Oriente Próximo y el Golfo Pérsico: Su relación comercial y cultural con el Egipto pre-dinástico.

Hoy en día,  nadie puede poner en duda que la creación de la escritura no responde a un “hecho feliz”, si no que es consecuencia de unas necesidades que tienen sus premisas en el Neolítico. Exigencia que son fruto de una “revolución socio-económica” y que se fundamentan en aspectos divergentes con respecto a los conceptos de propiedad del anterior periodo Paleolítico, y que propiciarán el incremento de los usos comerciales.

tabla comparativa Oriente Próximo-Egipto

Tabla de correspondencias temporales entre las culturas de Oriente Próximo y Egipto durante el IV milenio a.c. Elaborada por Luc Watrin (Desplegar)

El concepto de propiedad, en su acepción diluida de ajuares personales y otros elementos básicos, es de razón que ya existiera en los grupos de cazadores-recolectores de Paleolítico. También se presupone la existencia de un primario comercio de intercambio de bienes materiales y/o conocimiento, y que de alguna manera podemos definir como bienes “fabricados por” o “conseguidos por la habilidad de” y que eran generalmente ajenos a los aceptados usos comunitarios. Los métodos para conseguir alimentos mediante las primeras prácticas agrícolas o ganaderas, precursoras del Neolítico, y esto es importante, han de considerarse como bienes afectos a esa misma idea. En definitiva, no hay que olvidar que se trata de alimentos “no propiciados” por la Naturaleza, sino y de alguna manera “fabricados” o “conseguidos” por la habilidad de alguien, por lo que serían libres de ser utilizados para el intercambio personal, y posteriormente  para el comunitario, según la costumbre paleolítica.

El auge de lo “propietario”, y de su vector comercial,  muy posiblemente incidió en la obligación, por cuestiones obvias, de llevar algún tipo de  “llevaduría” mas precisa tanto de posesiones como de los intercambios de éstas en su proceso de expansión como hecho social habitual. De ésta guisa y según Önhan Tunca (2004),  podemos en el caso de Oriente Próximo diferenciar dos periodos iniciales: Un primer periodo donde se continuaría con un sistema evolucionado de “cálculos” – Unos rudimentarios cálculos,  su traducción desde el griego es “piedra”, que ya eran utilizados profusamente con anterioridad al Neolítico y que escenificaban un valor numérico. Según la cultura y sus posibilidades, su confección podría variar: Hueso, madera u otro material – y que establece entre el acontecimiento Neolítico y aprox. el año 3.400 a.c. Un segundo que denomina como “periodo de las bolas de arcilla”, como evolución del periodo anterior, y que establece entre el año 3.400 y el 3.300 a.c. aprox., y donde aparecen los primeros “asientos individuales” de esta primigenia contabilidad. Unos “asientos contables” que estarán protegidos en su inviolabilidad al estar recubiertos de una capa de arcilla que posteriormente se procedía a cocer. Éstos  “asientos individuales garantizados”  solían estar acompañados de una “rúbrica propietaria”, los primeros “sellos de estampación”, y de un hecho mucho mas trascendental: Aparecen impresas en su barro cocido las primeras referencias pictográficas relativas a productos agro-pecuarios, así como pequeñas inscripciones certificando el valor numérico de los “cálculos” contenidos en su interior, la primera escritura.

etiquetas egipcias

Etiquetas de vasijas encontradas en la tumba del Rey Escorpión de Nekhen. Cementerio de Abydos (Tumba U-J). 3200 a.c. aprox.

Desde hace tiempo, y de éste hecho puede dar fe mi venerable “Historia Universal” de 1960 (G. Mann y A. Heuss), se tiene la hipótesis que la escritura egipcia tiene sus premisas en Oriente Próximo.  Si bien y dicho esto,  habría que reflexionar si su verdadero origen ésta Mesopotamia o si la grafía logosilábica del periodo de Uruk IV, 3200-3100 a.c., fuera una variante de la ya utilizada en la ciudad Aratta, tal y como recoge la épica del relato sumerio de “Enmerkar y el Señor de Aratta”. – Enmerkar, regente de Kulaba/Uruk, fue un antiguo sacerdote del templo de Aratta y lugar donde la diosa Inanna, “La Gran Vaca”, le concedió el “chupar de su ubre” (adquirir sus conocimientos…). De hecho, la presentación de una escritura propiamente uruquita ante los sacerdotes del templo de la ciudad pérsica fue la principal razón que aportó Enmerkar para que la diosa “concediera” en su traslado al templo del Eanna en Uruk -. Éste hito viene corroborado por la conocida existencia  de una escritura cuneiforme paralela a otro lado de los Montes Zagros y denominada “proto-elamita“.

Independiente de lo anterior, lo que resulta cierto es que las diferencias entre la escritura cuneiforme egipcia y mesopotámica son exiguas, comparadas con otros sistemas, lo que nos dirige a que ambos modos estuvieron relacionados en algún momento de la Historia. De hecho, ambas presentan logogramas no fonéticos, silabogramas fonéticos y clasificadores afonéticos o determinativos, así como una cantidad similar de signos, entre 600-700, que tienen un propósito similar. Su diferencia estriba en que los signos fonéticos egipcios omiten la información relativa a las vocales, representando exclusivamente sílabas, propio de las formas culturales afro-asiáticas,  y de cuyo ejemplo podemos dar la redacciones semíticas. Si bien habría que aclarar que el sistema mesopotámico presentaba vaguedades en éste aspecto, como consecuencia de encontrarse las vocales anexas a los signos silábicos,  lo que implicaba tener que modificar los signos en función de la pronunciación idiomática. Dado lo anterior, habría que considerar si la ausencia de vocales no supondría un avance por parte del sistema egipcio, ante su mayor simplicidad, al eliminar posibles confusiones en las traducciones. (B.B. Powell, 2012).

Etiqueta sumeria

Etiqueta mesopotámica. Periodo Uruk II/III año 3.200 a.c. aprox. Vorderasiatisches Museum, Berlin. Photo by Olaf Tessmer

Del nacimiento de la entidad de Egipto, la primera sensación, podría hacernos pensar que estamos ante el desarrollo de una civilización  de carácter espontáneo y hermético, la certidumbre, a parte de la escritura, sobre una inicial influencia en su desarrollo de culturas afectas al acontecimiento cultural de Oriente Próximo parece fuera de dudas. Ejemplos de tal evidencia vienen dados por la existencia de representaciones de barcos de tipo mesopotámico en un cuchillo ritual egipcio – Encontrado en Gebel-Al-Arak en el Alto Egipto, cerca de Abydos, y correspondiente al periodo pre-dinástico de Naqada IId, 3350-3150 a.c. aprox –, figuraciones de parejas de animales de simbología claramente asiática  con largos cuellos entrelazados en tablas votivas egipcias – Se trata de la “Tabla de Narmer”, periodo pre-dinástico de Naqada III,  3100 a.c. aprox., y proveniente del templo de Horus en Hierakonpolis, Alto Egipto -, así como alfarería, “etiquetas”, marcas de escriba y cilindros-sello de tal influencia – Las etiquetas servían para identificar el contenido de recipientes y embalajes comerciales. Se conocen etiquetas de éste tipo de etiquetas en jarras de vino provenientes de Abydos con escritura logosilábica (G. Dreyer, 1998). Naqada IId – . Si bien,  lo mas significativo y relevante viene reflejado en la misma arquitectura egipcia pre-dinástica: Los omnipresentes diseños de frontales de palacios a similitud de las construcciones mesopotámicas y la análoga distribución interior de mastabas en Naqada y Saqqara a semejanza  de los templos uruquitas – Ejemplo pudiera ser la tumba de la reina Neith-Hotep en Naqada, 3100 a.c. aprox. – . Dicho esto, la pregunta a plantear sería en que momento o momentos y como, y por donde, se estableció ese contacto cultural.

Mastaba distribución

Planta de la mastaba de la rey Qa’a en Umm el-Qa’ab (Abydos). I dinastía , 2900 a.c. aprox. Se observa la distribución a similitud de los templos mesopotámicos.

A la hora de enfrentarnos a tal pregunta, es lógico que se nos planteen las dificultades propias de un mundo socio-culturalmente en constante evolución. Ya no es noticia que la cultura de El-Obeid/Al-Ubaid, sucesora de la cultura de Hassuna-Samarra, se extendió entre los años 5000-3500 a.c. por Mesopotamia y el Golfo Pérsico. También se tiene conocimiento que durante la fase final de Uruk, 3500-3100 a.c., de la extensión por Mesopotamia de la “Cultura de Shushan”. Una cultura con origen en los Montes Zagros y que corresponde tecnológicamente con la generalización del regadío en la cuenca alta-media del Eufrates y Tigris, así como el hecho urbano y templario. Durante éste periodo,  correspondiente a Uruk V-IV,  la regencia de la ciudad de Kulaba se extiende hacia la Alta Mesopotamia – Testimonio de ello nos lo dan los asentamientos uruquitas sirios de Habuba Kabira, Jawa  y Tell-Judeidah -, donde coincide con las culturas levantinas de Gassoul-Beersheva, 3800-3350 a.c. aprox. derivadas, a su vez, de la cultura neolítica de Halaf; si bien fue de corto florecimiento, alrededor de 150 años, al declinar con la llegada de la fase de Djemdet Nasr, 3100-2900 a.c. aprox., y  con ella, propiamente dicho, la cultura sumeria a Mesopotamia. De hecho, aquí habría que apuntan que el periodo de Djemdet-Nasr es el efecto término de un acontecimiento climático, con su consecuente movimiento de poblaciones,  en la meseta iraní y el Golfo Pérsico que proporcionó grandes extensiones de marismas y terreno fértil en la desembocadura del Tigris y Eufrates, mientras que empobreció las zonas cultivables de la vertiente sur-occidental de la meseta iraní.

uruk_templo-blanco_

Planta del “Templo Blanco” de Uruk sobre la plataforma de su ziqqurat. Finales del IV milenio a.c. aprox.

Del periodo de Uruk IV-V, 3500-3100 .ac.,  se tienen pocas evidencias de  útiles mesopotámicos de la época en las costas del Pérsico y las encontradas consisten en fragmentos de vasijas, y que aparentemente condicionan  la exclusiva existencia de actividades comerciales uruquitas  a zonas del suroeste de Irán y  de la Alta Mesopotamia, como ya se ha mencionado. Éstas evidencias no concuerdan con el fluido comercio acaecido durante el periodo de El-Obaid, lo que puede dar lugar a interpretaciones de carácter político-sociales o bien, como nos sugiere Wengrow (2008),  se debieran  a una evolución en las instituciones que controlaban el intercambio de mercaderías desde  un primitivo comercio minorista en manos aldeas y clanes, a una economía de producción y mano de obra centralizada, resultante del auge  urbano y su control por el templo, que enfocaría el comercio hacia su más inmediata periferia. Planteamiento que cambiaría durante el periodo de Djemdet-Nasr  y el Dinástico Arcaico, aconteciéndose un incremento del tráfico marítimo-comercial por el Golfo con enclaves como Dilmun, Magan, Harappa, Meluhha o Lothal, ésta últimas en el litoral  occidental de la India y Pakistán.

Por otro lado, se conoce la importancia del comercio en el Mar Rojo por parte del periodo pre-dinástico egipcio en el IV milenio a.c.. En éste periodo, la importación de productos exóticos de sus costas tuvo un rápido crecimiento (Zarins,1996), siendo en consecuencia, en parte, de determinados avances en la construcción naval.  Así, alrededor del año 3400 a.c. aprox, los barcos que anteriormente se elaboraban con papiro o cañas pasan a ser encuadernados en madera. Circunstancia que se vio acompañada en el año 3100 a.c. aprox. con la incorporación de un mástil y una vela rígida (Fabre, 2005) y si las descripciones de la cerámica de Gerzeh son correctas, con forma cuadrada (Stieglitz 1984; Ward 2006).

Petroglifos-barcos-Wadi-Hammmat

Petroglifos de barcos fabricados en junco en Wadi-Hammamat. Alto Egipto. 4000-3500 a.c.

Apuntado lo anterior, es cierto que las teorías clásicas hablan que la influencia mesopotámica en Egipto tuvo que darse necesariamente por la rutas comerciales terrestre y marítima del Levante Meridional Mediterráneo, mas vamos a intentar demostrar que tal hipótesis no es del todo correcta.

Con anterioridad a la unificación del Alto y Bajo Egipto, la influencia de la cultura de Naqada, y su importante papel, debe ser valorada para nuestro propósito en contraposición a la culturas que florecieron en la zona del Delta del Nilo. Por un lado, el Alto Egipto y Naqada, toma su valor de ser la puerta de encuentro con África, mientras que el Bajo Egipto aparece como el nexo cultural y comercial con Oriente Próximo, haciendo, a su vez. de puente con el Alto Egipto. La expansión de Naqada, en dirección Sur-Norte desde su núcleo en la Gran Catarata, se producirá gradualmente durante el IV milenio a.c. Éste hecho acaecido en varios capítulos, estuvo condicionado por factores medioambientales, y por ende humanos; últimos estos que tienen como fruto una transición demográfica, verificada sobre el incremento del número de enterramientos en el transcurso de Naqada I a III, y que advierte del innegable interés  económico que el Delta y el Bajo Egipto suponían.

No cabe duda que la relación entre el Delta y las culturas levantinas meridionales mediterráneas resulta evidente y puede ser constatada con fidelidad a partir del periodo de Buto, 3900-3800 a.c. Consistente principalmente en la aparición diferencial de un tipo de “clavos decorativos” y utensilios cerámicos al “modo mesopotámico” (Van del Way, 1993) y que ahora se sabe corresponden a motivos y ajuares de tumbas de influencia palestina de finales del Calcolítico de Gassoul IV,  mas exactamente de Nahal Mishmar, 3800-3700 a.c., (S. Bourke, 2000) y posiblemente realizada por mano de obra importada. El segundo contacto entre el Delta y Oriente Próximo corresponde al periodo de Ma’adi, 3800-3600 a.c., donde vuelven a aparecer útiles de influencia Gassoul IV, 3900-3800 a.c., asociada a otros efectos del Bronce I de la Cultura Lachish, 3650 a.c. aprox,. (S. Tutundzic, 1976). Un hecho relevante es que la población de Ma’adi supone el mas antiguo centro metalúrgico del cobre del Delta; un cobre que será importando del área jordana de Wadi-Feinan  (Pernicka and Hauptmann 1989), así como cedro del Libano y piezas de asfalto del Mar Muerto, y que eran intercambiados por cerámica de basalto y otros productos (Amman, 2002).

Gebel- Al-Arak knife

Detalle del anverso del cuchillo encontrado en Gebel-Al-Arak y donde se aprecian barcos de estilo mesopotámico. Alto Egipto. Naqada IId, 3350-3150 a.c. Musee du Louvre

Durante éste periodo, productos de Ma’adi y el Levante Meridional mediterráneo mantuvieron comercio con el Alto Egipto, coincidiendo con Naqada Ic y IIa, 3700-3600 a.c., pero nunca con Uruk. Sólo a partir del colapso del enclave comercial de Ma’adi es cuando, ya en el periodo de Naqada IIb-IIc, 3600-3350 a.c., empieza el Alto Egipto a recibir los primeros útiles de diseño uruquita. Objetos encontrados en el yacimiento de Harageh, Naqada IIb/IIc-d1,  tales como pequeñas vasijas con base redonda y asas tubulares, brazaletes fabricados con conchas que portan un sello de estampación (E. Honoré, 2007), así como otro encontrado en Naga ed-Dêr, imitando una vasija uruquita y fechado en el 3600-3500 a.c.. Si bien habría que apuntar que tanto las piezas cerámicas, denominadas  “Susa B”,  como los sellos de estampación, y ésto es importante, también tienen similitud con útiles, originarios del suroeste de Iran; con lo que sin negar la procedencia (Watrin, 2007), si es de advertir que corresponderían cronológicamente con la influencia shushanida en Uruk durante su Periodo Medio, como ya se ha apuntado con anterioridad.

Por otro lado, el incremento de la “influencia mesopotámica” en el Alto Egipto durante Naqada IId, 3350-3150, no concuerda con el abandono uruquita de sus posiciones en el Levante Mediterráneo. Por el contrario, si sería compatible temporalmente con la existencia  de un nuevo estadio de expansión socio-económica en el Golfo Pérsico y que en Mesopotamia culminaría con el periodo de Djemdet-Nasr. Renovado impulso que es  también paralelo al incremento de las rutas comerciales egipcias  en el Mar Rojo – Y que incluía, en otros, un comercio de obsidiana procedente del sur de Arabia o Etiopia, quedando patente en útiles encontrados en los yacimientos de Qaw el-Kebir, Abydos, Naqada y Hierakonpolis (L Bavay, 2000) – , así como de su tecnología en la construcción naval. Si bien y en contraposición, resulta arriesgado, como dicta D.T. Potts  2012 , sustentar la teoría de una circunvalación pérsica de la península arábiga, basada en los petroglifos encontrados en Wadi-Hammamat o en el cuchillo ceremonial de Gebel-Al-Arak, a la hora de presentar un contacto comercial directo con el Alto Egipto – Éstas figuraciones presentan a barcos de diseño comparable a los encontrados en sellos afectos al periodo de Djemdet-Nasr/Uruk Tardío (Mark, 1997) -; no es menos cierto que la influencia de Oriente Próximo nunca fue realizada de forma directa, ya fuera por el Mediterráneo o por el Mar Rojo, sosteniéndose tal evidencia sobre la personal evolución de la cultura de Naqada en el Alto Egipto.

Una posible solución, al igual que lo fue Siria-Palestina para Egipto en el Mediterráneo, podría ser la evolución socio-económica de los asentamientos humanos en el actual Yemen durante la época, pero eso, ya es otra historia.

Referencias y mas información:

“Shell Middens, Ships and Seeds: Exploring Coastal Subsistence, Maritime Trade and the Dispersal of Domesticates in and Around the Ancient Arabian Peninsula”  Nicole Boivin & Dorian Q. Fuller (2009)

“The Relative Chronology of the Naqada Culture: a view from Buto, Ma’adi Harageh and Gerzeh” Luc Watrin (2007)

“Writing: Theory and History ot the Technology of Civilization”Barry B. Powell (2012)

“Susa and Elam. Archaeological, Philological, Historical and Geographical” K. De Graef y J. Tavernier (2012)

Imágenes:

“The Relative Chronology of the Naqada Culture: a view from Buto, Ma’adi Harageh and Gerzeh” Luc Watrin

domusapientiae.wordpress.com

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nemo.nu

  • @Lampuzo

    Tu pluma no debería estar mucho tiempo quieta, tus artículos siempre son enriquecedores.

  • Gracias, muy buen artículo.

    Gracias, muy buen artículo.

    Parecería que la globalización ha existido siempre, solo delimitada por la eficacia y alcance de las vías de comunicación de la época. La economía y la propiedad son las fuerzas que moldearon el mundo, sin mayores cambios, desde que dejamos el paleolítico y me hace suponer que tal vez, debieron estar presentes, de alguna forma, desde mucho antes.

    Culturas tan emblemáticas como la egipcia deben su perpetuación y relevancia por su capacidad de absorber y cambiar sus costumbres e incluso su mimo tramado social de acuerdo a como se influenciaban por los aspectos más notables de las culturas con las que interactuaban.

  • @ Tobaga:

    Gracias, pero me temo que cada vez se me hace mas difícil sorprenderos.

    @ Claudio:

    Gracias y gran reflexión… Acabas de realizar un inmenso resumen de la motivación humana desde hace 10.000 años.

  • @ Lampuzo:
    Gracias, pero no quise sonar simplista.

    Por lo demás tus aportes en este blog son como un oasis. Ese aroma intelectual, metódico y enterado, aleja hasta el 80% de magufos, o sea, tus artículos son como el “vape” para los zancudos.

    http://www.vape.com/en/prodotti_vape_volanti.html

  • @ Claudio:

    En ningún momento, por favor.., he considerado tu comentario con “simplista”. Al revés.., me ha parecido una acertada síntesis de la realidad.

    No se puede explicar mas claramente la idea y lo brillante es hacerlo con tan pocas palabras.

    Un abrazo,

  • @ busgosu:

    La hipótesis sobre las premisas del concepto social propietario están mencionadas en la entrada.

    Brevemente :-D :

    El Neolítico, desde el punto de vista social, propició aspectos como el sedentarismo y la “vida aldeana”, Una vida aldeana que fomentará la especialización,la organización de los trabajos y la creación de los oficios, es decir: Una estructura social que, de forma inevitable, lleva a desigualdades sociales. Evidentemente, éstas desigualdades, inducidas o no, situaría a los jefes de los asentamientos ante la necesidad de crear un “incentivo” hacia esos nuevos formatos sociales. Según la “Teoría ideológica” de J. Cauvin (1994), está situación se resolvería mediante la adopción de “adaptaciones psicológicas” que se sostendrán sobre “nuevas personificaciones del hecho divino” ante la dominación de las antiguas entidades horizontales de la Naturaleza.

    Así, se recrean nuevos “entidades deíficas” -- caso del yacimiento de la aldea de Ain Ghazal en Jordania, 7250-6000 a.c. donde aparece un culto al dios del ganado -- ó bien mediante la modificación de los antiguos cultos y rituales -- diosas de la fecundidad de carácter agro-pecuario, Tell Halula en Siria, 8700-7400 a.c. -- Reestructuración de creencias que conllevará el reforzamiento de determinadas autoridades de carácter mundano: Los sacerdotes.

    El hecho urbano y templario posterior, representan la culminación, en el IV milenio y en Oriente Próximo, de tal propósito de jefatura. Así, la economía agro-pecuaria estará en manos de los sacerdotes como custodios de los procesos de producción. Unos productos, así como su comercio y distribución, que son propiedad privativa del dios patronal y, por supuesto, también del conocimiento técnico y organizativo imprescindible y que también tendrá un origen divino y que estará recogido en diferentes rituales y liturgias templarias afectas -- léase aquí y por éste tiempo, manuales de oficios especializados ritualizados, caso de médicos, ingenieros,comerciantes etc -- en manos de sacerdotes de diferente rango.

    Otro aspecto social a tener en cuenta, es el incremento de la “conflictividad” entre los grupos humanos.-- hasta el punto que se conocen aldeas amurallas, caso de Jerico, actual Israel, datadas en el 8300 a.c. -- y que en el caso de las ya ciudades-estado mesopotámicas hace conceder cada vez mayor protagonismo a una nueva institución: El Ejército.

    Ejercito que en los primeros momentos no fue un cuerpo permanente, pero que en el caso sumerio se le conoce, como mínimo, una estructura definida ya desde el Periodo Arcáico, 2900 a.c. aprox., dadas las continuas luchas entre ciudades vecinas -- ejemplo documentado son las luchas entre Umma y Lagash por el control de la llanura de Gu’edenna -- y que elevó a determinados líderes guerreros, como consecuencia de la cesión de forma temporal del poder civil en situaciones excepcionales, al status temporal del “lugal” o jefe civil.

    Situación que en algunos casos derivó en la creación de “monarquías militares” como sistema político, y ya con dinastías hereditarias propias -al igual que sucedía con las castas templarias de los sacerdotes de mayor y menor rango-, caso de la ciudades de Uruk, Kish y Lagash.

    Si bien, esta opción no fue generalizada, si es cierto que el jefe de la ciudad , como representante de la divinidad -- “en” sumerio, y que personifica a la perfección las hipótesis anteriormente plasmadas -- fue progresivamente tomando un carácter bicéfalo que se conoce también desde la Epoca Arcaica, pero que siempre estuvo bajo la “tutela de las divinidades” y su ritual organizativo.

    Éste es el inicio del concepto de propiedad privada en Oriente Próximo y, por supuesto, en el mundo occidental.

    Saludos,

  • @ busgosu:

    Ex quo orbis antiqui est, nihil novum sub sole.

    (o algo por el estilo..)

  • Muy buena entrada como todas. En ese tenor de explicar mitos podrías hablar en otro post sobre el origen de los mitos del cristianismo, unos siglos más tarde.

  • @ redhair:
    Mientras tanto, y para pasar el rato… quizá quieras leerte la “Guía a la Biblia” de Isaac Asimov. No dudo de que algunos de los datos de aquella época puedan estar algo fuera de fecha pero me parece un resumen (de 1200 páginas, ojo) bastante interesante de los estudios realizados al respecto.

  • @ redhair:

    Si te resulta interesante alguno de ellos en particular, dímelo, pero después no os quejéis que os “endilgo” demasiadas “entradas bíblicas”

    Por otro lado, y dado que han pasado algunos días.., ¡Señores.., que nadie me ha “tentado” con el tema que si existe una conexión entre las pirámides egipcias y las mesopotámicas..!

    ¡Leche..! Me preocupa tal hecho.. ¿No nos estaremos quedando sin seguidores de las teorías eso-terráqueas y sus correlaciones “inter-piramidales”..? :lloro:

  • @ Lampuzo:
    Quisiera saber si natividad (la concepción ya se que es un mito bien aceptado por los helenos) redención, resurrección, comunión -o teofagia- son conceptos nuevos o reflejo de mitos corrientes aceptados en -y adaptados de- la época. Y sobre el Islam. Quiero que nos armes de argumentos, quiero no solo no creer de manera personal.

  • @ redhair:

    ¡Bien..! Me has facilitado una serie de conceptos muy interesantes, sobre todo la teofagia. Me documento y te/os digo algo.

    Saludos,

  • Si vais a empezar a repartir hostias me apunto :box:

  • ¡Ejem! 1º) El “si no” del segundo renglón de su disertación no se ajusta bien a la frase de la que forma parte, y tendría más sentido un “sino”. 2º) La fotografía que usted pone como ejemplo de mastaba no es de la reina Meruyet-nit (o Merneit) sino del rey Qaa. 3º) Los compartimentos más externos que se aprecian en su perímetro eran tumbas -cerradas por sus cuatro lados-de los servidores del rey, donde se les enterraba cuando éste moría, y por tanto, relacionar cualquier semejanza con los compartimentos -abiertos- de un templo mesopotámico es forzada. Además, estas tumbas estaban enterradas, y no tenían entrantes y salientes como sí las tendrían las mastabas reales posteriores.

  • @ Josmi:

    Primero, la fé de erratas:

    La mastaba de la foto corresponde al rey Qa’a de la I dinastía, 2900 a.c. aprox. , pero como ejemplo de diseño mesopotámico da igual una que otra.

    Rectificado, gracias.

    Los compartimentos más externos que se aprecian en su perímetro eran tumbas -cerradas por sus cuatro lados-de los servidores del rey, donde se les enterraba cuando éste moría

    Cierto. Esto era debido a que el “alma” o “ka” , con excepción del faraón, no formaba parte en vida del individuo si no que era entregada por Osiris tras su Juicio Divino. Una creencia que se extendió desde la I dinastía hasta la XVIII, de tal manera que la única manera que un egipcio tenía para adquirir el “ka” era acompañar al rey-dios en su “viaje” hacia la “Verdadera Vida” y así servirle en la “Vida Plena” junto a Osiris, como lo hizo en la “Pseudo-Vida” terrenal.

    y por tanto, relacionar cualquier semejanza con los compartimentos -abiertos- de un templo mesopotámico es forzada

    No, caballero. Y no es que yo lo diga, lo dice cualquier publicación generalista, posterior a 1960, sobre la influencia del Oriente Próximo en el periodo de Naqada de los departamentos afectos a las universidades de Oxford, de Cambridge, de Chicago, de El Cairo, y así, un largo etcétera.

    Además, estas tumbas estaban enterradas, y no tenían entrantes y salientes como sí las tendrían las mastabas reales posteriores.

    Si.., ¿Y..? ¿Que tiene que ver eso con que las primeras mastabas de las dinastía 0/I, enterradas por supuesto, tuvieran influencias tanto en su diseño, columnas falsas decoradas con “clavos”, como en sus materiales, ladrillos, con los templos uruquitas..? Ya en el Bajo Egipto, como he comentado en el texto, las tumbas, tanto en su diseño como en su materiales, tenían influencias levantinas.

    Existe una evolución desde las mastabas enterradas a las mastabas con construcción al “aire libre”. Primero fueron “truncadas”, caso de la reina Neith-Hotep y los cementerios de Saqqara y Naqada y luego se edificaron a modo de la del faraón Djoser o como en el Bajo Egipto -- si bien estas últimas fueron debidas a la existencia humedad -- ¿Y sabes porque..? Por que lo egipcios se dieron cuenta que, a diferencia de los mesopotámicos, ellos disponían de una piedra que facilitaba su levantamiento y se prescindía de la continúa restauración, como sucedía en el caso de los ziqqurat.

    La diferencia “piramidal” estriba en dos hechos diferenciales: primero, que la religión egipcia no es la mesopotámica, dado que en la primera, la exigencia de un “organizador” derivó en las prebendas de un faraón, un humano consagrado, al que se debía de conservar incorrupto para estar al lado de su padre Osiris, mientras que lo que se “guardaba” en los templos mesopotámicos era una representación del dios patronal. Segundo, que por azar, los egipcios tenían la experiencia de como el desierto “conservaba” los cadáveres, pero también sabían lo que significaba mantenerlos demasiado tiempo expuestos a él. De ahí, que las pirámides egipcias sean tumbas cerradas y los templos mesopotámicos, en lo alto del ziqqurat abiertos, aunque ambas sean la residencia final de un dios.

    Añadir que al ser el faraón un “dios-viviente” tenía su residencia en el palacio, con las necesidades y obligaciones de un ser humano, mientras que en el caso mesopotámico éstas se realizaban en el templo porque los representantes del dios, y organizadores, vivían allí. De ahí, como conclusión, que la administración egipcia éste en el palacio del faraón y la mesopotámica en el templo.

    Otra cosa, si en cuanto “abiertas” o “cerradas” te refieres a los nichos laterales de los templos uruquitas, decirte que los nichos o cámaras de su “giparu” se empleaban para almacenar las “posesiones” del dios. En el caso egipcio ¿Que eran los servidores/as del faraón sino “posesiones” del “dios-vivo”, que disfrutaría tras la muerte y que había que conservar..?


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