La teoría de la super-onda de Paul Laviolette
Paul Laviolette es un científico americano de origen griego graduado con un BA en física por la Universidad de Jhons Hopkins en 1969, MBA (Master en administración de empresas) por la Universidad de Chicago en 1973, y Dr. en filosofía por la Universidad de Portland en 1983. Es autor de siete libros y ha publicado varios artículos científicos en revistas del ramo. Actualmente preside la Starburst Foundation, un instituto de investigaciones científicas multidisciplinar, que por lo que he podido observar se asemeja bastante a starviewer.
Paul Laviolette siempre se ha caracterizado por mantener teorías físicas y astrofísicas poco ortodoxas. Es por ello que en la comunidad científica se le considera un pseudocientífico, decantado hacia el lado oscuro de la venta de libros catastrofistas y mezclar ciencia con teorías místicas.
Quizá su teoría más conocida es la de la super-onda galáctica publicada en 1987 en la que postulaba que tremendos chorros de rayos cósmicos son emitidos periódicamente desde el centro de la galaxia, fluyendo hacia el exterior en línea recta a velocidades cercanas a las de la luz. Los electrones de esta radiación cósmica podrían penetrar sin aminorar su potencia dentro del sistema solar y habrían podido inyectar material intercometario en los planetas. Laviolette sugiere que uno de estos chorros habría atravesado nuestro sistema solar hacia el final de la Edad de Hielo y sería el responsable de los cambios climáticos, e indirectamente precipitar la gran extinción del Pleistoceno. Las cantidades de Berilio 10, anión NO3, Iridio y Níquel encontrados en el hielo viejo extraído en Wisconsin “apoyan” esta teoría. Lo cierto es que este hallazgo también justificaría el impacto de un gran meteorito sobre nuestro planeta, aunque eso vende menos libros.
Paul en posteriores intervenciones, indica que una o dos super-ondas con capacidad para provocar una nueva glaciación están en curso hacia nuestro planeta, y no podemos verlas llegar porque viajan prácticamente a la velocidad de la luz. El centro de nuestra galaxia está a 23.000 años luz de nosotros, así que puede que nos queden miles de años de vida, o solo minutos.
Los lectores asiduos de este blog, recordaréis que Fernando Malkún también es un enganchado al carro del pulso energético proveniente del centro de la galaxia, que marcará el fin del calendario maya el 21 de diciembre de 2012. Como podéis leer en su blog, dice al respecto:
En “El Tiempo del No-Tiempo” el Sol, activado por un pulso de energía emanado desde el centro de la galaxia, impulsa fuertes cambios en la naturaleza que generan todo tipo de Eventos de Destino sobre la Tierra. En este capítulo examinaremos cómo y por qué en estos tiempos una cascada de situaciones han intensificado los terremotos, los tsunamis, los huracanes, las pandemias y los cambios climáticos extremos. Situaciones que no suceden por casualidad, son catalizadores de cambio. Simultáneamente a lo que produce la naturaleza, se amplifica lo negativo que hay en nuestras vidas y aquello que no funciona en nuestra sociedad. Se resalta lo que produce conflicto, terrorismo, guerra, desequilibrio social, insatisfacción religiosa y desorden económico para que nos enfoquemos en corregirlo.
Personalmente dudo de la teoría del chorro de rayos cósmicos de Laviolette. Aunque eso no quiera decir que no estemos expuestos a las emisiones de radiación provenientes del espacio.
El 27 de diciembre de 2004 un estallido de rayos cósmicos de gran magnitud impactó sobre la Tierra. El causante de esta sacudida fue el magnetar (estrella de neutrones) SGR 1806-20. La denominación SGR proviene de la sigla, en inglés, que significa “Repetidoras de Gamma Suaves”. Los números “1806-20″ se refieren a sus coordinadas en el firmamento: 18 horas, 06 minutos ascensión recta, -20 grados de declinación. Su ubicación en el cielo es cercana a la posición del centro galáctico, en la constelación de Sagitario.
Estos objetos son estrellas de neutrones, remanentes muy densos de explosiones supernova. Pueden tener el doble de la masa de nuestro Sol, pero ser tan compactas como para ocupar sólo 20 kilómetros de diámetro. Un centímetro cúbico de una estrella de neutrones tendría una masa de 1014 gramos: 100 millones de toneladas! La gravedad de estos objetos es también inimaginablemente fuerte, cientos de miles de millones de veces en relación a la Tierra.
Lo que ocurrió aquel fatídico día en SGR 1806-20 fue como un temblor estelar que alteró violentamente el campo magnético y causó una erupción de energía.
El estallido que surgió del magnetar -y en sólo 200 milisegundos (una quinta parte de un segundo)- generó tanta energía como la que produce el Sol en un cuarto de millón de años. La energía se movió a la velocidad de la luz desde el objeto, que se encuentra a 50 mil años luz de distancia. Los daños en nuestro planeta fueron mínimos, por suerte, pero no es para tranquilizarse, ya que se debió a la lejanía del objeto. Si la estrella hubiera estado a una décima parte de esa distancia, los efectos habrían sido cien veces mayores. Ninguno de los magnetares conocidos está tan cerca, aunque un par de ellos están a unos 8 mil años luz.
Referencias:
http://www.noticiasdelcosmos.com/2009/12/el-aniversario-de-un-estallido-cosmico.html
http://wapedia.mobi/en/Paul_LaViolette
http://www.springerlink.com/content/n540w1t3561mvw36/
http://www.bibliotecapleyades.net/esp_galacticsuperwave07.htm
http://projectcamelot.org/paul_laviolette.html


echemos carnaza los coyotes
http://www.odiseajung.com/blog -jung-odisea/index.php/2010...
jajajaja Lo que es bueno es tener sentido del humor! ;) La verdad es que...
tormenta solitaria
20 feb, 2010
“Paul Laviolette siempre se ha caracterizado por mantener teorías físicas y astrofísicas poco ortodoxas. Es por ello que en la comunidad científica se le considera un pseudocientífico, decantado hacia el lado oscuro de la venta de libros catastrofistas y mezclar ciencia con teorías místicas.”
Solo un comentario, parece que solo tienen derecho a vender sus ideas los que comulgan con la ortodoxia. No entro en que por supuesto esta mal vender una idea que se sabe falsa, con tal de ganarse un sector de lectores que solo acuden a morbosidad y amarillismo.
Pero hay quien equivocado o no, eso el tiempo lo decide, se cree en posesión de la razón y se ve en el deber de comunicarla aun a riesgo de ser tachado de pseudocientífico o charlatán.
No digo que este sea el caso, solo generalizo para que sea tenido en cuenta, muchos genios en su momento fueron criticados y tratados de locos. Ni por asomo creo que será el caso del señor “de las violetas”.
admin
20 feb, 2010
Estoy de acuerdo contigo tormenta, todo el mundo tiene derecho a vender libros. Pero una persona que mezcla leyendas mitológicas, el zodiaco, algunos conceptos científicos y genera como resultado una teoría científica que predice el apocalipsis y en vez de presentarlo a la comunidad científica se lia a vender libros, no me inspira mucha credibilidad. Si quieres un libro de ficción, mejor uno de Dan Brown. Son más interesantes.
tormenta solitaria
20 feb, 2010
No, si es eso. Que hay quien solo tiene un interés económico, pero quería remarcar el que algunos POCOS creen en lo que venden. Que estén en lo cierto o no, es otra cosa. Pero al menos son honestos.
También espero haber dado a entender que estoy de acuerdo contigo en que este no es el caso.
Carlos
7 mar, 2010
Al Dr. Laviolette no lo conozco demasiado ya que no he leído ninguno de sus escritos. por lo que he podido ver tiene un título legítimo de Doctor en Física, solo he visto un documental que el produjo donde una hermosa señorita con una voz agradablemente femenina habla sobre un acontecimeinto catastrófico que nos puede llegar a suceder debido a un cinturón de rayos gamma o algo parecido, en suma me parece la visión de un catastrofista barato al estilo de History Channel o la BBC. Mmmm… que quieren, yo desconfío porque es muy nombrado en los círculos pseudocientíficos. Cuando tenga más aviso. Saludos.