@abeledo:
..dices que la realidad no es cuestión democrática? seguro?.
la realidad es un consenso de orden social, nosotros creamos la realidad, cada ser en el Universo tiene "su" realidad,
así que poco tiene de democrática.
¿calentamiento? sí, forzado.
A ver, parece que este amigo viene, como yo, de las llamadas ciencias blandas, aunque a mi me gusta decir que no son ciencias sino disciplinas, esto no les quita importancia, al revés, nos permite trabajr con los científicos en un plano de igualdad ya que no es que ellos sean mejores científicos que nosotros sino que hacemos cosas distintas.
Esa afirmación viene de una larga tradición que podemos remontar a los idealistas alemanes (Hume, San Bruno) y un poco menos a los empiristas ingleses (más que nada a Berkeley, menos a Locke), esta muchachada de la emergente burguesía europea decía que el mundo no existía fuera de nuestras percepciones, en algunos casos la propuesta era light, en otros radical como en Berkeley y Hume.
Más tarde, podríamos encontrar una afirmación semejante en aquella célebre "ya no hay hechos, solo interpretaciones" del muy romántico Nietzsche y tambien en un corolario de esta, "la verdad es un tipo de error que ha tenido el privilegio de no ser falsada" de Michel Foucault, estas frases deberían entenderse como una crítica al positivismo mucho más que a la idea de una verdad efectiva (o positiva), de hecho, la frase de Nietzsche podría entenderse como un presagio de lo que luego fue la indeterminación de Heisenberg orientada a atacar al pensamiento hegemónico de la época (el positivismo ingenuo de fines de siglo XIX) mientras que la de Foucault viene en pleno auge del posestructuralismo (aparece en la Microfísica del poder) orientada más a una crítica de la visión teleológica de la historia que a la ciencia, de hecho la frase es del artículo "Nietzsche, la genealogía, la historia" donde trabajar sobre diferentes visiones de la historia.
A mediados de los setenta, Berger y Luckman, dos discípulos de Alfred Schultz (quien introdujo la fenomenología Husserliana a la sociología) escriben el libro La construcción social de la realidad en el que no dicen que la realidad es construida por los individuos y el consenso (tal como parece sugerir el amigo edge, ¿será el guitarrista de U2?) sino que estos lo que construyen son los significados que se le dan a los fenómenos que perciben, digamos que, como buenos kantianos, símplemente no se meten con eso del noumeno sino solo con los fanerones (fenómenos), pero nunca dicen que no existe, muy por el contrario, dicen que si existe en la primera parte del libro dedicada a la realidad como cosa objetiva y externa al individuo.
El gran problema radica en cierta tendencia de los pensadores anaquistas o de izquierda no marxista de negar que exista algo así como una realidad objetiva. Pareciera que la izquierda académica, excepto la marxista claro está, ubicara al positivismo como el paradigma de la derecha y tratara de colocarse en las antípodas, surgen así los constructivismos, interpretacionismo o relativismos que malentendiendo la idea fenomenológica de las "realidades mútliples" le dan a esas realidades existencia ontológica, o peor aun, le quitan su existencia ontológica a la realidad objetiva. Entonces se puede llegar a escuchar cosas como la que dijo una estúpida docente de donde yo estudie, que el trabajo infantil no tiene por qué ser malo, porque capaz que el niño lo vive con felicidad y así se siente bien, estupidez soberana a la que apunta esa idea de la realidad como cuestión subjetiva.
Tal vez sea cierto que cada ser en el universo tiene "su" realidad, pero esa realidad es subjetiva y no tiene existencia ontológica (al menos no en los dos primeros umbrales ontológicos de los que hablaba Wittgenstein), más le diría señor edge, esa "realidad subjetiva" es la respuesta simbólica que usted, es decir su experiencia, su horizonte de espectativas y sobretodo sus condicionamientos lingüísticos y semióticos, asume ante los estímulos que la llegan de "la" realidad, estímulos a los que podemos llamar, si así lo desea, fenomenos o fanerones, y esos estimulos pueden ser reales en términos subjetivos, pero son, ya que todo estímulo debe venir de un estimulante (como el porro ), generados por una realidad concreta, objetiva y a fin de cuentas auténticamente REAL que es exterior a usted.
Yo veo aquí dos problemas, el primero es epistemológico y el otro es político.
El problema epistemológico reside en la hipertrofia de la subjetividad, si, todo muy lindo, la realidad nos llega intermediada por fenómenos a los cuales, mediante un proceso hermenéutico, convertimos en signos (si no pregúntele a Charles S. Peirce) a partir de los cuales generamos nuestra propia realidad, pero no se crea que esa realidad es la única, no señor, esa realidad vale para usted y, con ella usted se arma un consenso con su entorno fenomenológico y con sus conocidos, parientes, compatriotas etcétera a la que llama realidad social, una especie de promedio o media o algo así de las realidades individuales.
Pero hay al menos dos realidades más que tiene un nivel de existencia ontológica superior que son las realidades materiales, por un lado está la primer realidad material o realidad física, esta es la realidad de la que hablan nuestros amigos los científicos, negar esta realidad puede llevarlo a pensar que si está muy convencido puede saltar nomás del noveno pido y no hacerse nada, pero recomiendo que no lo intente. Luego tenemos otra realidad material a la que podemos llamar estructural, esta es la realidad de las relaciones y condiciones objetivas en la sociedad, no las relaciones de identidad, legitimidad o incluso de poder simbólico sino las relaciones y condiciones de produccion y vida, osea, hay cosas que son socialmente reales, por ejemplo que gran parte de la población mundial no accede a alimentos o medicamentos de calidad porque estos están en manos de corporaciones oligopólicas o que los inmigrantes ilegales en Estados Unidos trabajan en condiciones de vulnerabilidad real. Negar esta realidad mantiene el estatus quo, es por lo tanto lo mejor que le puede pasar a quienes objetivamente se benefician del actual reparto de los objetos (tierra, alimentos, armas) y símbolos (contratos, leyes, acuerdos internacionales).
Osea, esa negación de una realidad última puede ser o bien una pésima idea si usted vive en el noveno pido o el acto más contraemancipatorio que pueda llevar a cabo un científico.
Perdon que me fui largo y al final me puse muy revoltoso, pero en mi ambiente andan todos con esta boludez del relativismo y me la agarré con este muchacho.
Sobre el tema del foro, es interesante como a veces la gente puede decir estupideces enormes por una buena causa, cuidado con nustros medios que no siempre justifican los fines.
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