Del Natufiense al Neolítico. Preguntas y generalidades.

 La idea inicial de la entrada  era rebatir, que se hará..,  las aberrantes interpretaciones que pululan en multitud de páginas de magufos, así  como en episodios de determinados canales de televisión, en relación al yacimiento turco de Gobekli Tepe, su origen,  sus funciones y la  lectura que debe darse a las esculturas, altos y bajorrelives de sus pilares y recintos. Mas llegado a determinado punto, llegué a la conclusión que si no se da una explicación inicial de la evolución histórica humana paralela, tal exposición hubiera carecido en gran parte de sentido. De ahí que a forma de introducción dejo primero éste relato.

En otras entradas hemos puesto de manifiesto diferentes modelos que intentan explicar las causas que propiciaron el auge del Neolítico. Diferentes hipótesis que sopesan las circunstancias que derivaron a unos modos de vida que, que según mi criterio y el de otros muchos, y comparativamente con las sociedades de cazadores y recolectores, fueron mas ominosas y sacrificadas . Unos cazadores y recolectores que con recursos suficientes se tiene de ellos la convicción, eran culturas mucho mas apreciables y «saludables» en multitud de ámbitos.

Se tiene la evidencia que cuando los estudiosos se enfrentan a contestar las pregunta del «porqué» y «como» comenzó la transición al Neolítico, éstos topan con multitud de incógnitas. Ya que aún restringiéndose, como va a ser nuestro caso,  a una delimitada región, múltiples dudas, como no puede ser de otra manera, surgen de no tratar con un suceso social de único foco primigenio , si no de varios núcleos cada uno con unas condiciones particulares, siendo  afectos a su vez a la búsqueda de soluciones locales y regionales. Aunque al fin y al cabo, todos busquen  satisfacer la necesidad superior de la supervivencia y cuyo afán se extendió desde  IX al VI milenio a.c.

Creciente Fértil

Mapa del Cercano Oriente, con el Creciente Fértil y sitios importantes del noveno y décimo milenio a.C. Elaboración
del mapa: Thomas Zachmann (Badisches Landesmuseum Karlsruhe, Tübingen). (Desplegar..)

Las principales premisas que dieron forma al Neolítico son de conocimiento  mas o menos general. Gebel nos las resume en cuatro facetas fundamentales: La domesticación de las especies que actualmente conocemos como ganado menor y mayor; El cultivo extensivo de cereales, leguminosas y otros; La modificación del entorno como consecuencia de la hidráulica, la explotación de yacimientos y la limpieza de terrenos, entre otros; La evolución de determinados facetas sociales e ideológicas afectas a un propósito productivo excedentario y/o comercial. Todas estas características, parece ser, fueron precursoras del “sedentarismo”, si bien y en realidad, fueron una consecuencia de ello, como desarrollaremos mas adelante. Con el fin de aclarar en anterior comentario,  habría que apuntar que las premisas anteriores  forman parte de un conjunto definitorio general y solamente sus diferentes combinaciones fijaran los múltiples acerbos culturales neolíticos que se sucedieron a lo largo de milenios. Acerbos que, y a su vez, se influenciaron mutuamente, sin que ello explicara su llegada, o no, a buen término. Por otro lado, tales premisas, por si solas,  no contestarían tampoco  la  pregunta del “porque” de lo sucesivos cambios socio-económicos que supusieron, aunque supuestamente, y digo supuestamente, nos dirijan  a la importancia del “hecho sedentario” como precursor de dichos modos y costumbres.

En contraposición a lo anterior, se tiene conocimiento que durante el Paleolítico Superior y Epipaleolítico Temprano y Medio, de prácticas sedentarias y cuya preferencia viene marcada por la existencia de zonas especialmente favorecedoras en su provisión de alimentos. Al mismo hilo, también se reconoce un cierto grado de sedentarismo en asentamientos de carácter estacional, y por tanto temporales, en formatos vinculados a economías cazadoras-recolectoras epipaleolíticas en el Natufiense y Epipaleolítico Tardío. Evidenciado lo anterior, parece factible considerar la existencia de una posibilidad mas antigua de elegir la opción sedentaria como alternativa no supeditada al episodio, supuestamente evolutivo, que nos proporciona el periodo Neolítico. Así pues, tal vez deberíamos modificar la pregunta antes planteada por una nueva: ¿Porque ahora y no antes..? La respuesta tal vez pueda dárnosla el detonante de un suceso climático: El denominado “Joven Dryas”.

Como hemos anotado anteriormente, existieron zonas especialmente aptas para el mantenimiento de comunidades humanas, siendo una de éstas zonas el Mediterráneo Meridional Levantino durante el Natufiense Temprano durante los años 12500-10800 a.c. La inestabilidad climática que supuso el “Joven Dryas” fue causa, por ejemplo, del decaimiento de las zonas cerealistas silvestres y  de su capacidad productiva de grano. En ese mismo sentido decadente, nos hablan los registros realizados sobre la evolución de las poblaciones de animales en la zona entre el Natufiense Temprano y el Natufiense Final y que unidos al anterior nos conducen una misma conclusión: Una drástica reducción de la provisión de alimentos disponible. Tales sucesos biológicos obligarían a éstas poblaciones sedentarias a retomar, de nuevo,  las viejas estrategias de movilidad de los periodos precedentes Geométrico-kebarienses, como consecuencia de una comparativamente para aquellos tiempos “superpoblación”, (Munro, 2001; Stiner y Munro, 2002). Dicho esto y paralelamente, no cabe duda que reducidos núcleos ecológicos conservarían las características anteriores, lo que permitió aún el mantenimiento de tales usos sedentarios en poblaciones reducidas. En definitiva, lo que recientes estudios aseveran es que el Natufiense Final, año 10800-9500 a.c., precede inmediatamente al acontecimiento de la agricultura y que la finalización de tal periodo está directamente relacionado con el episodio climático del “Joven Dryas”.

De forma anexa a lo anterior, es de relevancia constatar la existencia de determinados enclaves con un uso social, asociado a rituales,  desde el Paleolítico Superior en Europa, aunque también se tiene conocimiento de ajuares transportables a modo de carpas, en Europa central y oriental y que se utilizaban para fines semejantes (K Schmidt, 2004). Como es sabido, las culturas de cazadores-recolectores tenía la necesidad de proveerse por territorios  mas amplios en comparativa con las posteriores culturas agrícola-ganaderas, lo que hacía imprescindible subdividir las sociedades en pequeños grupos y por ende, debido a cuestiones genéticas y socio-económicas, la necesidad de convocar reuniones cíclicas de los grupos tribales y/o clanes. Tales reuniones seguramente conllevarían un importante poso de cohesión social entre los diferentes grupos, teniendo con probabilidad mayor relevancia que el acontecimiento  puramente religioso.

Como nota al margen habría que  aclarar  que los conceptos “ritual” y “religión” que desde nuestra actual perspectiva pueden parecer convergentes, no lo son desde la visión pre-neolítica. Así, los rituales funcionarían como formas organizativas y/o de ordenamiento social , y que aún teniendo cierto “halo mistérico”, corresponderían mas a usos y costumbres empíricas ancestrales afectas a la supervivencia. Su actual consideración como formatos adscritos a liturgias religiosas, aunque sin dejar su pretérita acepción organizativa y funcionalidad empírica, llegarán en plenitud con las sociedades teocráticas dentro del ámbito de la Creciente Fértil.

De ésta guisa, no cabe duda que tales acontecimiento sociales, en comunidades de cazadores-recolectores, serían coincidentes con algún tipo de suceso significativo, bien sea por acontecimientos memorables, tal vez y a su vez coincidentes en su convocatoria a determinados fenómenos naturales, inicio/final de rutinas sobre itinerarios estacionales en la busca de alimentos, o bien como consecuencia de cónclaves asociados a sucesos de gran relevancia para la comunidad. Éste tipo de reuniones, por tanto, mantenían y activaban procesos rituales a diferentes niveles, (Conkey, 1980), y que en algunos casos, como ya se ha advertido, podrían haber sido organizados por personalidades relevantes, (Davidson, 1989). Un hecho significativo que acompaña a éstas egregias reuniones es el estar acompañadas de grandes festines culinarios, (Hayden, 2001), que harían necesarios la existencia de una respetable provisión de alimentos, concordando su situación con zonas especialmente aptas para su acopio.

Llegados a éste punto y recapitulando, tenemos la progresiva modificación durante el periodo Natufiense de un formato de sostenibilidad que desemboca, por necesidad, en un nuevo concepto socio-económico y cuyas premisas dan definición al periodo Neolítico.

Mapa Cronológico

Extracto cronológico y comparativa desde el periodo Kebariense al Neolítico Elaborado por Klaus Schmidt. (Desplegar)

Aunque resulte obvio, hemos de recordar que los cambios climáticos no producen de la noche a la mañana. Ésto supone una progresiva variabilidad en las condiciones biotípicas durante decenas de años, incidiendo, de igual manera, en la toma de decisiones de las comunidades afectadas. Unas decisiones que estarían fundamentadas en un exceso de población relativa y que obligaría, como ya se ha comentado, a retomar usos pretéritos un dato importante a conocer sería la tipología de los grupos supuestamente desplazados, su posición dentro del conjunto y sus motivaciones –. Dicho esto, habría apuntar que estudios en importantes grupos de esqueletos del periodo Natufiense, revelan la no existencia de excesivos diferenciales dietéticos u otras circunstancias apreciables en relación, entre los individuos del periodo Final y Temprano, (Belfer- Cohen y otros 1991; Smith 1991), que implicaran desagravios comparativos y que nos hablan de una “reorganización” no lesiva, en un principio y por ésta causa, de las poblaciones durante éste periodo. Si bien estos acontecimientos, habría que añadir, si tendrían un relativo impacto posterior en determinados aspectos sociales, acentuando idearios como la “territorialidad” o la “propiedad”, y que nos acercan al  sentir Neolítico.

Se considera que aunque ya existiera el concepto de territorialidad y propiedad durante el Epipaleolítico Tardío, en las zonas especialmente favorecidas, como contrapunto a los hábitat humanos menos afortunados que mantenían todavía estrategias de adaptación paleolíticas – No hay que olvidar que la comunidades cuya existencia está vinculada al medioambiente, la generalidad de los conflictos surgen por confrontaciones territoriales y en menor medida sociales, la evolución hacia el Neolítico irá acentuando una conflictividad  basada en los preceptos anteriores , así como por a otras causas afines.

El concepto de propiedad, en su acepción diluida de ajuares personales y otros elementos básicos, es de razón que ya existiera en los grupos de cazadores-recolectores de Paleolítico. También se argumenta la existencia de un primario comercio de intercambio de bienes materiales y/o conocimiento, y que de alguna manera podemos definir como bienes “fabricados por” o “conseguidos por la habilidad de” y que eran generalmente eran ajenos al hecho comunitario. Los métodos para conseguir alimentos mediante primeras prácticas agrícolas o ganaderas, precursoras del Neolítico, y esto es importante, han de considerarse como bienes afectos a esa misma idea. En definitiva, no hay que olvidar que se trata de alimentos no propiciados por la Naturaleza, si no y de alguna manera, “fabricados” o “conseguidos” por la habilidad de alguien, por lo que serían libres de ser utilizados para el intercambio personal, y posteriormente  para el comunitario.

Recordemos que las objeciones al modelo “Del Desequilibrio” de L. Binford y K. Flannery en la década de los 70 del siglo pasado, se fundamentaban en que los mas antiguos yacimientos neolíticos encontrados, no se localizan en regiones especialmente complicadas en sus condiciones proveedoras de alimento, pero si lo suficiente como para no permitir los usos y costumbres del Natufiense Temprano, incentivando de ésa manera el plantearse la búsqueda de recursos alternativos.

La impronta y evolución de éstos incipientes formatos económicos y propietarios, que se desarrollaron a lo largo de 4000 años, tuvieron necesariamente que tener una extrema influencia, como ya se ha sugerido, en el hecho social. La progresiva necesidad de disponer de mas tiempo y mano de obra en las operaciones agrícola-ganaderas, constatada o intuída su efectividad proveedora, así como su organización y custodia en su tránsito hacia la vida aldeana, hace necesaria la “inmovilización” de recursos humanos, debiendo de suponer un acuciante dilema al respecto de los usos y costumbres ancestrales. Encrucijada que posiblemente situaría a los pobladores, y mas a su jefatura, ante una necesidad de incentivar dichos formatos. J. Cauvin y su teoría ideológica (1994), resuelve dicha tesitura mediante la incorporación, y posterior ritualización, de nuevas “adaptaciones psicológicas” que se sostendrán sobre una nueva concepción del “hecho divino”. Bien mediante la creación de nuevas entidades deíficas, caso del yacimiento de la aldea de Ain Ghazal en Jordania (7250-6000 a.c.) y donde aparece un culto al dios del ganado, o bien  mediante la modificación de antiguos rituales y mitologías, caso de diosas de la Fertilidad de carácter agro-pecuario en Tell Halula en Siria (8700-7400 a.c. ). Reestructuración de creencias que conllevará el reforzamiento del ámbito religioso dentro de las estructuras de jerarquía.

Como conjetura, posiblemente el abandono en el neolítico pre-cerámico durante el IX milenio a.c.  del antiguo santuario de Gobekli Tepe,  sea la foto terminal de la historia de esos mismos cambios socio-económicos. Inscrito a los rituales sociales asimilables al Natufiense Temprano, su función como centro de cohesión de los grupos de cazadores-recolectores, tal vez y progresivamente, fue careciendo de sentido. Las nuevas interrelaciones sociales basadas en el intercambio de bienes materiales y no materiales, adscritos, a su vez, a la incipiente soberanía territorial y a la propiedad, dejó paulatinamente en el olvido los antiguos modos y costumbres comunales que representaba. De igual forma, las pretéritas estructuras de gobierno consensuadas darían paso a privativas formas de gobierno nuclear, independiente y fundamentado en la existencia de un territorio exclusivo, por lo que y con el tiempo, tales ancianos cónclaves sólo servirían, probablemente, para ser foro de arduas discordias. Incluso su misma disposición, como enclave especialmente apto para el desarrollo de las viejas costumbres depredadoras, no dejó de ser un anacronismo con respecto a las nuevas facetas neolíticas. De alguna manera, el enterramiento ritual de recinto de Gobekli Tepe forma parte de las esequías hacia una forma de vida ya insostenible y sobrepasada.

Pruebas y errores, conjeturas e hipótesis aparte, lo que resulta evidente es que varias comunidades en un ámbito policéntrico, (Abdulsalam 1988), con zonas naturales propicias y en función de poseer todos o una cantidad crítica de incentivos acordes, proyectaron, en la Creciente Fértil, el principio del Neolítico.

Referencias:

El surgimiento de sociedades sedentarias en el Levante meridional del Cercano Oriente ” Hans Georg K. Gebel (2004)

Small game, the younger dryas, and the transition to agriculture in the southern levant ” Natalie D. Munro (2003)

Göbekli Tepe: Santuarios de la Edad de Piedra en la Alta Mesopotamia” Klaus Schmidt (2004)

Imágenes:

Göbekli Tepe: Santuarios de la Edad de Piedra en la Alta Mesopotamia” Klaus Schmidt (2004)

  • Excelente Sr. Lampuzo :alaba:

    El cambio de cazadores-recolectores a ganaderos-agricultores siempre me intereso, especialmente por los cambios en el paisaje y en el regimen de incendios (regimen que volvió a cambiar drasticamente con la industrialización).

  • Disculpas por las tildes que faltan, pero estoy merendando y me las zampe sin miramientos.

  • Como siempre, un resumen excelente.

    Metidos en la especulación y tomando en cuenta lo poco que he podido averiguar sobre el santuario de Göbekli Tepe, también podría ser el resultado de una imposición de régimen, “ahora las cosas se hacen de este modo en mi ciudad y no del modo anterior, allá” esto se me ocurre como consecuencia natural de necesitar mas participantes en la economía neolítica o, como puedo interpretar de tu artículo, una declaración de sumisión a un nuevo régimen más poderoso, ya que no toda conquista tiene que ser necesariamente por las armas.

  • @ infoextrem:

    Gracias infoextrem y no te preocupes por los acentos, yo también me he «templao», ¡Mira que me gusta la palabra..! :-D con las diéresis de Göbekli Tepe.

    Lógico que te preocupes y que tengas interés, eso dice mucho de tí.., en los cambios socio-económicos que influyen en los diferentes habitat que proteges. De todas maneras, ¡Que buenos y antiguos bosques de robles y castaños que tenemos todavía en la zona, paisano.., deben ser la envidia de muchos…

    @ Claudio:

    Gracias Claudio. El problema de las referencias hacia el yacimiento es que las excavaciones están dirigidas por germanos y, o aprendes alemán, o te pierdes las últimas novedades publicadas. Existe alguna información en Google Scholar en inglés de traducciones desde ese idioma, y algo de libre consulta, como habrás podido apreciar en las referencias, en español, gracias a la Boletín de Arqueología de la PUCP.

    Todas , incluso la mía, son conjeturas, porque nadie sabe exactamente porqué se abandonó. De todas formas, y al hilo de los que comentas, existen evidencias de «destrucción humana» en alguno de los recintos que componen el santuario, aunque tampoco se sepa cuales fueron la razones y motivos.

    Saludos a los dos.

  • @ Lampuzo:
    Aquí en Perú tenemos pirámides a montones y algunas de ellas datan del 5600 al 5000 ac. Cuando tiene la oportunidad de estar en contacto con esas estructuras, más allá de los propósitos generales que los estudiosos descubren, siempre queda la pregunta sobre los individuos que las edificaron y sus motivaciones.Y con las disculpas del caso, lo que me lleva a consultarte.

    Aquí existe la ciudadela de Caral la que se supone, o al menos a si me dijo el guía, es la primera ciudad no militar de la historia, pero de lo que he tenido que leer para seguirte el paso, la conclusión sería que la función militar es posterior al surgimiento de las primeras ciudades.

  • @Lampuzo

    Lo que actualmente se conoce como «cambio climático» ¿Existe alguna posibilidad -por remota que sea- de que se trate del comienzo de algún episodio similar al «Joven Dryas», o eso es mucho imaginar?

    *Excelente post, y también tu blog que lo he descubierto últimamente y me gusta muchísimo.

  • @ Olga:

    Disculpa que me meta, pero si bien el clima siempre fluctúa, todas las evidencias apuntan a que estamos ante un fenómeno provocado por el hombre.

  • Todo esto está muy bien pero que explicación tiene que repetidamente las construcciones antiguas son más grandes y mejor elaboradas, no debería ser al revés, se aprendería del ensayo error.
    me parece que aparte de suposiciones la historia está por escribir

  • Creo que el cambio de vida de cazadores-recolectores a agricultores-ganaderos hizo surgir la propiedad privada en contraposición a la casi forzada colectivización de los pocos bienes de las tribus nómadas y eso debió ser un cambio tan grande que marcó la evolución posterior de la estructura social de la humanidad: pudo ser el nacimiento de la política y la religión como instituciones y el comienzo de las primeras guerras.

  • @ Lampuzo:

    (¡aplausos!,¡aplausos!)

    Me acabo de quedar (una vez más) con la boca abierta…

    Saludos.

    El artículo es súmamente interesante y me lo voy a leer más veces, que tiene mucha enjundia.

    Permítame una pregunta Sr. Lampuzo: De las santuarios de Gobekli, sólo he visto las fotos y hay una cosa que me llama poderosamente la atención. En primer lugar la extensión y el tamaño. Son formidables y da la impresión de ser el resultado de una capacidad organizativa muy importante y durante mucho tiempo. Al mismo tiempo se pueden observar tallas en las piedras de una calidad excelente y que demuestran (o eso me parece a mi) un cierto gusto por lo artístico, aunque la representación tenga carácter utilitario.

    Lo que quiero preguntar es que esto no me parece obra de las habilidades necesarias para un grupo de cazadores-recolectores estacionales. A no ser que labrar la piedra y construir organizadamente formasen parte de su bagaje cultural.

    ¿Es posible que se hayan alternado períodos de tiempo en los que se haya avanzado y retrocedido en lo tocante a estas cosas?. Me refiero a hacerse más sedentarios, comenzar a trabajar los materiales y, tener que abandonar el asentamiento y regresar a la caza, hasta que las condiciones son favorables para poder asentarse nuevamente. ¿Podría haberse dado el caso de que alguna modificación seria del clima (causas naturales: por ejemplo un volcán que provoca durante un periodo de tiempo suficiente , malas cosechas en una zona determinada) repentina y pasajera que hubiese alterado el paso de una a otra situación en los grupos humanos?

  • @ Claudio:

    Debo confesarte que no son un gran conocedor de la evolución cultural humana hacia/dentro del continente americano. Dice el refrán que «quien mucho abarca poco aprieta..». Dicho esto, y como he comentado otras veces.., la búsqueda de soluciones ante situaciones similares, por parte del ser humano, suelen desembocar en soluciones aproximadas, por lo que su adopción, mas pronta o tardía, suelen corresponden a motivaciones vitales, aunque no paralelas en el tiempo, semejantes y exclusivamente condicionadas por el momento socio-económico, así como biotípico, donde se desarrollan.

    En referencia a la acepción de un enclave como «militar» o «no militar» queda a expensas de la interpretación de quien la presenta, ya que el término «militar» tiene unas connotaciones de «dedicación exclusiva» o de «casta».

    Dicho esto, el recinto amurallado de Jericó tiene alrededor de 10000 años y no tiene una función de «ciudadela militar». Tampoco sus muros implican la existencia de una «casta militar», si bien es posible que existieran «cofradías de guerreros», ya que los ejércitos profesionales, como tales y en Oriente Próximo, no llegan hasta mediados del III milenio a.c.con las dinastías acadias en Mesopotamia.

    Mas y como ya he apuntado, tengo muchas lagunas en cuanto a la evolución cultural humana en el continente americano, y mas teniendo en cuenta la escasa, en relación a su potencial arqueológico.., información actual en relación. Opino que incluso definir el emplazamiento de Caral como el «mas antiguo complejo urbano», incluso dentro del mismo Perú, debo decir que se me antoja muy espléndido.

    En cuanto a las motivaciones,y perdóname.., me temo que son mas prosaicas que las que uno siente al enfrentarse a éstas excepcionales construcciones y culturas.

    Saludos,

  • @ Olga:

    Hola,

    Definitivamente, y desgraciadamente, la explicación de Claudio se acerca mucho a la realidad actual de nuestro periodo inter-glacial.

  • @Claudio y Lampuzo:

    si bien el clima siempre fluctúa, todas las evidencias apuntan a que estamos ante un fenómeno provocado por el hombre.

    De acuerdo en eso, Claudio y Lampuzo, pero uff: me comí parte del mensaje y me salió un «busgosu».
    Intentaré explicarlo mejor: el episodio climático actual al que quise referirme y comparar con el joven Dryas es el aparente «enfriamiento» del último año, sobre el cual tengo entendido que los climatólogos aun no han llegado a un consenso. ¿A que se debe que estoy pasando bastante fresquito este verano? no recuerdo haber vivido antes otro verano igual. También el invierno fue excesivamente largo, frío y lluvioso. Entonces ¿es este enfriamiento algo casual y puntual, o ya una descarada evidencia del cambio climático? una fluctuación normal del clima, las tres cosas a la vez, o ninguna de las tres?. Si ya de por sí la climatología responde a múltiples factores caóticos e imprevisibles, y a esto hay que añadir los efectos de la acción humana, entiendo que los climatólogos no se atrevan a «mojarse». Personalmente está llamando mucho mi atención este último «enfriamiento», quizá porque durante años interioricé la idea de que el efecto del cambio climático sería un «calentamiento» que aumentaría la temperatura media global, el efecto invernadero etc etc… En fin.. no sé si me expliqué, o me he liado más aun… :-D

  • @ Doc Halliday:

    Doc.., me vas a obligar a empezar a «calar el melón» de la próxima entrada. :-D

    A diferencia de lo que puede suponerse, las culturas de cazadores-recolectores de hace 14000 años, y desde el punto de vista comparativo con las culturas-tránsito hacia el Neolítico e incluso posteriores, tenían un excelente acerbo artístico. No hay que olvidar que a partir del Natufiense Temprano lo que se produce, en definitiva, es una «recesión económica» y ya sabemos, lo vemos hoy en día, lo que eso supone en el ámbito de arte y la inspiración constructiva. -- éste hecho incluso se ve reflejado, comparativamente, entre los recintos mas antiguos y relativamente nuevos de Göbekli Tepe.

    Hay que entender la «no necesidad» de mas argumentos arquitectónicos o similares, por su misma idiosincrasia, de las culturas de cazadores-recolectores. Éste «formato vital» , muy probablemente, no tiene nada que envidiar con su posibilidad intelectual o artística a la hora de acometer cualquier tipo de proyecto monumental, siempre que hubiera sido necesario.

    Saludos,

  • @ Olga:

    Me temo que no tiene nada que ver. Las fluctuaciones en episodios como el actual son cosas normales. La evidencia de un «Cambio Climático», vamos a decir «no natural», se estima en diversos parámetros durante periodos mucho mas amplios de tiempo. La evolución de las temperaturas y sus efectos sobre la corriente termohiálica es uno de ellos, pero existen otros factores, caso del incremento, o no, de la actividad volcánica, las variaciones en la composición de la atmósfera del planeta y otros varios.

    Saludos,

  • @ Carlos:

    Desde mi punto de vista.., así es, y lo venimos arrastrando hasta la actualidad. Tenemos unas estructuras socio-económicas con unas premisas mas antiguas que el comer con los dedos.

    Saludos,

  • excelente articulo.
    este proceso de sedentarismo es facil de comprobar por similitud con pueblos nomadas actuales o ya extintos, como los de algunos de los nativos norteamericanos. de ellos los osage, muskogee, o la nacion creek como ejemplos de nomadas estacionales que al pasar largas temporadas en un mismo asentamiento por la abundancia de alimentos de su territorio formaron pueblos sedentarios desarroyando aspectos artisticos de su cultura, antes de desarroyar la agricultura.
    conociendo esto, las tesis que muestra no son descabelladas y si algo tardias con la cantidad de ejemplos recientes que tenemos. el desarrollar una misma solucion ahora que hace 12000 años a un mismo problema o circustancia es logico.

  • @ Lampuzo:

    Citas ilustres:«Mirale ahí, tirao en el sofá, templao y dormio como un cestu» :-D :-D

    Que buenos y antiguos bosques de robles y castaños que tenemos todavía en la zona, paisano.., deben ser la envidia de muchos…

    Lo son :bueno: , especialmente ejemplares como el Roble del acarreadero (500 años aprox.) o los castaños del temblar, con ejemplares de unos 700 años (que nos ha tocado salvar de las llamas en varias ocasiones).
    Y esto (la especie castanea sativa)me lleva a tu entrada, porque, contrariamente a la creencia común, esta especie no fue introducida en la peninsula por los romanos, sino que se ha datado en fechas que oscilan entre el 8000 y el 6000 AC http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/71249/1/Sobre_la_introduccion_del_Castano%2c_Casta.pdf .
    Sabemos que la castanea sativa proviene del Cáucaso y Asia Menor, zonas que en parte coinciden con el Creciente Fertil.
    Esta relación de fechas y lugares me da para muchas horas de trabajo, estudio y búsqueda de información (que se complementan perfectamente con mi formación continua en Incendios Forestales).
    De nuevo, enhorabuena por la entrada.

  • mescalero dijo:

    este proceso de sedentarismo es facil de comprobar por similitud con pueblos nomadas actuales o ya extintos, como los de algunos de los nativos norteamericanos. de ellos los osage, muskogee, o la nacion creek como ejemplos de nomadas estacionales

    Hola paisano,

    Así es. Éste tipo de comportamientos, a diferencia de los nómadas bedu y el «nomadismo de enclaves» de las tribus semitas, es un nomadismo estacional vinculado a las migraciones de la caza, proboscidios y/o de artiodáctilos según la época, y otros recursos alimentarios.

    Tienes también razón en cuanto a que desde la explicación mas básica y generalista, mis afirmaciones pueden resultar mas o menos evidentes. Mas ten en cuenta que yo generalizo, existiendo gran cantidad de pequeños «matices culturales» que los diferencian, o conexionan, y que suponen años de estudio, siendo fundamentales a la hora de apreciar su evolución, sus conexiones pretéritas con otros pueblos y/o corrientes migratorias,su origen y localización en el tiempo. Ahí es donde está, hoy en día, el verdadero «turrón».

    Saludos y gracias,

    busgosu dijo:

    El sedentarismo es también de cazadores-recolectores porque es independiente de la estructura social, está aparejado a la cuantiá de provisiones que la naturaleza da, en correlación con el equilibrio poblacional y regenerativo del ecosistema, incluido humanos.
    La agricultura y la ganadería dependen de los factores del ecosistema, igualmente que los cazadores-recolectores.
    El sedentarismo de los cazadores-recolectores se mueve con los recursos, no acumula recoge, y el sedentarismo agrario-ganadero mueve los recursos, acumula.

    Totalmente de acuerdo, busgosu.

    Saludos,

    @ infoextrem:

    Primero perdonar el resto por incorporar «off topic turístico», y mas porque yo soy el primero que me pongo muy «pesado» en ese sentido.., pero cuando se habla de la zona se me.. :gusto:

    A ver si consigo, un día, confeccionar una entrada en relación a estos temas. A «bote pronto» y si corroborar, yo diría que el origen de tales bosques, no es romano, por supuesto.., ni tampoco halsttático vettón. Forman parte de «oasis» arbóreos arcaicos, en similitud al Hayedo de Montejo (Madrid), y otros lugares de similar extremo valor ecológico español.

  • @ Lampuzo:
    siento me malinterpretes, estoy asombrado con tus articulos y conocimientos, de los cuales no dejo de aprender y asombrarme al mismo tiempo. al referirme con tardios: es a la tardanza que hemos llegado para descubrir algo a lo que tenemos ejemplos actuales tan claros que obviamos y nos empeñamos en complicar.
    :bueno:

  • @ mescalero:

    No me mal interpretes tu a mí, mescalero, me parece muy acertado tu comentario, :cerveza:. Mas siempre aprovecho para incorporar, o matizar, alguna idea en referencia que me parece interesante.

    ¡Leche.., empiezo a tener el síndrome del «dragón escupe fuego»..! :yono:

    Saludos,

  • Lampuzo dijo:

    @ Olga:

    Me temo que no tiene nada que ver. Las fluctuaciones en episodios como el actual son cosas normales. La evidencia de un “Cambio Climático”, vamos a decir “no natural”, se estima en diversos parámetros durante periodos mucho mas amplios de tiempo. La evolución de las temperaturas y sus efectos sobre la corriente termohiálica es uno de ellos, pero existen otros factores, caso del incremento, o no, de la actividad volcánica, las variaciones en la composición de la atmósfera del planeta y otros varios.

    Así que de enfriamiento nada de nada… Vaya pues yo que estaba encantada con esta «fluctuación» tenía esperanzas de que esta fuera la nueva tendencia: el verano es mucho más llevadero y gasto cero en climatización. Parece que los meteorólogos franceses acertaron un poquito para mi zona, sin embargo patinaron en otras: ¿Habéis visto las máximas de Galicia? eso si que me parece anormal, aunque habría que ver los registros antiguos de temperaturas para interpretar si esto es tan anormal o no tanto. Saludos

  • Olga dijo:

    habría que ver los registros antiguos de temperaturas para interpretar si esto es tan anormal o no tanto

  • Vaya! ya meti la pata.


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