundo de la publicidad fué siempre “todo vale”.

  • yo quiero un yeti, donde se compran? :-D

    lo vi en la prensa. anda que ya les vale tragarse estas tonterias.

    hawkers es española, no?

    por cierto, hay alguien aqui de forocoches? es por la invitaci,on más que nada

  • Al final todo depende de lo que queramos tener.

    Si queremos una sociedad basada en la libertad, el derecho a la información veráz, una sociedad justa y una sociedad solidaria, entonces, es exigible el derecho a la información basada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

    Si ninguna de estas pretensiones le causan frio ni calor a nadie. Lo que marca el ritmo del universo es el beneficio y la inversión y nos dan igual ocho que ochenta, olvidad todo lo anterior y sigamos con nuestras vidas del mejor modo posible.

    Y esto, no es culpa de los publicitarios, que a fin de cuentas son mercenarios a quienes cualquier forma de ética o de conciencia dificultarían las relaciones comerciales con el cliente (a quien a su vez lo único que le importa es el posible aumento de beneficio que pueda obtenerse con la publicidad y no el cómo ocurra esto). La culpa es exclusivamente nuestra, de todos.

    No hay publicidad inmoral ni límites éticos aplicables. Lo único que hay es efectividad de la campaña y beneficio obtenido. Para lo otro, eso de perdonar los pecados, ya están las iglesias.

  • En principio una campaña de esa índole habla muy mal del producto. Por que si es un buen producto no necesita dar estos golpes bajos para vender. Pero a los publicistas no les importa. No hay buena o mala promoción, lo importante es la visibilidad. Una filosofía muy extraña. Si se puede decir que eso sea una filosofía ¿no?

    Sería interesante, entonces, preguntarse porque a los publicistas se los forma con esa manera de pensar. En que sustento teórico o filosófico (si es que lo tiene) se sostiene. Preguntarse también quien lo difundió primero y porque es aceptado académicamente.

    Recuerdo haber leído algún artículo magufo (no podía ser de otra manera) sobre esto y que se lo achacaba a una campaña de los reptilianos masónico satanistas comedores de bebés para desmoralizar a la población y así poder implantar el Nuevo Orden Mundial.
    ¡¡ Pero claro cono no se nos ocurrió, es todo una gran conspiración!!
    8-O

    Mas allá del chascarrillo, creo personalmente que de algún modo se busca evitar que pensemos friamente a la hora de comprar algo. Por que si así fuera, no compraríamos la mayoría de cosas. En realidad, para vivir bien necesitamos muy poco.

    Saludos

  • Creo que no es tan complicado. Yo lo único que tengo que hacer es encender la televisión y ella me dice todo lo que tengo que comprar para ser feliz.

    ¿no es maravilloso?

  • @ Alpa:

    ¿De qué os quejáis?. Somos absolutamente libres de escoger en un universo de artículos…

  • @ Juan Manuel de Argentina:

    En publicidad hay una frase que dice: “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bueno”.
    Los publicistas se dedican a observar, sobre todo. Son personas normales, (forman parte de la sociedad que vivimos), formados para hacer su trabajo lo mejor posible, la mejor explicación la ha dado Doc en comentario anterior.

  • @ Doc Halliday: “¿De qué os quejáis?. Somos absolutamente libres de escoger en un universo de artículos…”

    Permítame disentir. La educación, el poder adquisitivo, el entorno familiar y social, los deseos y las emociones son algunos de los factores que condicionan nuestra manera de relacionarnos con el entorno. Además hay todo un mundo de métodos para influir en las decisiones que tomamos. Sean de compra o de cualquier otro tipo como la de votar. De hecho, si no fuese así, la publicidad y el marketing no tendrían razón de existir.

    Con todo respeto, pensar que somos “absolutamente libres de escoger” es muy ingenuo. Para esto o cualquier otra cosa.

    Saludos

  • Antes decíamos: “En el amor y en la guerra todo vale”.
    Ahora decimos: “En la publicidad y en la política todo vale”.

    Pero, sea por publicidad o por pareidolías de la vida, siempre habrá algún ser humano que quiera creer.

    Sugerencia para publicistas y creativos: Próxima campaña viral recreando a escala 1:1 la nave “Halcón Milenario” o “Entreprise”. Habrá quien lo vea como prueba OVNI irrefutable. Yo lo veré como vehículo interestelar para huir de aquí. ¿A dónde? No sé. El modo hiperespacio me dirá.

  • Juan Manuel de Argentina dijo:

    Con todo respeto, pensar que somos “absolutamente libres de escoger” es muy ingenuo. Para esto o cualquier otra cosa.

    Se acepta la disensión, por supuesto.

    La publicidad no es un fenómeno de acoso y derribo indiscriminado. Cuando un equipo de publicistas (o un genio de la publicidad) prepara una campaña, ya ha decidido qué segmento de la población es el que le interesa para incidir sobre él. Por este motivo, por ejemplo, hay anuncios que aburren a unos e interesan a otros.

    Si quieres vender estilográficas de alta gama, tendrás que diseñar tu campaña de modo que vaya a buscar un público capaz de ser seducido por tu artículo. ¿Como lo harás?, pues precisamente basándote en:

    Juan Manuel de Argentina dijo:

    La educación, el poder adquisitivo, el entorno familiar y social, los deseos y las emociones son algunos de los factores que condicionan nuestra manera de relacionarnos con el entorno.

    Por esto, cada consumidor tiene acceso a un único universo de artículos donde aparece en una posición central, con todo el poder de decisión sobre su compra (o al menos, esta la imagen que se desea imponer)

  • @ Claudio:

    Guardar un decoroso silencio puede resultar apropiado en según qué ocasiones. ¿Es esta una de ellas?…

  • Doc Halliday dijo:

    @ Alpa:

    ¿De qué os quejáis?. Somos absolutamente libres de escoger en un universo de artículos…

    Yo no me quejo, muy al contrario me parece maravilloso que la televisión me diga qué artículo es el que me hará feliz de entre todo el universo de artículos. Me evita tener que pensar, ya me lo dice ella.
    De igual modo, para enterarme de lo que pasa en el mundo veo el Sálvame y ahí me lo cuentan todo.

  • CarlosR dijo:

    El mundo de la publicidad fué siempre “todo vale”.

    Doc Halliday dijo:

    @ Alpa:

    ¿De qué os quejáis?. Somos absolutamente libres de escoger en un universo de artículos…

    Si damos por bueno el “todo vale” en la publicidad….. ¿porqué sólo en la publicidad?
    ¿Acaso la publicidad tiene algún tipo de bula para hacer el todo vale que no es aplicable a otros campos?
    Explico lo que quiero plantear:

    Alguien podría decir que en yutú hay un universo de vídeos y somos absolutamente libres de escoger el vídeo que queramos. De hecho lo dicen “sino te gusta no lo mires” te contestan a veces cuando les haces ver la falsedad de un vídeo en concreto.

    Entonces ¿hacemos tabla rasa y el engaño es engaño sea en publicidad o en yutú?
    ¿ o el todo vale es según la ley del embudo, para unas cosas sí y otras no ?

  • Alpa dijo:

    Entonces ¿hacemos tabla rasa y el engaño es engaño sea en publicidad o en yutú?
    ¿ o el todo vale es según la ley del embudo, para unas cosas sí y otras no ?

    A lo que me refería que las publicidades son generalmente exageradas o directamente mentirosas. Por supuesto que pueden engañar, pero a muchos por única vez.

    Algunos ejemplos.

    McDonald’s y su hamburguesa incomible.

    Los espantosos tacos de Taco’s Bell.

    Los fabulosos cambios de silueta “sin ejercicios ni sacrificios”.

    Los milagrosos resultados de las milabrosas dietas “alternativas”.

  • @ Alpa:

    Ok. Pero no nos quedemos en la cáscara, no estoy predicando (al menos esta vez).

    No me confunda usted una ironía desafortunada con una premisa moral. Un engaño es un engaño aquí y en cualquier parte. Yo también estoy de acuerdo en llamar a las cosas por su nombre y a no dejar la frase incompleta cuando uno dice te quiero.

    Lo que he pretendido es llamar la atención sobre nuestra parte de responsabilidad en el engaño y en tener presente que esto de la publicidad es, como casi todo en esta vida, un puñetero negocio, y se rige por unas reglas, como cualquier negocio.

    Para la publicidad el espectador es la materia prima a explotar, no le interesa en absoluto ningún otro aspecto que no sea el encontrar el modo de dirigir a los consumidores hacia el objeto de la promoción.

    ¿Esto es bueno o es malo?. Pues vera usted, no lo se. Lo que si que se es que la parte de este negocio que a mi me concierne, voy a tratar de mantenerla bajo mi control, para evitar que me roben la cartera.

  • Para simplificar lo que es la publicidad, lo resumiré con una anécdota que leí en un libro de David Ogilvy, (publicista), decía algo así:

    Era un día gélido de invierno cuando David caminaba como cada mañana en dirección a su despacho de Madison Avenue, en la puerta del inmueble se encontró con un indigente ciego pidiendo limosna.
    La gente caminaba y pasaba de largo sin prestar la más mínima atención. David se lo quedó mirando…, subió al despacho, tomó una cartulina y rotuló un mensaje, volvió a bajar a la calle y le cambió el cartel al pedigueño.
    Cuando terminó la jornada al medio día, al ir a comer, observó que la caja del pobre hombre estaba repleta, la gente había cambiado su actitud, el cartel que portaba el ciego decía: “Mañana empieza la primavera pero yo no podré verla”.

  • La incógnita continua. ¿De donde salió el concepto de que en publicidad todo vale?
    ¿Quien fue el primero que lo propuso? ¿Hubo una primera persona? ¿Por qué es aceptado académicamente?
    Sólo así podremos empezar a discutir sobre la ética en la publicidad.

    Saludos

  • @ Juan Manuel de Argentina:

    No, al igual que en otros negocios, se respetan (o se deben respetar) unas normas que rigen para todos, por ejemplo:

    http://www.duoc.cl/etica/pdf/fet00/manual/Publicidad.pdf

    Ahora bien, como en toda actividad humana, los códigos éticos son algo que se tiene presente…para evitar a los abogados y los pleitos, no porque se crea en ellos.

    En mi caso, sin que esto sirva de lección de vida para nadie, desconfío de la publicidad simplemente porque puedo ver que no pretende informarme de las bondades de un producto que se adecua a mis necesidades y que puede cubrirlas mejor que el producto de la competencia, sino simplemente trata de seducirme para que adquiera un producto, nada más.

    Es decir, es algo parecido a la alcahueta cantando las alabanzas de los muslos de la novicia, a ver quien pica y afloja la bolsa. Que la novicia lleve 20 años debutando no cambia en absoluto el discurso…Mientras el cliente no lo note…

  • @ Doc Halliday:

    El manual de ética citado no parece ser vinculante. Es decir, no invoca a la constitución o leyes de su país ni a tratados internacionales sobre la materia. Tampoco manifiesta expresamente las obligaciones y derechos de los publicistas. Es una simple declaración de buenas intenciones.

    La cuestión sobre el Yeti es anecdótica. ¿Pero que ocurre cuando se incita a la violencia o la discriminación con la publicidad? ¿O cuando se hace apología del delito?

    Además, insisto. De donde salió esa idea de que todo vale en la publicidad con tal de vender. ¿Por qué está tan extendida? ¿Qué responsabilidad tienen los académicos o las agencias en que esta manera de pensar sea la norma?

    Saludos

  • @ Juan Manuel de Argentina:

    Saludos-

    A parte de los códigos deontológicos, estan las diversas reglamentaciones nacionales de la actividad y, por supuesto, las leyes nacionales. Esto ocurre en cualquier actividad como puede ser la odontología o la minería o la publicidad.

    Pero, dentro del cumplimiento de los marcos legales, insisto en que la publicidad es un negocio que tiene que ver con inclinar la voluntad de las personas según los intereses comerciales de una empresa privada. Y esto, evidentemente tiene unos límites un tanto difusos.

    Por otra parte, esto mismo se intenta a la hora de vender ideología o creencias religiosas. En estos últimos casos probablemente la facilidad para adaptar la imagen de la realidad a los intereses particulares del vendedor, presión y el chantaje afectivo están más acentuados y tienen menos limitaciones que en el marco de la venta de productos.

    Sin embargo, creo que hemos comenzado un interesante debate sobre un tema controvertido (@ Claudio ¡Manifiestate ahora que eres necesario aqui!) y que puede dar mucho de si.

    En lo tocante a mi opinión personal solo añadir lo ya dicho: considero que una parte no pequeña de nuestra responsabilidad en que nos engañen tiene que ver con nuestra credulidad y falta de vigilancia suficiente sobre los cantos de sirena que nos llegan tanto en materia de venta de artículos o servicios, como de venta de compromisos políticos o religiosos.

    Hay multitud de ocasiones en las que somos conscientes del engaño, pero nos dejamos arrastrar por la consideración de que cerrando los ojos podemos aceptar la irresponsabilidad. Por ejemplo, aquello de que conviene acabar la frase: Cuando uno dice “te quiero” debería ser capaz de aceptar que su verdadero propósito se expresa mejor si decide añadir lo que falta: “te quiero follar hasta romper la cama”

    Aunque, muy probablemente, la sinceridad excesiva resulte contraproducente para nuestros propósitos.

  • Perdón, se me olvidaba lo de la normativa:

    http://www.bocc.ubi.pt/pag/gonzalez-cristina-legislacion-espanola-publicidad.pdf

    La ley general de la publicidad en España:

    https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1988-26156

    Y para aquellos de nuestros amables lectores que sientan curiosidad por el tema, pueden ustedes curiosear diferentes facetas del mismo, por ejemplo en:

    http://recursos.cnice.mec.es/media/publicidad/bloque9/pag5.html


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