La Eucaristía como Teofagia. El ritual: Evolución simbólica del canibalismo afectivo.

Nos dice la tradición órfica que, al principio, el ser humano se hallaba en el grado de la animalidad y la antropofagia sin que lo rigiera ley alguna, si exceptuamos la del más fuerte (Orph., Fr. 641). Sin embargo, un dios, Dionisios, se apiada de la Humanidad y le envía a las diosas portadoras de las leyes, que acaban con tales comportamientos, a la vez que la instruye sobre las prácticas agrícolas. El acontecimiento de abandonar el consumo de tal carne y comenzar con los alimentos que le daba la tierra, supondrá un ideario de civilización para la sociedad del hombre.

Francisco_de_Goya,_Saturno_devorando_a_su_hijo_(1819-1823)

“Saturno devorando a un hijo”. Pintura al óleo sobre revoco. Francisco de Goya. Año 1819-1823. Museo del Prado (Madrid)

El relato mitémico anterior, es un pequeño resumen de lo que supuso la generalización de la actividad de la Agricultura durante el periodo Neolítico, al suponer un nuevo ordenamiento socio-económico en el proceder cultural de la Humanidad. Por otro lado y de igual manera, hace mención a una práctica, el canibalismo, que se extendía como antigua costumbre y común suceso ritual durante el Paleolítico. Ésta entrada hará referencia a la simbiosis de ambos episodios culturales y que evolucionados, se extenderán hasta hoy en día.

Para entender ésta vinculación, debemos acercarnos al pensamiento de filósofo sueco de origen prusiano E. Cassirer (1874-1935) . Cassirer nos habla que el hombre, ante su dominio del medio, no puede escapar a sus propios logros. De hecho, no le queda más remedio que aceptar dichos preceptos ancestrales, por lo que no vive realmente sólo en el “universo físico”, sino  que también  los hace dentro de un “universo simbólico” superpuesto, donde el lenguaje, las ceremonias, el arte y la religión constituyen una parte fundamental de sus vidas. Todo progreso en  el pensamiento, y/o experiencia afín al raciocinio, por absurdo que pudiera suponer, refuerza este entramado. Tal es así, que parece como si la “realidad física”, retrocediera en la misma proporción en que avanza ese marco simbólico. En lugar de tratar con la mera realidad de las cosas, el ser humano  tiende a “conversar” con ese mundo que el mismo ha creado. Se ha  visto envuelto, de forma tal, en formas lingüísticas, en imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, que no puede percibir o conocer nada, sino es a través de ese medio artificial que el mismo ha creado durante milenios.

En el transcurso de entradas anteriores sobre Oriente Próximo, hemos hablado del “sentido horizontal” de las creencias pre-neolíticas natufienses que se extendieron por la “Creciente Fértil” y el Mediterráneo Oriental. Unas creencias, que en el Natufiense Antiguo, años 12500- 11000 a.c. aprox., no se distinguían de los anteriores cultos paleolíticos y Geométrico-Kebarienses: Cultos a la fertilidad humana, personificado en la Diosa-Madre;  culto a los ancestros como censores y fuente vital de lo vivos; la consideración de ciertos “animales totémicos” como representación particular y propia de las virtudes de los diferentes clanes, a los que habría que añadir la general divinización de diferentes aspectos de la Naturaleza y rituales asociados – Ejemplo pudiera ser los restos humanos del parco osario exhumados en Göbekli Tepe Apoyando tal hipótesis sobre el tipo de roturas óseas en los restos encontrados con la intención de extraer los tuétanos –  a  la existencia de un “canibalismo ritual”.

El fenómeno del canibalismo – uno de los mayores, si no el mayor tabú cultural occidental – ha atraído desde siempre la curiosidad del ser humano, especialmente del hombre occidental, pero no solo, toda vez que esta práctica es asimismo rechazable en otros países y culturas – como se puede comprobar sobre todo desde los siglos XVIII y XIX en la literatura y en el XX y comienzos del XXI también en el cine –. La civilizada y ordenada mentalidad occidental ha relacionado dicho fenómeno o bien con culturas primitivas y salvajes, bárbaras en el sentido moderno del término, o bien con comportamientos perturbados o con situaciones de extrema necesidad. Dicho esto, de los sucesos de canibalismo en la Humanidad se tiene constancia de ellos en los albores de los tiempos. Hace 800.000 años, en la cueva de la Gran Dolina,  dentro del deposito de restos de los festines de éste gran asentamiento de homínidos ubicado en el yacimiento de Atapuerca, se han encontrado el testigo del mas antiguo acontecimiento encontrado, de lo que viene a llamarse como “antropofagia gastronómica”, en seis cuerpos:  Los huesos de dos niños, dos adolescentes y dos adultos jóvenes aparecen troceados, con marcas de descarnado y golpes producidos por utensilios de piedra.

Dejando de lado la ancestral antropofagia alimenticia, – Práctica , que de alguna manera, aún conservan nuestros “primos lejanos” homonoideos, caso del chimpancé y descartados, a efectos de nuestro relato, casos actuales de “antropofagia de supervivencia” – el canibalismo ritual puede ser dividido en “exocanibalismo”, alimentarse de extraños o enemigos, y “endocanibalismo”, devorar a propios o bien comerse partes de uno mismo. Si bien la división mas acorde con ésta exposición coincidirá mas con las proposiciones presentadas por Sagan, 1974, donde el canibalismo ritual se faceta entre “canibalismo agresivo”, extraños y enemigos, y “canibalismo afectivo”, tragarse, y éste matiz es importante.., consanguíneos o amigos, ya sean en vida o fallecidos – Determinados “pactos de sangre”, donde individuos comparten o beben, “tragan”, la sangre  mutua, podría ser un ejemplo de tales rituales. La épica germana de los “Nibelungos” también nos habla como el año 437, los burgundios bebieron la sangre de sus caídos antes de su victoria ante los hunos, con la idea de imbuirse valor –. Si bien, ambas anteriores prácticas, pueden englobarse en una idea de “comer para adquirir o conservar” determinados aspectos éticos, físicos, y etcétera, del individuo ritualizado, y que en la vertiente de “adquisición”, está sobradamente expuesta en la mitología greco-romana con los casos de Zeus y Metis o de Saturno y sus hijos, entre otros.

« Y wə-’ā-ḵal-tā /tragarás el pri/ fruto de tus entrañas, la carne de tus banim/ hijos y de tus banot/hijas, los cuales Hashem Eloheicha / Hashem de los Ancestros te concedió, en el Matzor/Pacto con dios,  en situaciones desesperadas, en las cuales tus enemigos te acechen. Por tal razón, el ish/hombre que es sensible entre vosotros, y muy piadoso, su ojo será hostil hacia su hermano, hacia su eshet kheyk / mujer de su seno (esposa), y hacia el resto de los banim que le quedaren. Así, el no dará a ninguno de ellos (enemigos) la carne de su banim/ descendencia al tragársela, porque nada el habrá dejado del Matzor, en las situaciones desesperadas en las que tus enemigos te acecharan en todos tus she’arim/aljamas. La mujer sensible y piadosa en medio de ti, la cual nunca se atrevió “a poner la planta de su pie sobre la tierra”, de pura delicadeza y ternura,  será hostil hacia su ish kheyk / hombre de su seno (marido), hacia su ben/ padre y hacia su bate/madre, hacia su hermana menor, y (hacia) los “salidos de entre sus pies”, hacia los hijos que diera a luz, a los cuales tragará. Ella los comerá, en situaciones desesperadas, como cosher/ alimento permitido (kósher en yiddish), por todas las secretas cosas del Matzor, en las que tus enemigos te acecharan en todos tus she’arim. Si no quieres ser shomer/ guardián y cumplir kol divrei hatorah hazot/ las palabras de ésta Ley que están escritas en éste sefer/ Libro, que tu mayor temor éste en el glorioso y poderoso Shem/ Señor, Hashem Eloheicha » Deuteronomio, 28; 53-58. Biblia Ortodoxa Hebrea.

El anterior pasaje del Deuteronomio, suceso que también se cita en 2 Reyes 6, 26-30,  es una posible exposición de ese canibalismo afectivo. Por un lado, tal acción permite “conservar”  los aspectos heredados de sus respectivos linajes ancestrales, al devorar tanto a descendientes como ascendientes, y por otro, niega a los enemigos la posibilidad de conseguir tales dones.  El hecho que se nombre en el texto a Hashem Eloheicha como el epónimo de dios, Hashem, vinculado a los Elohim o ancestros divinizados, así como su nombramiento como garante deífico de tal suceso, es una prueba evidente de ello. Unido a lo anterior y en igual sentido, el pasaje bíblico hace referencia al “Matzor”, su significancia como pacto con los ancestros y su vinculación con la natividad, como dádiva de los Elohim, – Aquí podríamos hablar de la “fisonomía reencarnativa” de las tradiciones  hacia la “Diosa-Madre” del Mediterráneo Oriental Levantino y su probada adaptación a los dogmas de las religiones semítico-occidentales –  a la vez  que lo relaciona con las conversiones teológicas neolíticas hacia divinidades agrícolas. Recordemos que el vocablo hebreo “matzo”, o “matzah”, hace referencia al pan ácimo de la “Fiesta del Pésaj”  – Pretérito Pésaj, o Yom Hahu, que se constituiría posiblemente alrededor del día dieciséis del mes de Nisan, el primer mes del tradicional calendario babilónico-hebreo lunisolar – y que se oficiaría en fechas coincidentes con el equinoccio de otoño, concurriendo al tiempo de la general semítico-occidental “Festival de la Cosecha”, donde se renovaría el pacto  entre Adonoi o Tzemach Hashem,  el “Hashem Fecundo” (Isaías 4;1-4), y las diferentes tribus de Israel, y coincidiendo con una peregrinación al Templo de Jerusalem. Si bien,  con la definitiva adopción de la tesis yahwistas en el siglo VII a.c. por parte de los hebreos, la fiesta pasaría a acontecer en primavera, haciendo referencia a la epopeya del Éxodo y su simbolismo.

sabazius

Representación en bronce, anverso, del gesto de la “benedicti latina” del dios solar de procedencia tracio-macedonia Sabazius. Aparece sentado sobre la cabeza de un carnero y coronado por un cuerno. También aparecen, entre otros, sus símbolos como dios de la agro-naturaleza: La serpiente, la piña, así como una ofrenda de pan y vino. Procedente de Pompeya II. Casa de Sextilus Pirricus.

A similitud del relato órfico, y que añade un correlación mas de dogmas religiosos a lo largo de la costa oriental mediterránea, en  Egipto se decía de Osiris, el rey y dios, que había abolido el canibalismo, como parte de su identidad con dios del grano y la agricultura. De alguna forma, el culto a Osiris  hace constancia de esa “sustitución alimenticia” al centrar sus rituales en  el consumo  pan y cerveza,  ya que su festivales se sustentan en “comerse” al dios en sus formas “liquida” y “sólida”, su cuerpo y su sangre. No en vano, su mismo ciclo mitológico nos habla, de manera simbólica, de un grano, el rey Osiris, “despedazado” y posteriormente “reconstruido y manipulado” – Para que el grano molido se transforme en alimento debe ser molido en harina, luego manipulado para hace masa,  fermentado y luego cocido en el “Horno de la Fertilidad”: La diosa Isis –  para convertirse en un dios que salvará de la muerte a la Humanidad. Por otro lado, Osiris no deja de ser un dios afecto a los ciclos agrícolas, a igual que lo fueron Baal, Adonoi, Haddad/Haddu, Teššub o Dumuzid/Ningišzida, etcétera – Si bien, cada uno afecto a sus propias circunstancias biológicas: Lluvias para los dioses agrícolas del Levante Mediterráneo y Anatolia, la cuenca del Nilo para los egipcios y las vicisitudes de la cuenca del Eufrates y Trigris para los mesopotámicos -, por lo que están sujetos a los dogmas mitémicos de “muerte” y “resurrección”, su “·pacto anual de renovación divina” en espera de la siguiente cosecha,  y que se contempla en la “fecundización”, por su mano,  de la “Diosa de la Fertilidad”: La Naturaleza.

« Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre está en mi y yo en él » Juan 6: 53-56. Biblia Católica Nacar-Colunga. 

Llegados a éste punto, algún avispado lector podría llegar a la conclusión que existe una relación entre el “canibalismo afectivo” y la teofagia en su vertiente ritual agrícola, como forma de asegurarse la “vuelta del dios”, que la hay, y ésta a su vez con los principios de la eucaristía cristiana, que la tiene, mas no desde la perspectiva que en un primer momento pudiera suponerse.

A comienzos de la Edad del Hierro, siglo XIII-XII a.c., y tras la “Época Oscura” en Oriente Próximo y el Mediterráneo Oriental, salvo en algunos pocos casos que citaremos, no hubo una línea de continuidad  socio-política respecto al periodo anterior. Nacen nuevas realidades políticas cuyas estructuras sociales están más de acuerdo con factores de identidad “nacional” lingüística y religiosa,  en sus usos y hábitos, y que podrían coincidir, o no, con una  determinada realidad política  y que se contrapondrán a  los criterios territoriales y/o burocráticos de la Edad del Bronce anterior (C.G. Wagner, 1999). Anexo a éstas tendencias, y como no podía ser de otra manera, la religión tuvo también su episodio de “revolución”.

« …Ninurta es el  Marduk del azadón; Nergal es el  Marduk de la batalla; Zababa es el Marduk de la contienda;  Enlil es el Marduk de la majestad y del consejo;  Nabu es el Marduk auditor; Sin es el Marduk que ilumina la noche; Shamash es el Marduk de la Justicia; Hadad es el Marduk de las lluvias… » Pasaje de himno a Marduk, (CT 24, 50, BM 47406, obverse) Periodo Neo-babilónico. Siglo VII-VI a.c. 

A finales de periodo kassita-babilonio, siglo XII a.c., esta “transformación” de las improntas divinas se acentúa, como relata M. Liverani, encaminándose hacia un “dios personal único y todopoderoso”. De ésta forma,  el creyente establece un vinculo personal con una divinidad única que hará posible su sanación o salvación en detrimento de los avatares que le toca vivir. Esta variación teológica queda reflejada en el texto kassita “Ludlul Bel Nemequi” – En este relato, el héroe, un hombre piadoso  es despojado de su salud y riquezas por los dioses sin mediar falta alguna,  siendo Marduk, mediante su mediación, quien restituye a Shusbi–meshrû-Shakkan tanto salud como hacienda –. y que reflejaba una reflexión sobre la iniquidad de los formatos divinos anteriores.  En ésta nueva relación entre el hombre y lo “divino”, apareciendo  también el binomio “Bien/Mal” en su expresión de lucha entre las “fuerzas negativas” que le acosan y las “fuerzas positivas” que, mediante rituales y plegarias pueden contrarrestarlas. A raíz de la anterior bifurcación teológica,  aparece el concepto de “demonio“. Un ente que será hijo de los dioses y la representación de los humanos padecimientos, tanto físicos como económicos, y cuyo propósito es el castigo  ante el suceso de su “ausencia de moralidad”.  Tales comportamiento éticos emanan de unas conductas establecidas por los propios dioses – Los infortunios surgían como consecuencia de una culpa o infidelidad hacia el dios. Se suponía que únicamente la voluntad del dios protector era la que permitía que las invocaciones de brujas y hechiceros, u otros dioses, a los demonios provocadores de padecimientos llegaran a fin – que además incorporarán otros rituales de tipo mágico y adivinatorio. En contraposición a los “seres malignos” nos encontramos a la pareja bienhechora personal del creyente: El “Ilu” y la “Ashtaru”. El Ilu viene a definir al dios o la “bienaventuranza divina”, y a los que se unen otros dioses menores de carácter benéfico, caso de “lamašu” y  “shedu”– Como nota anecdótica decir que shedu, también llamados “kerub(u)”, son el origen, en plural,  del término hebreo “querubín” – y que refundirían, a lo largo de Oriente Próximo y Egipto, todos los anteriores preceptos agrícolas, hacia los ancestros y hacia la “diosa-madre”, manteniendo, exclusivamente, el simbolismo positivo de los diferentes actores. Tales preceptos, con los avatares propios del tiempo y con algunas incorporaciones de origen persa sasanida, prevalecerán, en cultos principalmente solares,  hasta bien entrada la nueva era.

« Cuando llamamos al grano, Ceres, o  al vino, Liber, nos referimos a una forma de hablar. ¿Hay alguien tan loco como para pensar que se está comiendo a un dios…? » Pasaje de “Natura Deorum”, libro III,  XV, 41. Marco Tulio Ciceron. Siglo I a.c.

Como he mencionado antes y en contrapunto, existieron corrientes religiosas hacia la Naturaleza que subsistieron y resurgieron evolucionadas alrededor del siglo VI a.c., tras el general “cisma teológico” del II milenio a.c. en Oriente Próximo y el incremento de la impronta de la Hélade griega en el Mediterráneo Oriental. Éstos cultos, que tenían un fuerte componente mistérico, estaban, por una parte, basados en la antigua simbología  y rituales de los cultos hierógamos, y, por otra parte, agrícolas, que un día se extendieron por el Mediterráneo Oriental, acompañándose de algunas de sus creencias principales: La reencarnación y los conceptos asociados a la metempsicosis del alma. En relación a estos acontecimientos, consecuencia del auge tracio-macedonio y frigio durante los principios del I milenio a.c, aparecen los cultos a Sabazius – una versión de Dyaeus o “Dyaeus Pitar”, el común dios solar supremo indoeuropeo desde el Paleolítico. Según la mitología griega, hijo de Cibeles/Attis – unidos también a los antiguas creencias al dios Pan. Fruto de éste sincretismo religioso – cultos hierógamos, solares y agro-naturales – aparece la figura del dios Dionisos.

Dionisos, según el mitema griego, fue hijo de Zeus y Semele, la diosa que incitaba a la pasión a la mujeres. Las ninfas del monte Nisa – Monte Nisa que  muy posiblemente corresponda con el Monte Sipilo, ancestral residencia de la “Diosa-Madre” anatólica Cibeles –  le criaron, tras desarrollarse su feto cosido a la pierna de Zeus tras la muerte de su madre, en una sombría gruta – Las ninfas personifican a los diferentes aspectos de la Naturaleza. Aparecen asociadas a la diosa Artemisa y/o Demeter, la versión griega de la antigua diosa cretense Potnia Theron, y al dios Pan -, cuyas paredes estaban recubiertas por los pámpanos de un frondosa vid y que crecía al mismo ritmo del dios. Con el tiempo, el joven dios, se convirtió en “Señor de la Naturaleza Agreste” y cuya corte principal la componían sátiros, silenos y ninfas. Durante la fiestas en honor del dios, las Dionisíacas, sus adeptos alcanzaban tales niveles de éxtasis que creían que su alma se unía a la divinidad (S. Segura, 2012). Un hecho significativo, y a diferencia de los cultos de Oriente Pŕoximo del II milenio a.c. antes comentados, es que cualquiera, independientemente de su nacionalidad, podía acceder y participar en sus rituales, lo que beneficiaba la expansión de su culto.

A su vez, y durante la dinastía Ptolomea en Egipto, a partir de siglo IV a.c., y ante la semejanza entre los cultos hacia Isis y Osiris, y Dionisos, y de forma recíproca, se influenciaron en sus dogmas y rituales.  Tal es así, que por ejemplo en las Dionisíacas se incluía a menudo una comida ritual en la que los fieles “tragaban” al dios y se hacían partícipes de su divinidad, al igual que ocurría en las Bacanales del  “Dionisos romano”, Baco, donde se bebía vino y se comía para ser “poseídos” por el dios. (J.L. González, 2010). De hecho, la conversión o transubstanciación según el dogma católico, del pan y del vino formaban parte del  común  ritual dionisíaco romano,  tal y como critica Cicerón en siglo I a.c. en su “De Natura Deorum”.

Dicho esto, aunque parezca sorprendente – y eso que termino “judío”, “ioudaioi” en griego,  procede de un seguidor de las creencias hacia Dionisos, llamado Oudaios, mal asimilando los Sabbath hebreos con los rituales hacia Sabazius. Decir, como anécdota que el sinónimo de “akelarre” proviene de la misma asociación -, los cultos agrícolas hacia Yahweh, nunca se vieron influenciados, debido al sentido puritano hebreo, por las creencias egipcias y macedonias, por mas que insistiera en ello Seleuco Nicator en el 168 a.c. y que pasajes de Macabeos pueden atestiguar. Si bien, si conservaría toda la simbología de las fiestas hacia la Fertilidad en relación y sus rituales, existiendo un diluido nexo de “comunión” con dios que heredaría como premisa el cisma judío de Josué/Jesús y el cristianismo de Paulo, el hebreo  nacido en la ciudad de Tarso y de educación greco-anatolia.

P.s. Dedicada la entrada a un compañero de éste foro que me lo pidió…

Referencias y mas información:

“The History of Cannibalism” K. Lukaschek (2001)

“Historia del Pensamiento Cristiano” J.L. González (2010)

“The Origin of Osiris and his cults” J.G. Griffiths  (1980)

“Cybele and Attis: The Myth and the Cult” M.J. Vermaseren, (1977)

“Dionysian and Orphic Eschatology. New Texts and Old Questions. Masks of Dionysos ” Graf (1993)

Imágenes:

es.wikipedia.org

lizgloyn.wordpress.com

  • Hablas del sinónimo de “akelarre”… ¿qué sinónimo? :-)

  • Impepinables las palabras de E. Cassirer. Vemos como el arte, la lengua y la religión han perpetuado los mitos, los han ido adaptando a las demandas sociales de cada época.

    Al respecto de la antropofagia, tomando la historia de Cronos, según Hesíodo, vemos como la llegada de ciertos dioses es la que libera a la humanidad de esta costumbre, y se nos representa el gobierno de Zeus como el ideal, el orden natural de las cosas, situando la antropofagia como una costumbre en efecto “bárbara”…cuento la historia:

    Primero era el caos…y sin saber muy bien como, de el surgen Gea (La tierra), Tártaro (lugar en las profundidas terrestres), Eros (el Amor), Erebo (zona de tinieblas) y la Noche.

    Gea engendró a Urano (el Cielo), y Ponto (el Mar). Después se lió con el propio Urano y tuvo 3 Cíclopes, 3 Hecatonquires y 12 Titanes; de estos últimos provienen los hombres y los posteriores dioses no emparentados con La Noche.

    Bien, dada la genealogía, por aquel entonces, Urano regía el universo, y celoso de su posición, impedía que alguno de sus hijos le usurpara el poder encerrándolos en el seno de su madre Gea. Ésta, cabreada por el trato dispensado a sus churumbeles, trató de convencer a sus bástagos, encerrados en sí misma, para que se sublevasen, y la historia cuenta que Crono, el menor de los titanes, la escuchó, y fué a hacer una visita a sus progenitores y le cortó los huevos a Urano (literalmente). Después los echó a el mar y nació Afrodita…y de su sangre nacieron también Gigantes, Ninfas…y Furias, seres con la misión de castigar el parricidio.

    Así las cosas, Crono ocupó el lugar de Urano, liberó a sus hermanos, y se casó con Rea, con la que tuvo 3 varones y 3 hembras que deboraba nada más nacer. Vemos al hijo cometiendo un atrocidad similar a la del padre, y a una madre no menos combativa que Gea, pues Rea, ocultó a Zeus de la voracidad paterna (envolvió una piedra en un trapo y le dió la merienda a su marido). Después, Zeus volvió ya adulto y entabló la guerra entre dioses conocida como Titanomaquia, salió vencedor, y como resultado tenemos que eso de comerse a la peña está muy feo, o al menos, Zeus, el dios supremo, está en contra.

  • Muy bueno el articulo, siempre es gustoso leerte, por las relaciones entre las diferentes mitologias sobre algun tema determinado.

    Me gustaria puntualizar algo y quizas aportar al tema del canibalismo “afectivo”. Semele no era simplemente una diosa que incitaba la pasion en las mujeres. Es la mismisima diosa Luna, representada la mayor parte de las veces como una triada, a la que los primitivos helenos “obligaron” casarse con su dios Zeus. O, lo que es lo mismo, sus reyes se casaron con las sacerdotisas de la Diosa Luna.
    Estas sacerdotisas realizaban orgias rituales, profetizaban sobre cualquier tema y tambien reliazaban sacrificios; estos sacrificios en tiempos primitivos eran de niños (de la misma tribu,luego fue sustituido por animales) y se comian la carne cruda. Podemos enmarcarlo dentro de canibalismo afectivo debido a que se buscaba un beneficio, mejorar las cosechas, fuerza contra el enemigo, etc…
    De ahi los mitos en que las menades que seguian a Dionisio descuartizaban hombres que no honraran al dios. El intrusismo de los seguidores de Zeus se puede reflejar en como asumen burdamente la paternidad de Dionisio a Zeus cosiendo el feto al muslo del Dios.
    Por ultimo decir que Dionisio, en un principio, debia ser un Dios relacionado con el culto a la cerveza y posteriormente fue sustituido por el Dionisio vitivinicola.

    Saludos

  • Sí que fue un post a petición o como sugerencia. Y has sido muy bueno al respecto. Has aclarado mucho el tema como muchos otros, ¡gracias!

  • MaGaO dijo:

    Hablas del sinónimo de “akelarre”… ¿qué sinónimo? :-)

    Me refiero a los “sabbat” tan perseguidos por la Inquisición medieval. Tal nombre, atribuido a las “reuniones de brujas” y sus rituales demoniacos, proviene de su asociación con los “cultos sabaceos” hacia el dios frigio, si bien eran mas bien cultos relacionados con Attis/Cibeles. Los cultos hierogamos de toda la vida, mitológica, vaya.. Durante la Edad Media cualquier ritual parecido, ya fuera de origen griego, romano, o cualquier otro.., con los sacramentos cristianos, léase aquí la eucaristía.., se consideraban como fruto de “imitaciones” para confundir a los creyentes incitadas por Satán.

    De paso, porque otra cosa no, pero de textos griegos las bibliotecas monásticas estaban llenos, “tiraron” de la equívoca relación semántica helena entre los cultos hacia Sabazius y el “Sabbath” hebreo para sustentar la persecución judía.

  • Magnifica entrada, Maesto Lampuzo.
    Como de costumbre, no puedo menos que aplaudir.

    Al hilo de esto, del sacrificio ritual de parientes y su consecuente consumo, me estaba preguntando una cosa:
    Me parece sospechosamente parecida la historia de Atamante sacrificando, por una supuesta orden de Zeus, a su hijo Frixo en la cima del monte Lafistio con la historia bíblica de Abraham y su hijo Isaac, a quien Dios le había ordenado sacrificar en la cima del Monte Moriah (Gen 22:3). Con la diferencia de que Atamante, a pesar de que el ángel (en este caso Heracles), le dijo que no tenía que hacerlo, Atamante insistió en matar a su hijo, mientras Abraham agradeció a Dios por detener el sacrificio. ¿Qué historia será anterior?.
    Y ya puestos: ¿Se trata realmente de una prueba de fe o es otra cosa?.
    Lo digo porque me sorprende que sea tan diferente la actitud de Atamante y Abraham frente al sacrificio, uno empeñado en llevarlo a término contra la opinión del enviado por dios, y el otro agradecido de poder evitarlo.

  • Tru dijo:

    Impepinables las palabras de E. Cassirer. Vemos como el arte, la lengua y la religión han perpetuado los mitos, los han ido adaptando a las demandas sociales de cada época.

    El otro día hablaba yo con Doc, de éste pasaje como la inequívoca explicación del origen y premisas del “magufismo” como arte, espectáculo religioso y mitología moderna. :-D

  • @ Lampuzo:

    Si, cuadraba perfectamente. :-D

  • @ Eumolpo:

    En la mitología griega hay que diferenciar entre genealogías divinas y heroicas; las primeras constituyen los mitos, lo que se refiere al origen de las cosas, de los dioses, y luego las leyendas, que cuentan historias de héroes. Selene (Luna) era hermana de Helio (Sol) y Eos (Aurora), hijos de Hiperíon y Tea, a su vez hermanos e hijos de Urano y Gea. Esta es parte de la genealogía divina. Sémele aparece en la genealogía heroica al ser una de las víctimas de las correrías de Zeus; hay una necesidad en esto; Dionisio se identifica con las diversas divinidades masculinas de la fertilidad de la Naturaleza, divinidad cuya adecuación del origen frigio de su madre en el Panteón griego exige la presencia de Zeus, que seduce a Sémele, hija del rey tebano Cadmo y de Harmonía, y que fué víctima de los celos de Hera, esposa de Zeus, que engañó a Sémele para que exigiese a Zeus que se le apareciese con todo su poder, muriendo fulminada. Pero Zeus rescata a su hijo no nato y lo gesta en su pierna, Dionisio. La aparición del vino, se hace patente en la mitología romana, que en su equivalente Baco, después de diversos avatares, convirtió las bacanales, fiestas de la vendimia, en gran parte de su actividad divina. Roma prohibió estas celebraciones en el 186 a.C. debido al desenfreno general. Siglos antes, Eurípides se hace eco del asunto ya en 405 a. C., en “Las Bacantes”, contando como en una Tebas regida por Penteo, primo de Baco, que estaba en contra de las celebraciones, pues Baco se estaba camelando a sus tías para la fiesta, y presto a impedirlas acudió a una donde el frenesí era tal que su madre lo confundió con un animal, y lo despedazó y comió. Trágico final el de Penteo, pero que no intimidó en la futura prohibición de los ritos orgiásticos.

    @ Lampuzo:

    Al hilo de lo que comentas a MaGao, cuando Dionisio fué enloquecido por Hera, fué purificado por Cibeles en su tierra natal frigia, donde apredió ademas el culto orgiástico que después pregonó.

  • Doc Halliday dijo:

    ¿Qué historia será anterior?.

    Si te digo la verdad, Doc, ni idea.

    Lo que si te puedo decir es que el pasaje bíblico de Isaac está mas relacionado con determinados rituales semíticos de sangre denominados “karat b’rit” y que están relacionados con el “sellado de alianzas”, en éste caso con la divinidad.

    Sinceramente, no creo que tengan relación.

    Saludos y aunque no hay mayor halago que ser llamado “maestro” en las lides que nos movemos, a mi me viene un poco grande, mi estimado amigo, espero llegar a merecerlo algún día.

  • @ Tru:

    Cierto.., Tru. En mitología grecorromana,entre otros temas.., no puedo, ni debo, mas que asentir a tus comentarios.

  • @ Tru:
    Por supuesto, soy consciente de las diferentes genealogias, no tengo tan claro, eso si, la division entre mito y leyenda. Dionisio como Dios del vino es relativamente moderno, se tiene constancia de la implementacion oficial de sus ritos en el siglo VI a.C. en Sicion, Atenas y Corinto. Pero parece que ya se adoraba al semidios en el siglo XII aC. y estaba asociado al culto de la cerveza, anterior al vino. Claramente otras ciudades intentaron prohibirlas y de ahi, como bien contaste, viene el mito de Penteo de Tebas.

    Dionisio era hijo de Semele, pero Semele es una simple variante de Selene, diosa Luna, la diosa de los antiguos pelasgos, antes de la invasion helena. El renacimiento del muslo de Zeus es como el renacimiento del Dios de los Vientos hitita del muslo de Kumarbi (que era como el Crono o Zeus griego) y su unica intencion es renegar de ese pasado matriarcal. Pero ya me voy del tema.
    Un saludo

  • @ Eumolpo:

    Si, la línea que separa un mito y una leyenda es bastante difusa, pero me atrevería a decir, además de lo expuesto, que los primeros tienen una validez imtemporal como explicación aceptada a sucesos o preguntas universales, mientras que las leyendas disfrutan de una vigencia más concreta, ayudando a asimilar, transmitir, matizar, ampliar…enriquecer la mitología,…si bien no necesariamente todas las leyendas adaptan algún mito a la cultura que lo acoje, y son incluidas en la mitología sin alterar esta más que en su extensión, por lo que lo dicho no tiene la contundencia deseada, pero como comentábamos, en el caso del dios Dionisio, mutando partes de la historia original se consigue su asimilación en el panteón grecorromano, mutación por otra parte inevitable. Las leyendas suelen servir a algún propósito proselitista, algún cambio político importante, mientras que los mitos sustentan las religiones o, por decirlo así, gozan de una aceptación más amplia. Pero sin entrar en este tipo de tribulaciones, reconociendo que no es más que una impresión personal, podemos decir que las leyendas son historias de héroes y los mitos de dioses.

  • Eumolpo dijo:

    El renacimiento del muslo de Zeus es como el renacimiento del Dios de los Vientos hitita del muslo de Kumarbi (que era como el Crono o Zeus griego) y su unica intencion es renegar de ese pasado matriarcal

    Estimado Eumolpo, cierto, en la versión “griega” correspondería a un Titán, pero el relato “del muslo” no corresponde con el “Ciclo de Kumarbi”

    El tema central de “Ciclo de Kumarbi” hittito-hurrita es la disputa entre la “Dios de la Recolecta”, Kumarbi, y el “Dios de las Tormentas”, Teššub, por el “Reino de los Cielos”. (Güterbock, 1961; Hoffner, 1990).

    Seis poemas componen el ciclo de Kumarbi y en los cuales se describe como Teššub relega a Kumarbi y a los antiguos dioses ctónicos al Inframundo. Los textos continúan con el posterior intento de Kumarbi de retomar el poder a través de distintas y cada vez mas amenazantes criaturas, pero sin éxito. (Houwink ten Cate, 1992) .

    En el primer poema del ciclo, el “Poema de Kumarbi”, Kumarbi se rebela contra Anu y le expulsa del trono, sumando a la vergüenza de su predecesor vencido la amputación de sus genitales para devorarlos. Mas, la venganza de Anu es inmediata: Dentro de Kumarbi, la “semilla” de Anu se desarrolla en cinco dioses, entre los cuales están Tašmišu, Šauška, Aranzah, el río Tigris, y Teššub, siendo éste último quien arrebatará el trono a Kumarbi, su padre.

    En un siguiente poema, el “Poema de la Diosa Tutelar”, Kumarbi junto con su aliado Ea, “Dios de la Sabiduría”, (CTU 343, Laroche, 1971; Hoffner, 1998) conspiran para elevar a la diosa tutelar, Lamma, a la soberanía del Universo con desafortunados resultados, ya que desatiende las cosechas humanas y las ofrendas a los dioses se interrumpen.

    La serie continúa con el fragmentado “Poema del Plateado” (CTU 364, Laroche, 1971; Hoffner, 1988) y donde Kumarbi toma la personificación de un entrañable ser de plata que desplaza nuevamente a Teššub del trono con el apoyo de los dioses del Sol y la Luna. Evidentemente, aunque de desconoce como, el plan de Kumarbi se frustra porque a continuación engendra con la hija del “Dios del Mar” a la serpiente Hedammu y al monstruo de piedra/diorita Ullikummi con “La Gran Roca”.

    En el “Poema de Ullikumi”, Šauška fracasa en el intento de seducir al nuevo monstruo y es Ea, el “Dios de la Sabiduría”, y renegado ya de Anu, quien cortando los tendones de los pies al monstruo con el cuchillo con el que separó Cielo y Tierra, lo vence.

    « En un tiempo pasado, Alalu fue el rey de los Cielos. Alalu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Anu, el mas importante entre los dioses, estaba frente a él y se inclinaba a sus pies, colocando la copa de la bebida en sus manos. Durante la medición de nueve años Alalu fue el rey de los Cielos, pero en el noveno año Anu dio batalla a Alalu. El derrotó a un Alalu que huido, descendió a la “Tierra Oscura” y Anu tomó su lugar en el trono. Anu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Kumarbi le proveía de bebida y se inclinaba a sus pies, colocando la copa de la bebida en sus manos…» Pasaje del “Poema de Kumarbi” (CTU 344)

    La mitología grecorromana es extremadamente aglutinante y global, según periodos -- y por la relevancia de ciudades, pueblos y relaciones comerciales --, puedes encontrar asimilados prácticamente todos los mitemas y leyendas del Mediterráneo Oriental y Oriente Próximo.

  • @ Lampuzo:
    Gracias por la aclaracion

  • Lampuzo dijo:

    La mitología grecorromana es extremadamente aglutinante y global, según periodos -- y por la relevancia de ciudades, pueblos y relaciones comerciales -, puedes encontrar asimilados prácticamente todos los mitemas y leyendas del Mediterráneo Oriental y Oriente Próximo.

    Si me permites Lampuzo, al hilo de este ultimo párrafo creo que viene que ni pintado explicar el mito en que se sustentaba la práctica de la castración ritual, de origen asiático, en el mundo grecorromano.

    Antes de que Cibeles apareciese por el Peloponeso, en la cultura cretense eran Gea primero y después su hija Rea las diosas de la fertilidad, pero fueron sustituidas por la Gran Madre de los pueblos de Asia menor, tras la transformación de la oriunda religión cretense en la conocida como micénica. Cibeles suele representarse coronada con una torre, en muestra de soberanía, lo que es propio del panteón aqueo, indoeuropeo, que traía divinidades celestes y pastoriles en oposición a las terrestres y agrícolas cretenses. Así, el origen del culto automutilante proviene del nacimiento del hermafrodita, Agdistis, surgido del semen que Zeus vertió al ser rechazado por la bella Cibeles…la semilla perdida…y que los dioses decidieron convertir en mujer castrándolo, y de sus genitales enterrados surgió un almendro…del que una hija del río Sangario tomó una almendra y quedó preñada de Atis, del que posteriormente se enamoraron Agdistis (su padre-mujer) y Cibeles, que al conocer el compromiso de Atis con una hija de un rey, le enloqueció en la ceremonia nupcial, automutilándose este los genitales y muriendo. De ahí que como parte de los rituales adscritos a la fertilidad, encontramos el rito en recuerdo de Atis exigido por Cibeles, en que anualmente unos sacerdotes eran castrados. Posteriormente, el sistema mitológico volvió a cambiar, y Démeter ocupó el papel de diosa madre, más humanizada, cercana, para nuestras costumbres que la anterior Cibeles…como no puede ser de otra manera…

    La muerte del cuerpo y la inmortalidad del alma eran para los griego un sistema análogo al ciclo de la naturaleza; Perséfone, hija de Démeter, fué raptada por Hades, reapareciendo de su cautiverio en primavera, cuando todo germina; el carácter, notoriamente ya, simbólico de la llamada “tercera generación divina” no exigía cortarle los huevos a nadie a este particular respecto…eran tiempos de anagogía y filosofía, hasta llegar al pensamiento racional que hizo famoso a los griegos.

    @ Eumolpo:

    También me gustaría matizar lo dicho al respecto de la diferencia entre mito y leyenda; en la mitología anterior a las invasiones dorias (sXIII-XII a.C.), corría por el Peloponeso la leyenda del regreso de los Heraclidas, (genealogías heroicas II) los descendientes de Heracles, que posteriormente se identificó con las invasiones dorias; los nuevos regentes así estaban respaldados por la mitología (lo que respalda a su vez el carácter proselitista de los mitos), y la leyenda se convirtió en mito.

    Por otra parte, a no ser que te refieras al papel seductor de Selene, que salía todas las noches en busca de hombres, y que Sémele sedujese a Zeus, sigo sin encuentrar nada más en común entre una diosa y una humana, según la mitología…personalmente creo que ninguna existió XD…o que existieron muchas.

  • Eumolpo dijo:

    @ Lampuzo:
    Gracias por la aclaracion

    No, Eumolpo, el equivocado soy yo. Kumarbi es una divinidad masculina de origen indoeuropeo. He mezclado las creencias luvitas con las hittitas

    Como apreciarás, he modificado el comentario,

    Saludos,

  • Tru dijo:

    Antes de que Cibeles apareciese por el Peloponeso, en la cultura cretense eran Gea primero y después su hija Rea las diosas de la fertilidad, pero fueron sustituidas por la Gran Madre de los pueblos de Asia menor, tras la transformación de la oriunda religión cretense en la conocida como micénica.

    Aunque no tenga el dia :-D , comentaré brevemente:

    Los originales cultos minoicos cretenses eran hacia Potnia Theron y a Britomartis/A-sa-sa-ra, y se derivan de las creencias hacia la “Diosa-Madre” del neolítico acerámico mediterráneo. Cibeles es la versión anatólica de Potnia Theron como cultos propiamente hiero gamos que son. Cierto es que posteriormente se asimilaron con Gea y Rea, pero son personalidades diferentes. Potnia Theron era la diosa suprema minoico-cretense, siendo posteriormente sustituida por su versión masculina, Potneidas, llamado el “esposo”, es decir el Poseidón del relato de Hesiodo.

    Saludos,

  • @ Tru:
    Para mi, hay muchas historias o leyendas de humanos en la mitologia griega que realmente reflejan dioses, tal seria el caso de Selene/Seleme o el mismo Heracles.
    La religion pelasga antes de las invasiones helenas debia ser basicamente titanica, y sin el aspecto humano tipico de la religion olimpica. Las posteriores invasiones jonias, eolias, aqueas y dorias (estas dos ultimas mas virulentas) conformaron la mitologia griega; sin duda, la gigantomaquia y la titanomaquia son revueltas pelasgas contra los invasores. La fundacion de Tebas por Cadmo y la introduccion del abecedario por el (creo que recuerdo eso, corrigeme si me equivoco) implica una colonizacion fenicia de la parte de Beocia.
    Y, en muchos casos, pienso que la mitologia o leyenda nos indica sucesos historicos, como la invasion heraclida/doria.

    Ahora estoy apurado, prometo ampliar estos puntos de vista y poner referencias donde corresponda.

    Un saludo

  • @ Lampuzo:
    La verdad es que hablaba de memoria y no soy muy ducho en mitologias orientales, asi que tu palabra vale mas que mis vagos recuerdos. De hecho, no se siquiera quienes son los luvitas.

    Tomare notas e intentare leer el poema de Kumarbi; asi en la proxima conversacion podre aportar algo mas.

    Un saludo

  • @ Lampuzo:
    @ Eumolpo:

    La síntesis religiosa acontecida por las sucesivas invasiones indoeuropeas a partir del tercer milenio a.C. en Creta tienen un claro indicio en que a Minos, rey de Creta, se le hace hijo de un dios indoeuropeo, Zeus, y de una princesa fenicia, Europa (raptada por Zeus en forma de toro), lo que ya en tiempos situaba a Creta como aglutinante de las civilizaciones del mediterráneo oriental. Con Hesiodo el sistema mitológico griego ya estaba configurado (s VIII a.C.) aunque podemos encontrar transposiciones míticas posteriores (Esquilo, Sófocles, Eurípides, Apolonio de Rodas, o Virgilio, del que su Eneida muestra una clara intencionalidad política apologadora de los orígenes de Roma).

    Pero evidentemente la influencia indoeuropea fué progresiva; no se limita al respecto de la nueva posición de los oriundos dioses cretenses en el nuevo sistema mitológico, pues como en el caso del mencionado Posidón, este tenía ya unos orígenes indoeuropeos, pero nuevas invasiones indoeuropeas lo subordinaban a las divinidades/monarcas extranjeras; dice el mito, que en cierta ocasión Posidón se reveló a la autoridad de Zeus, con la complicidad de Hera, pero fracasaron, y como castigo, Posidón fué expulsado del olimpo una temporada, durante la cual, cuenta la leyenda, se dedicó a construir los muros de Troya, esto es, era esclavo de un rey frigio, Laomedonte; esta temporal caida en desgracia de un dios ya asimilado puede ser indicativo de un cambio político; del mismo modo, al principio Posidón era el dios de los caballos para los primeros pueblos indoeuropeos en traerlo, para posteriormente asimilar al toro, símbolo de la fuerza del agua y de la fertilidad en las culturas de oriente próximo como propio; cuenta el mito que Posidón regaló a Minos un toro para ser sacrificado, a lo que minos se negó al ver la estampa del animal, lo que condujo a que Posidón se vengase infundiendo en Pasífae, mujer de Minos, una irresistible pasión por el toro, con el que acabo engendrando al Minotauro. La ocupación de nuevo dios de las aguas por parte de Posidón desplazó a los primitivos dioses acuáticos a ser sus aliados; mitológicamente se resuelve mediante la unión de Anfitrite, esposa de Posidón, que era hija de Nereo y Doris, hermanos entre ellos e hijos de Ponto, (dios preolímpico, equivalente a Gea en la cultura cretense…si bien según las épocas se pueden considerar madre e hijo; indistintamente, de la unión de ambos, Gea y Ponto, con Urano, nace todo lo demás…cielo-tierra, cielo-mar, lo que sitúa a Ponto en la cúspide de la genealogía divina junto a Gea y Urano), cohesionando así el elemento agua en un solo linaje divino, gracias a Tritón (medio-hermano tuyo, Eumolpo :D), hijo de Anfitrite y Posidón.

    Pero para el caso de las diosas madre, no es la primera vez que siguiendo la pista de los cultos hierógamos relacionados con la fertilidad encontramos un pasillo de oriente a occidente, y es imposible no hablar de Artemisa, que se identifica con Potnia Theron, y posteriormente en período ya helenístico, incluso con Selene, entre otras. De todos modos era una diosa pregriega vinculada a la fertilidad, y es por ello que la asunción de Cibeles en el sistema mítico resulta de tratarse de una diosa de la fertilidad que fué, como comentabas más genéricamente y entre otras cuestiones, adquiriendo importancia por el auge de determinadas polis y el decaimiento de Rea como diosa de la fertilidad por el mismo motivo y por los cambios sociales propios dada la confluencia de pueblos…

  • En el párrafo 14 -si es que no me equivoco- infiero una relación con el personaje bíblico Job y el comportamiento antagónico del demonio.

  • @ raciani:

    Asi es.. , no te equivocas.

    Apuntar exclusivamente que la lectura bíblica actual está influenciada por el “Libro de los Gathas” zoroástrico, alrededor de siglo III-II a.c., y donde el “papel maligno” ya tiene un origen y una personalidad propia. Como fruto de la distinción divina entre “daevas” y “ahuras”.

    Por el contrario, en el relato kassita no existe una diferenciación: Los dioses son dioses, y disponen del ser humano a su complacencia. Solo la intervención del “dios personal” ante el consejo divino y como “abogado” del creyente, hace posible la restauración de la vida y hacienda, anteriormente arrebatada.

    Buen apunte, Saludos.

  • @ Lampuzo:

    Una pregunta al hilo de lo que se comenta: Por lo que me parece entender entre los judíos no existía la idea del “maligno” como antagonista y promotor de los males de la humanidad.
    Mas bien se daba la figura de un ángel que ejercía el “ministerio fiscal” sometiendo a prueba la fe y la bondad del corazón de los hombres, gastándoles putadas. ¿Estoy muy equivocado?

  • @ Doc Halliday:

    Depende del momento temporal, Doc, depende de la época. Es mas, hubo incluso momentos donde existieron dos corrientes de pensamiento teológico que convivieron y/o se enfrentaron.

    La existencia de una “entidad maligna”, como personalidad independiente, existe desde el III-II milenio a.c. y aparece en los textos bíblicos (Ezequiel 13:22) con el nombre de Rasha(p). Rashap que es un sosias del también dios semítico-occidental Mot(h) ugarítico: “La Infertilidad que conduce a la Enfermedad y/o a la Muerte y/o a la ruina económica” desde su visión mas agro-pecuaria. Rasha(p) se hace acompañar de diversos “espíritus” y que son avatares de su propia personalidad: Los “tsiyyim” (Isaías 34:14). Un tsiyyim es, por ejemplo, Lilith y que representa a la Infertilidad humana. En ningún momento se habla de “demonios”.

    Como comento en la entrada, durante la eṕoca kassito-babilónica se produce un cambio de pensamiento teológico en la “Ciudad-Santa” de Babilonia, y como he comentado a raciani.., se produce un primer acercamiento al binomio Bien/Mal: Los “demonios”. Tal consideración se aplica a determinadas divinidades, los “grandes demonios” o Galu. Concepto, el de demonio.., que en éste momento histórico no corresponde con su actual significado, si no que representan, exclusivamente, los “mensajeros divinos” de la ira de los grandes dioses, ante la “traición” del hombre hacia sus designios de servidumbre incondicional, o bien como su acto caprichoso , como poseedores que son de sus vidas y haciendas. Aparecen unas entidades, dioses menores, denominados “šed(u)”o Kerub(u) como “entidades positivas” que, mediante rogatorias, protegen y cuidaban vidas o haciendas, una especie de “proto-ángeles”, pero como entidades con personalidad propia, no son la “cohorte” del Dios personal, ni están, en principio, bajo su mandato.

    « Mi Dios(personal..) me ha abandonado y ha desaparecido, mi Diosa me ha fallado y se ha distanciado, el šedu bueno que caminaba a mi lado, se ha ido. » Pasaje del poema “Ludlul Bēl Nēmequi”. Himno a Marduk. Periodo kassita-babilónico. II milenio a.c.

    Propiamente ángeles y demonios no parecen hasta el periodo seleucida macedonio en Israel y Judah, como consecuencia de la adopción de teológias sasanidas persas de origen zoroástrico. La interpretación de pasaje de Job, y aunque tenga orígenes kassito-babilonios.., se adapta a los principios zoroástricos y la lucha interior del creyente entre un Bien/Mal representado por dos ejércitos combatientes: Daevas y los Ahura, y donde el gran demonio persa Ahrimán tendrá como sosías hebreo a Hailel, el HaSatan de los textos bíblicos arameos,y cuyo pasaje terminará ejemplarizando lo que debe ser la fe del creyente.

    Saludos,


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