Teléfonos y cáncer: fractalmente falso.

En internet, y especialmente en las redes sociales, hay mucha porquería. A veces estas imágenes virales que hacen rondas por nuestros contactos hablan con verdad, otras, como una tal oración del ciego, son más bien dudosas. Indefectiblemente no van a tener una fuente que uno pueda verificar. En la cultura del facebook no hay tiempo para investigar siquiera un poco y el modus operandi pareciera ser “mirar, creer, compartir” (no necesariamente en ese orden).

Hace unos días llegó a la página de Facebook del Círculo Escéptico Argentino una imagen que no sólo carecía de fuente y contenía falsedades, sino que era una de esas cosas que directamente son fractalmente falsas. Es decir, que son falsas a cualquier nivel de análisis.

fractal de desinformación
(click para agrandar)

No sólo es falso el tono general de la infografía, sino que es falsa cada afirmación que uno puede leer. Primero voy a empezar con lo poco que es verdad.

Verdadero.

  • El glioma sí es un “tumor que nace en las células neuronales llamadas glías” y sus síntomas “dependen de la parte del cerebro afectada” pero “pueden incluir dolores de cabeza, náuseas y vómito”. Eso es cierto, porque fue copiado casi textual de Wikipedia. d
  • El Neuroma acústico también es un “Tumor de crecimiento lento que…” pero, habrán adivinado, esto también fue copiado de la primera página que apareció al googlear “Neuroma Acústico”.
  • Finalmente, las recomendaciones al usar un celular son razonables si aplicamos el principio de precaución.

Falso.

De arriba hacia abajo tenemos:

  • La OMS no clasifica a la radiación emitida por los celulares como “carcinogénica para los humanos”. Ésta se encuentra en el grupo 2B que es descripto como “posiblemente carcinogénicos para los humanos”. Esto no es una cuestión semántica ya que “carcinogénico para los humanos” es la descripción del grupo 1.
    En el preámbulo a la clasificación de la International Agency for the Research on Cancer (IARC) explica que el grupo 2B involucra agentes para los cuales no hay suficiente evidencia para decir que son carcinogénicos pero sí hay datos relevantes que hacen levantar sospecha. Algunos miembros notables de este grupo son el café, la carpintería, y los vegetales en salmuera, además de otros 269 agentes que pueden consultar en este link.

Tan cancerígenos como los celulares.

  • Los grosores del cráneo son erróneos. El grosor promedio del cráneo de un adulto es entre 6 y 7 mm. En la zona más cercana a la antena de celular el grosor adulto ni se acerca a los 2 mm expuestos en la inforgrafía.

espesor
Adaptado de Adeloye et. al. 1975

  • Cabe preguntarse de dónde sacaron los datos para la tasa de absorción. Todos los teléfonos que cumplen con los estándares de la FDA (y cualquier marca que quiera vender en EE.UU. va a tener que hacerlo) tienen que pasar por pruebas para determinar su Tasa de Absorción Específica (SAR, por sus siglas en inglés). Se realiza con un maniquí especial y se mide el SAR en varios lugares y varias posiciones con el teléfono operando a su mayor potencia. El SAR máximo de todas estas mediciones no puede superar 1,6 W/kg, muy por debajo de los 2.93 a 4,49 W/kg.
    Pueden consultar el SAR de su teléfono leyendo su manual de usuario (RTFM) o pueden buscarlo en internet. El mío tiene 0.96 W/kg en la cabeza y 1.11 W/kg en el cuerpo.

Engañoso.

Finalmente, además de tener falsedades, hay una serie de medias-verdades:

  • El neuroma acústico no es canceroso. Si bien no lo dice expresamente, está dicho implícitamente. En la misma página de donde probablemente hayan sacado la descripción y los síntomas puede leerse claramente “Un neuroma acústico no es canceroso”.
  • El grado de penetración es algo raro. ¿De dónde salen esas imágenes? No lo sé, pero es engañoso porque es irrelevante. La profundidad de penetración se define como la profundidad a la que el campo electromagnético se reduce en un 37% (1/e). Es un dato irrelevante si no se conoce la intensidad original; un campo electromagnético bien podría atravesar todo nuestro cerebro pero si su intensidad es muy débil, no significaría nada.

Conclusión.

No es la intención de este post resumir el estado de la evidencia sobre la relación entre los teléfonos celulares y el cáncer. Según una revisión sistemática reciente, no hay correlación entre el uso de celulares y el cáncer, pero estoy seguro que cada uno tendrá su estudio preferido que usa para convencerse de lo que quiere creer.

No. La motivación, además del placer ególatra de notar cuán equivocado está el resto del mundo, es mostrar cuán desinformados podemos estar. En una sola imagen no sólo uno se queda con impresiones falsas sobre la relación entre cáncer y celulares, sino que se queda con un montón de ideas puntuales que también son falsas.

Desde cuál es la posición de la OMS sobre el tema hasta el grosor del cráneo humano, este gish gallop condensado nos hace más ignorantes de lo que éramos antes de leerlo.

Sé que para los lectores de este blog no es nada controversial decir que tienen que investigar profundamente lo que leen por internet, pero también hay que ser conscientes de los propios puntos ciegos. Preguntarse si uno “mira, cree y comparte” noticias políticas, acusaciones hacia chantas New Age, supuestas estadísticas que encajan con la propia ideología, etc… Van a ver que la cantidad de cosas que comparten va a disminuir considerablemente.

  • El avance tecnológico puede volverse contra su creador de maneras insospechadas. Lejos de ser una mera invención del imaginario popular –alimento de películas de ciencia ficción, de la literatura, y de la filosofía-, estudios científicos han señalado recientemente que ciertos adelantos técnicos de la “era de las comunicaciones” tienen efectos nocivos para la salud. Se trata de una energía invisible presente en casi todo lo que hoy es considerado esencial para vivir, como la luz, la electricidad, la TV, el microondas, y el wifi. Es la radiación electromagnética (REM) o “electrosmog”.

    El ingeniero civil sanitario, Francisco Cobos, miembro de la Comisión de Energía del Centro Argentino de Ingenieros (CAI), estudio sobre el tema los últimos 20 años de su vida. Explicó a Infobae.com que este tipo particular de contaminación se divide en dos tipos de niveles de energías: las ondas ionizantes, que producen una “destrucción cuasi instantánea” del tejido celular humano (rayos X, rayos gamma, etc.), y las ondas no ionizantes, que producen una degradación a mediano plazo. Son estas últimas las que merecen una especial atención.

    Entre las ondas no ionizantes, Cobos asegura en su libro “Radiation Shields” (Ed. Southern Colors, 2012, ver recuadro) que “las radiaciones que hasta el momento se reconocen como más perjudiciales son: por un lado, las emitidas por los tendidos eléctricos de alta tensión y sus estaciones transformadoras, y por otro, las derivadas de la telefonía móvil, generadas por los móviles como las procedentes de sus antenas”.

    Frente a esta irradiación, ¿cómo reaccionan nuestros cuerpos? “La célula humana es como una alcancía que va recibiendo radiación como si fuera dinero. Un día en la playa son dos pesos, una radiografía cuatrocientos pesos, una llamada por celular veinte centavos. Cuando la célula se divide en la mitosis – proceso por el cual las células se multiplican- se va con la suma final anterior y sigue contando. Finalmente, la alcancía se llena y puede liberarse un oncogén –mutación genética- que puede derivar en una leucemia infantil, o un cáncer de mama, o puede no ocurrir nada”, explicó Cobos.

    Alerta REM

    El daño que pueden provocar los campos magnéticos no son automáticos. Depende del tiempo de exposición del organismo a las ondas y cómo termina respondiendo el sistema inmunológico. Según Cobos, diagnosticar cómo las ondas no ionizantes dañan a nuestros cuerpos ha sido un tema “controversial” en la investigación científica. Sin embargo, si puede asegurar que, “junto al tabaquismo”, la radiación electromagnética “da origen a la activación de oncogenes” que pueden derivar en mutaciones cancerígenas.

    “Se considera que los niños que viven en ambientes con más de 0,4 microteslas – unidad de medición del flujo magnético- pueden contraer leucemia infantil. Países como Australia, Alemania, Cuba, Rusia, Estados Unidos, y Chile coinciden en este punto y hay mucha investigación disponible. En Argentina se considera que 50 microteslas es normal, 125 veces más de lo estudiado por los científicos de todo el mundo”, afirmó el ingeniero.

    “En Estados Unidos se utilizan 50 microteslas para generar rápidamente tumores a las ratas. El tema está estudiado, menos de 0,4 mT en el tiempo no da problema. Más de 0,4, la alcancía se llena muy rápido”, sentenció.

    Viviendas y tecnologías riesgosas

    Cobos destacó algunos factores de riesgo que potencian el efecto nocivo de la REM. Entre ellos, señaló a los edificios con estructuras metálicas sin puesta a tierra, ya que “no pueden descargar los campos (electromagneticos) que le inducen otros campos al atravesarla”.

    “La gente que vive adentro de una estructura de hormigón armado, vive dentro de una antena que concentra ondas electromagnéticas y las irradia a sus pobres habitantes. Habría que estudiar el aumento de los tumores cerebrales en la era del hormigón. Todos los constructores del mundo se desviven por construir la estructura más alta, sin darse cuenta de que a mayor altura, mayor peligro”, señaló el especialista.

    También alertó sobre “los consultorios médicos que sacan radiografías, los resonadores magnéticos, la cercanía de las viviendas a líneas de alta tensión o plantas transformadoras”.

    Con respecto a los dispositivos electrónicos que usamos diariamente, Cobos aconsejó “verificar la puesta a tierra de todos los equipos”. Pero además indicó otros usos más específicos. Si bien aseguró que “las nuevas tecnologías son cada vez más seguras”, apuntó que “todas requieren una precaución mínima” de uso. “Por ejemplo, no poner el celular adherido al cuerpo en el bolsillo del corazón, no abrir la tapa del CPU de la computadora, poner la antena de televisión satelital lo más lejos de la cabeza donde dormimos, el lado de la botonera de un microondas contra la pared”, comentó el miembro del CAI.

    Ahora bien, subrayó prestar especial atención a los artefactos de iluminación. Sugirió no usar “bombitas de bajo consumo que no sean transparentes (blancas espiraladas donde no se vea el filamento)”. En caso de consumirlas, “no ponerlas a menos de un metro de la cabeza”, y las que formen tres lámparas de bajo consumo espiraladas, “ponerlas a tres metros mínimo” de la parte superior del cuerpo.

    “Considero que es más nociva la iluminación con lámparas de bajo consumo fluorescente. La luz que emite el mercurio activado que las compone es invisible y ultravioleta. Y la radiación ultravioleta es destructiva. Estas lámparas tienen la misma frecuencia que el Wi Fi y lo interfieren proporcionalmente a la cantidad que haya en la casa. No usar estas lámparas en veladores”, sugirió el ingeniero.

    “Los más vulnerables son las mujeres y sus hijos”

    La población con mas chanches de ser afectada seriamente es aquella que permanentemente se ve expuesta a la REM amplificada en edificios standard de hormigón armado (con una altura en los ambientes de 2,40m). Para Cobos, estos grupos de riesgo son las “amas de casas sedentarias” y los “niños chicos”. Si tienen antecedentes de familiares con cáncer, la vulnerabilidad aumenta.

    “El bebe recibe una dosis inversamente proporcional al peso de la madre en el mismo campo, como una mordedura de víbora. Si la mamá pesa 60 kg y el chico 5 ante un mismo campo recibe doce veces más radiación en su sangre, la que finalmente enferma pudiendo dar lugar a una leucemia infantil”, explicó.

    Futuro

    ¿Cómo podrían absorberse los efectos perjudiciales de los de los campos electromagnéticos? En la opinión del miembro del CAI, la investigación aplicada debe avanzar hacia estructuras que incorporen desde el diseño la mitigación de la radiación, y la incoporación de elementos como el hidrógeno y el cuarzo, útiles en la descarga de este tipo de energías.

    “Los japoneses conocen las bondades de este mineral –cuarzo- desde el origen de su civilización. En cualquier jardín o centro de hogar se puede encontrar un sector con piedritas blancas. El sentido de dichas piedras va mucho más allá de lo decorativo, y tiene que ver con las propiedades físicas, que los occidentales no parecen entender o abarcar. El cuarzo funcionaría como una esponja de ondas electromagnéticas, que absorbe las de alta frecuencia y libera radiación en una frecuencia mucho más baja”, anticipó Cobos en su libro.

    *fuente consultada: http://www.infobae.com/notas/670685-Que-efectos-colaterales-puede-causar-la-electricidad-a-nuestra-salud.html

  • Muchos de los aparatos eléctricos que usamos generan radiación electromagnética. Infobae.com consultó acerca de cuáles son los riesgos que puede producir esta energía invisible en nuestros cuerpos

    El avance tecnológico puede volverse contra su creador de maneras insospechadas. Lejos de ser una mero invención del imaginario popular –alimento de películas de ciencia ficción, de la literatura, y de la filosofía-, estudios científicos han señalado recientemente que ciertos adelantos técnicos de la “era de las comunicaciones” tienen efectos nocivos para la salud. Se trata de una energía invisible presente en casi todo lo que hoy es considerado esencial para vivir, como la luz, la electricidad, la TV, el microondas, y el wifi. Es la radiación electromagnética (REM) o “electrosmog”.

    El ingeniero civil sanitario, Francisco Cobos, miembro de la Comisión de Energía del Centro Argentino de Ingenieros (CAI), estudio sobre el tema los últimos 20 años de su vida. Explicó a Infobae.com que este tipo particular de contaminación se divide en dos tipos de niveles de energías: las ondas ionizantes, que producen una “destrucción cuasi instantánea” del tejido celular humano (rayos X, rayos gamma, etc.), y las ondas no ionizantes, que producen una degradación a mediano plazo. Son estas últimas las que merecen una especial atención.

    Entre las ondas no ionizantes, Cobos asegura en su libro “Radiation Shields” -- una investigación dedicada a la exploración de la REM y a como mitigar sus efectos- que “las radiaciones que hasta el momento se reconocen como más perjudiciales son: por un lado, las emitidas por los tendidos eléctricos de alta tensión y sus estaciones transformadoras, y por otro, las derivadas de la telefonía móvil, tanto las emitidas por los móviles como las procedentes de sus antenas”.

    Frente a este tipo de energías, ¿cómo reacciona el cuerpo? “La célula humana es como una alcancía que va recibiendo radiación como si fuera dinero. Un día en la playa son dos pesos, una radiografía cuatrocientos pesos, una llamada por celular veinte centavos. Cuando la célula se divide en la mitosis – proceso por el cual las células se multiplican- se va con la suma final anterior y sigue contando. Finalmente, la alcancía se llena y puede liberarse un oncogén –mutación genética- que puede derivar en una leucemia infantil, o un cáncer de mama, o puede no ocurrir nada”, explicó.

    Alerta cáncer

    El daño que puede provocar la REM no es automático. Depende de cuánto se expone el organismo a las ondas y cómo termina respondiendo el sistema inmunológico. Según Cobos, diagnosticar cómo las ondas no ionizantes dañan a nuestros cuerpos ha sido un tema “controversial” en la investigación científica. Sin embargo, asegura que, “junto al tabaquismo”, la radiación electromagnética “da origen a la activación de oncogenes” que pueden derivar en cáncer.

    “Se considera que los niños que viven en ambientes con más de 0,4 microteslas – unidad de medición del flujo magnético- pueden contraer leucemia infantil. Países como Australia, Alemania, Cuba, Rusia, Estados Unidos, y Chile coinciden en este punto y hay mucha investigación disponible. En Argentina se considera que 50 microteslas es normal, 125 veces más de lo estudiado por los científicos de todo el mundo”, afirmó.

    “En Estados Unidos se utilizan 50 microteslas para generar rápidamente tumores a las ratas. El tema está estudiado, menos de 0,4 mT en el tiempo no da problema. Más de 0,4, la alcancía se llena muy rápido”, sentenció.

    Viviendas y tecnologías riesgosas

    Cobos destacó algunos factores de riesgo que potencian el efecto nocivo de la REM. Entre ellos, señaló a los edificios con estructuras metálicas sin puesta a tierra, ya que “no pueden descargar los campos (electromagneticos) que le inducen otros campos al atravesarla”.

    “La gente que vive adentro de una estructura de hormigón armado, vive dentro de una antena que concentra ondas electromagnéticas y las irradia a sus pobres habitantes. Habría que estudiar el aumento de los tumores cerebrales en la era del hormigón. Todos los constructores del mundo se desviven por construir la estructura más alta del mundo, sin darse cuenta de que a mayor altura, mayor peligro”, señaló el especialista.

    También alertó sobre “los consultorios médicos que sacan radiografías, los resonadores magnéticos, la cercanía de las viviendas a líneas de alta tensión o plantas transformadoras”.

    Con respecto a los dispositivos electrónicos que usamos diariamente, aconsejó “verificar la puesta a tierra de todos los equipos”. Pero además indicó otros usos más específicos. Si bien aseguró que “las nuevas tecnologías son cada vez más seguras”, apuntó que “todas requieren una precaución mínima” de uso. “Por ejemplo, no poner el celular adherido al cuerpo en el bolsillo del corazón, no abrir la tapa del CPU de la computadora, poner la antena de televisión satelital lo más lejos de la cabeza donde dormimos, el lado de la botonera de un microondas contra la pared”, comentó el miembro del CAI.

    Ahora bien, subrayó prestar especial atención a los artefactos de iluminación. Sugirió no usar “bombitas de bajo consumo que no sean transparentes (blancas espiraladas donde no se vea el filamento)”. En caso de consumirlas, “no ponerlas a menos de un metro de la cabeza”, y las que formen tres lámparas de bajo consumo espiraladas, “ponerlas a tres metros mínimo” de la parte superior del cuerpo.

    “Considero que es más nociva la iluminación con lámparas de bajo consumo fluorescente. La luz que emite el mercurio activado que las compone es invisible y ultravioleta. Y la radiación ultravioleta es destructiva. Estas lámparas tienen la misma frecuencia que el Wi Fi y lo interfieren proporcionalmente a la cantidad que haya en la casa. No usar estas lámparas en veladores”, aconsejó el ingeniero Cobos.

    “Los más vulnerables son las mujeres y sus hijos”

    La relación de vulnerabilidad depende de cuáles son los grupos que están mas tiempo expuestos a la radiación. La población con mas chanches de ser afectada es aquella que permanentemente es pasible de recibir la REM amplificada por los edificios standard de hormigón armado (altura ambientes=2,40). Para Cobos, estos grupos de riesgo son las “amas de casas sedentarias” y los “niños chicos”, ya que reciben una dosis constante de contaminación energética.

    “El bebe recibe una dosis inversamente proporcional al peso de la madre en el mismo campo, como una mordedura de víbora. Si la mamá pesa 60 kg y el chico 5 ante un mismo campo recibe doce veces más radiación en su sangre, la que finalmente enferma pudiendo dar lugar a una leucemia infantil”, explicó.

    Futuro

    ¿Cómo podrían absorberse los efectos perjudiciales de los de los campos electromagnéticos? En la opinión del miembro del CAI, la investigación aplicada debe avanzar hacia estructuras que incorporen desde el diseño la mitigación de la radiación, y la incoporación de elementos como el hidrógeno y el cuarzo, útiles en la descarga de este tipo de energías.

    “Los japoneses conocen las bondades de este mineral –cuarzo- desde el origen de su civilización. En cualquier jardín o centro de hogar se puede encontrar un sector con piedritas blancas. El sentido de dichas piedras va mucho más allá de lo decorativo, y tiene que ver con las propiedades físicas, que los occidentales no parecen entender o abarcar. El cuarzo funcionaría como una esponja de ondas electromagnéticas, que absorbe las de alta frecuencia y libera radiación en una frecuencia mucho más baja”, anticipó Cobos en su libro.

    Fuente : http://www.infobae.com/notas/670685-Que-efectos-colaterales-puede-causar-la-electricidad-a-nuestra-salud.html

  • @ javier:
    Un copia-pega no es una consulta, y una entrevista sin apenas datos no es una referencia, pero bueno.
    Un Ingeniero civil sanitario no es un especialista ni en electromagnetismo ni en sanidad, sino en sistemas como el alcantarillado y en impacto medioambiental. Habrá estudiado durante 20 años el asunto, pero su titulación no es relevante.
    Decir que las ondas no ionizantes producen una degradación a largo plazo es demasiado genérico: no especifica cuáles son, para empezar. Además, no importa realmente la longitud de onda sino su energía. Cuanto mayor es la longitud de onda, menor es su energía, a igual amplitud. Por eso las longitudes de onda ionizantes son más cortas que las no ionizantes, porque tienen más energía.
    Las estructuras metálicas que menciona tienen que tener unas dimensiones muy concretas para poder actuar como antenas (si mal, no se puede actuar eficazmente de antena cuando la longitud de onda es inferior a la mitad de la longitud de la antena -de ahí que las antenas más eficaces tengan justo la mitad de la longitud de la onda que se intenta recibir y que sean extensibles las de las radios con AM y onda corta-) y una malla relativamente estrecha si quieren actuar de espejos (véase las jaulas de Faraday, que protegen de las longitudes de onda superiores al tamaño de los agujeros de la malla).
    El aumento de los tumores cerebrales en la época del hormigón… ¿y por qué no el de todos los tumores? ¿Es que el cerebro tiene más probabilidades de sufrir tumores que otras partes del cuerpo? ¿Tiene menos? Y, sobre todo, cuando el hormigón armado tiene más de cien años de antigüedad, ¿qué hay que comparar? La radioemisión a gran escala empezó después del hormigón armado, no antes. Y lo de que a mayor altura, mayor peligro… de matarse si cae uno por la ventana. Precisamente, si lo que nos preocupan son las emisiones radioeléctricas humanas, cuanto más arriba estemos mejor: por la disminución cuadrática (amén de la atenuación del aire) del campo electromagnético en función de la distancia, estar más arriba significa que llega menos energía.
    Sobre los niños que viven en ambientes de más de 0,4 microteslas: el campo mágnético de la Tierra son 0,05 militeslas (50 microteslas). Por cierto, el estudio al que se refiere con ese flujo magnético parece hablar de microteslas y además comenta que son circunstancias muy poco habituales, y que no hay tampoco una correlación marcada. De ahí a lo que dice este señor ingeniero (va sin retintín) hay mucho trecho.
    Lo del móvil/celular separado del corazón me parece un malentendido relacionado con los primeros marcapasos, que sí eran muy sensibles a este tipo de frecuencias.
    No abrir el ordenador… esto es de traca. El ordenador no emite apenas electromagnetismo porque está “cubierto” de tierras y porque las frecuencias en las que trabaja no son adecuadas para usar las pistas de los circuitos como antenas, en general. Pero no es mala idea: mejora la circulación de aire del equipo.
    Las antenas de satélite son receptores, no emisores, para empezar: la radiación electromagnética que reúnen ya está ahí. Por si fuera poco, son parabólicas, así que reúnen la señal en un punto (donde está el verdadero receptor) y de ahí se dispersa. Como mucho, con no tener la parabólica enfocada directamente al interior de la casa (normal por otro lado porque las frecuencias de emisión de satélite no acostumbran a pasar fácilmente las paredes) se tiene el problema resuelto.
    Sobre las bombillas de bajo consumo… cada vez tengo más claro que este tío no tiene mucha idea de lo que habla. Las fluorescentes usan mercurio para emitir en ultravioleta y excitar el fósforo de la cubierta de la bombilla, así que o son opacas o no funcionan. Y, desde luego, no es lo mismo la frecuencia de los rayos ultravioleta (que empieza en los cientos de terahercios) que la de la Wifi (que se queda en los gigahercios escasos).
    Pero vamos a lo que no cuadra ya ni con la matemática básica: las comparaciones entre madres de 60 kilos y niños de 5. No, no reciben 12 veces la irradiación, porque al pesar 12 veces menos tienen, aproximadamente, un volumen 12 veces inferior (cosas de la densidad del cuerpo, tan cercana a la del agua) y una superficie aproximadamente 5 veces menor: si la proporción en peso/volumen es 12, la proporción en radio -sí, suponemos vacas esféricas- es su raíz cúbica, y la proporción en área es el cuadrado del radio. Así que, para empezar, el niño recibe cinco veces menos radiación (suponiendo que ambos reciben radiación igualmente por todas partes), en un volumen 12 veces menor. Vamos, que recibe algo más del doble de radiación por unidad de volumen. Si un ingeniero no se molesta en realizar estos cálculos, tengo que sospechar que no está pensando mucho lo que dice.
    Y cuando entramos en el uso del hidrógeno y del cuarzo para mitigar estos efectos ya pasamos a otra dimensión. ¿En qué cabeza cabe que un trozo de cuarzo situado a varios metros -por cierto, las rocas japonesas no suelen ser de cuarzo pero pueden llevarlo incrustado si son graníticas- interfiera con la radiación que no pase exclusivamente a través de él? Esto es una fantasmada como la de los cactus contra radiaciones electromagnéticas.

  • @ javier:

    Los efectos de las radiaciones electromagnéticas sobre los tejidos corporales se conocen hace más de un siglo (si, antes de los móviles y la tele). Si se da cuenta solo le están vendiendo cuarzo: ¡ponga una piedrecita de cuarzo en su casa y canalice todas la peligrosísimas ondas cancerígenas que le rodean!…primero se fomenta el miedo a la radiación y luego te hablan de escudos anti-radiación. De libro.

  • @ Tru:
    Es mejor usar ‘tornillos’ de Crinoideas para hacerse una caja de Faraday en forma de casco. Te lo pones en la cabeza y ya no tendrás que temer a la radiación del móvil y el ruido exterior.
    :-D

  • @ jfce:

    No crea que no lo había pensado, pero el estado alterado de la materia que pueden alcanzar los empastes en un confinamiento magnético me echan pá trás.

  • ¡Carajo!, es hablar de moviles y ondas, y llegan los vendedores de piedritas de cristal, como moscas a la mier…

    No gracias, yo me arreglo con mi tunera, que también dicen que absorbe radiaciones…

    http://lacienciaysusdemonios.com/2010/11/10/cactus-contra-las-radiaciones/

    me equivoque de enlace, da igual lo que digan en el anterior.

    A mí me funciona….. :silba:

    Además, su diseño integrado con el boligrafo es una pasada, no sólo sirve para librarme de las malvadas ondas, sino que también me ayudó a quitarme la manía de llevarmelo a la boca y morderlo…

    http://www.mejoor.com/curso/16/wp-content/uploads/2011/06/IMAG0194.jpg

    Jfce, que los vendedores de gorritos de papel de aluminio, le van a canear…

  • Reflexiones Profundas dijo:

    Jfce, que los vendedores de gorritos de papel de aluminio, le van a canear…

    Me van a Cybercanear querrá decir… :tomates:

  • El gorrito de aluminio lo van a prohibir. Es cierto que refleja las malas ondas, pero las radiaciones reflectadas pueden ir a cualquier sitio y eso es peligrosísimo. Yo tenía uno pero al ponérmelo me di cuenta de que la salud de mi canario empeoraba. Además un día me olvidé de quitármelo y cogí el coche, causando un accidente al deslumbrar a otro conductor…

  • http://radiaciones.wordpress.com/2014/05/14/peligro-tumores-cerebrales-con-solo-15-horas-al-mes-hablando-por-telefono-movil-nuevo-estudio/

    No encuentro el paper original, se lo he preguntado al autor de la noticia, pero todavía no ha respondido. ¿Saben algo a cerca de este supuesto nuevo estudio?

  • @ Nomar:

    Asi de momento, que el tio de ese blog sea “experto en geobiologia” ya apesta. Y luego confunde la revista Occupational and Environmental Medicine del grupo BJM con una seccion de la revista BJM.

    Buscando “glioma” en esa revista, lo mas reciente es un articulo de 2012 que examina el efecto de disolventes:
    http://oem.bmj.com/search?fulltext=glioma&submit=yes&x=0&y=0

    Y buscando “phone”, parece que llegamos al articulo de marras:
    http://oem.bmj.com/content/early/2014/05/09/oemed-2013-101754.abstract?sid=901aa5ac-402a-48da-b922-cd47c69d9031

    Sin poder leer mas que el abstract, suena muy raro. Para los usuarios regulares no hay efecto, no dicen como definen a los usuarios intensivos ni cuantos son, y la correlacion la establecen con el numero acumulado de horas. Lo que no es sorprendente porque, cuanto mayor sea una persona, mas habra hablado por telefono. Aparte de eso, la manera que tienen de determinar el grado de uso del movil es, por decirlo suavemente, chapucera.

    Ademas, es un estudio de caso-control, que sirve para identificar posibles causas, pero no para probar la causalidad.

  • La gente siempre lo ha entendido mal, es al revés… El número total de casos de cáncer en los EE.UU. empieza a crecer a principios de los 70 y el número de teléfonos móviles empieza a crecer a principios de los 80, por lo que podemos concluir que “El cáncer causa teléfonos móviles”. E invito a cualquier geobiólogo a probar que estoy equivocado.

  • 8-O No quiero ni pensar en los millones de personas con cáncer por el mero hecho de vivir a menos de 100 Km de una emisora de radio FM :yono: …. Esas SI que emiten con potencias importantes…. Por cierto, ¿dónde decís que están? :inbestigo: no los veo… me recuerda a cuando en Almaráz se realizaron los movimientos ati central nuclear avisando del “ALTISIMO” número de personas con cáncer en la zona, no creyéndose los estudios de la Junta de Energía Nuclear (a veces dichos informes no son precisamente de lo más creibles, pero bueno) y encargaron otros… y otros e incluso un tercero, y luego lo intentaron tapar porque los resultados de TODOS ellos fué que la zona de Almaráz es de las zonas de España con MENOS número de cánceres por habitante :-D o, como aquellos que braman porque han montado antenas de telefonía en sus tejados, pero no se quejan si lo hacen a dos manzanas de su edificio, y no se dan cuenta que esas antenas practicamente NO emiten directamente hacia abajo o arriba, con lo que están recibiendo mas energía si está a 100m alrededor que si estuviera justo encima Habría que ver el diagrama de emisión de cada modelo de antena, pero son basicamente direccionales con gran apertura lateral y muy poca vertical por eso se ponen varias apuntando en distintas direcciones, pero ante la falta de objetividad de algunos, y la dificultad, casi imposibilidad, de rebatir a un conspiranoico (si le llevas la contraria es que TÚ formas parte de la conspiración)… :lodejo:

    P.D. Me encanta tu apodo :-) pero no te encierres en “Bóvedas de acero” ni te quemes bajo un “Sol desnudo” ;-)

  • JaIzCo dijo:

    y no se dan cuenta que esas antenas practicamente NO emiten directamente hacia abajo o arriba

    Intenté explicarle eso a una amiga mía pero nada, empeñada en que estaban sufriendo dolores de cabeza en la fábrica.


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