Apuntes sobre el Génesis. El Jardín del Eden.

El primero de los cinco libros de la Toráh o Pentateuco es el “Génesis”. Etimológicamente su nombre nos llega del griego gene-sis (γένεσις) desde el siglo V a.c. , que pasó al latín durante el siglo I d.c. como “Genesis” y cuyo significado en castellano es “Generación”. Su nombre hebreo es “B’reshit” , בְּרֵאשִׁית, y que puede ser traducido como “En principio” o como “Primeramente”. Ésta denominación proviene del primer verso del Génesis “B’reshit bara Elohim et ha’shamaim v’et ha’aretz”, siendo el primer adverbio quien da nombre al texto. El término “Elohim” es un término semítico que designa a los “seres divinos” y que a su vez deriva de “El”/”Il” – como concepto de “divinidad” y nombre de un dios supremo de origen semítico-occidental, creador del mundo a partir del caos primigenio- y donde la partícula “im” da un valor de plural.- el término “Eloah/Eloha” semítico-hebreo puede ser interpretado bien como un “lugar” o bien como la esencia de una naturaleza de carácter divino (El término es comparable a los “me” mesopotámicos..) –

Representación ugarítica del dios El. Siglo XIV a.c. aprox. National Museum of Irak

¿Hablaría la Biblia entonces de: Primeramente crearon los dioses …” o, tal vez, “Primeramente ‘nacieron‘ – “bara”, raíz “bar”. que significa hijo en semítico los dioses de los Cielos y la Tierra“?

Ésta pregunta, que en un momento dado me plantee, no deja de ser una anécdota que puede ser contestada como parte de un proceso henoteísta que aconteció, de forma mas o menos generalizada, aprox. durante el I milenio a.c. en la “Creciente Fértil”. El fundamento teológico del henoteísmo se basa en que aunque se tenga constancia de la existencia de multitud de “entidades divinas”, solamente una de entre ellas tiene la “presencia” suficiente para ser adorada, de tal manera que el resto de las “divinidades” acaban siendo consideradas como parte de la personalidad del dios principal. De ahí que el termino “Elohim” sea considerado en las traducciones mas adeptas como epónimo de “Dios”, si bien en la biblia nazarea aparezca denominado como “YHWH elohim” o “YHWH entre los ha’elim”

« ¿Quién como tú, YHWH, entre los ha’elim? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, tremendo en esplendor, hacedor de prodigios?» Éxodo 15:11. Biblia Israelita Nazarea.

« …Ninurta es el Marduk del azadón; Nergal es el Marduk de la batalla; Zababa es el Marduk de la contienda; Enlil es el Marduk de la majestad y del consejo; Nabu es el Marduk auditor; Sin es el Marduk que ilumina la noche; Shamash es el Marduk de la Justicia; Adad es el Marduk de las lluvias… » Pasaje de himno a Marduk, (CT 24, 50, BM 47406, obverse) Periodo Neo-Babilónico. 1156-539 a.c.

Ya no nos cabe duda que numerosos párrafos del Génesis corresponden a una interpretación o a un conocimiento genérico de la Creación en el antiguo Oriente Próximo. Así, por ejemplo, Génesis 1:6-7 , nos hace una descripción de la división del primigenio caos acuífero infinito, concepto en similitud a las percepciones sobre la composición del Universo de la mitología mesopotámica, para constituir un Firmamento que da cabida a las estrellas y a las luminarias del día y de la noche..

« Elohim dijo: “Que haya un firmamento en medio de las aguas para que separe el agua del agua”. Elohim hizo el firmamento, y éste separó el agua que había bajo el firmamento del agua que había sobre el firmamento. Y así fue. » Génesis 1;6-7 Biblia Israelita Nazarea.

La diosa Madre hittita Hebat/Arinna. Siglo XV-XIII a.c.

Otro relato del Génesis que pudiera ser comparable en su interpretación es la creación del hombre y la mujer, ya  que existen dos pasajes que referencian su creación tanto en el sexto día como a continuación del séptimo . Durante el siglo II d.c., y como consecuencia de la detección de éstas y otras incongruencias en los textos del Antiguo Testamento , léase en nuestro caso Génesis 1:27 y Génesis 2: 21-22, se desarrolló un proceso “reinterpretativo” de los textos bíblicos dentro del “midrash rabínico” – nuevas interpretaciones bíblicas que incluso influyeron en las posteriores lecturas bíblicas cristianas – y cuyas conclusiones eran coincidentes, a su vez, con las aseveraciones de una “Cábala” hebrea fuertemente influencia por los antiguos textos mesopotámicos. Según ésta nueva lectura, en el sexto día, YHWH creó a un hombre, Adam y a una mujer iguales y a su semejanza. Ésta primera mujer, que se cita también en Isaías 34:13-15, sería “Lilith/Lumia” . De ésta guisa, Lilith, “la que no conoce marido”, el “pájaro de la noche”, símbolo de lo”Improductivo” y lo dañino, – En definitiva, y dentro de las consideraciones culturales de la “Creciente Fértil”, un “demonio” –, daría cabida bíblica a una costumbre hebrea de colgar del cuello de los niños un amuleto con la representación de “tres entes angelicales” denominados Senoy, Sansenoy y Semangelof para proteger a los infantes de la primera esposa de Adam -y que son comparables en su uso a los amuletos contra demonios “lamashtu” mesopotámicos – Lo curioso de ésta nueva lectura del relato del Génesis es que dejaría a Lilith, como aparente protagonista de la expulsión del Jardín del Eden, así como también de la imagen de la “Aridez” de la región donde la raza humana es expulsada por YHWH y sus colaterales efectos.

Por el contrario, Eva, como participe del pasaje de la costilla, Génesis 2: 21-22, y cuyo relato esté posiblemente basado en el mito mesopotámico de Enki y Ninhursag – Mito donde el dios Enki cede una “dolorosa costilla” para crear a la diosa Ninti, “La que da la Vida” – , aparece como la “Jawah Viviente”, Génesis 3:20, o “la Madre de todos los que viven”, dando presencia a la “Fertilidad” como contrapartida a Lilith. Así, la “Jawah/Hawwa” o “Hawwat” , en su forma semítica, coincidirá etimológicamente, y en sus atributos, con otras “diosas de la Fertilidad” del Oriente Próximo, caso de la diosa sirio-hurrita “Hebat”, la eblaíta “Ha-a-ba-du”, la “Ha-pa-tu/He-ba-tu” luvita o como “Hba-eni”, ” La Madre Heba”, en los himnos órficos griegos al dios Dionisios.

Independientemente de tomar en consideración una interpretación u otra, lo que resulta evidente en el relato bíblico es la expulsión de la Humanidad del “Paraíso del Eden”. Lugar, el Eden, que según nos describe el Antiguo Testamento , proveía al hombre de todas las necesidades para su sustento.

« A Adam le dijo (YHWH) : “Como hiciste lo te dijo tu esposa y comiste del árbol (de la Sabiduría) del que te ordené que no comieras, el suelo queda degradado por tu culpa; con duro trabajo comerás de él todos los días de tu vida; espinos y abrojos te producirá. Pero tu alimento serán las plantas del campo; con el sudor de tu frente te ganarás el pan hasta que vuelvas al suelo del que fuiste formado. Pues polvo eres y al polvo volverás“» Génesis 3: 17-19 Biblia Israelita Nazarea.

Durante decena de miles de años, la humanidad prácticamente careció de Historia, pero ya en el periodo Epipaleolítico, y finalizada la última glaciación que elevaría la temperatura media en siete grados, grupos humanos comenzaron a introducir cambios relevantes en sus modos de vida como consecuencia de las variaciones climáticas en  su biosfera. El siguiente periodo, denominado Neolítico, supuso para su economía una transformación radical. El hombre se convirtió en productor, llegando finalmente a comprender la Naturaleza y dejó de concebirse a sí mismo en esencial comunión con ella para contemplarse como una especie superior e investida del derecho incuestionable para someterla. Curiosamente éste hecho, lejos de apaciguar su miedos hacia un pretérito entorno, muchas veces hostil, lo que produce es un efecto contrario. El hombre ahora se siente mas indefenso, y esto es debido a que es mucho mas consciente de su debilidad ante ella. Por lo que, y por aquel tiempo, en Oriente Próximo aparecen los primeros santuarios en rogatoria a las fuerzas naturales de las que se solicita su indulgencia. Deotro lado, y ya en el VII milenio a.c. , la igualdad y el concepto comunitario, que había sido eje de las primeras sociedades neolíticas y anteriores, se diluye en manos de la “especialización” y la creación de diferentes “castas”, bien sean los ya consolidados grupos sacerdotales o bien las incipientes clases guerreras, que aparecen como salvaguardia y protección ante “espíritus” y “seres terrenales” que pueden hacer peligrar la supervivencia del asentamiento. y su cultura agrícola-ganadera de propiedad privada.

«Elohim los bendijo y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla; y gobiernen a los peces del mar, a las aves del cielo, y a todo viviente que se arrastra por la tierra”. Elohim dijo: “Miren, yo les doy toda planta que da semilla sobre la tierra, y todo árbol que da fruta con semilla; estos les servirán de alimento. Y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, y a todo lo que se arrastra por la tierra, en los que hay aliento de vida, [les doy] todas las plantas verdes por alimento”. Y así fue. » Génesis 1: 28-30 Biblia Israelita nazarea.

La pregunta sería: ¿Son mejores las sociedades agrícola-ganaderas que las sociedades cazadoras-recolectoras..? En un principio, siendo como son el origen de nuestra actual sociedad, parece evidente que las primeras, pero tal vez y quizá esto no sea así.

En realidad, la vida del ganadero o del agricultor no tiene porqué ser mejor que la del cazador-recolector, como así parece por los estudios realizados en sociedades primitivas actuales. Los pueblos cazadores y recolectores que cuentan con un entorno de recursos suficientes para su manutención dedican muy poco tiempo al trabajo, a diferencia de la dura labor de mantenimiento, protección y plantación/cría que supone mantener explotaciones ganaderas, agrícolas o mixtas. Tal es así, que las culturas  anteriores al Neolítico posiblemente disfrutan sus días dentro de un ocio casi interminable y  que dedicarían a otros menesteres mas reconfortantes para espíritu y cuerpo.

¿Porque entonces el hombre se hizo agricultor y ganadero, si no había ventajas aparentes sobre su modo de vida anterior..? La respuesta parece no ser sencilla.

Lienzo del "Jardín del Eden". Jan Brueghel El Viejo. Siglo XVII d.c. Galleria Doria-Pamphili.

La primera de ellas, conocida como la “Teoría del Oasis” de V. G. Childe propone al cambio climático como motor de las transformaciones hacia las sociedades agrícolas y ganaderas. De acuerdo con su hipótesis, en el Holoceno, hace unos doce mil años, se produjo en Oriente Próximo y Norte de África una intensa aridez. Hombres y animales salvajes confluyeron en zonas mas húmedas donde la supervivencia era mas fácil. Ésta convivencia impulsó la domesticación de animales y los primeros intentos en la consecución de una rudimentaria agricultura. Desgraciadamente estas suposiciones chocaron, con posterioridad, con la Paleoclimatología. Ésta ciencia indicó que la supuesta zona de origen del Neolítico sostenida por Childe, dispuso de un periodo mucho mas húmedo de lo que en un principio podría suponerse, por lo que , en un primer momento, desmontaba sus tesis.

R.B. Braidwood, trató posteriormente de actualizar “La Teoría del Oasis”. Tras sus investigaciones en el yacimiento iraquí de Jarmo, Braidwood desechó las premisas de Childe, basando su modelo sobre la idea de la existencia de zonas donde las especies autóctonas animales y vegetales eran proclives a ser “domesticadas”, formulando la “Teoría de las Zonas Nucleares”, y que se basaba en una evolución cultural a tales expensas. A igual que en el caso anterior, la teoría daba explicación de donde se inició y como, pero no contestaba el porqué.

En la década de los 70 del siglo pasado, ayer, L. Binford y K. Flannery, discípulos de Braidwood, recondujeron las teorías sobre el origen del Neolitico. Su modelo “Del Desequilibrio” sostiene que los cambios no se produjeron en las “Zonas Nucleares” , sino en zonas adyacentes a éstas. Esta hipótesis basa sus conceptualidades en la necesidad de optar por tales soluciones y no por sus supuestas ventajas. Binford y Flannery sostienen que el proceso evolutivo cultural se inicia tras el Holoceno y en zonas colindantes a las que se beneficiaron de un clima mas húmedo tras la última glaciación. En un primer momento, éstas zonas de privilegio fueron refugio para grupos humanos que practicarían una economía de depredación. Posteriormente y debido a la abundancia de recursos se produjo un exceso de población que condujo a un fuerte desequilibrio en relación con los recursos disponibles que llevó a la obligatoriedad de la emigración hacia zonas anexas, más pobres, a la población excedente. Los emigrados, ante la escasez comparativa de alimentos, que impedía sostener una sociedad de cazadores y recolectores, derivaron, por exigencia, en sociedades productoras. Las objeciones a tal hipótesis se atribuyen a que los yacimientos neolíticos encontrados no se asientan en regiones especialmente difíciles en sus condiciones proveedoras, así como tampoco existen indicios de presuntas emigraciones hacia las mismas.

Otras teorías, también de los 70, caso de N. Cohen, y aunque parte de las ideas de Binford y Flannery, hablan de un concepto de “saturación” de zonas como consecuencia de la expansión humana. Así, progresivamente se fueron poblando las zonas que permitían mantener una economía depredadora, hasta que llegó un momento donde la imposibilidad de tales culturas, ante la ausencia de regiones proclives, derivó hacia  la creación de comunidades neolíticas. J. Calvin, mediante su “Teoría ideológica” hace referencia a determinados cambios en el pensamiento humano que llevaron a una economía productora y entre los que se incluirían “nuevos formatos sociales”. Formatos sociales que se sustentarían en nuevas “percepciones psicológicas” inscritas en la relación del hombre con el “hecho divino” y que fueron fruto del auge de las clases sacerdotales.

Todas estas hipótesis han conseguido explicar parcialmente el auge Neolítico en diferentes partes del mundo, sin que ninguna de ellas haya conseguido dar un explicación consensuada de su conjunto. De todas maneras, y ante la duda, siempre nos queda la explicación que las Sagradas Escrituras y dentro de éstas la que, durante milenios, nos ha facilitado el Génesis.

Referencias:

“Breve historia del mundo. Las claves para entender la Historia del hombre” Luis E Iñigo Fernández (2011)

“Nociones de Prehistoria General” Jorge Juan Eiroa (2000)

www. blibliasonline.com

Imágenes:

www.factanddetalis.com

www.bliblescripture.com

 

  • @ George Medina:

    Saludos.

    con el higgs ya hemos tropezado. Por otra parte, si quieres sumarte a la cofradía del dios de Spinoza, tú mismo.

    Pero no te salgas de tu lado de la valla para intentar poner los pies en el terreno de la ciencia, o no quedará más remedio que pedirte que regreses al terreno de lo imaginario.

  • George Medina dijo:

    Dejo en la mesa la teoría de que el Jardín del Edén lo constituye todo el planeta tierra en donde “Dios”, “El Creador”, o esa “fuerza generadora de vida, orden y emancipadora de entropía, fijo SU JARDIN DEL ADN, en medio de 4 corrientes: Adenina, Guanina, Citocina y Timina y de las que están constituidos todos los seres humanos, animales y plantas y en el que cada uno de estos poseen su propio mapa genético, como se puede leer en el libro “La Extraña Dimensión Eloria.

    Falta algo para que sea una teoría: las evidencias y la capacidad de explicación.

    Debe considerarse ademas que esta primigenia creación fue paulatinamente evolucionando, como lo sigue haciendo en el presente hasta alcanzar su actual nivel y figura bajo la radiación estelar que es el origen de toda evolución. Tenemos así el eterno compendio de creación y evolución asidas de la mano.

    La radiación estelar no es el origen de toda evolución.

    Al momento que la ciencia halle la ley y la fuerza que impulsan la energía para formar los diferentes “sabores” de neutrinos y se logre ademas hallar e identificar plenamente las tan buscadas sub partículas o bosones de Higgs que permiten a la energía transformarse en materia habrán dejado a la humanidad a un paso de desentrañar el verdadero sentido de porque estamos aquí.

    Esto es una patada a seguir, lo siento. Llegado a este punto no puedo menos que concluir que, por el momento, todo tu comentario es especulación.

  • George Medina dijo:

    Dejo en la mesa la teoría de que el Jardín del Edén lo constituye todo el planeta tierra en donde “Dios”, “El Creador”, o esa “fuerza generadora de vida, orden y emancipadora de entropía, fijo SU JARDIN DEL ADN, en medio de 4 corrientes: Adenina, Guanina, Citocina y Timina…

    Tu solución es muy imaginativa, pero yo, prefiero esta:

    https://lampuzo.wordpress.com/2016/09/30/eden-de-la-existencia-del-paraiso-terrenal/

    Es mas prosaica.

  • George Medinadijo
    “habrán dejado a la humanidad a un paso de desentrañar el verdadero sentido de porque estamos aquí.”
    Disculpe la impertinencia, pero…¿sentido a qué? Por las cosas que dice creo que conoce los términos “último antepasado común universal”. Todos, y esto engloba a toda cosa viviente que hay en este planeta, estamos hechos de los mismos ladrillos; las bacterias que tenemos en el estómago o en la boca, los ácaros que tengo en la barba, la gonorrea…¿se preguntan acaso el sentido de su existencia? Ah, claro no tienen conciencia de sí mismos, pero nosotros sí y entonces tenemos que encontrar la respuesta a las preguntas de qué hacemos, porqué estamos… Estamos por lo de ” del polvo venimos”,o sea de pura chiripa que fue lo que permitió a ese espermatozoide engancharse a ese óvulo. No hay trascendencia en su existencia, usted, yo , todos, venimos del mismo sitio y vamos al mismo, esto es la inexistencia. Usted no existía, lo fabricaron, crear queda para los dioses, y existe hasta que un muy, permitan los hados, muy lejano día deje de existir: otra vez inexistencia y puede que una foto de comunión olvidada en un cajón de alguien que no lo conoció siquiera.
    Apúntese a una religión, ahí le darán una respuesta (falsa) a esa pregunta. Un saludo.

  • @ Lampuzo:

    Un gustazo verle de nuevo, Sr. Lampuzo :saludo:

  • George Medina dijo:

    Dejo en la mesa la teoría de que el Jardín del Edén lo constituye todo el planeta tierra en donde “Dios”, “El Creador”, o esa “fuerza generadora de vida, orden y emancipadora de entropía, fijo SU JARDIN DEL ADN,

    Asociar “Edén” con el ácido desoxirribonucleico (ADN) es lo mismo que afirmar que el FBI és una Factoría de Berenjenas Ignífugas. Vas a tener distraído 3 milisegundos a Lampuzo con tu “teoría”.

    Yo también me sé una de esas: ADÁN. Si le quitas las vocales (el hebreo no tiene) queda ADN. Adán, nuestro adn. Aivà! (ye-hová)

    Que te quedes a gusto. ¿Has probado a hacer crucigramas?

  • @ Nikos:
    :meparto: :meparto: :meparto:


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